viernes, marzo 27, 2026

¿Podremos?

Sí, en futuro e interrogativo. ¿Podremos ver algún día la resurrección de Podemos? Porque limitarse a echar culpas a los electores de los pueblos que fueron arrasados por el fuego en Castilla y León en el triste y nefasto incendio forestal, ¿es suficiente para justificar una derrota sin paliativos? Que no se diferencia, por otra parte, gran cosa de lo que les viene aconteciendo en las últimas citas con las urnas. No comprenden cómo las gentes afectadas por las llamas siguen votando al PP. ¿Y ya está?

Pero en idéntica tesitura está el proyecto que abanderó Yolanda Díaz, Sumar, y que no hace sino hacer todo lo contrario, a saber, restar. Hasta lo que nos queda de una Izquierda (des)Unida, que quiso en la reciente ocasión conservar sus siglas con el lícito propósito de arrastrar más votos. Y a fe que (no) lo consiguió. ¿Tendrá razón Rufián cuando señala que algo habrá que mover para que esa sangría no continúe? Cuánto voto desperdiciado, qué diría uno, como yo, más profano en esto de los planteamientos y vaticinios.

Lamentos muy livianos que denotan falta de crítica interna. O hagamos bueno aquello de que a conejo ido, palos a la madriguera. Algo, o mucho, se estará haciendo mal cuando el mensaje no cala. ¿No será que no se dice sino una sarta de disparates que choca con una realidad tozuda que les da la espalda una y otra vez?

Hay que hacer balance, hacer autocrítica, hacer un análisis riguroso y sólido, se declara pomposamente. Porque ¿es solo falta de unidad el problema o que no hay propuestas sensatas, creíbles y realizables y no absurdos y ocurrencias?

Los mítines no arreglan nada ni con arengas se incrementa el número de papeletas. Ahí solo van los convencidos, los incondicionales. Y esos no requieren grandilocuencias, aspavientos y el clásico y tú más. Van a votarte sí o sí. Es menester otros cauces. Hay que mamar pueblo. Vivir con el pueblo. Sentir con el pueblo. Sufrir con el pueblo. Y el político, con carácter casi general, está muy alejado de la realidad. Vive en otro mundo que no es el real, el cotidiano. Sus privilegios los obnubilan. La jodida burbuja de cristal se les empañó.

Si Podemos recapacitara e hiciera un repaso de sus orígenes, de cómo puso el listón de las incompatibilidades, de fijación de sueldos y prebendas varias, comprobará que el castillo de los naipes se les ha desgorrifado. Llevándose por delante un proyecto que ilusionó a mucha gente. Y como tampoco han sido capaces de predicar con el ejemplo, ahí están los resultados. Se han dejado transportar en el piso alto de la guagua de Rosa Dávila. Esa a la que ha dado tanta propaganda que uno no le queda más remedio que pensar: menos mal que solo ha sido una, que si no.

En un país escorado a la derecha, donde ni Vox con tanta purga de la mano de Abascal sufre el más mínimo desgaste, donde el PP con un presidente saltimbanqui y sin un mínimo proyecto que ofrezca credibilidad sigue al frente de la mesnada, no muestra la izquierda indicio alguno de que sea capaz de darle la vuelta a la tortilla. Se pone en solfa al PSOE por ser demasiado light, porque su socialdemocracia no es el cauce idóneo, no es el camino que nos conduzca a la ansiada meta. ¿Y cómo se logra si no somos capaces de articular una mayoría que pueda gobernar?

Nadie quiere bajarse del burro. Todos estamos embebidos de tan poderosa razón que el ceder supone una ignominiosa bajada de pantalones. Sigamos tumbados viendo pasar el tiempo. Hagamos como Clavijo: si es de interés para Canarias, CC siempre estará sentada. En los tiempos difíciles, con casi todo está en contra, es cuando se debe demostrar altura de miras. Y Podemos persiste en querer sembrar en un mollero. Erre que erre arremete contra todos. Por libre. Porque la razón les pertenece. Las proclamas de Belarra y Montero ni seducen ni convencen. Provocan tanto rechazo que se han quedado en cuadro; sin marco.

Dejé que transcurrieran unos días para esta (mi) reflexión. Porque en caliente no vale. En el ínterin, el TSJ de Valencia rechaza investigar a Mazón porque no hay fundamento sólido y objetivo por la gestión de la Dana. Le tocará a la jueza que lleva esa causa desmontar el voto unánime de sus superiores, de los que han seguido a pie juntillas lo del que pueda hacer, que haga. Pero, serán los de abajo, los que conforman la base, quienes más tarde o temprano harán caer a los elevados, a los que se balancean en la cúspide. Algo así es necesario en las formaciones políticas. En las que los encumbrados, una vez aupados, olvidan a quienes los ascendieron. Lo tienes difícil, Rufián, para desmontar tantos egos. Pero, aun así, te deseo suerte en este gallinero tan revuelto. Dejo para otro día lo de los gallos y las quícaras.

miércoles, marzo 25, 2026

Asuntos gubernamentales

Fernando Clavijo entiende que el futuro de Canarias pasa por subir los sueldos. No especifica quiénes van a ser los beneficiarios. Doy por descontado que los miembros del Gobierno serán destinatarios directos. De ahí la insistencia en demandar más dinero a Madrid. Algo que, asimismo, reitera hasta la saciedad Manuel Domínguez, quien extrañado por la subida del precio de los combustibles y, por ende, de todo lo demás (debe ser el único zorullo de Canarias que no le veía venir), también reclama a Sánchez que envíe más guita para incrementar un presupuesto que luego no son capaces de ejecutar. Porque para el realejero –ya lo practicó en todos los ejercicios económicos en los que estuvo al frente de nuestro ayuntamiento– las instituciones públicas deben funcionar como empresas privadas, donde priman los beneficios, las ganancias (el famoso superávit). Mientras, las carencias en servicios básicos (sanidad, educación, dependencia…) continúan siendo moneda de cambio. Y la bajada del IGIC, con carácter general, es asignatura pendiente. La dejará para la próxima convocatoria. A no ser que la comiencen a impartir en la Universidad de Wyoming, donde tiene asegurado el acceso directo a una matrícula de honor.

Y me doy un salto a La Gomera. No olvidemos que Casimiro es aliado del que gobierne en la Comunidad. Lo fue con Ángel Víctor y ahora es íntimo de CC y PP. Aunque no haya cambiado la ese de su chiringuito: ASG. Es un socialismo sui géneris, al estilo colombino, con cambio de chaqueta incluido cada comienzo de legislatura. Y como leo que Iniciativa por La Gomera (IxLG) le reprocha que no haya sido capaz de establecer en la isla un grupo profesional de bomberos, le recuerdo a sus miembros que hasta que Curbelo no acabe el cursillo, con prácticas incluidas, que viene realizando para obtener el carné (lleva implícito el regalo del casco) y poder enfundarse el traje ignífugo, no habrá movimiento alguno al respecto. Además, su apretada agenda le está dificultando las asistencia a las clases. Añadan que el Cabildo insular que preside asiste a una treintena de ferias de turismo durante el año y todavía no ha adquirido el don de la ubicuidad. Aunque está en ello, igualmente. Que todo planeta tiene sus satélites y en conjunto abarcan casi todas las órbitas con un campo de visión y captación de sonidos amplísimos.

Ya me imagino –no me encontraba por aquellos lares– las risas cuando vinieron a decirle que “el PP iba colocar La Gomera como objetivo prioritario para 2027”. Y cuando leyó El Tambor y contempló la foto de aquella multitud (la que ilustra este comentario), debió comenzar a ponerse nervioso. Máxima preocupación, quiero imaginarme, ante la sentencia del presidente de la gestora, Olegario Marichal, que rige los destinos populares en las tierras de Hautacuperche: “La jornada fue un éxito rotundo que demuestra el potencial de crecimiento del PP en la isla colombina”. No, Manolo no pudo darse un salto. Tenía otras ocupaciones más perentorias. Harto sabido es que las relaciones con Casimiro son las de darse la mano (cara a la galería), pero no se tragan. El gomero es mucho más listo y no solo por ser más viejo. Envió a las diputadas regionales Raquel Díaz, Rebeca Paniagua y Marta Gómez, así como la vicesecretaria de Afiliación y Movilización del partido de Canarias, Sonsoles Martín, autora esta última de la frasecita de marras precitada (y entrecomillada). Con el encargo de que fomentaran la Formación Profesional Dual, cantinela que aprendió de los yanquis y que no pierde ocasión para soltarla cada tres por dos. Él no sabe bien lo que es, pero le queda bien el discurso. Tengo la sospecha de que el Drago de San Francisco no soportó los recitados nocturnos de preparación de las sesiones parlamentarias y el pobre la palmó. Marichal remató la jugada con la siguiente aseveración: “Esta formación sitúa a las personas en el centro de sus políticas y trabaja para dar respuesta a los problemas reales de la ciudadanía, como la vivienda, la sanidad, la dependencia, la educación y el empleo, especialmente vinculado a sectores estratégicos como el sector primario, el turismo, la innovación y el desarrollo sostenible”. Ya con esto Curbelo se descojonó. Y pensó si al gestor no le hubiese salido mejor prometer los entierros gratis. Sí, y que se mueran dos veces. Porque con la cantidad de millones que ordeña el perpetuo mandatario… Chiquita falta de ignorancia.

Nos vemos el viernes y después… a las procesiones vacacionales. 

lunes, marzo 23, 2026

Pónganse de acuerdo

En España se aplaude al indecente, dijo un Feijóo enardecido. Y van los suyos, más encendidos aún, y lo elogian con una atronadora ovación. ¿En manos de quiénes estamos? ¿Del que vino a moderar? ¿Del que quiere ser respetuoso pero suelta víboras por la boca? ¿De la que le gusta la fruta?

Sostiene el PSOE realejero que el ayuntamiento va a cobrar 240 euros por hora a los colectivos que utilicen el Teatro Cine. Mientras, el alcalde declara que será gratuito. ¿Fallo en la redacción del articulado de la ordenanza? ¿A quiénes creemos? Aclárense.

Haremos todo lo posible para  que Vox no gobierne en estas islas, manifestó Clavijo (con la boca pequeña). Y se olvidó de que CC no puso reparo alguno para que en determinados ayuntamientos entrase la ultraderecha a formar parte de los grupos que administran los caudales públicos. Viva el nacionalismo de andar por casa.

Pero es que si entran a gobernar los que han votado en contra de todas las propuestas encaminadas a conseguir mejoras sociales de gran calado, le señalan al jubilado, te van a rebajar la pensión, tendrás que pagar medicamentos, la guagua no te saldrá gratis, no te operarán de tu grave enfermedad porque eres viejo y te vas a morir (un gasto inútil)… No me importa con tal de que se vaya el… de Pedro Sánchez. Lo que hace la tele.

Una jueza cita como investigado a Miguel Ángel Rodríguez (MAR) por haber difundido datos personales de dos periodistas. Se lo ordena la Audiencia de Madrid tras haber archivado la denuncia tiempo atrás. ¿Creen que ahora va a prosperar? ¿Cuántos ejemplos así encontramos también en las instrucciones de Peinado? ¿No sería más lógico que el órgano superior abriera un expediente disciplinario como se hace con cualquier funcionario que se echa fuera del tiesto o es que los jueces son intocables aunque metan la pata más de la cuenta y siempre con decisiones que se escoran hacia cierto lado del espectro político?

Acusan a Sánchez de haber cometido absolutamente todos los delitos contemplados en el Código Penal, entran a saco y vituperan a Vox, con las mismas incontinencias verbales de un Abascal al más puro estilo dóberman, y pretenden gobernar el país. Menos mal que por ahora no quieren. Reitero, ¿en manos de quiénes estamos?

Se extraña el vicepresidente del Gobierno de Canarias por el encarecimiento de los combustibles. Qué bueno es disponer de coche oficial y que paguen otros la gasolina. Como lleva más de un año intentando qué hacer para que se abarate, además, la cesta de la compra, lo mismo necesita recapacitar debajo de los dragos del Realejo Bajo por si le cae encima… la reflexión definitiva. ¿Es cortito, no?, me preguntó tiempo atrás un buen amigo no realejero. ¿Te diste cuenta?, le respondí.

Suelo salir a caminar cada vez que puedo. Y procuro, en la medida de mis posibilidades, hacerlo por  la calzada (si es calle) o por la carretera. Porque en el primer supuesto, las aceras son auténticos toboganes cuando no verdaderas pocilgas por los excrementos de los lindos animalitos que son paseados por… gentuzas inconscientes que no saben qué es una simple bolsa para recoger los regalitos. Sí, bien es cierto que el pobre animal no tiene la culpa y debe aliviar sus dolores intestinales. Pero el otro, el que lo sujeta… Y si es vía interurbana, la maleza te bota y te expone a que te trinque un coche. ¿No podrían ponerse de acuerdo los ayuntamientos para regular los rebajes (entradas a garajes) y que tú, pobre peatón, no te veas expuesto a darte un fuerte leñazo por tanto desnivel? ¿No serían más efectivos los del chaleco amarillo en limpiezas urgentes y no estar quitando hierbitas delante de mi casa, verbigracia?

¿Se planifica? No. ¿Se prioriza? No. ¿Se admiten propuestas? No. ¿Se dialoga? No. ¿Se reduce la supuesta gestión a meras sesiones fotográficas? Sí. ¿Ande yo caliente y…? Sí. ¿Limpito y suculento a final de mes? Sí.

¿Logro poner de acuerdo a nuestros representantes en las instituciones públicas con estas sugerencias de viejo, que no de sabio? Otro que chochea, pensarán tal ilustres seseras.

sábado, marzo 21, 2026

Un breve paseo

Un paseo, siquiera de vez en cuando, nunca viene mal. Y si creían que me había olvidado de enjaretar una décima, cuán errados (sin hache; bueno, si alguno que se sienta aludido lo prefiere, por mí que no quede) estaban. Hay gentes que te facilitan el trabajo. A ellos, mi agradecimiento infinito.

Hay en el pueblo vecino / una enorme pelotera, / porque han venido de fuera / a señalarle el camino. / Y ya rige su destino / uno que anda tocado, / es quien tiene obnubilado / al equipo gobernante, / lo malo es que el muy tunante / solo busca el entorchado.

Como el pacto de gobierno / es auténtico potaje, / muy difícil el encaje / en este aparente infierno. / Asesora el posmoderno / con aire filosofal, / pues su labor tutorial, / que no admite parangón, / dice mucho del montón / que conforma el triunviral.

Los que se dicen de izquierdas / —el papel lo aguanta todo— / encontraron acomodo / con las que ayer eran lerdas. / Cuando la gestión enmierdas / por suculento caudal, / grave pecado mortal, / amén de tremendo error, / cometes por impostor / enlodándote en porcal.

Se visten de progresista / y de chicos hacendosos, / cuando solo son tramposos / con disfraces de farsista. / Ese proceder pactista / aviva vergüenza ajena, / causando profunda pena / en un pueblo que demanda / mucha menos propaganda / y más mano a la faena.

Y si la gente comprueba, / en cultura, verbigracia, / que prima la ineficacia, / con gran razón lo reprueba. / Si se reduce a una ameba / que seudópodos emite / parasitando en envite / para propio lucimiento, / cuánta pena es la que siento / porque todo se marchite.

Pero también en el mío / la ilustración se encarece, / pues un teatro la ofrece / a cambio de un sangrerío. / Con el bolsillo vacío / dejan a los colectivos, / ya que aquí los objetivos / comienzan por recaudar / y los que puedan pagar / serán socios exclusivos.

La reforma corrió a cargo / del Cabildo tinerfeño, / a él se debe el empeño / por sacarnos del letargo. / Pero Adolfo, sin embargo, / se ha sacado una ordenanza / con la que a fondo se lanza / en su carrera elitista, / es la manera sablista / que el superávit afianza.

El arar con estos bueyes / se ha convertido en rutina, / hay que aguantar la traquina / de quienes se creen reyes. / Ellos imponen sus leyes / y nosotros, los paganos, / hacemos esfuerzos vanos / por si entran en razón, / sin que se brinde ocasión / de ganarle a los fulanos.

Dejaré para el final / a los dos entretenidos / y que ponen sus sentidos / en marchamo electoral. / Con esa visión triunfal / de una Canarias quimérica, / alejada y periférica, / que sus sueños bien dibujan, / mas con mentes que no estrujan: / otra pose cantinflérica.

Puede que busquen ansiosos / una nueva inteligencia / que les de mayor sapiencia / y poder salir airosos. / Se les nota deseosos / de un decreto en un suspiro, / que les suponga un respiro / en el futuro inmediato, / no sea que dentro un rato / se les vire Casimiro.

Y a ustedes, estimados, y mejor escogidos, lectores, por hacerlo posible, a no perder las mañas. Mañana será otro día. Y pasado, de vuelta. Sean felices. 

jueves, marzo 19, 2026

Sucinta reflexión

Reconozco ser un asiduo de los informativos en televisión. Y rara es la ocasión en que no acabe comentando al familiar que me acompañe las concomitancias existentes –salvando, por supuesto, las distancias entre los medios– con El Caso, un semanario español especializado en noticias de sucesos, que se editó en Madrid entre 1952 y 1997. Porque, por lo visto, robos, accidentes de todo tipo, asesinatos, violaciones, sesiones de juicios morbosos y un largo etcétera de fatalidades parecen ser los casi exclusivos contenidos.

Y surge este comentario a raíz de una de las tantas lecturas diarias relacionadas con los medios de comunicación. Un defecto, casi congénito, que me acompañará in sæcula sæculorum. Así, el director de El Periódico, y director general de Contenidos de Prensa Ibérica, Albert Sáez, ha reivindicado el periodismo como el mejor revulsivo para combatir la desinformación y ganarse la confianza y la fidelidad de los lectores para así evitar que caigan en las redes del populismo y los pseudomedios.

Y abunda: "El periodismo es más necesario que nunca porque forma parte de un conjunto de instituciones que surgieron con la Ilustración que hay que defender frente al totalitarismo y las formas de destrucción de la democracia".

Bien, completamente de acuerdo. Es de manual. La teoría, en el papel, funciona. El camino, meridianamente claro. Pero en la práctica, ¿tenemos mecanismos para corregir desviaciones? ¿Son conscientes los que se dedican a tan noble oficio del papel encomendado? ¿Procuran las empresas editoriales apostar por la seriedad y contrapeso entre ambos platillos de la balanza o se deben a intereses más espurios? Y el periodista, ¿cuándo va a ser capaz de asumir su verdadero rol?

Prosigue el señor Sáez: "Si solo explicamos las cosas que funcionan mal, la gente piensa que el mundo es un desastre y que vivimos mucho peor que hace 30 años. En ese caldo de cultivo, llegan los populistas y construyen el discurso de que con Franco vivíamos mejor”. Efectivamente, y entre todos estamos aportando granos de arena para que la montaña crezca. Tanto que, concretemos, en nuestro particular caso del solar patrio. Ahí tenemos a Santiago Abascal, con purgas permanentes hacia todo lo que pueda hacerle sombra, y cuyas acciones no merman un ápice de su expansión, sino que, al contrario, sigue incrementando el número de adeptos con ese discurso etéreo de decir lo que a la gente le encanta escuchar. Pero sin concreción alguna, porque sus amagos de pactos deben ser rotos al percatarse de la completa inutilidad de sus fantasiosos postulados. Aunque cuenta con la indudable ventaja de la desmemoria colectiva.

Y "no sirve expulsarlos del debate alegando que son fascistas porque muchos de los problemas que señalan son aquellos de los que nos da pereza hablar", asegura el director de El Periódico. Un desafío muy complicado en estos tiempos de "gran convulsión", que Sáez ha atribuido sobre todo al presidente de EEUU, Donald Trump. "La persona que dirige el gobierno más importante del mundo no respeta las reglas. No es un empresario, es un subastero". Vuelvo a concederle el crédito pertinente. ¿Pero se combate dicha sinrazón? ¿Qué mecanismos ponemos en marcha para desencantar los ilusionismos? Porque si la supuesta preparada y estudiada juventud cae en las redes del populismo, no atisbo que se inyecten vacunas contra tales virus. Y como no demos con el antígeno, cuán largo me lo fiais, amigo Sancho. ¡Ah!, lo del gobierno más importante del mundo… pongámoslo en cuarentena.

Concluye: “La prensa local resiste mejor que la prensa generalista porque tiene más vínculo con los lectores, que sienten más suyos a los diarios porque les hablan de lo que pasa a su alrededor sin aires de grandeza. Los diarios defienden los intereses de sus territorios más allá de partidos e intereses porque hablan directamente con los ciudadanos". Sí, y no. Matices haylos. Los tentáculos partidarios y, sobre todo, económicos causan verdaderos estragos. Por lo que las derivas a deslizarse por peligrosas pendientes se acrecientan. Ya nadie quiere hablar de objetividad, neutralidad, imparcialidad, rectitud… O como abogaba don Domingo, el de La Hoya, la ecuanimidad. ¿Por qué?