10/09/2026

Cho Feriante

Coalición Canaria (CC) [Cristina Valido] ha urgido ‒pasado jueves‒ al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, a que deje de colaborar con dictaduras corruptas como la de Marruecos. Pongo en cursiva esas dos palabras porque, casualmente, sus iniciales coinciden con las de dicha formación política: Coalición Canaria. Y lo de corrupta choca en exceso, cuando menos.

Esta diputada, que sigue a pie juntillas los andares de su antecesora (en sus maneras chillonas y tintes melodramáticos), debió repasar lo que ha venido haciendo su jefe (y ahora aclamado para que Domínguez lo siga aupando en el machito) con respecto a la dictadura corrupta de Marruecos. Que dejará de serlo, por cierto, en cuanto Alberto y Santiago tomen las riendas de otro país maltrecho (España) y ordenen, al más puro estilo Netanyahu o Trump, bombardearlo hasta que no quede un morito dispuesto a cruzar las fronteras.

De un somero repaso a la prensa, extraigo estos dos párrafos:

Clavijo viaja a Agadir para cerrar acuerdos con Marruecos: ‘O estás en la mesa o te conviertes en el menú’, respondió ante las críticas surgidas en las islas por el acercamiento a Marruecos. El Ejecutivo canario enmarca este acercamiento en una estrategia de ‘buena vecindad, prosperidad compartida e intercambio de conocimiento’.

Clavijo viaja a Marruecos porque ‘Canarias no puede permitirse una actitud aislacionista’. Y destacó el papel de ese país en la gestión de los flujos migratorios irregulares hacia Canarias. ‘Somos conscientes de la presión que ellos también sufren desde el interior de África occidental y el compromiso y la colaboración que estamos teniendo es ejemplar’, afirmó. El presidente canario subrayó que la cooperación bilateral en materia migratoria es clave para la estabilidad del Archipiélago y reconoció el esfuerzo de Rabat en un contexto de creciente presión migratoria en la región.

Como al que más conozco de los dirigentes coalicioneros es a Paco Linares, le pido, por favor, que le pase estos recortes a Cristina y le ponga la tarea de memorizarlos hasta que los cante de carrerilla. Y de camino, siempre que no le suponga un sacrificio, que se venga para este Norte y los recite delante de la casa de Manolo, ese portento que los apoya en Canarias y… Vamos ahora con el ilustrísimo.

Para Domínguez el Gobierno Nacional es tramposo, mentiroso. ¿Y no será como tu título de licenciado en Wyoming? Oye, aparte de cerrar fronteras para acabar con la invasión de africanos que se vengan de la ocupación secular europea de sus territorios y recursos naturales, vaya farsa te montaste con el Consejo de Política Fiscal y Financiera. Siempre jugando con las cartas marcadas y haciendo señas hasta en el dominó. Por cierto, ¿cómo piensas cerrar el Atlántico para que no entren cayucos? ¿Tendremos flota suficiente para blindar tamaña superficie o bastará la presencia de Tellado y Hernando para asustarlos con dos berridos y que se den la vuelta?

Nada me extraña –es más, pienso que es el mejor premio concedido en su amplia trayectoria– que la Asociación Cultural Pinolere te haya hecho acreedor al Cho Feriante de Honor, en su modalidad individual de este año 2026. Un premio que ni pintado, como anillo al dedo. Porque las ferias y fiestas que te montas no tienen parangón. Y tan obnubilado dejaste al cronista que cantó tus excelencias y dotes, que solo debes, estimado lector, hacer un mínimo sacrificio y seguir leyendo.

Pues todo aquel que dude de sus virtudes, haga lo que yo. Irse a (in)cierto digital, cuyo nombre omito por vergüenza ajena, pero de fácil localización gracias a San Google y a los vientos que refrescan este apanzaburrado Valle de la Orotava, y entresacar de la amplísima reseña que destaca los méritos del susodicho para alcanzar tan alto galardón, verbigracia, lo que a continuación transcribo. Tal cual. No pienses que el malvado de Jesús les juega una mala pasada. Insisto, tal cual:

MANUEL DOMÍNGUEZ GONZÁLEZ, siendo alcalde de Los Realejos, apoyó a nuestra Feria de Artesanía en 2022, también en el homenaje y reconocimiento MANUEL DOMÍNGUEZ GONZÁLEZ,desiendo alcalde dehermano Los Realejos, apoyó a qué realizamos a las tradiciones este municipio del Valle de La nuestra Feria de Artesanía en el año en el homenaje y reconocimiento qué Orotava.

Desde ese mismo momento no ha dejado de acompañarnos en nuestras realizamos a las tradiciones municipio por hermano del Valle de La Orotava. iniciativas. Siempre atento y del preocupado todo cuanto hacemos. Con sus Desde ese mismo momento no ha dejado de acompañarnos en nuestras continuadas llamadas telefónicas o sus visitas personales. iniciativas. Siempre atento y preocupado por todo cuanto hacemos. Con sus “Nosotros, llamadas la asamblea de la oAsociación Cultural Pinolere, reconoce en continuadas telefónicas sus visitas personales.

la persona de MANUEL DOMÍNGUEZ GONZÁLEZ, su apoyo decidido y su compromisola personal el primer momento en el que conocióen el “Nosotros, asambleadesde de la Asociación Cultural Pinolere, reconoce Proyecto Pinolere. Desde GONZÁLEZ, ese momento lo ha venido la personaCultural de MANUEL DOMÍNGUEZ su apoyo decidido y acompañando y defendiendo hasta nuestros días. su compromiso personal desde el primer momento en el que conoció el proyecto cultural Pinolere. Desde ese momento lo ha haprestado venido Agradecemos públicamente su vinculación sincera, que nos acompañando y defendiendo hasta nuestros días. Agradecemos durante estos últimos años de trabajo en común, esperando seguir públicamente sincera, risas, que nos ha prestado contando con su el vinculación apoyo, optimismo, crítica y fuerzadurante que le estos últimos años de trabajo en común, esperando seguir contando caracterizan”. con el apoyo, optimismo, risas, crítica y fuerza que le caracterizan.”

Chacho, chungo que se me quedó el cuerpo. Con esto, y con las loas de una comisión de fiestas hacia pregoneros y concejales de zona (obviando a otros en desprecio ignominioso), quedé tan harto que deberé tomarme unas largas vacaciones para que se me pasen estas calenturas. Llámenme exagerado, pero se impone una buena erupción volcánica que menee a tanto descerebrado. Fundamentalmente, y sobremanera, a los que ocupan puestos de (ir)responsabilidad en este archipiélago ultraperiférico. En fin.

08/09/2026

Vanaglorias

Ya tenemos nombres para las borrascas y danas que podrían afectarnos en la nueva temporada. Porque cuando llega septiembre, no solo existe la preocupación de la vuelta al cole, que tantos quebraderos de cabeza suponen a las familias y que constituye portada en todos los informativos de medios audiovisuales, sino que, además, comienza la espera para que desde el Atlántico nos lleguen las consabidas sacudidas anuales. Condicionadas, una vez más, al cambio climático. Esperemos que los lamentos sean los menos posibles.

Por estos lares más cercanos, todo bien. Hasta ahora. Eso sí, con muchas fotos de nuestros gobernantes. Que, como ya muy bien saben todos ustedes, aprovechan la más mínima oportunidad para el retrato de rigor y la pertinente nota de prensa. Laudatoria (elogiosa, encomiástica, ensalzadora, halagadora, lisonjera, favorable, apologética) a más no poder. Porque debo reconocer que al actual (Adolfo) se le nota un fisco más de movimiento. Vamos, que hace algo. No como cuando el ausente. Aunque la imitación en maneras propagandísticas sigue campando a sus anchas. Un día de estos van a morir de éxito sepultados bajo las ingentes cantidades de flores que se echan.

Cuando en los presupuestos municipales –ya se ha iniciado el proceso de elaboración de los de 2027, “donde la Oficina Presupuestaria nos va dirigiendo los pasos a seguir en base a los potenciales ingresos y a todos los condicionantes normativos de aplicación”, ha manifestado la concejala del ramo– la partida que contempla los sueldos y asignaciones de concejales y cargos de confianza alcanza un montante considerable, y del que no se da norte en ninguna comparecencia (transparencia absoluta), cualquier ‘bobería’ (por la insignificancia presupuestaria) es motivo para que el gabinete de prensa trabaje a destajo. Y bien haría el responsable del mismo, siquiera por prurito profesional –dejemos éticas y deontologías para mejor ocasión– disimular algo y no dorar tanto la píldora. Pero quien paga, manda. Con lo que el sitio oficial ha devenido en web popular.

Un primer ejemplo: Los Realejos mejora el equipamiento de sus ocho ludotecas con una subvención del IASS (by Gabinete de Prensa agosto 12, 2026).

“El alcalde de Los Realejos, Adolfo González, y la concejala de Bienestar Social, Luz Pilar García, visitaron en la mañana de este miércoles 12 de agosto la ludoteca municipal ‘El Payaso Feliz’, de Realejo Alto, donde ya se encuentra en uso el mobiliario adquirido gracias a la subvención del Instituto Insular de Atención Social y Sociosanitaria (IASS) del Cabildo de Tenerife para la dotación de material, equipamiento y gastos corrientes para toda su red de ludotecas municipales, mejorando así las prestaciones de los ocho recursos realejeros de este tipo que atienden hasta un total de 720 niños y niñas de entre 4 a 12 años cada semana.

El equipamiento incorporado a las ludotecas municipales, por importe de 5.389,47 euros procedentes de la referida subvención insular, está integrado por estanterías para la organización del material lúdico-educativo, percheros con casilleros para las personas usuarias y pizarras volteables [no encuentro este adjetivo en el diccionario] destinadas al desarrollo de actividades educativas, creativas y musicales, mejorando la funcionalidad y la calidad de los espacios”.

Cinco mil euros (el sueldo mensual de cualquier alcalde) para ocho ludotecas y más de setecientos infantes. Siete euros con cuarenta y ocho céntimos por cabeza. Espléndida subvención del Cabildo, al que mentan en la nota por puro compromiso, pero que es motivo más que suficiente para el paseo glorioso y la instantánea que inmortalice el acontecimiento mundial. Ya me extrañó que hace unas semanas vi ocho contenedores (¿o eran nueve?) aparcados por fuera de la ludoteca que se cita. Claro, transportaban todo el material que mejora la funcionalidad y la calidad de los espacios. Ni una pizca de vergüenza en los cargos públicos que se prestan a tales componendas, ni otro tanto de la ídem en quienes se hinchan de poner iconos y comentarios laudatorios. Chiquita falta de ignorancia.

O esta otra de la instalación de 6 monolitos informativos en las paradas de taxis por un importe de 12.000 euros. Ya pudieron haber esperado a que hubiese al menos un taxi para sacarse la foto. Pero si gastan más en publicidad cada concejalía, amén del capítulo general de todo el ayuntamiento, que estas migajas. Invito a todos aquellos que comentan sin saber de qué va la película o a los que inundan de pulgares y corazones las publicaciones del grupo de gobierno –que no ayuntamiento– a que, al menos por una vez, y sin que les sirva de precedente, echen una visual al presupuesto actual, al ejercicio económico de 2026, y establezcan las correspondientes comparaciones entre inversiones reales, por ejemplo, con los gastos superfluos, que no solo podrían suprimirse sin que se resienta la marcha municipal, sino que, al contrario, supondría un reparto más equitativo con mejoras sustanciales en servicios con deficiencias o carencias notorias.

O una tercera. “Los Realejos abona 16.500 euros en subvenciones a los comercios afectados por las obras de Los Barros”. Qué contentos se pondrán los comercios con una ayuda de 1000 euros tras un montón de meses paralizados, abandonados. Claro, menos es nada. Mucha foto de la concejala cada vez que abre un establecimiento y nula presencia cuando alguien debe echar el cerrojo. Espero y deseo que los trámites exigidos para esas aperturas no tengan nada que ver con las tardanzas que te comenté hace unos días con un vado, verbigracia. Tengo unas ganas locas de montar una churrería para decirle a la concejala, y al alcalde, que de fotitos nanay.

Como lo cortés no quita lo valiente, muchas felicidades por vender la (no) gestión como un éxito. Para, y por, eso, merecen un diez. O más. 

06/09/2026

Miscelánea

Miscelánea: mezcla, combinación, revoltijo, mixtura. Y de ello se trata. En la variedad está el gusto. Vamos allá:

“Rescatan con vida a un anciano tras caer con su coche a un barranco. La rápida intervención de los bomberos fue clave para salvar la vida del conductor, de 75 años, que sufrió graves traumatismos”. Ocurrió el percance en el barranco Lomo de Oliva (Arico).

Y se me presenta el dilema de cómo debemos definir la ancianidad. Porque el diccionario nos señala que un anciano es una persona de mucha edad. Y entre sus sinónimos tropezamos con viejo, abuelo, matusalén… ¿Cuándo somos viejos? ¿Desde el momento en que eres abuelo? Pues conozco casos que lo han sido a los cuarenta y pocos. Pero Matusalén, el abuelo de Noé (el del diluvio universal y su arca famosa), parece que vivió 969 años (eso he leído). Un servidor cumplirá en diciembre 78. Hasta ahora no he tenido problema alguno al renovar el carné de conducir. También es verdad que, afortunadamente, no me he caído en un barranco (gomero). En Las Abiertas (Icod) sí me fui de una pared abajo, pero sin coche. Como sigo con la manía de hurgar en periódicos viejos, más de una noticia de viejos de cincuenta años me he encontrado en ejemplares de hace un siglo. Así que, como cambian los tiempos, pongámonos de acuerdo y llamemos viejos (ancianos) a los que tengan más de 99 años. Aunque, aun así, algún centenario saltará como un quíquere y nos reprenderá por semejante osadía. Viejo es quien quiere serlo, sin importar la edad.

Otro fallecimiento –un corredor de 53 años– en el transcurso de una prueba atlética. Ocurrió en el VIII Trail Las Fuentes (fiestas del Camino Tornero, La Laguna). Vuelvo a hacerme la misma pregunta que llevé a cabo en artículos anteriores: ¿no será que estamos elevando límites hasta extremos insospechados? Con el afán de superación, lícito afán del progreso, lo mismo nos pasamos de rosca. Participar en una carrera, cuando las exigencias físicas son elevadísimas, no es darse un paseo por una avenida marítima tomando el fresco de la brisa. La preparación, que tanto proclama el buen amigo Basilio, supone un sacrificio, para este tipo de pruebas, que no está al alcance de todos. Y las masivas participaciones, sin controles previos del estado, físico y mental, de los atletas, entraña peligros evidentes. Quizás sea menester un replanteamiento. Y si en cada fiesta –de las innumerables que proliferan– pretendemos “echar la pata por arriba” a la de al lado, incrementando kilómetros, desniveles y obstáculos diversos, lo mismo no estamos contribuyendo a que el deporte sea todo lo sano que dictaminan los cánones. Para reflexionar.

Victorio Pérez, el presentador del programa televisivo “1 hora menos”, ha declarado, ante el inicio de una nueva temporada, que los canarios serán más protagonistas que nunca. Faltaría más. RTVC nació para eso. Lo malo es que sus informativos, verbigracia, han alcanzado una deriva tal que ya uno duda de las buenas intenciones. Desde la llegada de César Toledo, administrador general del ente, la impresión de los que vemos la tele con sentido crítico y no como borregos del tres al cuarto, es que se ha convertido en el comisario político de Fernando y Manolo. No entra dentro de los cálculos de la normalidad que el telediario de la tarde-noche, con una duración de 30 minutos (sin contar deportes y el tiempo), dedique más de la mitad a sucesos que acaecen allende los mares y que, casualmente, tienden de manera morbosa a culpabilizar al gobierno nacional (diana preferente es Pedro Sánchez) de todos los males mundiales. Lo de Ceuta ya raya el despropósito con las odiosas comparaciones por lo que sucedió tiempo atrás en Canarias. Aquí el gobierno regional lo hizo de maravilla (incluyan el episodio del hantavirus y las ratas nadadoras de Clavijo) y allá la ineptitud campa a sus anchas. Resumo: transferencias, todas y más; competencias cuando vienen mal dadas, aparta de mí ese cáliz.

La composición fotográfica, que ilustra el presente, pertenece al arquitecto-urbanista Juan Palop-Casado. Y se corresponden las fotos a una obra de canalización en un barranco de Vallehermoso. Que ha sido comentada en el digital CanariasAhora, bajo la firma de Toni Ferrera. Un  ejemplo más de la política cementera y despilfarradora que tiene lugar en aquella isla. Donde se tiran millones de euros sin ton ni son. Y cuando se invierten en obras de imperiosa necesidad –esta lo puede ser, no lo dudo– el respeto a lo que el propio presidente del cabildo propaga con la etiqueta de Islas Verdes, brilla por su ausencia. El palmericidio es más que evidente. Casimiro, con su eterna megalomanía, va a tener que comprar más terrenos en otros lugares del archipiélago porque La Gomera se le queda corta y ya los metros cuadrados escasean. Progreso, sí. Bienestar y comodidad, también. Pero las mejoras sociales no es carta blanca para el destrozo. No, es que esta es una obra del Gobierno de Canarias. Escudarse, como mi alcalde, en el estamento superior, es de lo más infantil que uno pueda echarse a la cara. Además, ¿quién dirige el cotarro en esta peñas atlánticas? ¿Quién tiene cogidos por los mismísimos a los mandamases (es un decir) coalicioneros y populares? No sigas botando el dinero a mansalva, Curbelo. ¿Tendremos que esperar a tu ancianidad para que la isla deje de ser silencio amordazado?

04/09/2026

Vado

No solo te lo cuento como desahogo. Que también. Sino más bien por si algún día te encuentras en la disyuntiva de emprender la dura travesía o dejarlo para cuando las aguas se tranquilicen y hacer más llevadera la singladura. Aunque se imponga lo de que “mar en calma no hizo experto al marinero”, este novato prefiere que la nave no se menee demasiado.

Tras un largo peregrinaje burocrático –y eso que iban a agilizar la administración– a finales de enero de 2024 me hicieron entrega de la placa que en las fotos se refleja, y pasaba formar parte de los privilegiados que pueden guardar el coche en el garaje sin contratiempos mayores. Ja, ja, ja y ja. Eso creía este iluso. Te sigo relatando:

Bueno, de algo sí que me encuentro muy satisfecho. Y es que el ayuntamiento realejero se bajara del burro y modificara la ordenanza que regula los vados permanentes para simplificar los trámites. Aunque a un servidor no le quedó más remedio que pasar por el aro y aportar hasta documentación que el propio consistorio me había expedido tiempo atrás. Que vivan las nuevas tecnologías. Y que suprimieran el requisito del plano acotado de la acera. Con lo fácil que es sustituir la exigencia por una visita de un técnico municipal y, tras la visual pertinente, sentenciar aquello de sí o no procede.

Tras la señalización oportuna (5 de febrero de 2024), entendía este optimista que los cuatro metros de raya amarilla iba a suponer todo tipo de facilidades para maniobrar en la entrada y salida del fotingo. No contaba con aquellos a los que las prohibiciones no les caen bien. Y podría contarte cómo en romerías y otros eventos de masiva afluencia en el casco de Realejo Alto me han causado tantos quebraderos de cabeza, que acabas por preguntarte para qué demonios pago la licencia amén de sentidos recordatorios a familiares directos de los presuntos implicados si hasta los propios vecinos de la calle se suman en más de una ocasión, y no por el clásico es solo un minuto, a que el ataque de nervios aflore inmisericorde.

Uno, obviamente, acaba por cansarse. En dos ocasiones se me ha presentado la imperiosa necesidad de sacar el coche por motivos familiares. Y en ambas había un elegante vehículo ocupando un metro de los cuatro señalizados. Del resto de ‘ocupaciones’ ya me olvidé para que no arranque un proceso ulceroso de estómago. Tuve que llamar a la policía. Que acudió y puso la sanción correspondiente a los infractores. Y me avisaron para que pudiera salir en dirección prohibida. Porque en la del sentido de circulación en la calle era, y es, completamente inviable.

E inicié otro proceso en mayo de este año que, tras varias idas y venidas (la propia patrulla, que hizo acto de presencia en la primera oportunidad, entendió que al no haber espacio para aparcar dos coches se podrían señalizar dos o tres de motos, pero luego, en su informe, desistieron), supone incrementar un metro –la ordenanza permite un máximo de cinco– por lo que así lo solicité. No creo que sea un trámite tan engorroso, pensé. ¿Y quién demonios te dijo que podías hacerlo? Pensar, me refiero.

Pasó el tiempo. Sigue sin llegar el informe de la policía, me argumentaba el funcionario cada vez que llamaba. A los tres meses, cansado y pensando si el plazo se iba a extender tanto como cuando la primera vez, pedí cita para hablar con la concejala delegada de urbanismo. Porque mi planteamiento era bien simple: si ya tengo concedida la licencia y ahora se trata de aumentar la señalización en un metro (lo que la ordenanza permite), con abonar lo que corresponda y pintar la raya… Pero lo fácil y normal no lo es tanto visto desde el otro lado. Donde habitan los que tienen cogida la sartén por el mago y deben firmar.

El 17 de agosto, bien tempranito (la cita era a las nueve) estaba Jesús en la tercera planta del edificio de la Avenida de Canarias esperando a que Noelia apareciera. Lo hizo unos minutos más tarde, pero ya le perdoné el retraso. Hablamos durante un cuarto de hora, más o menos. Intentó convencerme de que los plazos de la administración son lentos y, casi siempre, largos. Yo le recordé la promesa (recuerden el Eje 9, lo comenté días atrás, del pacto de Manolo con Fernando) de agilizar la burocracia en las instituciones públicas. Ella me contestó que ojalá. Yo le dije que debían ponerse en el pellejo de los ciudadanos que esperan pacientemente (o no). Ella me señaló que sí lo hacían. Yo lo puse en duda. Y así…

Me marché con la sensación de ser un afortunado porque tres meses es una poquedad –para ellos– aunque una eternidad para el que espera. Redacto estas líneas cuando el mes de septiembre avanza por el calendario. Ni jumo ni pelo. Incluso si recurres a solicitar información a través de la web municipal, mutis por el foro. ¿Se hará con toda la ciudadanía, me cuestiono, o solo ocurre conmigo porque, quizás, no gusta lo que escribo? ¿Te acuerdas de la campaña del contenedor marrón? También pregunté y la señorita que me atendió –de la empresa municipal Realserv– alegó no saber nada. ¿Es esta la transparencia que merece una calificación sobresaliente? Me lo expliquen.

Lees estas líneas el 4 de septiembre (viernes). Terminé de redactarlas el día anterior por la tarde. Sigo a la espera de que la policía municipal emita el informe. Eso me dicen. Porque Noelia no sabe nada. Domingo, tampoco. Carolina, me imagino, sostendrá que hay pocos agentes. Todos ellos (concejales)  cobran religiosamente a final de mes. Y los muchos cargos de confianza. Sobra el dinero para fiestas y autobombo. Los superávits publicitados demuestran que los ingresos son generosos. Al tiempo, la ejecución presupuestaria tiene más baches que las carreteras del pueblo. Y los déficits a subsanar, unos cuantos. Figurines, abundantes. Gestores, no los veo.

Si antes de final de año escuchas unos voladores a destiempo, no te preocupes; seré yo que brinco de alegría porque me habrá llegado un mensaje del ayuntamiento indicándome que Adolfo en persona viene a pintarme de amarillo el metro demandado. Asistirán con él todo el grupo de gobierno, el jefe de la policía vestido de gala, el responsable de protocolo con atril y micro, el de prensa con todos los medios de comunicación regionales, el párroco de Santiago Apóstol con el agua bendita, la Sociedad Musical Filarmónica, Acorán y Tigaray, los directores de todos los centros docentes y una amplísima representación del alumnado…

Qué afortunados son todos los que se hinchan en poner iconos del bien quedar en las publicaciones del ayuntamiento –perdón, grupo de gobierno– porque este servidor de ustedes tiene tanta suerte como cuando juega un décimo de lotería navideña. En fin, tendré que seguir llamando a la policía. Aunque no me hagan el informe preceptivo. Y antes de las próximas elecciones (mayo de 2027), iré a hablar de nuevo con Noelia acerca de la agilización de los trámites burocráticos. Qué desgraciadito soy.

02/09/2026

Idiotas

Aquellos que me conocen –los más cercanos, que se dice– saben de los años que estuve negado a entrar por el aro de la telefonía móvil. Veía al aparatito indispensable para determinados trabajos, pero no para la novelería, con su correspondiente pérdida de tiempo, que uno observaba en los portadores del artilugio. Mas pasaron los años y, al entrar en el feliz estado de la jubilación (edad provecta), se incrementaron las preocupaciones familiares por aquello del “y si te pasa algo”. En fin, que me vi obligado a la compra pertinente. Que me acompaña cuando salgo a caminar. Sobre todo para comprobar los pasos en el marcador y no excederme en el kilometraje.

No obstante, la capacidad de observación continúa intacta. Y comprobar cómo el uso –¿o abuso?– se ha convertido en otra droga moderna, me hace recapacitar acerca de si actué correctamente. Porque no me resulta muy agradable pasar por una parada de guaguas, por ejemplo, y atisbar a decenas de personas (ahora sale gratis), congregadas en reducido espacio, enganchadas en sus redes sociales sin ser capaces de hablar un fisco con el que tienen al lado. Ensimismados, no: embobados.

Umberto Eco definió el estado actual como la invasión de los idiotas. Y redundó, con respecto a Internet, que ha sido capaz de promocionar al tonto del pueblo al nivel de portador de la verdad. Equiparable a cualquier Premio Nobel. Antes –no ha tanto– eran las conversas, en la tasca con un vaso de vino en la mano, la maneras en que se arreglaban los problemas mundiales. Ahora, obviamente, hemos permutado costumbres, aunque la dinámica es muy semejante. Cambiando, quizás, los efluvios etílicos por otros vapores igual de nocivos y con luces de colores que te convierten en consumado especialista en cualquier disciplina.

Como no he recurrido aún a ese portento de la Inteligencia Artificial (IA) –con la natural voy escapando– no sé si los tejidos neuronales van en franco retroceso o es que funciono con obsolescencia programada. Me sigo perdiendo en los avances tecnológicos. Sigo recurriendo al lápiz y papel. El que nace lechón… muere cochino.

Me preocupa, sin embargo, que tanto adelanto no haya sido capaz de eliminar la burocracia. O que esa pléyade de cargos públicos demuestre algo más de seso. Porque aprovecharse para lucimientos personales es, cuando menos, poco ético. ¿Pero entra la ética en esta ecuación? Si cualquier culichiche es capaz de opinar del sexo de los ángeles, ¿por qué no debo presuponer que un concejal está ahí para resolver problemas y facilitar la vida y convivencia ciudadanas? Optimista que es uno.

Rosa Dávila dijo en marzo de 2025 que la rehabilitación del emisario en Punta Brava era algo urgente. Ha transcurrido año y medio y la mierda sigue apareciendo. Si ella no da más de sí porque otras ocupaciones (pasarelas, guaguas de dos pisos, el piche de San Benito, romerías y fiestas varias…) desvían su atención, que eche mano de la IA. Para no quedarse corta en sus apreciaciones y que la urgencia sea eso: urgencia. Claro, prensa y protocolo solo se desviven por la imagen. Como en cualquier ayuntamiento que se precie. Se restaura una talla, a lucir palmito. Se tiran caramelos desde una torre, a lucir palmito. Se presenta un libro, a lucir palmito. Se procesiona a San Sigfrido, a lucir palmito. Se instala un manolito –perdón, un monolito, en qué estaría yo pensando–, a lucir palmito. Se arregla un cuarto de baño, a lucir palmito. Y así hasta el infinito. O más allá.

Tendré que subirme al carro. Cambiar de táctica. Lo de navegar solo por Facebook no me renta. Ni tampoco al blog. Que necesita promocionarse o se anquilosa. Como el dueño. Estuve una temporada en Twitter, luego X. Pero como las RR.SS. avanzan a velocidad de vértigo, deberé comprar un nuevo ordenador con una memoria RAM que me haga batir récords mundiales de velocidad. Con el de ahora, ni el carro de La Gorvorana que tiraba aquel enorme toro que trajeron de la finca santacrucera de Ballester y que conducía –es un decir– Domingo el canario, casi tan terco como el de cuatro patas. Haré frecuentes incursiones por los Instagram, Tik-Tok, YouTube, WhatsApp, Mesenger, Pinterest, Vimeo, Linkedln, Spotify, Reddit, Wechat, Snapchat, Flickr, Douyin, Threads, Blusky, Fanny or Die…

Cómo no voy a entender el que se deba recurrir a la IA. Es de cajón. Hemos sublimado el verbo idiotizar y una vez subidos al pedestal… Lo malo no es tanto que las redes sociales se hayan convertido en el trampolín de los imbéciles, sino que les renta con el aplauso incondicional (iconos a mansalva) de los que se creen cuerdos en un mundo de locos. En vez de tanto enjambre sísmico de poca monta, lo que se impone es un buen meneo. Lo mismo las dendritas se reconectan con fundamento porque los espacios sinápticos necesitan un cambio de pilas urgente.

Hasta dentro de dos días, si los axones no me juegan una mala pasada.