miércoles, 31 de agosto de 2016

El pacto

Estaba tranquilito en casa, sin meterme con nadie, después de ver la etapa de la Vuelta, cuando me da por echar una visual a los 150 compromisos para mejorar España. No los estudié a fondo, que para eso están los sesudos analistas, pero obtuve unas conclusiones a vuelapluma. El documento, avalado por PP, C´s y la nutrida representación de CC (que firmará en Madrid para que Barragán se dé un salto), se divide en cinco grandes apartados, que citamos y de los que destacamos ciertos pasajes:
Crecimiento económico, competitividad y empleo
Consideramos fundamental mantener un firme compromiso con la estabilidad presupuestaria. La gestión del gasto e ingresos públicos debe aspirar a la mayor eficiencia posible, eliminando duplicidades administrativas, conteniendo el gasto superfluo, repartiendo las cargas y beneficios de la política fiscal de forma justa, asegurando que se premie a los que cumplen y castigue a los que defrauden, y favoreciendo el crecimiento, la creación de empleo y la atracción de capital humano. Avanzar en la reforma… Impulsar un pacto… Apostar por la innovación… Estimular la financiación privada… Mejorar la financiación pública… Promover una revisión… Compromiso en la defensa del medio rural… Reconocer el papel clave de los trabajadores autónomos… Fortalecer la protección social… Impulsar las políticas activas de empleo…
Coincidirán ustedes conmigo en que las concreciones no admiten discusión alguna. Está todo tan claro –y solo he citado breves pasajes– que conociendo las promesas electorales del Partido Popular y el elevado grado de cumplimiento, Ana Oramas (en la foto) deberá estar más que satisfecha con su ‘agenda canaria’. ¿Cómo? ¿Los sapos que se ha tragado Ciudadanos? A ti te lo oigo. Yo estoy bailando sobre una pata sola (no me cabe otra): viajaré gratis a La Gomera, subvencionado al 110%. ¿El sobrante? Para el descafeinado.
Sociedad del bienestar y del conocimiento
Fortalecer el sistema público de pensiones para asegurar su sostenibilidad y suficiencia... Recuperar progresivamente los niveles de gasto público sanitario... Reducir las lista de espera…
Me niego a citar más deseos. Pero si al cochinito, hucha o alcancía no le queda ni la raja. Y tratándose de un acuerdo de investidura, cuando arranquen a gobernar, si te he visto ni me acuerdo. ¡Ah!, y en el caso concreto de la educación se propone establecer un programa de gratuidad de los libros de texto. Ni tienen el más mínimo sentido del ridículo, ni saben echar la vista atrás por si ha habido precedentes. La Asociación de Madres y Padres de la antigua Agrupación Escolar Mixta Toscal-Longuera ya lo implantó en el curso 1979-1980. ¿Ha llovido, no?
Transparencia, regeneración democrática y lucha contra la corrupción
Mejor es que, si te apetece, accedas al documento (te dejo el enlace), porque entre compromisos y comisiones de investigación, amén de una intromisión –a mi juicio, fuera de lugar– en el régimen interno de funcionamiento de los partidos, como capítulo de buenas intenciones, perfecto. Lo que se dice concretar, especificar y definir, más tiempo perdido. Y aunque nos lo hayan vendido a bombo y platillo como una prueba de amor profundo, leo que el Partido Popular se reserva la posibilidad… Ya me dirán.
Fortalecimiento de las instituciones y modelo territorial
Se comprometen a estudiar… Abordar una nueva financiación… Convertir en ciudades inteligentes a todas las poblaciones de más de 50.000 habitantes… Poner en marcha estrategias… Impulsar la modernización de la justicia…
Pretensiones, aspiraciones, palabras. Y el cabreo no disimulado porque los realejeros seguiremos en el pelotón de los torpes (salvo que Manolo lo remedie).
España en Europa y en el mundo
Apostar de manera decidida por una mayor profundización en el proceso de integración de la Unión Europea… Defender una solución justa, responsable y solidaria a la crisis de refugiados…
En ello estaba entretenido cuando aparecen ante mis ojos los factores inhibitorios del Dr. Alarcó, que no son otros que los principios básicos que deben regir la vida de todos, como la educación, el civismo, los valores morales y tener vergüenza ajena, pero cuando alguien no los tiene le resulta muy difícil, si no imposible, adquirirlos.
Y además: Cuando algunos políticos, como es el caso que nos atañe, carecen de factores inhibitorios, tienen el gran riesgo de ser unos iluminados, mesiánicos y predicadores de la nada. Además, al no tener sentido del ridículo, todo lo que hacen lo llevan a cabo de forma grandilocuente, sin ponerse ni siquiera colorados.
Cuánto me encantó lo del sentido del ridículo. Que sí. ¿Por qué iba a engañarte? ¿No ves la cursiva? Vale: http://eldia.es/criterios/2016-08-28/0-Carente-factores-inhibitorios.htm
Como ahora se trata de mantener el ventilador en funcionamiento para que el aire le dé en todas las narices al culpable de todos los males heredados de Zapatero, va otra guinda: Mientras el líder de los socialistas, Pedro Sánchez, asegura en un canal de su partido que "el PSOE ha hecho todo lo posible", aparece en ese mismo momento en una playa disfrutando de un relajante baño.
A lo que, con toda la humildad de este don nadie, estimado doctor, cirujano, periodista, concejal, senador y demás hierbas en la que me pierdo, me permito sugerirle el siguiente cambio: Mientras el líder de los populares, Mariano Rajoy, asegura en un canal de su partido, y en la mayoría de medios de comunicación, que el PP ha hecho todo lo posible, aparece en ese mismo momento en Pontevedra disfrutando de un relajante pateo. ¿O no?
Nosotros no vivimos de la política. No. Y tampoco queremos vivir de ella. Como uno es cortito, ya sabe –defecto de fábrica–, permítame preguntarle: ¿Plural de modestia o quizás mayestático? Porque no creo que pueda englobar en tal afirmación a quien lleva desde 1981 en la cosa pública.
Bueno, a perdonar. Mañana procuraré no escribir de política. Si me dejan.