miércoles, 27 de febrero de 2013

Mi homenaje a Viera (II)


Corresponde hoy otras ocho décimas. He pretendido seguir la secuencia histórica del quehacer de este realejero que tuvo la oportunidad de viajar por diversos países europeos y en los que se ‘empapó’ de cultura y saber. Al final de los cuales retornó a Canarias, como Arcediano de Fuerteventura, fijando su residencia en la capital de Gran Canaria, desde donde irradia una fecunda labor de magisterio. Continuamos, pues, el relato.