miércoles, marzo 25, 2026

Asuntos gubernamentales

Fernando Clavijo entiende que el futuro de Canarias pasa por subir los sueldos. No especifica quiénes van a ser los beneficiarios. Doy por descontado que los miembros del Gobierno serán destinatarios directos. De ahí la insistencia en demandar más dinero a Madrid. Algo que, asimismo, reitera hasta la saciedad Manuel Domínguez, quien extrañado por la subida del precio de los combustibles y, por ende, de todo lo demás (debe ser el único zorullo de Canarias que no le veía venir), también reclama a Sánchez que envíe más guita para incrementar un presupuesto que luego no son capaces de ejecutar. Porque para el realejero –ya lo practicó en todos los ejercicios económicos en los que estuvo al frente de nuestro ayuntamiento– las instituciones públicas deben funcionar como empresas privadas, donde priman los beneficios, las ganancias (el famoso superávit). Mientras, las carencias en servicios básicos (sanidad, educación, dependencia…) continúan siendo moneda de cambio. Y la bajada del IGIC, con carácter general, es asignatura pendiente. La dejará para la próxima convocatoria. A no ser que la comiencen a impartir en la Universidad de Wyoming, donde tiene asegurado el acceso directo a una matrícula de honor.

Y me doy un salto a La Gomera. No olvidemos que Casimiro es aliado del que gobierne en la Comunidad. Lo fue con Ángel Víctor y ahora es íntimo de CC y PP. Aunque no haya cambiado la ese de su chiringuito: ASG. Es un socialismo sui géneris, al estilo colombino, con cambio de chaqueta incluido cada comienzo de legislatura. Y como leo que Iniciativa por La Gomera (IxLG) le reprocha que no haya sido capaz de establecer en la isla un grupo profesional de bomberos, le recuerdo a sus miembros que hasta que Curbelo no acabe el cursillo, con prácticas incluidas, que viene realizando para obtener el carné (lleva implícito el regalo del casco) y poder enfundarse el traje ignífugo, no habrá movimiento alguno al respecto. Además, su apretada agenda le está dificultando las asistencia a las clases. Añadan que el Cabildo insular que preside asiste a una treintena de ferias de turismo durante el año y todavía no ha adquirido el don de la ubicuidad. Aunque está en ello, igualmente. Que todo planeta tiene sus satélites y en conjunto abarcan casi todas las órbitas con un campo de visión y captación de sonidos amplísimos.

Ya me imagino –no me encontraba por aquellos lares– las risas cuando vinieron a decirle que “el PP iba colocar La Gomera como objetivo prioritario para 2027”. Y cuando leyó El Tambor y contempló la foto de aquella multitud (la que ilustra este comentario), debió comenzar a ponerse nervioso. Máxima preocupación, quiero imaginarme, ante la sentencia del presidente de la gestora, Olegario Marichal, que rige los destinos populares en las tierras de Hautacuperche: “La jornada fue un éxito rotundo que demuestra el potencial de crecimiento del PP en la isla colombina”. No, Manolo no pudo darse un salto. Tenía otras ocupaciones más perentorias. Harto sabido es que las relaciones con Casimiro son las de darse la mano (cara a la galería), pero no se tragan. El gomero es mucho más listo y no solo por ser más viejo. Envió a las diputadas regionales Raquel Díaz, Rebeca Paniagua y Marta Gómez, así como la vicesecretaria de Afiliación y Movilización del partido de Canarias, Sonsoles Martín, autora esta última de la frasecita de marras precitada (y entrecomillada). Con el encargo de que fomentaran la Formación Profesional Dual, cantinela que aprendió de los yanquis y que no pierde ocasión para soltarla cada tres por dos. Él no sabe bien lo que es, pero le queda bien el discurso. Tengo la sospecha de que el Drago de San Francisco no soportó los recitados nocturnos de preparación de las sesiones parlamentarias y el pobre la palmó. Marichal remató la jugada con la siguiente aseveración: “Esta formación sitúa a las personas en el centro de sus políticas y trabaja para dar respuesta a los problemas reales de la ciudadanía, como la vivienda, la sanidad, la dependencia, la educación y el empleo, especialmente vinculado a sectores estratégicos como el sector primario, el turismo, la innovación y el desarrollo sostenible”. Ya con esto Curbelo se descojonó. Y pensó si al gestor no le hubiese salido mejor prometer los entierros gratis. Sí, y que se mueran dos veces. Porque con la cantidad de millones que ordeña el perpetuo mandatario… Chiquita falta de ignorancia.

Nos vemos el viernes y después… a las procesiones vacacionales. 

lunes, marzo 23, 2026

Pónganse de acuerdo

En España se aplaude al indecente, dijo un Feijóo enardecido. Y van los suyos, más encendidos aún, y lo elogian con una atronadora ovación. ¿En manos de quiénes estamos? ¿Del que vino a moderar? ¿Del que quiere ser respetuoso pero suelta víboras por la boca? ¿De la que le gusta la fruta?

Sostiene el PSOE realejero que el ayuntamiento va a cobrar 240 euros por hora a los colectivos que utilicen el Teatro Cine. Mientras, el alcalde declara que será gratuito. ¿Fallo en la redacción del articulado de la ordenanza? ¿A quiénes creemos? Aclárense.

Haremos todo lo posible para  que Vox no gobierne en estas islas, manifestó Clavijo (con la boca pequeña). Y se olvidó de que CC no puso reparo alguno para que en determinados ayuntamientos entrase la ultraderecha a formar parte de los grupos que administran los caudales públicos. Viva el nacionalismo de andar por casa.

Pero es que si entran a gobernar los que han votado en contra de todas las propuestas encaminadas a conseguir mejoras sociales de gran calado, le señalan al jubilado, te van a rebajar la pensión, tendrás que pagar medicamentos, la guagua no te saldrá gratis, no te operarán de tu grave enfermedad porque eres viejo y te vas a morir (un gasto inútil)… No me importa con tal de que se vaya el… de Pedro Sánchez. Lo que hace la tele.

Una jueza cita como investigado a Miguel Ángel Rodríguez (MAR) por haber difundido datos personales de dos periodistas. Se lo ordena la Audiencia de Madrid tras haber archivado la denuncia tiempo atrás. ¿Creen que ahora va a prosperar? ¿Cuántos ejemplos así encontramos también en las instrucciones de Peinado? ¿No sería más lógico que el órgano superior abriera un expediente disciplinario como se hace con cualquier funcionario que se echa fuera del tiesto o es que los jueces son intocables aunque metan la pata más de la cuenta y siempre con decisiones que se escoran hacia cierto lado del espectro político?

Acusan a Sánchez de haber cometido absolutamente todos los delitos contemplados en el Código Penal, entran a saco y vituperan a Vox, con las mismas incontinencias verbales de un Abascal al más puro estilo dóberman, y pretenden gobernar el país. Menos mal que por ahora no quieren. Reitero, ¿en manos de quiénes estamos?

Se extraña el vicepresidente del Gobierno de Canarias por el encarecimiento de los combustibles. Qué bueno es disponer de coche oficial y que paguen otros la gasolina. Como lleva más de un año intentando qué hacer para que se abarate, además, la cesta de la compra, lo mismo necesita recapacitar debajo de los dragos del Realejo Bajo por si le cae encima… la reflexión definitiva. ¿Es cortito, no?, me preguntó tiempo atrás un buen amigo no realejero. ¿Te diste cuenta?, le respondí.

Suelo salir a caminar cada vez que puedo. Y procuro, en la medida de mis posibilidades, hacerlo por  la calzada (si es calle) o por la carretera. Porque en el primer supuesto, las aceras son auténticos toboganes cuando no verdaderas pocilgas por los excrementos de los lindos animalitos que son paseados por… gentuzas inconscientes que no saben qué es una simple bolsa para recoger los regalitos. Sí, bien es cierto que el pobre animal no tiene la culpa y debe aliviar sus dolores intestinales. Pero el otro, el que lo sujeta… Y si es vía interurbana, la maleza te bota y te expone a que te trinque un coche. ¿No podrían ponerse de acuerdo los ayuntamientos para regular los rebajes (entradas a garajes) y que tú, pobre peatón, no te veas expuesto a darte un fuerte leñazo por tanto desnivel? ¿No serían más efectivos los del chaleco amarillo en limpiezas urgentes y no estar quitando hierbitas delante de mi casa, verbigracia?

¿Se planifica? No. ¿Se prioriza? No. ¿Se admiten propuestas? No. ¿Se dialoga? No. ¿Se reduce la supuesta gestión a meras sesiones fotográficas? Sí. ¿Ande yo caliente y…? Sí. ¿Limpito y suculento a final de mes? Sí.

¿Logro poner de acuerdo a nuestros representantes en las instituciones públicas con estas sugerencias de viejo, que no de sabio? Otro que chochea, pensarán tal ilustres seseras.

sábado, marzo 21, 2026

Un breve paseo

Un paseo, siquiera de vez en cuando, nunca viene mal. Y si creían que me había olvidado de enjaretar una décima, cuán errados (sin hache; bueno, si alguno que se sienta aludido lo prefiere, por mí que no quede) estaban. Hay gentes que te facilitan el trabajo. A ellos, mi agradecimiento infinito.

Hay en el pueblo vecino / una enorme pelotera, / porque han venido de fuera / a señalarle el camino. / Y ya rige su destino / uno que anda tocado, / es quien tiene obnubilado / al equipo gobernante, / lo malo es que el muy tunante / solo busca el entorchado.

Como el pacto de gobierno / es auténtico potaje, / muy difícil el encaje / en este aparente infierno. / Asesora el posmoderno / con aire filosofal, / pues su labor tutorial, / que no admite parangón, / dice mucho del montón / que conforma el triunviral.

Los que se dicen de izquierdas / —el papel lo aguanta todo— / encontraron acomodo / con las que ayer eran lerdas. / Cuando la gestión enmierdas / por suculento caudal, / grave pecado mortal, / amén de tremendo error, / cometes por impostor / enlodándote en porcal.

Se visten de progresista / y de chicos hacendosos, / cuando solo son tramposos / con disfraces de farsista. / Ese proceder pactista / aviva vergüenza ajena, / causando profunda pena / en un pueblo que demanda / mucha menos propaganda / y más mano a la faena.

Y si la gente comprueba, / en cultura, verbigracia, / que prima la ineficacia, / con gran razón lo reprueba. / Si se reduce a una ameba / que seudópodos emite / parasitando en envite / para propio lucimiento, / cuánta pena es la que siento / porque todo se marchite.

Pero también en el mío / la ilustración se encarece, / pues un teatro la ofrece / a cambio de un sangrerío. / Con el bolsillo vacío / dejan a los colectivos, / ya que aquí los objetivos / comienzan por recaudar / y los que puedan pagar / serán socios exclusivos.

La reforma corrió a cargo / del Cabildo tinerfeño, / a él se debe el empeño / por sacarnos del letargo. / Pero Adolfo, sin embargo, / se ha sacado una ordenanza / con la que a fondo se lanza / en su carrera elitista, / es la manera sablista / que el superávit afianza.

El arar con estos bueyes / se ha convertido en rutina, / hay que aguantar la traquina / de quienes se creen reyes. / Ellos imponen sus leyes / y nosotros, los paganos, / hacemos esfuerzos vanos / por si entran en razón, / sin que se brinde ocasión / de ganarle a los fulanos.

Dejaré para el final / a los dos entretenidos / y que ponen sus sentidos / en marchamo electoral. / Con esa visión triunfal / de una Canarias quimérica, / alejada y periférica, / que sus sueños bien dibujan, / mas con mentes que no estrujan: / otra pose cantinflérica.

Puede que busquen ansiosos / una nueva inteligencia / que les de mayor sapiencia / y poder salir airosos. / Se les nota deseosos / de un decreto en un suspiro, / que les suponga un respiro / en el futuro inmediato, / no sea que dentro un rato / se les vire Casimiro.

Y a ustedes, estimados, y mejor escogidos, lectores, por hacerlo posible, a no perder las mañas. Mañana será otro día. Y pasado, de vuelta. Sean felices. 

jueves, marzo 19, 2026

Sucinta reflexión

Reconozco ser un asiduo de los informativos en televisión. Y rara es la ocasión en que no acabe comentando al familiar que me acompañe las concomitancias existentes –salvando, por supuesto, las distancias entre los medios– con El Caso, un semanario español especializado en noticias de sucesos, que se editó en Madrid entre 1952 y 1997. Porque, por lo visto, robos, accidentes de todo tipo, asesinatos, violaciones, sesiones de juicios morbosos y un largo etcétera de fatalidades parecen ser los casi exclusivos contenidos.

Y surge este comentario a raíz de una de las tantas lecturas diarias relacionadas con los medios de comunicación. Un defecto, casi congénito, que me acompañará in sæcula sæculorum. Así, el director de El Periódico, y director general de Contenidos de Prensa Ibérica, Albert Sáez, ha reivindicado el periodismo como el mejor revulsivo para combatir la desinformación y ganarse la confianza y la fidelidad de los lectores para así evitar que caigan en las redes del populismo y los pseudomedios.

Y abunda: "El periodismo es más necesario que nunca porque forma parte de un conjunto de instituciones que surgieron con la Ilustración que hay que defender frente al totalitarismo y las formas de destrucción de la democracia".

Bien, completamente de acuerdo. Es de manual. La teoría, en el papel, funciona. El camino, meridianamente claro. Pero en la práctica, ¿tenemos mecanismos para corregir desviaciones? ¿Son conscientes los que se dedican a tan noble oficio del papel encomendado? ¿Procuran las empresas editoriales apostar por la seriedad y contrapeso entre ambos platillos de la balanza o se deben a intereses más espurios? Y el periodista, ¿cuándo va a ser capaz de asumir su verdadero rol?

Prosigue el señor Sáez: "Si solo explicamos las cosas que funcionan mal, la gente piensa que el mundo es un desastre y que vivimos mucho peor que hace 30 años. En ese caldo de cultivo, llegan los populistas y construyen el discurso de que con Franco vivíamos mejor”. Efectivamente, y entre todos estamos aportando granos de arena para que la montaña crezca. Tanto que, concretemos, en nuestro particular caso del solar patrio. Ahí tenemos a Santiago Abascal, con purgas permanentes hacia todo lo que pueda hacerle sombra, y cuyas acciones no merman un ápice de su expansión, sino que, al contrario, sigue incrementando el número de adeptos con ese discurso etéreo de decir lo que a la gente le encanta escuchar. Pero sin concreción alguna, porque sus amagos de pactos deben ser rotos al percatarse de la completa inutilidad de sus fantasiosos postulados. Aunque cuenta con la indudable ventaja de la desmemoria colectiva.

Y "no sirve expulsarlos del debate alegando que son fascistas porque muchos de los problemas que señalan son aquellos de los que nos da pereza hablar", asegura el director de El Periódico. Un desafío muy complicado en estos tiempos de "gran convulsión", que Sáez ha atribuido sobre todo al presidente de EEUU, Donald Trump. "La persona que dirige el gobierno más importante del mundo no respeta las reglas. No es un empresario, es un subastero". Vuelvo a concederle el crédito pertinente. ¿Pero se combate dicha sinrazón? ¿Qué mecanismos ponemos en marcha para desencantar los ilusionismos? Porque si la supuesta preparada y estudiada juventud cae en las redes del populismo, no atisbo que se inyecten vacunas contra tales virus. Y como no demos con el antígeno, cuán largo me lo fiais, amigo Sancho. ¡Ah!, lo del gobierno más importante del mundo… pongámoslo en cuarentena.

Concluye: “La prensa local resiste mejor que la prensa generalista porque tiene más vínculo con los lectores, que sienten más suyos a los diarios porque les hablan de lo que pasa a su alrededor sin aires de grandeza. Los diarios defienden los intereses de sus territorios más allá de partidos e intereses porque hablan directamente con los ciudadanos". Sí, y no. Matices haylos. Los tentáculos partidarios y, sobre todo, económicos causan verdaderos estragos. Por lo que las derivas a deslizarse por peligrosas pendientes se acrecientan. Ya nadie quiere hablar de objetividad, neutralidad, imparcialidad, rectitud… O como abogaba don Domingo, el de La Hoya, la ecuanimidad. ¿Por qué?

martes, marzo 17, 2026

No hay de qué

Que tú, estimado lector, y yo metamos la pata no deja de ser mera anécdota. Como somos nadie, nadie (y no es redundancia) va a prestar la más mínima atención. Mis escritos y tus posibles valoraciones no van a pasar a la historia. Eso se deja para mentes mucho más privilegiadas. Y me apetece poner dos ejemplos a tenor de lo que uno viene observando desde hace muchísimo tiempo. De un lado, los periodistas, del otro, los cargos públicos.

Fácil es deducir que se trata de dos ‘profesiones’ de alta exposición a los embates sociales. Vamos, que tienen, aparentemente, mucha más relevancia que lo que este humilde plumífero pueda plasmar en cualquiera de  sus apariciones en Pepillo y Juanillo. Y, por añadidura, a lo que alguno de mis escasos seguidores pueda expresar, ejerciendo su derecho constitucional, en la única red social por la que navego muy de vez en cuando y que, por ahora, solo es usada para publicar el enlace al blog que antes se dejó mencionado.

Por lo tanto, bien harían los ensalzados al final del primer párrafo en cuidar formas y maneras cuando se dirigen a las audiencias o a potenciales electores, respectivamente. Porque no se trata aquí de emular al yanqui de la gorra roja cuando pretende imponer la paz en el mundo usando toda la fuerza posible con una exhibición de armamento bélico que mete miedo. Y vamos con unos ejemplos*:

Busco en el diccionario el hipotético verbo preveer y no hay manera. No aparece por mucho que lo he intentado. Claro, si no existe, ¿cómo demonios lo puede recoger? El más parecido es proveer (reunir lo necesario para un fin), porque ese otro en el que puedes estar pensando es prever, y se conjuga como ver. Por lo tanto, veo, ves y ve, por ejemplo, se convierten en preveo, prevés y prevé.

Lo de este agua ya es de juzgado de guardia. Los sustantivos femeninos que comienzan por a tónica exigen demostrativos femeninos. El uso de el y un, por razones de sonoridad (cacofonía lo llamábamos cuando yo era escolar), no afecta a la debida concordancia con otras palabras de la oración. E, inexorablemente, me acude al magín el Steaua de Bucarest. Equipo de fútbol que oía nombrar a Matías Prats en aquellas retransmisiones radiofónicas cuando el Real Madrid ganaba copas de Europa (en La Gorvorana, por tener, no teníamos ni luz eléctrica; así que deja lo de la tale para mejor ocasión).

Capítulo aparte son los latinajos motu proprio y grosso modo, que, de manera machacona, lo hacemos acompañar de las elegantes preposiciones de y a (amén de que el ‘proprio’, de difícil pronunciación, lo permutamos por propio y nos quedamos más frescos que una lechuga). Ay, cuánto locutor, creyéndose investido de prodigiosas sapiencias, nos sorprende con… patadas en la boca del ”estógamo”.

Hombre (o mujer), ya que estoy en plan didáctico (donde hubo…), aconsejarte que cuando te pongas delante de una alcachofa (cabeza del micrófono) no alargues la vocal última de una palabra porque escuchar laaa, estaaa, muchaaa, algunaaa… no es nada agradable. O rellenar las pausas conversacionales con otro nada elegante estampido sónico (eeee). No te preocupes, desde que estaba estudiando me dijeron que mi voz no servía para tales florituras y me dediqué a cultivar aquello que se me da medianamente regular: escribir. Porque me brinda la opción de borrar, corregir, suplir… sin sujetarme al contratiempo de la espontaneidad. Y aun así yerro con gran frecuencia. Pero, como al principio señalé, no corro peligro alguno de que la popularidad disminuya. Sabes que yo doy más de no (soy de los que no dan más de sí).

Por último, cuídense de las muletillas. Jesús Cintora, en Malas lenguas, repite la forma verbal ‘vean’ algo así como quinientas veces por programa. Más ejemplos, a porrillo. Y hasta la próxima, porque fue, lo que es en sí, todo por hoy. A su entera disposición y no hay de qué.

*Ya repetidos muchos en anteriores comentarios, pero como no atisbo visos de solución, por mí que no quede.