Han transcurrido tres años desde aquel episodio y ahora se
queja Alpidio de que la oposición (familiar) le bloquea las propuestas. A su
vez, Javier le recrimina que no se sienta a dialogar. Será porque este último,
que también es senador, se halla más fuera que dentro.
Y como de asuntos familiares se trata (aunque la política es
otra cosa, sostiene el mayor: en estatura y edad) les propongo que hagan una
reunión todos los viernes por la tarde. Como en la mía. Y así, entre buchitos de
café y trozos de quesadilla, bien podrían limar diferencias y no estar
continuamente como el perro y el gato.
Porque el DLE (RAE) nos señala que de armas tomar: 1.
loc. adj. Dicho de una persona: de cuidado. 2. loc. adj. Dicho de una
persona: Que muestra bríos y resolución para acometer empresas arriesgadas. Y de
cuidado: loc. adj. Dicho de una persona: Sospechosa, peligrosa.
Aunque no los veo yo en el plan bélico descrito, todo se
andará y puede que las derivas vayan a mayores. Será una pena para un espacio
tan pequeño. Pero ya se sabe que pueblo chico, infierno grande. Y las puñaladas
siempre tienen lugar en los espacios cortos.
Estos desvíos suelen ser peligrosos. Encontramos el ejemplo
de un gallego que vino a Madrid y se nos presentó como un señor moderado a
carta cabal que pretendía acabar con la crispación existente dedicándose a
poner orden en gallineros propios y ajenos. Y nada más lejos de la realidad.
Bien porque se rodeó de azuzadores que flaco favor le prestan, bien porque
otros externos le marcan una trayectoria que se escora permanentemente con
curvas a la derecha demasiado peligrosas.
La penúltima jugada –casi en el descuento de la segunda
parte de la prórroga y en plan extremo derecho nato bien pegado a la banda– es
sacar a colación sospechas, amaños y fraudes. Nada importa el que haya que
desdecirse y donde dije digo, digo Diego. Las regularizaciones de Aznar quedan
tan lejos que ya nadie se acuerda. Las malas son las del Perro Sanxe. Las que van a permitir el trucaje del censo electoral.
De tal manera que cientos de miles de votos caigan del lado socialista. Como
cuando se puso en duda la labor profesional de los funcionarios de Correos y se
los tildó de manipuladores perversos. Cuando el voto CERA (censo electoral de
residentes ausentes) no se ha destacado jamás por una participación masiva en
la elecciones europeas, nacionales y autonómicas, viene a resultar que el
reconocimiento a los nietos de los represaliados franquistas (con los que se mostraba
de acuerdo en Argentina tiempo atrás, pero la presión abascaleña lo trae a mal vivir) va a suponer un giro de 180º y
mandar al cesto de la basura todos los vaticinios, sondeos y encuestas
existentes en el mercado. ¿No es acaso el voto secreto?
Ni sigan por estos derroteros, hermanos Armas. Es un juego
altamente peligroso. Y El Hierro no puede permitirse el lujo de estas
rivalidades. Con lo bonito que es una familia bien avenida, no se dejen llevar
por los prontos políticos del embarrado. O dicho más coloquialmente: no la
caguen de esa manera. Si el dirigente del PSOE ya anunció su retirada cuando
concluya este mandato, procura, Alpidio, que el relevo no llegue contaminado.
Dialoga y sal por la puerta grande. Hazlo por mi amigo Inocencio, que en paz
descanse. Y tú, Javier, también puedes dar un paso al lado. ¿No tienes bastante
con tu puesto de senador? ¿No hay nadie en tu agrupación que pueda sustituirte
en la portavocía del Cabildo? ¿A qué viene tanto afán de acaparar, mal endémico
de todas las formaciones políticas? Ya está bien de dobletes –cuando no
tripletes– en quienes se creen entes superiores poniendo al resto de
correligionarios a la altura del betún: tan elevados los unos y tan rastreros
los otros.
Lo mismo en otro contexto se hubiese conseguido que la
rebaja en el precio del combustible se equiparara con el de La Gomera. Lo que,
a buen seguro, sería una muy buena noticia para todos lo herreños.
Cuídense, estimados lectores, del calor, no se les escalden
los cascos. Como a los hermanos Armas.






