viernes, 24 de septiembre de 2010

Potajito de cuentos

Dice la canción de Néstor Álamo: esta noche me voy, me voy p´al Pino… Siento no poder invitarlos a una excursión tan larga. Pero les propongo un ejercicio más sencillo: irnos a La Perdoma, al antiguo cine, hoy Sala Francisco Álvarez Abrante, donde va a tener lugar un nacimiento, un parto literario. Se presenta “Potajito de cuentos”, cuya autoría corresponde a un servidor y que ha sido publicado por Ediciones Idea en su colección Iuvens TID.
Esta noche, a las 20,30 horas, Salvador García, cuyos comentarios seguimos diariamente en ‘García en blog’ –y que nacen como fruto del propósito de contar cosas y comunicar, de seguir ejerciendo el oficio, de estar en contacto con la gente– , que nos escribió el prólogo de la publicación, presentará en sociedad una nueva criatura que viene al mundo con el único ánimo de entretener, de hacernos olvidar de los muchos sinsabores con que nos encontramos en nuestro diario quehacer. Salvador es periodista, escritor y político. Técnico de radiotelevisión y miembro de número de la Federación de Asociaciones de la Prensa de España. Con una acentuada vocación por las letras, por la comunicación. Una vida a galope entre el periodismo y la política. Actualmente, es director del gabinete de la alcaldía del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria. En su blog nos indica que pretende contarnos “sus vivencias, sus experiencias, sus impresiones, sus reflexiones, sus análisis. Su crónica... La crónica de un obrero de la comunicación”.
Salvador escribe en el citado prólogo:
Potajito de cuentos tiene todos los ingredientes del bucolismo más cercano. Estas narraciones breves de sucesos imaginarios, en las que aparece un reducido número de personajes que participan en una sola acción, logran –ya lo comprobarán– la respuesta emocional del lector. El autor demuestra que, en el cuento, lo psicológico es fundamental. Pero, además, emplea términos y expresiones que, por desuso y por la propia crisis de lo rural, se han ido perdiendo u olvidando. Aquí van a leer, entre otros vocablos y locuciones, sachar, jociquiar, guataca, ajumando, enchumbar, más que sea, escafidiendo, p'a la puerta, esgorrifan, rebencazo, firringallo, malimpriadas, esmagado, trafullo, patiñero… Se agradece la repesca de voces y canarismos que dormían la noche de los tiempos o que no se conocían, de modo que, al favorecer la siempre saludable utilización del diccionario, enriquecen el vocabulario e ilustran tareas o situaciones que se van concatenando con donaire argumental.
La ilustración que acompaña el texto de la presente entrada es una de las tantas con las que Marianella Aguirre salpica los ocho cuentos que componen el “Potajito”. Ella, que realizó la portada de “Pepillo y Juanillo” y que tanto han visto ustedes en este blog como en el perfil de facebook, se sumó de nuevo a la aventura. Y a fe que ha sabido captar en sus ilustraciones los momentos mágicos que cada cuento encierra. Ya lo comprobarán. Seguro que quedarán gratamente sorprendidos.
Cuatro empresas estimaron conveniente patrocinar la edición. Y a las mismas –lo reiteraré esta noche– expreso mi más sincero reconocimiento, al tiempo que admiro su compromiso por la cultura, algo que no siempre los organismos públicos entienden. Mayauto (Los Realejos), Fedes Ascensores (La Guancha), Grupo Promotor Isla del Valle (La Victoria) y Almacenes Siverio (Los Realejos) hicieron posible que “Potajito de cuentos” no naciera desvalido, desamparado; llegó al mundo con al menos un pan bajo el brazo. A sus responsables, mi más profundo agradecimiento.
Parece oportuno no desvelar nada más. Esta noche, si no tienes nada mejor que hacer, te espero en La Perdoma, núcleo poblacional de La Villa que arranca asimismo con sus fiestas patronales. Y esta presentación se engloba en el amplio elenco de actividades que conforma su espectacular programa. El amigo Luis Melo, junto a un magnífico equipo de colaboradores, se puede dar por satisfecho. Estas fiestas de 2010 marcarán impronta. Seguro.
Procuraremos que el acto, incluyendo la actuación de la Escuela de la Agrupación Folclórica de Higa, sea breve. De tal suerte podrán luego ir a echarse un vaso de buen vino en cualquiera de los muchos establecimientos de la zona. Es un excelente remedio, recomendado incluso por los galenos: un plato de potaje, con o sin gofio, o uno y uno, acompañado de ¿una cuartita? de tinto… Chacho, parece que lo estoy viendo, sale uno con los caños ardiendo. Hasta después.