lunes, 18 de febrero de 2013

Vamos con otro lunes

Comenzamos otra semana y el próximo jueves celebraremos el 200º aniversario de la muerte del ilustre polígrafo realejero don José de Viera y Clavijo. Me han invitado a los actos que se van a celebrar en el pueblo, pero no dispongo de traje oscuro. Ni pienso alquilarlo o comprarlo, por lo que me limitaré a visitar la exposición de la Casa Municipal de la Cultura –“Como si fuera ayer: el legado de Viera y Clavijo”– y asistiré al estreno de la obra “El viajero ilustrado”, del amigo, tocayo y compositor Jesús Agomar González Guillama, acontecer que tendrá lugar en la plaza de Realejo Alto, y me bastará con un chaleco (por si hace frío), que si no, en manga de camisa.
Este jubilado de la docencia también quiso sumarse a la efeméride y, persistiendo en la singular manía de contar en verso (al estilo clásico de la décima, soneto y romance), elaboró unos renglones rimados que tituló: Décimas del segundo centenario, Sonetos a Viera y Romance del ilustre desconocido. De no surgir contratiempo alguno (como puede ser el quedarme embarazado, después te lo amplío), tengo intención de darlos a conocer a partir de la próxima semana. En este mismo blog, claro, dónde si no. Mis medios son limitadísimos. También los económicos, por supuesto.
Un embarazo a los sesenta y cuatro va a ser algo complicado, pero en Kazajistán (eso queda bastante lejos hacia el este) un médico diagnosticó que un adolescente de 15 años lo estaba. El pobre chico fue por un dolor en sus partes bajas y salió preñado de la consulta. Hizo caso al galeno y se tomó el tratamiento recetado, pero la tripa seguía dando problemas, así que denuncia al canto. Y lo han indemnizado con unos 250 euros (al cambio). Lo mismo no le alcanza ni para las píldoras del día después. Parece ser que el exceso de trabajo del doctor fue el causante del error. Todo ello me conduce a restringir las consultas a las estrictamente necesarias. Porque tú crees que vas bien y siempre te encuentran algo. Quita pa´llá.
¿No te adelanté que lo de SJR podía ser la avanzadilla? Ahí tenemos a Tacoronte que se suma al carro. Dávila no está contento y va a reunir el pacto de seguimiento. Creo que el Mercadillo del agricultor es la disculpa. Como en El Tanque habrá otras. La política es así de entretenida. Cuando se está en las inmediaciones de alcanzar el ecuador del mandato, todos los movimientos comienzan a ser sospechosos. Pensaremos en cambiar la ley electoral cuando el índice de abstención supere el ochenta por ciento. Antes no.
Lo que sí piensa cambiar es el nombre del PSOE. No muy contentos con la designación actual, han planteado pasarlo a un segundo término, tras el enunciado de Partido de los Socialistas Europeos. Da la impresión de querer diluirse un poco más, esconderse, ampararse en otras siglas para disimular carencias bien notorias. Lo entendería si la propuesta se hubiese lanzado en ‘horas altas’ y no en este momento de capa caída. Son, desde luego, apreciaciones muy personales y vistas desde la distancia de mi no militancia, pero me da que hay un cierto tufillo de cobijo, de protección. Ojalá me equivoque, pero cuando veo a Rubalcaba, manifestar algo, con esa cara de alegría que irradia, pienso que debe hacer como Benedicto XVI. El todavía Papa ha pedido a la Iglesia que se renueve. Y dimite para ser consecuente con su prédica. Y mira que es raro que mi pensamiento pueda estar de acuerdo con los dictados religiosos.
Los socialistas llevan meses mareando la perdiz. Con manifiestos, tratados, promesas y ofrecimientos. Y dejan pasar el tiempo. Incluso se atreven a solicitar la dimisión de Mariano Rajoy. Y si este, por un casual, o porque los papeles de Bárcenas así lo aconsejen, accediera a ello, el Partido Popular los volvería a trincar con sus vergüenzas al aire.
Muchos son los que sostienen que lo importante no es cambio de persona, sino de maneras de hacer política, de pergeñar un programa escorado a babor. Vale, pero con otra imagen que no lleve en el negocio más de treinta años. Que ya está bien.
Hasta mañana.