Vamos con cuatro apuntes. Una composición a vuelapluma, sin
mayor orden ni concierto. Para que los nervios se distiendan. O los músculos se
aflojen.
“Cae la natalidad en Canarias en el primer semestre del año
con 80 nacimientos menos”. Si es que lo vengo sosteniendo desde hace muchísimos
años. Y con esto del cambio climático, fenómeno irreversible porque la
cabezonería humana sigue incrementándose in sécula, no se atisba solución a la
merma. Culpable: la calima, o lo que es lo mismo, el polvo en suspensión. Y me
extraña enormemente que tanto perito entendido no se haya dado cuenta.
“Más de 2.000 estudiantes de La Gomera recibirán libros de
texto gratuitos para el nuevo curso. La medida está dirigida al alumnado de los
niveles educativos obligatorios de los centros de la isla, sin tener en cuenta
la situación económica de las familias”. Abundo en el artículo de hace dos
días: claro que hay familias necesitadas, que se las ven y desean para llegar a
fin de mes. Pero lo de Casimiro me parece de una injusticia total y de una
desfachatez sin límites. Porque él juega con mucha ventaja. Dispone en su
cabildo de todo el dinero y más. De los impuestos de todos los canarios porque
sus tres votos deciden en el parlamento. Y que en La Gomera existen familias
que no son merecedoras de estas ayudas, porque su situación económica no se
corresponde con el perfil de la que la necesita, es de cajón. Madres y padres
del resto de islas también podrían poner el grito en el cielo por la
discriminación. Porque, insisto, no habría lugar a la protesta si el dinero
saliera de los beneficios que renta el extenso patrimonio del presidente
Curbelo. Jugar con las cartas marcadas no vale. ¿Culpable? Yo, por contar
verdades. El de la cantinela de la doble y triple insularidad (cuando bota
millones a mansalva en obras fraudulentas), es elevado a los altares a lo
santísima trinidad. Ya se le queda corto lo del Papi, perdón, el Padre. Cruz,
perro maldito, en qué estaría yo pensando.
“Gabriel Megías Martínez, viceconsejero de Hacienda y
Relaciones con la Unión Europea, declara expresamente tener ninguna actividad privada en su ficha
del Portal de Transparencia del Gobierno de Canarias”. El que forme parte de
sociedades privadas, chocolatera y cadena de hoteles (según información de
Diario de Avisos, extraída del Registro Mercantil), con el agravante de adoptar
resoluciones vinculantes, parece ser la confirmación de lo que este juntador de
letras expresaba días atrás acerca del valor que le concedía al Portal de
Transparencia de las instituciones públicas. Papel mojado. Por mucho que los
calificados con matrícula presuman de su buen hacer y se jacten por ocupar
puesto de privilegio. Es la tónica dominante del PP en estas islas: no saben
diferenciar lo público de lo privado; es más, calcan procederes empresariales
cuando ejercen cargos en ayuntamientos, cabildos y demás. Si lo sabremos en el
Realejo. Al menos los no seducidos. ¿Culpable? Este dueño de nada.
“El PSOE denuncia un vertedero ilegal en suelo protegido de
San Juan de la Rambla: Un atentado con daños irreversibles”. El grupo de
gobierno en aquel ayuntamiento –como le ocurre al del Puerto– navega en el mar
de las contradicciones, naufraga en las algaradas de las incongruencias, se
envenena tragándose sus propios sapos. A escasos metros del Punto Limpio de La
Guancha, y para dar ejemplo de cómo se gestionan los residuos sólidos –cómo
olvidaron sus propias quejas y denuncias– ha montado este chiringuito (ver
foto) para solaz y divertimento de los que estamos obligados a pagar el canon y
reciclar como buenos ciudadanos. Hace poco propuse que la planta denominada
Tigaiga fuese alojada cerca de los domicilios de Manolo o Adolfo. Ahora, en
justa correspondencia, llévese a cabo idéntica operación con este vertedero y
ubíquese en las inmediaciones del domicilio de Juan Siverio. De tal suerte, y
no es moco de pavo, el conflicto deberá ser resuelto por otro alcalde. Si no me
lo agradece el que participó en el Gran Prix, es que no sabe valorar las
aportaciones generosas de la ciudadanía. ¿Culpable? ¿Y yo qué sé?




