05/06/2011

El PSOE, sin pantalones

Me admiro. Y perdón por la petulancia. Pero no sé cómo he podido aguantar tanto: ¡dos semanas! Jornada tras jornada de incertidumbre, desazón y congoja desde el pasado 22 de mayo. Mejor, desde el 23, porque fue el día en que todos (los políticos) comenzaron a trabajar (ya habrá tiempo de buscar las causas, José Miguel Pérez dixit). Rajoy también lo dijo, pero se cogió una semanita de vacaciones para estar muy pendiente del embarazo de Soraya (eso leí). Los más, los que perdieron, para hallar las soluciones que les permitieran seguir subidos al machito. Dependiendo, eso sí, de las instituciones, porque en el Parlamento, por ejemplo, como mejor se vive es en la oposición: se cobra y nadie te pide cuentas. Bueno, a decir verdad, al que ostenta algún tipo de (ir)responsabilidad, tampoco.
¿Qué hice durante ese tan largo periodo? Leer prensa como un descosido. Y pensar, al mismo tiempo, qué papeleta introduciría en la urna cuando sean las próximas elecciones. Sí, me gusta ser precavido y no dejar flequillos al albur. Especulé si me atrevería a introducir en el sobre (el color es lo de menos) un cacho de papel higiénico (usado, of course). Porque entendía que los modelos que circulan por la Internet no disponían del suficiente calado, de la necesaria y requerida enjundia. Preparé una décima que finalicé mandándolos a tomar coca-cola, aunque si les cuento la verdad no estuve acertado en la composición pues la palabra final del verso con el que debía rimar era ‘disimulo’. ¿Psoez? No lo creo. Ni escatológico tampoco. Bueno, desengáñate, gira la vista a la columna izquierda de este blog, baja un fisco con el cursor, y ahí la tienes, junto a otras, en el rincón de las letras menudas.
Copié un sinfín de esas frases lapidarias (luego deseché un rosario de ellas) que argumentan los que ocupan cargos ejecutivos orgánicos de alto rango. Efectivamente, las que a la hora siguiente ya no tienen validez alguna. Todos, absolutamente, cuando nos fuimos a acostar el 23 de madrugada lo hicimos pensado que los socialistas habían alcanzado una meniada de campeonato. Pues no, también ganaron. No creo sea necesario poner ejemplos. Tú los conoces tanto o mejor que yo. Pero no, sí te pongo un ejemplo. El día 27 (viernes), el único concejal socialista de Santiago del Teide, Inocencio Doble, denunciador en estos últimos cuatro años de las terribles maldades de Juan Gorrín (ahora retirará las demandas), alcalde por CC y luego fichado por el PP (para que CC no llevara imputados, según estupidez de Ana Oramas), ya se había convertido en segundo de a bordo y concejal de Urbanismo, Servicios Sociales y Medio Ambiente. Explicación: “los vecinos están por encima”. Efectivamente, él en Tamaimo y a los que hace referencia en el Valle Arriba. Qué inocente, Inocencio, tú estás viendo doble.
Vayamos por orden. A ver si soy capaz.
En la misma noche electoral, en caliente, sale Jerónimo Saavedra, contrariado por el toque p´atrás, y suelta: “El voto ha ido a parar al que más problemas creará en el futuro”. Ño, te pasaste Arucas, Moya y Guía (tres pueblos). Aquellos que tenemos varios abriles a las espaldas (es el caso), deberíamos recordar los famosos actos de contrición tras la sesión anual de ejercicios espirituales. Y si yo la tengo (edad), tú, estimado Jerónimo, no te quedas atrás, y te hacía con una carga bastante más grande de ecuanimidad. ¿Me equivoqué? Estoy de un errático perdido.
Recapacitando estaba aún el alcalde, cuando aparece Carolina, la aspirante al Cabildo: “Si no hay mayoría absoluta en Gran Canaria, no está nada dicho”. Me defraudaste, muchachita. Cuenta primero hasta trescientos cincuenta. En ese lapso da tiempo de reconocer errores, recapacitar, reflexionar y si preciso fuera, dimitir, y no ponernos de curritos cuando estamos hecho un andrajo. Dignidad, prestancia, buenos modales (buen porte y buenos modales, abren puertas principales), porque después de los exabruptos cuesta un montón limpiar la porquería; se mancha todo y queda de un asco nauseabundo.
Desde la capital del reino nos sorprende (¿nos sorprende?) al rato José Blanco: “El PSOE buscará pactos progresistas en toda España”. ¡Oh!, todavía me está doliendo la quijada de lo que me reí. El músculo masetero lo tengo aún desvarado. ¿Qué entenderá por progresista? Date una vuelta y contempla cómo quedó el patio. Dice mi diccionario que ese adjetivo significa ‘que tiene ideas avanzadas o innovadoras y está  a favor de los cambios y de la evolución social’. ¿Te lo repito, Pepe? Chiquito cambio la perpetuación de Paulino (sí, porque el PSC ha creído conveniente dar un giro en Canarias). Mira, no me hagas hablar que me conozco. Y luego suelto aquello de “vétete por ahí y no me jodas más”. Al banquillo, carajo, a pasar frío.
Extrapolando lo ocurrido en Los Realejos (con pactos y resultados) a esta salida josemigueliana (es que me lo impusieron, ¿sabes?), en 2012 (no van a tener tiempo ni de poder disfrutar un ratito de la cama), Paulino tendrá nueva pareja –es mucho más listo que Oswaldo, todo hay que reconocerlo– y el PSC entrará en su novecientos noventa y nueve periodo de reflexión, análisis y autocrítica…, al final del cual, o se une con Nueva Canarias o será fuerza (es un decir) testimonial. No, lo siento, no sigo. ¿Y sabes por qué no sigo? Porque a aquellos a los que se nos presupone un mínimo de vergüenza, se nos cae la cara de ‘ídem’ porque ya no sabe a qué carta jugar. Y es que incluso los que se van por diferencias irreconciliables, también juegan luego a los despropósitos más insospechados. Te lo señalo en el párrafo siguiente.
El adalid de la honradez, de la rectitud, de la honorabilidad, el que se fue porque no tenía cabida en el lodazal, el pulcro, el modelo y más, y más, y mucho más, el singular y único Santiago Pérez: “Propongo un pacto que propicie en La Laguna un gobierno progresista –otro al que le gustó el vocablo–, presidido por Gustavo Matos (PSOE) y que deje fuera a Fernando Clavijo (CC)”. Chacho, chacho, chacho. Te dejo, estimado lector, el resultado lagunero y busca tú, por favor, el progreso de la única combinación posible: CC=13, PP=6, PSOE=4, XTF=3, ASSPPT=1. Sí señor, de 27. 30 menos que en Madrid, donde todos (los 57) tienen coche oficial (entre otras menudencias). Eso, la austeridad que predica Rajoy (a buenas horas mangas verdes). ¡Ah!, su propuesta tiene calado: Empleo, Transparencia, Austeridad (miedo me dan esas tres iniciales).
Canarias, la tierra en la que cualquier pacto es posible, y cualquier declaración, digna de la mayor carcajada. Pero creo que deberé seguir en otro momento. No quisiera alargarme demasiado y, además, así mantengo la emoción. Hay muchas más frases y mayores dislates. Ya te lo expresé antes: estuve más de una semana reflexionando para no escribir en caliente, aunque esté ídem. ¿El que se lleva la palma? Sin dudar, el gomero Julito Cruz: “Para el PSOE el estado de bienestar es irrenunciable”. Le faltó añadir ‘el nuestro’ (claro, el de ellos). Unos pescan el salmón y otros cortan el bacalao.
Hasta mañana.

04/06/2011

Y final: década de los 30

Finalizo hoy con Alfredo Mederos. Creo que ha valido la pena. Aunque soy consciente de que los incondicionales a otro tipo de entradas estaban esperando la vuelta, el retorno a las más incisivas de carácter político-social. Pues les adelanto que, tras dos semanas de profunda reflexión (mucho más honda que la que ha llevado a cabo la clase (?) dirigente de todas las formaciones y conglomerados políticos), retomo ese tipo de comentarios.
Estimo que los resultados obtenidos por el PSC-PSOE (en Canarias, en general, y en Los Realejos, en particular), y su lamentable actitud postelectoral, lo han hecho sobradamente merecedor de mis primeros dardos. Entiendo que somos demasiados los desencantados.
Para que te hagas una idea de por dónde irán los tiros, te pongo un aperitivo en forma de décimas en El rincón de las letras menudas, ahí a tu izquierda (con toda intención, y con dobles).
Y comienzo con algo así:
Como José Miguel Pérez anunciaba en una de sus vallas propagandísticas “Cambia la historia” (para que siga Paulino, sentencio yo), ordenó al ínclito Julio Cruz, diputado por La Gomera, que soltara lo de “Para el PSOE el estado de bienestar es irrenunciable”. Le faltó añadir lo de “para nosotros” (el de ellos –Lola Padrón, Paco Spínola, Manuel Marcos Pérez, Pedro Martín, Gloria Gutiérrez…–, claro). Fíjense bien, ‘del bienestar’ –que suena algo más genérico–, no; ‘de bienestar’, que suena más cercano, más personal, más… de ellos. Lo dicho. Sigo mañana.
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Concluimos con unas breves notas periodísticas, adentrados ya en la década de los treinta, época en la que Alfredo Mederos se traslada a La Laguna, donde sigue ejerciendo su actividad docente y participando activamente en la vida política, lo que le acarreará las trágicas consecuencias esgrimidas al inicio de estas entregas. Vamos con ellas:
Gaceta de Tenerife, 27 de junio de 1931, página 2: “Noticias del Gobierno Civil.  En el Gobierno civil se han recibido las siguientes cantidades a favor de los obreros parados (entre otras): Escuela Nacional de la Longuera (Realejo Alto), 26´15 pesetas”.
Gaceta de Tenerife, 24 de marzo de 1931, página 1: “Caja Postal de Ahorros. El domingo último tuvo lugar en este pueblo el acto de entregar 24 cartillas de dicha Caja a otros tantos niños de las tres escuelas nacionales del casco, así como el de dos a los niños pobres que nacieron inmediatamente después de la inauguración de la Estafeta de Correos de esta población.
Cada una de las cartillas de los dos niños nacidos después de dicha inauguración, tiene por primera imposición la cantidad de 55´00 pesetas, cuyas imposiciones, junto con 55´00 que oportunamente se giró para el Colegio de Huérfanos de Correos, componen el total recaudado entre los concurrentes a la expresada inauguración, más el auxilio que libró el Ayuntamiento.
Las 24 cartillas dadas a los niños de las escuelas aludidas, proceden de suscripción abierta por el administrador de Correos (don Modesto Cuadrillero Correa) entre varios señores de la localidad”.
La información finaliza con este aviso: “En fecha no lejana se celebrarán actos análogos en las escuelas de la Cruz Santa, La Carrera, La Longuera y Palo Blanco”.
Y en El Socialista, 14 de diciembre de 1931, página 7, esta colaboración: “Tenerife y la construcción de escuelas.
Sin dejar de alabar los propósitos del Cabildo con la construcción del Dique del Este, como obra complementaria de gran utilidad para los servicios del Puerto, y sin tratar de hacer comparaciones odiosas con el fin de restarle importancia a una obra que infaliblemente tiene que ejecutarse para bien del país, sino exclusivamente para establecer valores que expresen la verdadera categoría de cada problema, debemos afirmar que si al país no le falta capacidad económica para sustituir al Estado en la obligación de construir un muelle más o menos, no dejaría de ser una infamia seguir sentando el precedente de que entre los seis u ocho millones de su Presupuesto no quepa una consignación anual de 300 mil pesetas para contribuir con el 25 por ciento para la construcción de todas las Escuelas que necesita Tenerife, y lograr de una vez, la solución, no de una cuestión complementaria, sino básica para el progreso integral de nuestra tierra.
Por medio de un empréstito de quince millones concertado con el Instituto Nacional de Previsión, con el aval del Estado y el Cabildo se pueden construir ciento cincuenta Grupos Escolares para trescientos maestros, amortizable por veinte años en anualidades fijas de un millón doscientas tres mil seiscientas pesetas, al 5 por ciento.
La consignación por una sola vez en los Presupuestos del Estado, que solo permitiría la construcción de unas cuantas escuelas, costaría una laboriosa gestión a nuestra representación parlamentaria por las dificultades económicas del momento, en cambio, el cincuenta por ciento, 601.800 pesetas y aval para la ejecución de esta magna obra, estoy seguro que contaría con el entusiasmo y franco apoyo del actual Ministerio de Instrucción Pública.
El Decreto implicaría también la obligación para los respectivos Ayuntamientos con arreglo a las disposiciones vigentes de consignar en sus presupuestos mil pesetas anuales para cada clase o sección que se construya, que es lo menos que actualmente pueden importar los alquileres para la casa-escuela y habitación de los maestros, para el 25 por ciento restante.
La ejecución de este proyecto se realizará en un periodo de dos años y obtenida su aprobación por el Estado que lo impondrá a las Corporaciones respectivas, el Consejo provincial de Enseñanza recabará el ingreso del importe total del empréstito en una cuenta corriente a su nombre, fondos que resultarán incrementados:
1. Intereses de demora hasta el pago total de las liquidaciones de las obras a ejecutar.
2. Rebajas que puedan obtenerse en las respectivas subastas.
3. Descuento del 20 por ciento a todos los obreros que se empleen en las obras por el siguiente orden:
A. Obreros parados como consecuencia de la crisis de trabajo.
B. Obreros que voluntariamente se presten a aquella reducción de salarios por propia iniciativa de colaboración en esta obra de cultura, gestionadas por la Sociedad de Amigos de la Escuela.
5. Donaciones gratuitas de solares.
6. El importe de todos los remanentes o sobrantes de los presupuestos de contrata y volumen inicial del empréstito serán destinados:
A. A la adquisición de solares donde no ha sido posible obtener donaciones gratuitas, que serán objeto de expropiación forzosa, para lo que se concederá al Consejo amplias facultades de ocupación inmediata, sin perjuicio de la futura indemnización que en derecho pueda corresponder a cada propietario.
7. Dotación de material a todas las nuevas escuelas, seleccionado por el Museo Pedagógico Nacional. Firmado: Alfredo Mederos Galán”.
Después de aquella larga lucha en pos del ascenso al primer escalafón, y que ya tratamos anteriormente, en Gaceta de Tenerife, 19 de febrero de 1933, página 2: “Instrucción Pública. Pase al primer escalafón. Relación de los maestros de derechos limitados que solicitan acogerse al decreto de 14 de Enero último sobre pase al primer escalafón (entre otros):
Don Salvador González Díaz, Realejo Alto.  Don Alfredo Mederos Galán, Longuera (Realejo Alto)”.
Y unas últimas pinceladas tras la marcha de Alfredo Mederos a La Laguna, pero relacionadas con la que fue su escuela.
Hoy, 20 de septiembre de 1933, página 2: “Instrucción Pública. Escuelas vacantes.
Por traslado del maestro nacional, don Alfredo Mederos Galán, se encuentra vacante la escuela unitaria, de niños del barrio de La Longuera, en el término municipal del Realejo bajo”. [Aclaración: era Realejo Alto]
Hoy, 18 de octubre de 1933, página 7: “Con carácter interino se ha hecho cargo de la escuela nacional de niños del barrio de La Longuera, en el término municipal del Realejo Alto el maestro de primera enseñanza, don Rafael Espejo Gutiérrez”.
Hoy, 20 de marzo de 1934, página 2: “Pésame. Recientemente ha regresado de Las Palmas el maestro nacional de La Longuera, nuestro estimado amigo don Rafael Gutiérrez, a quien le hacemos presente el testimonio de nuestra condolencia por el fallecimiento de su hermano Manuel, acaecido hace unos días en aquella ciudad.
Igualmente hacemos presente nuestro pésame a los demás familiares del difunto, especialmente a su padre, el coronel de Ingenieros don José Espejo”.
Hoy, 15 de agosto de 1934, página 8: “Sección Administrativa de Primera Enseñanza de Santa Cruz de Tenerife. Propuesta provisional hecha por esta Sección para adjudicar escuelas por el turno de concurso de traslado (entre otros): Doña Ángeles Martín Fuentes (Realejo Bajo), doña Laura Picar Caro (Realejo Alto), doña Patrocinio Cano Pacheco (Realejo Alto), don Vicente Plasencia Crisóstomo (Valverde, estuvo en la Cruz Santa), don José Galán Hernández (Realejo Alto), don José González Ramos (La Longuera)”.
Gaceta de Tenerife, 30 de abril de 1936, página 6: “Realejo Bajo. De sociedad. En la Aldea de Tigaiga, donde tiene su actual residencia, ha dado a luz un hermoso niño, la distinguida y culta maestra nacional doña Loreto Castillo García, esposa del también maestro nacional de la Longuera, término municipal de Realejo Alto, nuestro querido amigo don José González Llanos”.
Espero, insisto, en que al menos siquiera unos pares de líneas hayan conseguido valer para despertar conciencias. Y si, de paso, he podido prestar alguna ayuda a quienes trabajan en esta faceta con mucho mayor profundidad, miel sobre hojuelas. Y para finalizar, mi agradecimiento a la familia de Alfredo Mederos por la atención (aunque haya sido vía teléfono y correo electrónico) dispensada. Y a otro Alfredo Mederos, profesor emérito de la universidad lagunera, las gracias también por su apoyo.
Restan unas cosillas de La Longuera de aquel entonces, que insertaré otros días. Siempre será bueno el recordar asuntos de años idos. Aunque sea por la natural picazón de la curiosidad.
Para los que lo echaban en falta (las líneas del introito), atentos que comienzo con mis ‘análisis postelectorales’, con especial atención a la crisis socialista realejera.

03/06/2011

Fiesta del Árbol en 1927 (y 2)

 …Ejemplo simpático y educador es toda labor realizada en beneficio de nuestro país, máxime cuando se relaciona con la repoblación de arbolado de nuestros montes y carreteras, esto reporta y significa el mejoramiento de nuestra situación agrícola y la belleza de nuestra isla.
Las excepcionales condiciones climatológicas de nuestro archipiélago, la fertilidad extraordinariamente productora de nuestra zona, rica en vegetación, en manantiales y extensos montes, el aire puro saturador de nuestra isla de Tenerife, y especialmente este pródigo valle de la Orotava, de fecunda y exuberante flora, es la mayor certidumbre, la garantía más completa para avanzar sin entorpecimientos, sin titubeos la hermosa obra hoy emprendida. Si esta campaña fuese secundada con amor unánimemente por todos los Ayuntamientos y Corporaciones de los restantes pueblos de la isla que no hayan contribuido análogamente, apartándonos de la negligencia de ese mal grave; siguiendo cordialmente la cruzada a favor del árbol en colectividad, con bríos, con entusiasmos, venciendo y afrontando dificultades; como algo indispensable, acometiendo tenazmente la empresa sin exclusión, ofreciéndonos a cooperar todos como patriotas, haríamos de nuestro país uno de los más hermosos del mundo.
No ilusa pretendo abriros nuevos horizontes, ni nuevas normas, es muy insuficiente (quién diría que ochenta largos años más tarde sería esta denominación nomenclatura de calificaciones) mi mente y deficiente mi palabra, para acertar, ni trataros a exponer un nuevo camino a seguir; mas la voz del corazón pugna atrevida por llegar y escapar de nuestros labios como imperioso deber, y si mis palabras no son más consecuentes, dejaré justificado por lo menos que germina en mí un deseo infinito de adhesión a este acto de amor a nuestra tierra, en la que todos reconocemos la excelencia de nuestro suelo propicio a los progresos de la agricultura.
Y es lógico y razonado, que no se nos esconde que con un poco de amor y voluntad progresaría mucho nuestra riqueza agrícola, a la vez que abriríamos las puertas al turismo de un ‘paraíso’ en nuestro hermoso Tenerife casi desconocido y olvidado en el globo.
¡Es triste y desolador una llanura estéril, árida, reseca, monda...! Nos da la amarga sensación de una inmensa calavera..., pero allí donde la mano comprensiva del hombre sembró la semilla bienhechora y puso su constancia y su trabajo, la misma Naturaleza, compensando su obra vierte como un poema el sortilegio de sus galas primorosas de esmeralda y colores, de frutos y de flores...
Vuela nuestra fantasía a otras regiones y vemos como hecho convincente que el trabajo y cariño al arbolado han hecho en nuestra España de la exportación naranjera valenciana, la industria agrícola más floreciente de la provincia levantina.
Es oportuno en este acto citar unas frases que recientemente transcribió un periódico de Tenerife, y que fueron publicadas en un importante diario madrileño por el notable escritor D. Artemio Precioso; decía así:
«De nuestra triste realidad vegetal, del desprecio y aún del odio al árbol, todos somos, en más o menos grado, responsables. Los Gobiernos por abandono, los ‘técnicos’ por negligencia y los particulares por tolerancias y por actos delictivos. Que se declare ‘el derecho a la vida’ del árbol; que se castigue a sus asesinos; que se propague por todos los medios el amor a los árboles; que se repueblen los montes pelados; que se haga en una palabra ‘una política del árbol’.»
Y para ello propone:
«Primero.- Que cada periodista dedique un artículo en defensa del árbol.
Segundo.- Que cada maestro de escuela dedique un día a la semana a hablar a los niños del respeto y del cariño que demos al árbol.
Tercero.- Que el Estado premie con 50.000 pesetas al mejor libro que se escriba en defensa del árbol, editándolo después y repartiéndolo gratis.
Cuarto.- Que se nombre hijo predilecto de España al alcalde en cuya jurisdicción se haya plantado mayor número de árboles durante un año, previa comprobación oficial.
Quinto.- Que cada casa editorial se obligue a publicar una vez al año un libro en el que se inculque el amor al árbol.
Sexto.- Que los periódicos y revistas a su vez abran concursos para premiar trabajos, en prosa y verso, en que se cante la gratitud que demos al árbol.»
Es pues, el problema de nuestro país tender a mejorar las condiciones vegetales, excelentes de nuestra zona y fomentar con actividad simultáneamente a mostrar al extranjero sus maravillas en folletos, fotografías, revistas, artículos, periódicos, etc., haciendo que el nombre de Canarias tome enorme incremento allende los mares y de nuestra frontera.
No en vano los más ilustres visitantes de esta isla encantados de la ideal belleza de nuestros paisajes y de nuestras costas e inmejorable clima, le han prodigado toda clase de elogios que han divulgado por muchos países del mundo.
¡Nos inclinamos reverentes ante la silueta altiva y sublime del gigantesco Teide!, que como figura de titán patriarcal y simbólica, en su mudez tan elocuente, se nos figura un guardián que nos habla del tesoro de todos los tiempos y del alma de toda una raza.
Emocionado de la majestad de su belleza, del magnífico y extraordinario panorama de nuestros paisajes, y nuestro cielo azul y luminoso, el ilustre Alejandro Humboldt arrancó frases de admiración.
Últimamente, un importante periódico tinerfeño reproducía las impresiones en consecuencia de su viaje a Canarias del sabio catedrático Adolf Schulten, decía: ‘El paisaje de la Orotava ofrece tales bellezas en detalle y en conjunto que solo puede ser comparado a los más hermosos de las campiñas italianas o de las costas maravillosas de las Baleares’.
Desde pretéritos tiempos los navegantes y antiguos calificaron nuestro archipiélago denominándole con el nombre de ‘Islas Afortunadas’, indiscutiblemente acertado por su incomparable belleza y carácter de los naturales del país, raza fuerte, temeraria y de corazón noble.
Nos orientamos en la sombra magna del pasado, fielmente reflejada en las leyendas y relatos que hacen de nuestra tierra nuestros viejos historiadores, mereciendo especial concepto la descripción, definición y orígenes de producciones del archipiélago, que en su famosa y fecunda ‘Historia’ y ‘Diccionario de Historia Natural’, dejó traducido el ilustre e insigne hijo de este pueblo don José de Viera y Clavijo.
Afirman ilustres personalidades científicas que no obstante el orden vegetal de estas islas, su vegetación posteriormente, en la actualidad, es más completa y variada que en tiempos primitivos.
Termino congratulándome de rendir mi humilde colaboración a esta fiesta ofrendada a los niños y vibra en lo más recóndito de mi alma una viva satisfacción que me complace, me llena de infinita ternura, ver a los niños como escuchan atentamente, todo oídos, con inconsciente e infantil curiosidad, se les ha hablado de la fiesta del árbol y han soñado como en un cuento de hadas, sus cabecitas ingenuas no pueden descifrar, ni comprender el valor de esta fiesta, pero auguran que el amor al árbol es algo bueno, grande e incomprensible para ellos.
El tiempo, lección sana y proberviar [sic], les enseñará que el que siembre recogerá el fruto, no debe dejarse estéril el campo que puede proporcionar futuras venturas.
Acaso en otra etapa de su vida venidera, estos mismos niños nuevas generaciones, hombres de mañana, bajo la sombra protectora y cariciosa de las verdes ramas del arbolado que un día sembraran sus manecitas inocentes, sentirán la nostalgia de días lejanos indizos [sic], evocarán añorando este día infausto, feliz de su niñez, en que la voz de la madre con inefable ternura les alentaba a asistir a esta fiesta, mientras amorosa arreglaba los dorados rizos de sus cabelleras y estampaban un beso en sus mejillas sonrosadas.
Tal vez bendiciendo este día que les lleva a el [sic] tan gratos recuerdos, deleitarán sus miradas en los árboles mozos pletóricos de savia, sintiendo hacia ellos el cariño fraternal de antiguos camaradas de infancia y juventud, porque a la vez deslizaron sus años bajo la misma techumbre del cielo, acariciados por el mismo ambiente, vivificador de nuestra venturosa tierra.
Y antes de terminar, salud a vosotras, amigas, doncellas, brotes nuevos del árbol de las Hespérides, que como lema a esta fiesta ofrendáis vuestra peregrina belleza y juventud, sublimando este acto con vuestro (...) corazones ante todo lo bello, que la belleza es arte y creación, verter vuestras palabras consejeras a los niños, enseñarles el camino del bien y la verdad; vosotras, que representáis el excelso y augusto trono de la Maternidad, palabra santa, esencia que fecundiza las generaciones, las razas, que forma la vida misma”.
Espero que hayáis disfrutado tanto como yo con estas lecturas de las disertaciones habidas en la Fiesta del Árbol de ese lejano 1927 en el pueblo de Realejo Alto. Concluiremos mañana con unas pequeñas notas, ya en la década de los años treinta. Hasta entonces.

02/06/2011

Fiesta del Árbol en 1927

El programa de actos de la Fiesta del Árbol, a celebrar en Realejo Alto, el 23 de enero de 1927, día del Santo de S.M. el Rey Don Alfonso XIII, es puesto de manifiesto por La Voz del Valle (La Orotava, 19-enero-1927, año I, número 108, página 4). Este era su contenido:
“A la una de la tarde del día reseñado se tocará en la Plaza de la Iglesia el Himno al Árbol, por la banda de música que dirige el culto maestro D. Agrícola E. García. El himno será cantado por los niños de las escuelas de la localidad.
Seguidamente, la comitiva, formada por el Ayuntamiento Pleno, autoridades locales, maestros nacionales con los niños de sus respectivas escuelas, maestros particulares que deseen concurrir y demás invitados, llevando el pendón municipal y banderas nacionales, acompañada de la banda de música, que tocará selectas piezas de su repertorio durante el trayecto, partirá hacia el Calvario.
De tres a cuatro de la tarde se procederá a la plantación de árboles, que quedarán en jaulas protectoras hechas expresamente, por los niños de las escuelas.
De regreso al lugar del inicio, se volverá a entonar el Himno al Árbol y se leerán algunos trabajos acerca de la importancia del árbol en la sociedad, así como relativos a la onomástica de S.M.  A continuación, se tocará la Marcha Real.
Las autoridades, maestros y demás invitados serán obsequiados en las Casas Consistoriales (que estarán cuidadosamente engalanadas, luciendo por la noche una espléndida iluminación eléctrica), repartiéndose dulces entre los niños”.
Y el corresponsal del periódico autonomista El Progreso (Santa Cruz de Tenerife, 25-enero-1927, número 6.540, página 1) envía escueta crónica del acto celebrado ese día 23 de enero:
“Se leyeron trabajos de la señora telegrafista, doña Emilia Mesa y de los señores Plasencia y Mederos, haciendo uso de la palabra, con frases galanas y elocuentes, el concejal de este Ayuntamiento, don Pedro Siverio.
Asistieron los niños de las escuelas nacionales, que fueron obsequiados, al igual que los invitados. Concluye con la enhorabuena a los organizadores de tan simpática fiesta”.
Pero es de nuevo en La Voz del Valle (La Orotava, 26-enero-1927, año I, número 111, páginas 1 y 2) donde aparece una detalla crónica del acto celebrado. Que se desarrolló en consonancia con el programa trazado, lo que demuestra una vez más la constante obsesión de  sus autoridades en propagar el amor al arbolado.
“Desde las primeras horas de la tarde comenzaron a reunirse en la Plaza de Viera y Clavijo los niños de las escuelas públicas, de ambos sexos, con sus respectivos maestros, la banda de música, numeroso gentío, autoridades e invitados.
Dio comienzo este cultural festejo cantándose, por un numeroso coro de niños, con el acompañamiento de la banda de música que dirige el Sr. E. Agrícola, el Himno al Árbol, que fue repetido y mereció numerosos aplausos.
Seguidamente salió la comitiva en dirección a la carretera que parte de aquel Realejo a esta Villa, donde se procedió a la plantación de los árboles. Durante esta beneficiosa, patriótica y educativa labor, se dejaron oír los acordes de la referida banda de música.
Regreso al punto de partida, donde hizo uso de la palabra el primer teniente de alcalde, D. Pedro Rodríguez de la Sierra (obsérvese que no concuerda con lo expresado en El Progreso), quien con elevados conceptos y frases alentadoras, significó la importancia del acto que se acababa de realizar.
Leyeron los trabajos alusivos, que reproducimos a continuación, la culta telegrafista, Srta. Emilia Mesa Marrero, y el maestro de la escuela de la Cruz Santa, don Vicente Plasencia Crisóstomo.
El también maestro D. Alfredo Mederos Galán (Maestro de la escuela de La Longuera, antes, Realejo Alto; hoy, Los Realejos) y algunas niñas de la escuela de la Srta. Áurea Méndez Hernández, dieron lectura a algunos escritos propagadores de la idea y recitaron poesías.
Tras la expresiva felicitación a cuantos tomaron  parte en la fiesta, la transcripción literal de los discursos del maestro de la Cruz Santa (Sr. Plasencia Crisóstomo) y Dª. Emilia Mesa (En la revista Hespérides, número 44, octubre de 1926, monográfico dedicado a Los Realejos, publicó un interesante artículo: La Virgen del Carmen y los marinos). Que por su importancia, por reflejar la verdadera esencia de los actos que por aquella época se celebraban y por el contrapunto que nos brindan a los que ochenta y tantos años después estamos inmersos en reformas educativas y cuestionamos la indefensión a la que estamos sometidos en actividades como las aquí comentadas, nos parece de todo punto lógico incluir seguidamente.
Discurso del maestro de La Cruz Santa, don Vicente Plasencia Crisóstomo:
“El ilustre Ayuntamiento del Realejo alto, dando una prueba más de su amor a la escuela, ha querido celebrar en el día de hoy, sin regatear los medios indispensables, la Fiesta del Árbol.
Nosotros, los maestros, que tenemos a nuestro cargo una misión tan penosa y perseverante como lo es la enseñanza –a pesar de lo que se diga en contrario–, nos es casi imposible componer unas cuartillas, para salir del paso lo menos desairados. Pero a su solo llamamiento, nuestro corazón está dispuesto a cooperar, si no brillantemente como lo haría una pluma privilegiada, porque nuestros conocimientos, un tanto exiguos y desordenados, no nos lo permiten, al menos con esa alteza de miras, que nacidas al calor de un entusiasmo, invitan al perdón.
Nuestra isla, a quien se atribuía el nombre legendario de Atlántida, fue en los comienzos de su conquista de una frondocidad [sic] prodigiosa, bosques amenos circundaban y coronaban sus valles, a decir que en ella existían los campos Elíseos. La histórica ciudad de los Adelantados, recibía el nombre de Hespérides, porque en ella se creía existía un bosque de manzanas (Hesperidium). Más tarde recibe el nombre de Afortunada, sin duda alguna debido a la riqueza de su suelo y a las condiciones de su clima privilegiado. El antiguo reino de Taoro, hoy Valle de la Orotava, corte del poderoso Bencomo, ensalzado por ciencias médicas, escritores y artistas, por sus jardines de aclimatación, su riqueza forestal y arbórea, semejaba a uno de esos paraísos imaginarios con que los poetas engalanan sus composiciones líricas. Pero nada más distante de la realidad; hay que reconocer que de día en día va perdiendo nuestra isla su riqueza forestal, unas veces por nuestra negligencia, y otras por las necesidades del cultivo.
Nadie duda la importancia que tiene el arbolado. Desde el punto de vista sanitario, ellos, sin pedirnos nada –porque hasta el agua necesaria para su vida es atraída por ellos– nos proporcionan, en virtud de una función fisiológica –la respiración clorofiliana–, el oxígeno necesario para nuestros pulmones. Tanto mayor es el grado de salud de un pueblo, cuanto mayor sea su riqueza forestal. Si nos atenemos a la vida animal, veremos que desde nuestros alimentos hasta nuestros vestidos son proporcionados por los árboles. Si atendemos al aspecto psicológico, ¿habrá momentos más felices en nuestra vida que cuando descansamos a la sombra bienhechora de un árbol? Ellos son nuestros confidentes, nuestros mejores amigos. Yo no sé. Pero parece que alguna acción sobrenatural obra sobre nosotros cuando a su sombra nos acogemos; en ese instante nuestra imaginación inquieta por múltiples causas, olvida sus infinitas preocupaciones y hace reconcentrar nuestra atención en un solo motivo: el objeto primordial de nuestro pensamiento.
He aquí por qué debemos prestarle todas nuestras atenciones; debemos amarlo (...) y podamos decir como el poeta:
Mi patria no es el mundo, / mi patria no es Europa, / mi patria es de un almendro, / la dulce, fresca e inolvidable sombra”.
Y la culta telegrafista de Realejo Alto, Srta. Emilia Mesa Marrero, dio lectura al siguiente trabajo:
“Acogida con beneplácito de este Ayuntamiento e iniciada y patrocinada por el dignísimo Alcalde de este pueblo, D. Agustín Rodríguez de la Sierra, y por el entusiasta secretario de este Ayuntamiento, D. Luis Carreño y Ghirlanda, se celebra hoy la Fiesta del árbol, honrándonos de asistir a un acto cultural y altamente patriótico, por constituir una labor de verdadera propaganda y a la vez de suma eficacia por los trabajos de extensas plantaciones de arbolado que con tal motivo se realizan, en pro de la riqueza y embellecimiento vegetal de nuestro  suelo.
No es este un acto que pasada la emoción del momento el tiempo esfuma su recuerdo; no, es este un acto cultural y de aprovechamiento, práctico y perdurable a nuestro país, y de estudio a los niños que les enseña el respeto y cariño que se debe al árbol.
Es plausible bajo todos aspectos y dignos de alabanzas la actitud de sus iniciadores que gracias a sus nobles esfuerzos y entusiasmos han logrado llevar a felix [sic] término tan hermosa obra que les dignifica y estimula como ardientes patriotas y amantísimos hijos del terruño. (seguiremos)

01/06/2011

Colaboraciones

Antes de continuar con la mentada Fiesta del Árbol, a la que aludimos en nuestra anterior entrada, me van a permitir el inciso de rigor para hacer referencia a otra fiesta, la del Libro (en la que también colaboró Alfredo Mederos), y que La Voz del Valle (La Orotava, 13-octubre-1926, año I, número 45, página 1) nos cuenta lo acontecido en Realejo Alto:
“Acto celebrado en la Plaza de la Iglesia. Allí se dieron cita ocho escuelas nacionales con sus respectivos maestros, formándose un alegre cuadro de angelicales niños de ambos sexos.
Leyeron trabajos literarios las siguientes personas: Dª. Emilia Mesa, jefe de la estación telegráfica; señorita Áurea Méndez, maestra nacional; D. Diego Cedrés, cura adjutor; y los Sres. Plasencia, Mederos y Hernández Quintero, maestros nacionales.
En nombre de la Corporación organizadora del evento, pronunció un breve discurso alusivo al acto que se conmemoraba, el Sr. teniente de Alcalde, D. Pedro Rodríguez Siverio. Seguidamente, se obsequió a los niños con libros morales, dulces y vinos. Las personas que tomaron parte en la fiesta y presidieron el acto fueron agasajadas en las Casas Consistoriales con pastas, dulces, vinos, cervezas, licores y tabacos.
El vecindario ha quedado muy satisfecho del buen resultado que tuvo esta fiesta de cultura, y no es de dudar, el mayor éxito que ha de alcanzar la Fiesta del Árbol que se celebrará, probablemente, a fines del presente año”.
Especial mención al hecho ya comentado días anteriores de los agasajos a los niños participantes, en los que siempre se les brindaba con alguna bebida ‘no apta para menores’. Si cabe la jocosidad, sería para no quedarse “engajados” con los dulces.
Y retornamos a la Fiesta del Árbol:
“Oportunamente invitados por el señor alcalde don Agustín Rodríguez de la Sierra, se reunieron en las Casas Consistoriales de este pueblo, con el fin de tratar de tan importante asunto, los señores don Pedro Rodríguez Siverio, segundo teniente de alcalde suplente; don José Hernández Quintero, maestro nacional del casco; don Sebastián Díaz González, presidente del Círculo Viera, y Clavijo; don Vicente Plasencia Crisóstomo, maestro nacional de la Cruz Santa; doña Aurea Méndez Hernández, maestra nacional del casco; doña Julita Méndez Hernández, maestra nacional del Realejo Bajo; don Alfredo Mederos Galán, maestro nacional de la Longuera, y don Luis Carreño y Ghirlanda, secretario del Ayuntamiento, no asistiendo otros señores que fueron debidamente citados.
Después de cambiar impresiones sobre la organización de dicha fiesta de cultura, se tomaron los siguientes acuerdos:
1. Que la fiesta se celebre, si el tiempo lo permite, el día 16 de Enero próximo, segundo domingo de Enero próximo, a la una de la tarde.
2. Que asistan todas las escuelas nacionales y las particulares que lo deseen, llevando la insignia nacional.
3. Que por los maestros se prepare a los escolares para que en dicho acto entonen un himno al Arbol.
4. Que se recabe del Ayuntamiento gestione que asista la Banda de música, a fin de que acompañe a los niños en el himno de referencia y dé mayor esplendor al acto.
5. Invitar a la Jefatura de Montes por si se dignase designar un representante que concurra a la fiesta.
6. Que la plantación se haga en el ramal de la carretera que de la general conduce a este pueblo, solicitando el permiso correspondiente.
7. Que del acto se obtengan fotografías para publicar en los periódicos de Tenerife.
8. Invitar a las personalidades de este pueblo para que pronuncien o lean discursos y trabajos alusivos a la fiesta.
Es digno de alabanza el acuerdo tomado por las fuerzas vivas del Realejo Alto, que al par que dan cumplimiento a un precepto legal, tratan de inculcar en los niños, las sabias enseñanzas del amor al Árbol, haciendo que no solo sean ellos los que verifiquen la plantación de los mismos, sino, que tomen parte activa en la fiesta, al cantar al unísono de la Banda, las gloriosas poesías que la enaltecen”.
Nos vamos al año siguiente, y en El Progreso (10 de noviembre de 1927, página 1) encontramos:
“De la Cruz Santa. De Fiestas.
La celebrada últimamente en este pago, ha transcurrido en medio de la mayor animación y tranquilidad.
Por causas ajenas a la voluntad de la organización, no pudo celebrarse la Fiesta del Arbol, aplazándose para el domingo próximo 20 del actual.
En dicho acto se leerán trabajos del secretario de este Ayuntamiento, maestro nacional e instructor de la Tropa de exploradores de este Pago.
Para que tomen parte en esta fiesta de cultura, se ha invitado a los señores don Antonio Lugo y Massieu, don Pedro Rodríguez Siverio, don Alfredo Mederos Galán, don Manuel Illada y don Félix Sosa Hernández.
Después de bendecirse la bandera del grupo de exploradores y los banderines respectivos, hará uso de la palabra el digno coadjutor de esta parroquia don Carlos González
Oportunamente daremos a conocer el nombre de las madrinas de los banderines. Hoy adelantamos el de la madrina de la bandera de grupo, señorita Natividad González Estrada, quien en la verbena última dio patentes muestras de su entrañable cariño a la meritoria institución”.
Nos hemos podido ir percatando de la notable inquietud de Alfredo Mederos, quien, además presidía una Comunidad de Aguas, según comprobamos en  El Progreso (10 de febrero de 1928, página 3)
“Comunidad de explotación de aguas «La ladera del Lomo Alto»
Por la presente se convoca a los señores partícipes de esta Comunidad para celebrar junta general ordinaria de segunda convocatoria el día 12 de febrero del corriente año a las 14 horas de dicho día, en el ex-convento de San Agustín del Realejo Bajo para tratar de los asuntos siguientes
Orden del día
1. Lectura del acta anterior.
2. Presentación de cuentas por el señor Tesorero para su aprobación.
3. Otras manifestaciones de los señores socios.
Realejo Alto, 30 de Enero de 1928. El Secretario, Marcos Fuentes Albelo. V.º B.º: El Presidente, Alfredo Mederos Galán”.
Continuaremos, que material resta. Porque en la tesis doctoral titulada Prensa y educación en el Norte de Tenerife entre la I y la II Repúblicas (1873-1931), de un servidor de ustedes para lo que se les ofrezca, se incluye en uno de sus capítulos una amplísima reseña de la Fiesta del Árbol del año 1927 en Realejo Alto, que me apetece trasladar a este blog para general conocimiento de los que ocasión tuvieren de alongarse un fisco, que la ventana está abierta de par en par. Pero ya será en las próximas (te dije que era amplia). Hasta entonces.