jueves, marzo 05, 2026

Enfanguemos a AVT

Estaba yo pensando (qué cosa más rara), y antes de entrar en materia, que me gustaría que todos los docentes de España se sumaran a la campaña del postureo, petulancia, pedantería, jactancia, engreimiento… en la movida de los premios Educa Abanca. Porque casi la totalidad, por no decir el 100%, de los que beben los vientos detrás del espectáculo circense, ignoran cómo se cuecen. Incluyan presidentes, consejeros, alcaldes y concejales. Así que infórmense y déjense de boberías y de tanta pollabobada (hecho o dicho propio de un pollaboba, según el Diccionario básico de canarismos). Y vamos con lo importante:

Anda suelto por ahí un tal Aldama, que debe ya ser personal laboral fijo de la Fiscalía Anticorrupción (si me tropezara con Luzón se lo preguntaría directamente), al que sacaron de la cárcel (como te lo cuento) para colaborar con la justicia. Y dicho apoyo ha consistido en que el impresentable va soltando de juzgado en juzgado cuanto se le pasa por al magín sin que haya aportado la más mínima prueba de lo que proclama. Se pasea, igualmente, por los medios de comunicación (es un decir) que han declarado abiertamente la guerra a este gobierno socialcomunista, sin que nadie, absolutamente nadie, sea capaz de pedirle que demuestre, al menos por una vez, algo –siquiera una semejanza, que decía mi suegra– que pueda sustentar sus diatribas. Vamos, que hubiésemos sido tú o yo y ya estaríamos encerrados de nuevo y castigados en el rincón de pensar.

Pues nuestro protagonista (¿o antagonista?) le tiene declarada la guerra a quien fuera presidente de nuestra comunidad autónoma, y actualmente ministro de Política Territorial y Memoria Histórica, Ángel Víctor Torres (AVT). Con la inestimable ayuda de los dirigentes de CC y PP en las islas, que temen que les vuelva a ganar en las próximas elecciones de 2027, se han volcado en esparcir mierda que ni las letrinas de aquellos campamentos y cuarteles de antaño.

Primero comenzaron con las mascarillas. Luego con un piso en Madrid para citas indebidas con mujeres livianas y casquivanas o de dudoso proceder (que si no fuera el presente un artículo apto para todos los públicos, me atrevería a calificarlo de picadero: casa o apartamento que alguien dedica a sus encuentros eróticos de carácter reservado, según el DLE). Continuaron con las ayudas al régimen (narco) venezolano. Que se cayó de maduro. Lo manifiesto en plural porque a cada andanada del excarcelado, tanto Clavijo como Domínguez, a toque de trompeta, ordenaban la propagación, pasándose aquello de la presunción de inocencia por el forro de sus prendas íntimas de adentro. A pesar de los MBA de la Universidad de Wyoming.

Ahora van con una cena a la que supuestamente acudió cierto empresario implicado en la reforma de un antiguo cine en Gran Canaria para establecer la sede de la Agencia Tributaria. Y la cascada de solicitudes de dimisión no se hicieron esperar. Hasta el mismo Aldama ya pregona a los cuatro vientos que lo haga. ¿En nombre del PP? Quizás llegue a verlo paseando por los dragos gemelos del Realejo Bajo en los previos a una conferencia en la Casa de la Parra.

Yo te acuso y tú a defenderte. El imputado debe presentar las pruebas de su inocencia. El mundo judicial al revés. La derecha regional se lanza a degüello. Táctica similar a la de todos contra Sánchez. Tardando está Peinado para escribir un nuevo sainete. Porque sabe que la Audiencia solo se dedica a meras correcciones (aunque le espete que no sabe argumentar), pero le deja que prosiga con una instrucción sumarial que raya el esperpento. Muestra inequívoca de que cuanta más basura, mayor el éxito obtenido. Como los carnavales, donde las toneladas acumuladas en las calles suponen un parangón sin igual.

Menos mal que vivimos en una dictadura y las libertades brillan por su ausencia, al decir de insignes lumbreras del solar patrio. Cuando el retroceso, que podría estar a la vuelta de la esquina, sea palpable y volvamos a encontrar en los bares un cartel que prohíba hablar de política, las pensiones se incrementen un 0,25% (que con las modificaciones de los tramos del IRPF te dejaría cobrando menos que el año anterior), se implante nuevamente el copago sanitario y la educación para el que pueda pagarla (entre una amplia casuística), haríamos bueno aquel refrán de más vale ruin conocido que bueno por conocer. Amén.

martes, marzo 03, 2026

No me hagas reír...

…que se me parte el labio, se decía. Y es que cayó en mis manos un artículo del señor Anson (antes, cuando más joven, era Ansón, pero decidió suprimir la tilde: él sabrá) glosando la figura del rey emérito (y una mierda lo escribo con mayúscula) y ensalzando las virtudes de su libro, a saber, melancólico, delicado y profundo. Como este rebenque de La Gorvorana cree a pie juntillas que Juan Carlos no escribió absolutamente nada (no dispondrá de negros –acepción decimoséptima del DLE: persona que trabaja anónimamente para lucimiento y provecho de otro, especialmente en trabajos literarios– en Abu Dhabi para tales menesteres), si don Luis María (la foto es de hace la tira de años) le debe algo al cazador de elefantes, amén de consumado braguetero (dado a la lascivia), haría bien en disimular un fisco y no dorar la píldora en demasía.

El precitado libro –Reconciliación (Planeta)– le ha significado al huido un volumen extra de ingresos, porque el malvado de su hijo ya lo borró de la nómina de chupópteros del erario público. Con las frases de elogio que el ahora presidente de El Imparcial (fuerte incongruencia con la cabecera) dedica al Borbón (tantas que me es difícil la selección), van unas cuantas, a voleo, para poner de manifiesto que el perfil monárquico del articulista ha pesado mucho más que esa supuesta imparcialidad. Tampoco creo que sea su avanzada edad, porque en otras entregas se nos muestra bastante lúcido. Pero en este le debió pesar, y mucho, el cariñito.

Juan Carlos de Borbón transmite al lector su vida extraordinaria y lo hace al margen de presunciones y altanerías. Y amor profundo, amor permanente por España, a lo largo de una vida que el Rey padre narra con sinceridad. Me cayeron las lágrimas que ni la Dolorosa en sus mejores tiempos. ¡Oh!, todavía tengo los ojos enrojecidos. Es –debe ser– el amor de patria que sintieron todos aquellos que emigraron cuando su mentor, Franco, nos salvó de las hordas comunistas y tuvieron que hacer la maleta de cartón para ir a ganarse los garbanzos allende los mares. Para que entendamos de una vez por todas que no fue una fuga lo suyo a los países árabes, sino un acto de imperiosa necesidad. Vamos, otro Guarapo más.

Compañera incomparable, madre entregada, gran Reina, escribe el Rey y añade: Estaba muy enamorado de ella, me sentí feliz y realizado a su lado… Es una mujer admirable y leal con la que tengo una enorme deuda. Ya lo noté el otro día cuando la Universidad de Las Palmas le hizo entrega de su más alto galardón (Doctora Honoris Causa) “para que no solo deslumbre a la gente, sino que, además, como el yelmo de Minerva, esté preparada para la lucha”. El verla agarrar la pala, para echar tierra al hoyo donde sembró un árbol con el rector, me retrotrajo al “lo siento, no volverá a ocurrir”. No haberle dado con ella en el totizo al saltimbanqui.

Algunos políticos nos han demostrado que su ambición personal está por encima de los intereses del país. Y se quedó tan campechano, me imagino. De ellos habrá aprendido cómo se defrauda a Hacienda o cómo se evaden capitales. Con Corinnas o sin ellas. Así salió la pobre Cristina, la que no sabía nada (son cosas de mi marido). ¿Cómo puedes, Luis María, erigirte en boyero de semejante ganado?

Durante mi reinado he ayudado de manera espontánea a empresarios españoles sin ninguna compensación ni contrapartida a cambio. Ya el conejo me desriscó la perra. ¿Tendrá cara para soltar la frasecita de marras? Le faltó alegar que vivía con el salario mínimo. Como la austeridad y honradez del gallego que te nombró. Sí, el que vivía con cincuenta mil pesetas al año (declaradas) pero ocultaba las inyecciones del financiero (y contrabandista del tabaco) Juan March, los regalos de café brasileño de Getulio Vargas (vendido luego en el mercado negro), los donativos de la empresa norteamericana ITT, principal accionista de la Compañía Telefónica Nacional… No sigo porque, me imagino, que Juan Carlos también ha podido leerse –entre sus descansos de escritor consumado– “Desmontando bulos sobre el franquismo”.

De los piropos a Felipe González, nada que objetar. Tal para cual.

domingo, marzo 01, 2026

Requisitos

Hace ya bastantes años se me ocurrió publicar en uno de mis artículos que no todos estábamos capacitados para ostentar un cargo. Bien sea el último concejal del pueblo más pequeño del país o representante de la soberanía popular en cualquiera de las dos cámaras parlamentarias: Congreso y Senado. Me saltaron al cogote porque un servidor pretendía, eso me espetaron, convertir la res publica en un coto privado y elitista. Y no, no es eso. No se necesita carrera universitaria para servir dignamente a los ciudadanos. Pero sí un mínimo de preparación para saber qué se cuece. O para algo mucho más simple: ser capaz de hilvanar cuatro palabras ante un público y no hacer el más espantoso de los ridículos leyendo una nota que te preparó el asesor de turno.

En ello estábamos cuando cae en mis manos una entrevista que le hicieron a Pedro Pacheco, presidente de la Audiencia de Cuentas de Canarias, que no aquel famoso alcalde jerezano que sentenció lo de “la justicia es un cachondeo”. Y de sus respuestas me llamaron poderosamente la atención tres aspectos, a saber:

“Falta regulación sobre los requisitos que deben cumplir quienes acceden a la política”. Menos mal que no soy yo solo, entonces. Ya saben que no hay examen de ingreso ni prueba de idoneidad. El único requisito es tener dieciocho años. Algo que bien han aprovechado ciertos advenedizos para subirse al carro y dejarse conducir por el jefe de la manada. ¡Ah!, propuse en aquel pasado que se les realizase, al menos, una evaluación de cultura general. Y un dictado, añado ahora, a la antigua usanza, como los que nos hacía doña Conchita en el colegio San Agustín.

“Planificación poco consistente”, leo en otro apartado de la precitada entrevista. Y añade cómo las instituciones se embarcan en la aventura de grandes proyectos sin contar, verbigracia, con los terrenos, sin estudio de evaluación ambiental, etc. Inevitablemente me acordé de la pérdida de DOS MILLONES DE EUROS por parte del grupo de gobierno en el ayuntamiento de Los Realejos y que se iban a destinar a la restauración de la Casa de La Gorvorana. Espina que llevaré clavada hasta que me muera y que Adolfo González, único responsable, salió indemne del trance porque me quedé más solo que la una protestando hasta semejantes barbarie e injusticia. Ya lo he repetido hasta la saciedad: no se planifica, no se mira más allá de la inmediatez del día siguiente, se vive al momento y solo se (mal) gestiona en función del voto fácil. Como la inmensa mayoría del electorado es dócil, acomodaticio y se alimenta de fotos, poses y arrumacos varios, excelente caldo de cultivo.

“Resulta un poco sorprendente que algunos currículums de altos cargos no se comprueben adecuadamente”. Lo mismo don Pedro Pacheco estaba sugiriendo al vicepresidente del Gobierno de Canarias que aclarara lo de la universidad de Wyoming. Si obtuvo la licenciatura de manera presencial o a través de cualquier academia privada de las que, previo el abono pertinente, expide títulos cual máquina de fabricar chorizos. Que conste en acta que lo de “fabricar chorizos” va sin dobles intenciones. Que te conozco y para saltar como un quíquere no hace falta encender la chispa.

Abundemos en la pregunta de Morgan en su viñeta y avancemos hacia esa posibilidad de que nos gobierne la IA. Con el auxilio de “San Google” como único asesor, bien podríamos ahorrarnos unos buenos fajos de billetes, porque ahora, con tantos enchufados, no observamos que se note mejoría alguna. Bueno, la de Forges tampoco tiene desperdicio. Y ya, de paso, hasta podríamos avanzar en el campo periodístico. Porque da cierta grima el escuchar a cualquier (in)digno representante de la derecha extrema, o extrema derecha, que pulula por el territorio patrio alegando que es menester un cambio en pos de la libertad, y no hay uno que use la alcachofa para algo más que mantenerla. Porque si en España no hay libertad, Figaredo (para esta me vales de ejemplo, porque para otra cosa…), ¿cómo es posible que sueltes esas burradas sin que este gobierno socialcomunista no te dé cuatro hostias y te mande a pensar al rincón oscuro como hicieron tus antepasados (políticos) con aquellos que pensaban diferente? ¿Por qué no pruebas a compartir espacio con Milei o Trump, ídolos de otros tantos resentidos como los de tu cuerda? ¡Malditos roedores!

viernes, febrero 27, 2026

Revoltillo

Esto de hoy es un revoltillo. Como la vida misma. Que iniciamos con algo ya comentado tiempo atrás Y que me hace patinar al no entender cómo se publican órdenes, resoluciones, edictos… sin que, aparentemente, nadie se fije en los posibles errores que contienen. ¿Para qué, entonces, tantos liberados, asesores y chupatintas varios?

Dirección General de Administración de Centros, Escolarización y Servicios Complementarios. Resolución de 11 de febrero de 2026, por la que se modifica la Resolución de 20 de febrero de 2025, que establece el calendario escolar y dicta instrucciones para la organización y desarrollo de las actividades de comienzo y finalización del curso 2025-2026, para los centros de enseñanzas no universitarias de la Comunidad autónoma de Canarias, corregida por la Resolución de 19 de marzo de 2025 y modificada por la Resolución de 26 de enero de 2026. (BOC número 34. Jueves 19 de febrero de 2026). La negrita es mía, en plan aclaratorio.

Leo: “El Ayuntamiento santacrucero invertirá 4 millones en el modificado del proyecto, que incluirá una terraza-cafetería”. Pues no es solo La Gorvorana, también el parque cultural Viera y Clavijo. ¿Ustedes creen que se pueden invertir cuatro millones (idéntica cantidad a la primera fase de la que fue mi casa) para luego destacar como un logro la presencia de una cafetería? ¿Cuándo se le va a dar valor a lo importante y no a lo superfluo? ¿Tan poca conciencia existe acerca de los dineros públicos? ¿No pagan impuestos los concejales o es que solamente nos duele a los que no tenemos cargo alguno? Por cierto, otro modificado; debe ser ya una costumbre.

Supongamos que ahora nos toca hablar (escribir) del mamotreto que han sembrado en La Gañanía, justo al lado de Mercadona, en un tiempo récord. ‘Robo’ la foto de una publicación de Izquierda Realejera en este misma red social. Mis disculpas por tamaña osadía, pero entiendo que es para abundar en su denuncia. Bien que se dio prisa la Dirección General de Transición Ecológica y Lucha contra el Cambio Climático (me hace una gracia esta denominación) del Ejecutivo canario, al dar el visto bueno a las centrales asumiendo que estarán en “estado de reposo” durante la mayor parte del tiempo y así  no se notarán los efectos no tan secundarios de las centrales ‘antiapagones’.

Y continúo con la reseña de Canarias Ahora: “Todas las plantas, sin excepción, presentan una serie de efectos no tan secundarios: más contaminación, ruido y posibles accidentes, además de afecciones sobre la fauna y el patrimonio. La de Los Realejos promovida por Sampol, por ejemplo, que tendrá ocho motores diésel, consumiría 11.743 metros cúbicos de gasóleo en caso de alcanzar el 100% de su carga de trabajo. El informe utiliza un factor de emisión de 2,68 kilos de CO2 equivalente (la unidad que se emplea para medir los gases responsables de la crisis climática) por cada litro consumido. Por lo que solo esta central emitiría unas 31.417 toneladas de CO2 a pleno rendimiento, algo menos que todo lo que emitió la isla de El Hierro en 2021 (43.057 toneladas) o el equivalente al uso de 7.328 vehículos impulsados por gasolina durante un año”.

Pero, y como muy saben ustedes por las protestas (todavía cuelgan pancartas en determinadas casas), el Gobierno de Canarias (CC-PP) pretende seguir con la siembra y otros seis proyectos cuentan ya con su informe de impacto ambiental que da luz verde a las obras. Quedan por emitirse los de las centrales ideadas en el barrio de Salinetas, en Telde, y en La Zamora, Los Realejos, que no han sido terminados aún por haberse acordado un cambio de ubicación, amén de que han sido ampliamente rechazadas por los vecinos por la proximidad de las instalaciones a sus domicilios.

¿Quién gobierna en la Villa de Viera? ¿Nadie sabía nada? ¿Dicta Manolo y Adolfo asiente? ¿Estaban de fiesta cuando redactaron los proyectos? ¿Solicitaron permiso de obras? ¿Dieron trámite de audiencia por industrias nocivas y molestas? Y no una sino dos. No deben estar para los asuntos de enjundia sino para novelerías del tres al cuarto.

Termino. “Tercer enjambre en una semana”. Así mismito. Cuánta abeja en Las Cañadas. La próxima temporada tendremos miel a porrillo. Para endulzarnos por si el CO2 se nos atraganta. Y somos felices.

miércoles, febrero 25, 2026

¡Cómo anda el patio!

De verdad de la buena –palabrita del Niño Jesús–: de fútbol no entiendo nada. Y cuando digo nada es… nada. Pero como uno lee, qué manía, se entera de cosas. Como la de aquellos forofos perdidos que cuando gana su equipo y pierde el rival siempre expresan qué tranquila se quedó la noche, o cosas así. Lo malo es que cuando se vira la tortilla, se quedan callados como tusos. Una nimiedad.

Me preocupa, sin embargo, los cada vez más frecuentes sesgos racistas que se propagan por esos terrenos de juego. Y se me importa un pimiento que se dirijan a un jugador de tal o cual equipo. El meollo es de lo que se trata, independientemente del club agraviado. Y significativos son los que recibe Vinícius José Paixão de Oliveira, Júnior.

Puede que sea un energúmeno que celebra los goles con una ostentación que raya la provocación. Aunque, y que no valga como disculpa, ocurre con otros tantos que bien merece el capítulo un estudio pormenorizado. Pero supongo que los entrenadores estarán para mucho más que tácticas y técnicas. Puede que sea un niño malcriado, mimoso y, sobre todo rico. Que, quizás, piensa que con dinero se puede permitir determinadas excentricidades. Incluso que vaya por la vida de sobrado.

Puede que sea un cuentista que exagera caídas y pone a prueba en cada partido al árbitro en la toma de decisiones. Que simula y dramatiza demasiado. Que, en suma, no se hace querer con sus aspavientos y triquiñuelas. Cuánta diferencia con el fútbol femenino.

De acuerdo, te concedo el beneficio de la duda y hasta te doy toda la razón en los posibles argumentos esgrimidos. Pero nada –has leído bien, nada– justifica comentarios, insultos, vejaciones y demás de índole racista o xenófoba. El pago de una entrada no da derecho a desahogos de tal porte. Y si proviniesen de otro jugador, mucho menos. En el episodio último de Lisboa, suponer que el futbolista del Benfica se tapó la boca con la camiseta para felicitarlo por el gol y manifestarle su admiración… sería mucho suponer, ¿no?

¿Y qué hace Sánchez en la ilustración? ¡Ah!, ese es otro cantar algo borrascoso. Como lo fue el anterior. Llegó la decimosexta de la temporada, la borrasca Pedro, que ha sido nombrada por Meteofrance. ¿Y por qué no la han llamado Pierre? ¿No tenía ya bastante nuestro presidente como para que le cayeran más chuzos de punta?

Efectivamente, las redes se llenaron. Y me quedo con esta: "Todos sabemos que esta borrasca traerá un frente de memes, con abundantes precipitaciones de risas y alertas nivel rojo de inundaciones oculares".

No es porque sea de mi cuerda y entienda que está haciendo una buena labor, que ha mejorado muchos aspectos conducentes a una mejor calidad de vida en la ciudadanía y que posee una capacidad de aguante que ya bien quisiera para mí. Es que me pregunto qué más le puede pasar sin que el cuerpo se resienta más allá de su desmejoramiento físico. Ya le dijo una señora hace unas semanas que comiera un fisco más.

Los ataques se suceden sin pausa alguna. Las sesiones del Congreso se han convertido en una competición de dardos, pero envenenados. Recibe cachetones de sus contrincantes políticos, pero no está exento de que también le den tortas los de su propia onda. O es realmente muy bueno o el pecado más típico del españolito, la envidia, ha rebrotado como la covid o cualquier otra pandemia al uso.

En uno y otro caso, pienso que la libertad de opinión no es patente de corso. Pero como, de otra parte, la justicia no es igual para todos, nos está entrando cierta desazón a la hora de las denuncias. Cuando crees que la razón te asiste, el temor a que un togado desbarate tus aspiraciones, te hace recular (el retrodezcan, de Manolo Vieira).

Pero soy –quiero serlo– optimista. Se trata de una moda pasajera. Volverán las aguas a su cauce. Se impondrá la ecuanimidad.