viernes, 22 de febrero de 2013

Crecen los enanos

O había una vez un circo. Concluye la jornada laboral de la presente semana con una variedad de temas a tratar bastante significativa. Podemos abarcar desde los actos celebrados en el día de ayer con motivo del segundo centenario del fallecimiento de Viera y Clavijo, hasta ese prodigio denominado ‘debate del estado de la nación’, que en su primer día se convirtió en el debate sobre las miserias de Rubalcaba.
Y comienzo por lo último porque ya te comenté que lo de Viera (ver entrada de ayer) lo iré plasmando la próxima semana (invitado quedas). Me gustaría que alguien me señalase cuánto cuesta organizar ese esperpento vivido en el Congreso de los Diputados. Porque para los resultados obtenidos, no solo te arriendo las ganancias sino que propongo que lo supriman desde ya. Hoy mejor que mañana. Como te supongo enterado de la brillantez alcanzada, siquiera muy por arriba, obvio ganadores, perdedores, propuestas de resolución, promesas, sobres, Bárcenas y otras lindezas de mayor o menor porte.
Pero no quisiera dejar pasar la oportunidad que me brindo yo a mí mismo mismamente para señalar que el PSOE sigue resignándose a ver cómo el tiempo corre sin que se decida al recambio. Imagínense la papeleta a la que hubiesen sometido a Rajoy con una cara nueva que no le hubiera permitido lo de ‘usted tiene una historia’ y ‘qué credibilidad puede ofrecer a los ciudadanos’. Porque el que Mariano, que lleva en cargo público tanto tiempo como Alfredo, se regodee con tales aseveraciones, manda trillos. Y le sale bien la jugada, porque al líder socialista, es un decir, se le ve cada vez más apagado, con falta de chispa y con el salero y la espontaneidad a la altura de los tobillos. No hay peor ciego que el no quiere ver, se dice. Y gran verdad en este particular caso. Lo peor es que cuanto más alarguen la agonía, menos margen de maniobra tendrá ese ‘mirlo blanco’. O ‘mirla blanca’, vaya usted a saber. Siempre que los socialistas catalanes, con Pere Navarro a la cabeza, no sigan con payasadas. Es que lo de este Partido es de juzgado de guardia. Allá, aquí y a la viceversa. En vez de apostar abiertamente por la República, se dedican, los muy ‘monarquicanos’, a ir sembrando chinitas. Lo mismo se les cae el ‘descarretado’ en una de ellas para general regocijo de Felipe.
Lo de la emisora municipal de radio en el pueblo de Viera es digno de enmarcar. Como San Juan de la Rambla sigue de triste moda, por la mañana se entrevista a los nuevos dirigentes. Bueno, lo de nuevos tiene miga. Porque se trata de dar leña al PSOE. Tanto que si queremos conocer qué demonios pasa en Santa Cruz (vaya interés para los que pagamos la susodicha) con un tal Florentino Guzmán, llamamos a un tal José Manuel Corrales para entre los dos (¿lo entendiste, no?) poner a caer de un burro a todo lo que huela socialismo. Aunque por la noche manifieste que los culichiches (personas que llevan y traen chismes; y sin mirarse a un espejo) santacruceros odian a este Norte bendito y sagrado y tal y cual. Pero por la tarde compensamos. Aunque tampoco existe problema alguno en que haya repetición. Es buena muestra de una línea de actuación que hace agua por todas partes y que demuestra una navegación sin rumbo y sin criterio alguno. ¿Me copias, Manolo?
Las declaraciones del flamante alcalde ramblero en Mírame TV (grabadas están) han merecido el desmentido de Marco Antonio Abreu (su apoyo, su bastón, su socio, su álter ego, su primer teniente de alcalde, ¿o segundo edil?) en el medio referenciado en el párrafo anterior (baja y alta frecuencias), y otro del propio Tomás (encargo por escrito) en el que intenta aclarar que no dijo lo que dijo, o que dijo que no ha dicho lo que dicen que dijo. Y cuando se dice algo y al rato cree que él no dijo lo que bien guardado está, significará, digo yo, que para qué demonios quiere el pueblo de SJR como cabeza visible de un consistorio a alguien que ni siquiera sabe lo que dice. Rajoy, su jefe supremo, no entiende su letra, pero este no sabe ni lo que habla. Y este pecado tiene difícil perdón. No le podemos negar, sin embargo, que son personajes populares. Lo malo es que en el pueblo, la tradición, desde siempre, los conoce por otro calificativo.
Mi año sabático futbolero no me impide el recomendar a los aficionados culés que sean comedidos, pues para cada horma siempre habrá un zapato. Y no coincido con los lamentos de la posible mano del atacante ni con el siguiente titular: El Barça se despeña contra un frontón. Si el Milán marcó dos goles quiere decir que al menos tiró dos veces a puerta. Que fueron bastantes más. Lo del frontón lo entiendo como un equipo que se encierra en su área y renuncia a todo. Me da la impresión de que en el resumen que yo vi no ocurrió así. Es más, ¿tiró a puerta el equipo español, perdón, perdón, catalán? Eso sí, dominó como siempre. Lo malo es que a la pelota no le basta con tanto toque, porque acaba por relajar. Necesita, asimismo, ser introducida (en la portería; contraria, a ser posible).
Mis mayores y mejores deseos de un feliz fin de semana.