10/06/2011

Crisis socialista realejera (y 4)

¿Entienden ahora que había razones para que no me tentaran?  Los cargos son para servir y no para servirse (¿pongo ejemplos bien cercanos?). Si a un político le exijo responsabilidad, sensatez, prudencia…, a uno que se ampare bajo las siglas del PSOE (por ello pasé hace 28 años) debo demandarle, además, ejemplaridad. Propongo a los candidatos socialistas realejeros no electos que tomen, al estilo de los indignados, la bandera y ondéenla con orgullo. Y eso requiere, conditio sine qua non, que los cuatro jinetes del Apocalipsis (no hallé otra imagen más idónea) den un paso al costado (a ser posible el izquierdo, por favor). Creo que más claro no puedo mostrarme.
Después de votar en la zona que me corresponde (Camino Nuevo), me fui a mi barrio de siempre. En el colegio de La Longuera, donde tuve la oportunidad de saludar en unos minutos a decenas de amigos (menos mal que entre ellos había candidatos y apoderados de todas las formaciones, para que atestigüen que no voy de farol), aún me preguntan por qué no me presento. ¿Creen ustedes, dirigentes socialistas realejeros, que eso es de recibo (por utilizar esta expresión al uso de ustedes mismos sin ir más lejos)? ¿En qué burbuja se hallan metidos que no se dan cuenta de la falta de empatía? Y mis excusas por utilizar esa palabreja que tanto les gusta y que suelen confundir con otros vocablos, pero ese será tema para otra composición. Vuelvo a insistir, ¿creen que todo puede traducirse en ir al festival de Acorán, baile de magos, feria del ganado, festival de las islas, sacarse la foto y salir corriendo a ‘colgarla’? Si mi padre viviera, me soltaría lo de ‘mariconadas’. Esto es mucho más serio que el ji, ji, ji, ja, ja, ja del facebook y del twitter. Pero me temo, reitero, que no va a ser posible.
Y acabo con un asunto que atañe directamente a la familia, porque sé que alguno ya me lo está inquiriendo (mentira cochina, más de uno). Fui a la presentación, junto con mi mujer, de la candidatura del PSC-PSOE en El Castillo porque entendimos que era una obligación moral hacia mi cuñado (hermano de mi mujer), operario del servicio de limpieza del ayuntamiento y afiliado socialista en la agrupación realejera, porque para él, desgraciadamente, se acabaron las campañas y la ‘salsa’ de las confrontaciones y disparidad de criterios. Por él lo hicimos (y lo volveríamos a hacer). Y por él respeté durante la campaña, plasmándolo inclusive en este blog, los principios que creo quedaron apalancados muchos años atrás por mor de componendas que están a años luz de ideas y principios. De ahí surgieron recomendaciones que en esa misma noche de la presentación trasladé a muchísimos candidatos, militantes y hasta las altas jerarquías que vinieron al consabido arrope (si lo sabrá, mero ejemplo, Gloria Gutiérrez). Parece obvio indicar lo de que no surtieron efecto, porque de qué y para qué valen los consejos de una antigualla (sí, con matiz despectivo) que pasó por la política casi sin pretenderlo, hizo lo que buenamente pudo y las circunstancias económicas le permitieron, y se volvió a su trabajo de siempre. Y pasados los años puede presumir con orgullo de ser el alcalde que menos tiempo ha estado en tan importante cargo. Por este costado, el listón bastante bajo, casi al alcance de cualquiera. Y no tuvo asesores, secretarios, gabinetes de prensa. Ni siquiera sueldo (solo una asignación mensual fija equiparada a lo que cobraba como maestro), ni extras, ni dobles pagas, ni cuchipandas varias. Y seguí pagando de mi bolsillo las aportaciones a Muface y la antigua Mutualidad (el seguro, para que se me entienda). Ya lo sé, y se los consiento, me pueden llamar gilipollas. Pero muñidor, tramposo, aprovechado o ladrón, lo tienen difícil. Por ahí sí puse el listón bastante alto. Cada vez al alcance de menos.
Por cierto, y hago el pertinente –y enésimo– inciso: me encantaría que todos esos que ahora enarbolan el denominado registro de intereses (o algo así) como el no va más de la transparencia, acudan a consultar en los me imagino ya viejos papeles de los ayuntamientos de los inicios de esta singladura, que ahora arranca su novena etapa, para que comprueben qué hacíamos, y qué firmábamos, los concejales de aquel entonces. Y lo que más me causa estupor es que en el propio Partido Socialista se planteen esas cuestiones. Me gustaría recordar que dirigentes orgánicos de hace varias décadas siguen en la brecha. Debe ser que han cambiado los tiempos y se impone otra metodología.
Y voy concluyendo. No, los jóvenes no tienen la culpa de nada. Aunque entiendo que la renovación no es cosa de la edad. Pero ya que ha habido una apuesta valiente, déjenles paso, se merecen una oportunidad. No hagan lo que se ha venido haciendo desde siempre: cerrando puertas. Y en este mandato que arranca este próximo día 11, volverán a quedar cercenadas magníficas oportunidades si los que han estado pretenden seguir taponando el acceso. Más claro, el agua. Esa es mi opinión, sujeta a múltiples dictados. Puede ser, sin embargo, otro motivo de reflexión. Como siempre, háganla dentro de tres años y medio. O más. Sería muestra inequívoca de que este aldabonazo (inserto en este blog y a disposición de cuantos aquí se alonguen, mientras Blogger no diga lo contrario) no habría despertado conciencias
¿Deducen los que me han preguntado, directa o indirectamente, mis reticencias a manifestar el parecer de lo acaecido el 22 de mayo próximo pasado? Aunque a estas alturas ya no pienso borrar una línea. Lo mismo he firmado la sentencia de muerte de Pepillo y Juanillo por la osadía. El número de lectores establecerá la calificación oportuna. Y como no hay mal que por bien no venga, si así ocurriese, me dedicaría con mayor énfasis a escribir otras boberías. Y cuando tenga recopiladas unas cuantas, me daré un salto a la Casa Municipal de la Cultura (que también es mía), intentaré hablar con Adolfo, el nuevo concejal del ramo (que lo tiene difícil para superar los amplios logros de su predecesor: el mejor edil en tal especialidad de todos los tiempos), y lo mismo me sigo embarcando en aventuras editoriales.
Bueno, a perdonar la extensión, pero creo que me siento más aliviado. Voy a pesarme. Puede que haya bajado más kilos –menudo desahogo– que en varias caminatas por intrincados vericuetos. Pasaré por la farmacia de Realejo Bajo, recordaré al compañero y amigo José Antonio, y le pediré permiso a Luis para utilizar la báscula gratuita que todavía existe en aquella botica.
Mañana les contaré unas curiosidades –del año de la pera, y eso debe de quedar lejos– relacionadas con mi barrio (Toscal-Longuera).
Hasta luego.

09/06/2011

Crisis socialista realejera (3)

Un servidor debe ser –y lo es– de la vieja escuela, de esa otra manera de entender la política (y más en un pueblo donde hay que gestionar con el máximo rigor los posibles ingresos). Me han gustado, y mucho, estas frases de Leopoldo Fernández, quien fuera director de Diario de Avisos:  Me niego a considerar la lucha política como una batalla sucia y rastrera en la que todo vale con tal de dejar al rival –más bien habría que hablar de enemigo, vistas las circunstancias– a los pies de los caballos. Como actividad nobilísima, la política ofrece a todos, Gobierno y oposición, la posibilidad de encontrarse, de convivir, de buscar puntos de coincidencia en beneficio de los ciudadanos. La elegancia, la caballerosidad, el respeto, todas esas actitudes que engrandecen las relaciones humanas, deberían formar parte del paisaje político, también en campaña electoral.
Sin perjuicio de refutar y rebatir las propuestas de los adversarios, el fair play y la búsqueda de consensos básicos, sobre todo en los grandes asuntos, tienen que guiar el quehacer de los representantes populares, más aún en un territorio tan lleno de complejidad como el canario, donde cada isla es un mundo y cada pueblo un universo de singularidades y sentimientos.
Sí, efectivamente, cada pueblo es un mundo de singularidades. Y cuando el pueblo se decanta por un candidato (en nuestro caso del PP), a los que pierden (y lo del PSOE ha sido por goleada; lo de CC por tanteo abultado) solo les queda el recurso de dar un paso al lado y volver a empezar. He escuchado auténticas barbaridades, para seguidamente expresar que no es hora de dimitir. ¿Y cuándo lo va a ser, cuando ganen por holgada mayoría? Al candidato socialista realejero le honra el gesto de poner su cargo a disposición de la comisión ejecutiva, pero no es suficiente. Hasta feo estaría que los mismos que le acompañaron en la aventura le dieran la puñalada. No, todos son tan responsables como él.
Con cuatro años por delante se imponen otros procedimientos porque los habidos no han surtido el efecto pretendido. Cuando Vicente Quintero fue cabeza de lista en 2003, el PSOE alcanzó 8 concejales. Fue un palo del que pronto se olvidaron. No hubo lamento (y aunque uno se retiró allá por 1987 sigue teniendo excelentes canales de comunicación), sino un ratito apenas. La agrupación volvió a elegir a Quintero como cabeza visible para el 2007. Nuevo retroceso y caída hasta 6 concejales. En esta plancha ya iban los cuatro que ahora han ocupado los primeros puestos del 2011. Que por el hecho (algo que no entiendo) de haber estado en la Corporación, fue motivo fundamental para el reparto ‘cabecero’. Detrás, un excelente grupo de gente joven, pero con una distribución tan horrorosa que nada me extraña las barridas impresionantes. Pongo de ejemplo al importantísimo núcleo de Toscal-Longuera, desde el que yo accedí allá en 1983. Iba en el número 2. Sin más comentarios. En las siguientes jamás se bajó del quinto. Que sí, es muy bonito eso de que los concejales son de todo el pueblo, pero precisamente por tal motivo, porque seguimos siendo un pueblo hay que estudiar esos detalles que no son vanos ni insignificantes como han querido experimentar.
Ahora voy a utilizar el mismo argumento que les escucho. El PP ha ganado por Manolo (pues ya lo pudieron haber fichado). Pues vale, si ustedes lo creen, voy a hacerles caso (pienso por lo bajini que Adolfo –estuvieron a punto de ficharlo tiempo ha– pinta mucho, y bien). En lógica consecuencia, los realejeros no hemos querido a Oswaldo Amaro, pero tampoco a Miguel Ángel Regalado. ¿O no? Pero la ayuda de Cande, Alejandro y Mari no ha sido un dechado de virtudes. ¿O no? La última citada no alcanzó ni las escaleras exteriores del edificio de la Avenida de Canarias. Quedó a la altura de Correos, casualidades del destino. Sin discutir valías personales, en los pueblos es necesario, como elemento añadido importante, lo que unos llaman carisma y yo denomino ‘un déjame entrar’. Y se tiene o no se tiene. No hay más. No se puede fabricar en laboratorio, en páginas web o en las redes sociales. ¿A qué zonas del municipio representaban los números 2, 3 y 4? ¿Cuál fue el resultado de las mesas de esos distritos? ¿Estoy acaso insinuando algo? De manera clara, tajante y rotunda. Dimisión ipso facto de los cuatro (bueno, la número cuatro que renuncie a entrar porque los electores dijeron que nones), y a dejar paso para que se ‘fogueen’ (perdón por el vocablo, pero me entendieron; o eso espero) los siguientes. Ya aprenderán, como lo hicimos décadas atrás otros jóvenes sin experiencia alguna. Aquí, en estos niveles tan cercanos al votante, no va a funcionar lo de Rajoy, que se presentará una tercera vez, sí, pero se lo están poniendo a huevo.
Como dijo Manolo Domínguez, futuro e inminente alcalde: El PSOE tenía dos problemas importantes: su candidato no era muy conocido y la ola nacional. Lo de la ola nacional no funcionó en La Matanza, en El Rosario, en Adeje, en Vallehermoso, en Agulo, en Alajeró, en Teror, en Fasnia, en San Andrés y Sauces… ¿Por qué? Todos parecen haberse dado cuenta menos los propios interesados. Quítense la venda. Sigan la doctrina del viejo refrán que dice: el amor es ciego, pero los vecinos no.
El PSOE realejero, y olviden todo lo que dejo escrito de aquí hasta el inicio, seguirá mirándose el ombligo, no me prestará el más mínimo caso (ya lo dije anteriormente), ni tiene por qué hacerlo (también lo escribí ya), intentará olvidar en unas semanas el varapalo, seguirá cerrando los ojos ante las sangrías producidas por los que se han alejado al comprobar que no hay programas, ni ideas (solo se aspira a alcanzar el poder y distribuir los chiringuitos), persistirá en cometer errores de libro y en 2015 ¿un tercer intento similar? ¿Para sacar uno (siempre que vayan en coalición con IU)? No se trata de restañar heridas. El boquete es de tal calibre que las tiritas se estallan de risa. Sería idéntica situación a la que se hubiese planteado si Zapatero, como el hombre del campo (¿recuerdan el anuncio?), hubiera dicho sí.
La manía de poner la oreja atenta y en la dirección adecuada (la naturaleza, para mayor suerte, ha hecho posible que los pabellones auditivos externos tuvieran las dimensiones proporcionadas para tal cometido), hizo que se escuchara durante la campaña el que, de perder, al menos tener a uno que pudiera liberarse y poder estar al tanto de los asuntos del día a día (salvo que CC hubiera obtenido otro resultado menos dramático y los hubiese atraído otra vez al redil para conformar otra mayoría). Chiquito consuelo. Pues no me queda otro remedio que recordarle al que aspiraba a liberarse como concejal portavoz de la oposición el artículo 42 de la Ley de la Función Pública Canaria: pone como condición en municipios de más de 20.000 habitantes, un mínimo del veinte por ciento de los sufragios…
(y mañana finalizo)

08/06/2011

Crisis socialista realejera (2)

No obstante, ese divorcio orgánico, que ya es gravísimo per se (en una formación que gobernó durante ocho mandatos, 24 años), queda minimizado ante el aún más peliagudo del divorcio social. En contadas ocasiones me señalaron que había llegado la hora de hacer un examen de conciencia y hablar cuanto menester fuere con los que se habían ido alejando por diferentes causas. Y si en este aspecto, lo ratifico, todo quedó en un esbozo de amago, ¿qué más se puede añadir salvo lo de pedir peras al olmo? Parece, esa impresión da, que no hay manera. Todos apuntan, como bien señala Salvador, a la autocrítica, pero se llevan décadas intentado dar el primer paso. Asómate tú, que a mí me da vergüenza, que dice el chiste (¿no lo sabes?, otro día te lo cuento).
Los dirigentes  no pueden seguir ciegos ante una evidencia de tal calibre. Y no me negarán que no se lo he venido advirtiendo cada vez que han creído oportuno preguntar mi parecer, incluso en el propio acto de la presentación de la candidatura en El Castillo. Los socialistas en general, pero en particular los realejeros, están tan alejados de los colectivos y movimientos sociales que parecen funcionar al margen de ellos. Y así, ni webs ni todas las redes sociales juntas. Ni fotos del bien quedar ni grandilocuentes comunicados. Pero a eso iré después.
Dejaba traslucir líneas atrás que era mejor que no se hubiese extrañado nadie del porqué nada había manifestado hasta el día de hoy, porque quizás hubiera corrido tupido velo o me habría resignado con lo de que cada palo aguante su vela o que cada cual se las arregle como mejor pueda. Pues el problema acrecentado de argumentar por escrito, tiene el inconveniente añadido de que ahí queda. A lo que no se le prestará el más mínimo caso –ni lo pretendo–, pero como el PSOE realejero siempre quiere salir adelante sin ser capaces de captar los mensajes, uno –yo–, también se cansa de hablar y acaba por dejarlo plasmado en un soporte de más larga duración. Lo mismo más de uno se arrepiente de haber hecho público la extrañeza de mi silencio. Porque si fuera yo solo, mándenme para cierto sitio. ¿Pero acaso soy el único que usa de vez en cuando los bastoncitos de los oídos o quizás intuyo que escucho lo que otros deberían pero que aparentemente lo toman como cuchicheos de tasca de la esquina?
Mi buen amigo Pancho se ha vuelto medio loco (acepción segunda: muy ajetreado) haciendo cálculos con los resultados. Porcentajes y desviaciones han sido plasmadas en su ‘Tercera Opinión’. Y cada vez que me remitía la reseña en un correo electrónico entraba en un estado de sopor inevitable. No sabía si reír o llorar. Pero como el pueblo conoce siempre lo que quiere y ha dictado sentencia, a los que tenemos la manía de ser inquietos porque la naturaleza los –nos– hizo así (y cambiar a esta edad, me dirán), nos queda el recurso de observar, leer, escuchar… Luego introduce todos los ingredientes en la coctelera y, tras los trámites o vueltas pertinentes, espera pacientemente el resultado.
Retrocedamos al inicio del anterior mandato (2007-2011), que arrancó, como bien saben todos, con un sorprendente pacto del PSOE apoyando a Coalición Canaria, puesto que ambas formaciones creyeron que era la manera más idónea de frenar el avance que había conseguido Manolo Domínguez al pasar de dos a seis concejales. También conocemos que el susodicho (el pacto, que no Manolo) acabó como el rosario de la aurora por supuestas diferencias entre la concejala de urbanismo (PSOE) y el propio alcalde (CC), quien desafió abiertamente a aquella para que pusiera sobre la mesa (así hablan ellos) las verdaderas razones de la ruptura. Aún seguimos esperando que alguien nos explique los motivos del verdadero desenlace. Porque más allá del desmantelamiento del ‘Monumento al coño’ (otra papa caliente para el nuevo equipo de gobierno, con la Casona de La Gorvorana de por medio), nadie sabe, y perdón, qué coño ocurrió realmente. Lo único cierto es que, efectivamente, socialistas y coalicioneros consiguieron, y con creces, el objetivo previsto: que el PP no creciera. Y a la vista está, no crecieron, barrieron (al PSOE y a CC); estuvieron en un tris de borrarlos del mapa.
Izquierda Unida de Los Realejos, que vuelve al Consistorio, declara en sus notas postelectorales: El Partido Socialista Obrero Español ha vuelto a sufrir un descalabro importante en Los Realejos, pasando de 6 a 3 concejales, y continuando con la dinámica descendente que le ha llevado en 12 años a perder dos tercios de su electorado tradicional. Esta vez, la bajada ha sido muy importante debido al comentado desgaste del gobierno de Zapatero y, quizás, a la poca cercanía del candidato. También es importante destacar que muchos votantes, al no ser el PSOE alternativa de gobierno debido a los malos resultados que se auguraban, le retiraron su apoyo a última hora a favor del PP, de los sectores más centristas, y en mucha menor medida a favor de IUC, desde los sectores más de izquierdas o progresistas y desencantados con las políticas sociales del gobierno nacional. Aclaro que el subrayado es mío.
Ese factor en el que incide IU intentó suplirlo el PSOE con su página web. En la que se hinchó de ubicar fotos del candidato. Instantáneas a tutiplén, la mayoría sin ton ni son, con acentuadas poses más de estudio (fotográfico) que de un canal informativo y por las que un día les envié un emilio para ingenuamente preguntar si eso era todo, si creían que con ello se conectaría con la gente, a sabiendas de que a la inmensa mayoría de los votantes la Internet se le importa un pimiento por el desconocimiento completo del tema. Ya los medios de comunicación se están haciendo eco de que con el fin de la campaña electoral la mayoría de los candidatos desinflan su presencia en las redes. Es, y salvando las distancias, lo que le ocurre a Pepe Segura y sus artículos periodísticos. Te apuesto cincuenta céntimos a que en cuanto se aclare un fisco el horizonte (complicadísimo lo vislumbro), iniciará la consabida avalancha para el posicionamiento (el enésimo) en su antepenúltima carrera hacia San Jerónimo, lugar en el que habita desde antes del nacimiento de los leones.
Pero es más. La primera información que han colgado en dicho sitio oficial los socialistas realejeros, tras el batacazo electoral, ha sido la pérdida de la bandera azul en la Playa del Socorro. Y tienen dos solemnes ocurrencias: meterse con el PP por haber propuesto en su día que la playa fuera sede permanente de tales distinciones (ya quiero ver a Manolo estregándoles en los bezos de quién ha sido la responsabilidad de gobierno en estos últimos cuatro años y si se ha perdido tal galardón no habrá sido por la negligencia de la oposición), y –aunque luego la cambiaron– la foto del secretario general de la agrupación. No, y mil veces no, esa no es la manera de llegar a la gente, de acercarse…
(todavía no he terminado)

07/06/2011

Crisis socialista realejera

A modo de introito, unas letras del buen amigo Salvador García: “Las circunstancias que concurren y la evolución más reciente de la sociedad española obligan a repensar muchas cosas, a realizar un ejercicio colectivo, primero de autocrítica y luego de búsqueda de alternativas”. Como decía el recordado Juan ‘Espuela’, allá en La Gorvorana de hace unas décadas, equilicuai; palabreja con la que daba a conocer su coincidencia de planteamientos con el interlocutor de turno (casi siempre en la bodega de Elías o de Siño Juan Ramón y tras el acopio de al menos un par de cuartas de vino chiclana). Primero, autocrítica. Y tras un tiempo prudencial, sigo sin atisbarla. Es probable, me temo, que sea término proscrito en determinados foros.
Creía más interesante la serie que dediqué a la figura del maestro represaliado Alfredo Mederos. No ya por el posible número de lectores (que sabía iba a descender), cuanto por el profundo contenido de sus razonamientos, tanto que le supuso las fatales consecuencias de los efectos (y no colaterales) de la Guerra Civil de 1936. Por ello creí conveniente aparcar otras secuelas: las de las últimas elecciones. Incluso pensaba olvidarme del tema, pues asuntos de los que uno pueda ‘sacar punta’ y redactar el consabido comentario diario no iban a faltar. Pero viene a resultar que alguno de los que suelen leerme, y puede que aspirante en la contienda del pasado 22 de mayo (jolines, no te lo voy a contar con pelos y señales), amén de los que te vas encontrando por la calle, echaba(n) en falta mi parecer, mi valoración, mi punto de vista. No se conformaron con aquel escueto ‘A bote pronto’ del 23 de mayo. Craso error. Porque un servidor, que fue cargo político en un pasado ya bastante lejano, y que ha sido hasta estas próximas pasadas votante socialista (el futuro lo tengo bastante tiznado), y que escribió (pecado aún mayor) lo que plasmado está (las entradas se guardan en el archivo de este propio blog y no han sido borradas), creía (quizás por fidelidad nostálgica) estar obrando adecuadamente. Ahora, mes de junio, hasta el propio presente tiene algún que otro nubarrón. Intentemos, no obstante, ir paso a paso. Espero no perderme (bueno, bastante lo estoy, para qué negarlo).
Y nada mejor que iniciar el recorrido con una cita del maestro precitado: La clase necesita de orientaciones nuevas, extirpadoras de antagonismos y luchas suicidas entre compañeros, ante la imposibilidad de establecer la compatibilidad del ideal político de cada individuo con los intereses colectivos. Urge una propaganda activa, sin claudicaciones impropias de nuestra enorme responsabilidad ante el mundo civilizado, y que esta actitud sirva de apoyo para obtener nuestras aspiraciones; haciéndonos dignos; porque siempre hemos luchado sin más recompensas que la satisfacción íntima del deber cumplido.
Alfredo Mederos, allá en el lejano 1922, hacía referencia a la clase docente, al magisterio, pero sigue siendo válido para el contexto actual, sobre todo para ese socialismo venido a menos, acomodado y jugando a ser progre, que pone en práctica políticas sorprendentes (voy a dejarlo solo ahí), que ejercita lo que no predica, sin proyecto ideológico que pueda diferenciarlo, siquiera mínimamente, de lo que haría el PP, mero ejemplo, y que ha recogido la excepcional cosecha de lo que ha venido sembrando en estos últimos años de deriva permanente.
“O recuperan la esencia del socialismo o perecerán para siempre, aunque tengan a sus espaldas cien largos años” (Herminia Fajardo, puede que menos  parcial y sospechosa que yo). ¡Ah!, y de la cita en cursiva, quédense con la última oración, compendio diferenciador del antes y del después, de los tiempos de la ilusión en el arranque democrático y los de la praxis actual más sujeta a dictados económicos y otras prebendas de mayor o menor porte.
Pero como me cuestionaban el particular caso realejero, aun a sabiendas de que lo que voy a garabatear aquí llevará implícito la ganancia de contados admiradores e innumerables detractores, intentémoslo. Y que Dios (incluso para los ateos) reparta suerte. O reclamemos la intervención de la Alcaldesa Honoraria y Perpetua, en cuyo poder deberá estar aún el bastón de mando que se le entregó en 1985. O puede que la crisis le haya pasado factura y lo mismo lo vendió. Creo que no, porque Juan Manuel, el cura, nunca me contó nada al respecto.
Venía yo notando un ánimo significativamente alicaído en bastantes de los propios afiliados socialistas realejeros desde muchos meses antes de conocerse la composición de la plancha electoral. Y no se recataban en manifestar abiertamente (ya se sabe que la cohesión no ha sido históricamente su santo y seña, y este pueblo no iba a ser una excepción) sus serias dudas de la conveniencia del pacto con CC en este anterior mandato (que no legislatura). Eso, lo menos, puesto que más de uno no tuvo claro ni si el candidato elegido era el mejor cartel que el partido podía ofrecer. No solo sé lo que me digo (y escribo), sino que llegaron a solicitar mi parecer al respecto. Mi respuesta, aparte de tajante, fue obvia: a mí que me registren; ¿acaso estaba yo allí, y en ese preciso momento? ¿Quién soy yo para valorar tales acciones? El tiempo pone y quita razones. Y ahí quedó todo.
Y es que el cambio en la secretaría general –el intercambio de los Miguel Ángel– se entendió como una aspiración desmedida, y bastante anticipada, para alcanzar la nominación oficial a la alcaldía. Y a los hechos me remito por al menos dos razones. La primera viene marcada por el adelantado considerable del proceso a las propias directrices del partido, de tal manera que cuando esferas superiores señalaban que el plazo para conocer los alcaldables debería ser uno, aquí en Los Realejos, y por lo que respecta al Partido Socialista se había precocinado (copio al escindido Santiago Pérez) con bastante anterioridad. Y la segunda –consecuencia de airear lo que deben ser asuntos de régimen interno o de paredes adentro–, el hecho de la propia reunión asamblearia, aparentemente anómala y no sujeta a la reglamentación estatutaria en el reparto de las convocatorias a los afiliados, porque fue recurrida sin que sobre la misma (salvo noticias de última hora, que se dice, y que yo desconozco) haya habido resolución alguna. De estas prisas, que a los realejeros se nos antojó un hay que espabilarse para que no nos quiten el puesto, vinieron rupturas añadidas a las que tradicionalmente se han producido, lo que ha conducido a un partido de lo más ‘partido’ (dividido, fraccionado). Lo que me extraña sobremanera es que lo meridianamente claro para el observador neutral, no se deje entrever para los que se hallan dentro del tinglado. ¿Luchas suicidas entre compañeros?, que decía Alfredo Mederos (quien fuera también secretario general de la agrupación socialista realejera allá por mil novecientos veinte y tantos)…
(seguiremos mañana)

06/06/2011

El PSOE, sin pantalones (y 2)

¿Sigo? Vale, vamos allá.
¿El título? Pues miren ustedes, pensaba largar un expresivo ‘En pelotas’, que aparte de ser el estado natural en el que nos dejan (a los votantes), también suele ser el de ellos cuando inician los contactos (sin dobles, Inocencio) y negociaciones. Antes, alguno de los contendientes finalizaba bajándose los pantalones. Ahora se los quitan directamente. Todos, porque no me negarán que esto se ha convertido más que en un desmadre en un despelote. Claro, como no tienen vergüenza, ni siquiera la(s) pueden dejar al aire cuando pierden los calzones para mostrar ‘su cara’ más amable. Oye, cada cual piensa con lo que le venga más a mano. Así nos gobiernan. Por detrás, por la retaguardia. Por ello tenemos que adelantarnos y ponerles en el sobre el pañuelo (de papel) con el que deban secarse los efluvios (y emanaciones) producidos por tanto pacto y convenio.
 “No corresponde dimitir en caliente”. “Las decisiones, con carácter global”. “El PSC no debería apoyar un Gobierno en minoría”. Las tres de Julio Cruz, secretario de organización de los socialistas canarios. Chiquita organización. Y tiene razón el gomero. ¿Para qué dimitir? Eso implicaría la convocatoria de un congreso. Imaginemos que en cascada (bien les gusta el chorrito), federal, regional, insular, local. Finalizado el proceso (ya se habrán perdido las próximas generales), es tiempo de poder cargarse las ejecutivas recién elegidas, nombramiento de gestoras, y vuelta a empezar. Mientras, Rivero, ya viejito, y sin más pantalones que bajar, cogerá su bastón (sin dobles, el otro ya no estará para semejantes trotes) y les dará más azotes en el culo pelado (algo que  facilita el estado de pelota picada). Lo decía en la entrada de ayer: El PSC-PSOE ha creído conveniente dar un giro en Canarias. ¿Hacia el abismo, Julito?
Por Fuerteventura se escuchó, y no desde la alto de Tindaya, que “el PSOE no pactará con CC”, con esa CC que pidió la dimisión de un cargo socialista por supuestos trabajos ilegales en su propiedad. Mientras, en Las Palmas, Pérez declaraba: “Que no cunda el desánimo porque queda mucho por hacer”. Al tiempo, Jerónimo insiste en un pacto PSOE-CC y que se cierre lo antes posible para evitar el espectáculo de las declaraciones. Le faltó añadir que ya lo tenía bien atado con Manuel Hermoso. Cuando estas profundas sentencias llegaron a los oídos del todavía presidente, a pesar de los pataleos de Soria, pidió calma a la hinchada con lo de “somos la primera fuerza política y es tiempo de responsabilidad y paciencia y no de culebrones”. Tuvo, y tiene, siempre la razón, porque Leire Pajín, la de las frases históricas (las que quedan para la posteridad), recordó (como si hiciera falta) que “los líos internos alejan al PSOE de la gente” (de qué gente si ni siquiera están lejos, están semienterrados).
También están los que vendieron la piel antes de cazar el animal. “Seremos mayoría absoluta, subiendo de cuatro a siete concejales” (Roberto Méndez, candidato a la alcaldía guanchera el pasado febrero en Ycoden Daute Radio). Resultado mayero: bajaron a dos concejales. Y que del dicho al hecho va muy fuerte pedazo (de calvario).
“Hemos fijado nuestra posición”: Aurelio Abreu. “No hay negociaciones”: Julio Cruz. “El pacto entre CC y el PSC estaba precocinado”: Santiago Pérez. “El PSC no piensa en parcelitas de poder”: José Miguel Pérez. Si te place relaciona estas cuatro guindas (aunque hay un elenco mucho más amplio) con lo manifestado con anterioridad (también el comentario de ayer) y si hay asuntos que no comprendes, no te preocupes, yo mucho menos.
Los periodistas tampoco se quedan atrás en sus valoraciones. Unos  escriben del haraquiri del PSOE, como si cualquier pacto, el que sea, no fuera el certificar la muerte de un muerto. Otros insisten en que las elecciones no las ganó el PP sino que las perdió el PSOE. Vaya expertos. Yo sostengo que el PP (que no Rajoy) sí ganó las elecciones y las perdió Zapatero (que no el PSOE). En definitiva, puntos de vista.
Los socialistas canarios andan a la greña. ¿Solo eso? Y todo porque una vía se escora hacia el PP y la otra hacia CC. ¿Tercera vía? Parece ser que somos, me incluyo en tal parecer, tan pocos los que pensamos en consonancia con los resultados (a la oposición, sin más) que nos hemos quedado en un trillo (acepción palmera de camino real), en un sendero, sin llegar a una calificación superior en este caminar, en este tránsito hacia un futuro bastante incógnito, con un cacho de interrogación allá al final que te tuerces todo; en canario, cambas.
Allá por el Día de Canarias (que se celebra en día laborable porque los políticos quieren y deben descansar) ya se había producido algunos pactos en determinados pueblos. Se adelantaron los tinerfeños en previsión de que el secretario regional los llamara a capítulo con aquello de la imposición de Ferraz, para general regocijo de dos canaritos nacionalistas, tan imprescindibles en los cocidos madrileños. Y como vivo en un pueblo, entiendo perfectamente el dar crédito a ciertas uniones y acuerdos que están por arriba de siglas. Como el habido en San Juan de la Rambla, a pesar de las quejas y lamentos de Wladimiro y aunque a Tomás Mesa, único concejal del Partido Popular, le haya jugado una mala pasada el subconsciente y se le escapó en unas declaraciones radiofónicas un significativo “vamos a ver quién es el mejor postor”. Sé que no era su intención porque ya había prometido que no pactaría con Manuel Reyes en el supuesto de poder hacerlo.
Por cierto, ya que aludí al Día de la Patria Guanche (esto le va a gustar a don José; aquí no uso el diminutivo, por si acaso), fue Julio Cruz el que salió a manifestar el acuerdo de la Ejecutiva regional de pactar con CC. Y también se le escapó lo de vamos a ‘explotar’ todas las vías. Seguro que se refería, sin tapujos, a la acepción tercera: sacar utilidad o provecho. Quizás valga asimismo la cuarta (referido a una persona, y a su voto, añado): utilizarlo (el voto) en beneficio propio (el de ellos), generalmente de forma abusiva. José Miguel tuvo que correr para Las Palmas no sea que Paulino se enfadara si no acudía al Auditorio.
Visto lo visto, ¿no creen ustedes que aquí en Canarias sale mucho más rentable perder las elecciones? Yo, modestamente, estimo que sí, porque al final ganan los que pierden, ¿o no? Todavía merodea por Santa Cruz alguna valla de José Miguel Pérez que dice “cambia la historia”. Tuve unas ganas enormes de escribir debajo “para que siga Paulino”, pero había un guardia en la esquina.
¡Ah!, la última de Julito Cruz: “Los pactos los deciden los órganos del partido y no los militantes”. Queda claro, gilipollas; ustedes a pagar cuotas y pegar carteles. ¿Eh?, el jefe es el jefe: artículo 1.
Lo dejo. ¿Saben lo que estoy pensando? Mañana escribiré de la crisis socialista (¿otra?) realejera. Me queda más cerca. Y debo hacerlo antes del día 11. Y voy a contar casi todo lo que sé. Nos vemos. Hasta entonces.