18/10/2012

Urbanización Los Príncipes

Ayer, mientas estaba pintando un  tramo de la escalera de mi casa –Rajoy no me permite que contrate un profesional–,  me rondaba por el magín, a la par que le daba al rodillo o a la brocha, que si estuviésemos en la época de los dos Realejos, ahora mismo estaría yo viviendo en el Bajo. Y es curioso porque el resto de mi vida –casi toda– estuve a la otra vera de Godínez. Luego, cuando acabé con la labor encomendada para el miércoles, y me culturizaba un fisco leyendo cuanto hallé en Internet, me entero de que se va a iniciar prontamente la rehabilitación integral del casco histórico. Aquello, deduzco, que Sebastián Ledesma había prometido cuando formaba parte del gobierno canario, pero que nunca se llevó a efecto.
El alcalde y el viceconsejero de Turismo se dieron un volteo por San Sebastián y alrededores, y deberán haber firmado la denominada acta de replanteo. Vaya el ruego de que no se lo vuelvan a replantear mucho y comiencen de una vez las tan ansiadas mejoras. Lo que me extraña es que nadie se me haya adelantado con esta crónica. Lo mismo habrá que buscar la causa en la dicotomía Casa de los Lagares-Casa de la Parra. Y digo yo que si a un lagar se lleva lo que la parra dio, para qué tanto jaleo. Pero doctores tiene la iglesia.
Copio un párrafo de la nota que publica el ayuntamiento: El objeto de las obras consiste en realizar mejoras en las diversas calles del los Realejos como son Los Príncipes, Guillermo Camacho, Pérez Galdós, Ángeles Martín Fuentes y tramos de calles que lindan con las principales vías. Asimismo, se va a dotar de todos los servicios urbanísticos, tales como pavimentación de calzadas y aceras, alumbrado, recogida de pluviales y mobiliario urbano.
Y me quedo en treinta y tres. Entiendo lo de la semipeatonalización, lo del pavimento de piedra natural, farolas en consonancia con el entorno, pero suplico me expliquen con más detenimiento lo de Los Príncipes y, sobre todo, lo de Pérez Galdós. Yo me imagino que se referirá a la Hacienda y no a la urbanización en la que vivo y que da título a este post de hoy jueves. Porque resulta que mi calle se llama Benito Pérez Galdós y no creo vaya a ser mejorada. Me temo que en la reseña la coma existente entre Camacho y Pérez Galdós debe tratarse de una y, para señalar que la calle que recibiera tal nombre allá por junio de 1987 es una de las que va a ser objeto del remozamiento adecuado.
Me alegro de la noticia y que sea una pronta realidad. Al tiempo de que en la urbanización que me da cobijo se ha llevado a cabo una poda de sus palmeras, me parece conveniente elevar unas sugerencias al Consistorio para que, si a bien lo tienen, las añadan en la agenda correspondiente. Los letreros que nos indican el nombre de las calles requieren un cambio ya. Son del modelo del año de la pera (latón de mala calidad) y el óxido le sale por las orejas de los escritores que las designan. Y los soportes están tan cambados que ni los perros levantan la pata, no sea que se les caigan encima.
Las luminarias –más bien semáforos, por lo de enciende-apaga– no son un dechado de virtudes, pero, bueno, que aguanten otro fisco. Lo que sí sería conveniente es colocar alguna señal más de limitación de velocidad, porque los que bajan por Alfonso García Ramos o suben por Tomás de Iriarte, y se cuelan a la velocidad que vienen hacia cualquiera de las transversales… sobran comentarios. Miren a ver si hallan un par, o tres, de cuarentas por ahí y los espichan en lugares bien visibles. Lo mismo les podemos echar una mano con alguna que otra matrícula. Y ya que menciono esta parte del automóvil, ¿no habían anunciado hasta la saciedad el asunto de los coches abandonados en la vía pública? Pregunta ingenua: uno que lleve aparcado casi diez años en el mismo sitio, ¿se puede considerar como tal?
Y acabo con otra interrogación: ¿no se le podría dar algún uso al espacio que queda en el costado del poniente del campo de fútbol o es que solo va a servir para colocar los fuegos de la calle El Medio?
Bueno, metan mano en lo de Realejo Bajo. Por cierto, ¿van a darle solución al estrechamiento de la calle Guillermo Camacho? Porque el espejo de bien poco vale.

17/10/2012

De monos va la cosa

El escritor madrileño Lorenzo Silva, premio Planeta 2012, ha quedado eclipsado por el tándem (conjunto de dos personas que tienen una actividad común, o que colaboran en algo) Mas-Wert. Los políticos (actividad común) acapararon la atención de los reporteros gráficos y pusieron de manifiesto que su relación es más bien amorosa que por interés. Claro, del amor al odio, un paso. A pesar de que en la definición de tándem figura una disyunción, debemos reconocer que aparte de la consabida actividad común, también el Muy Honorable (por el camino que lleva el individuo se va a quedar sin título) y el otro (para los docentes y alumnos, mucho menos insigne) colaboran en idéntica causa: el desprestigio –van a descender más que el austriaco ese que bajó a velocidad supersónica– que aludiera el magistrado Pedraz y que no gustara demasiado a los muy aludidos.
Se le achaca a Montoro, el de Hacienda, el que se ría a destiempo. Incluso cuando está dando una mala noticia, como todas las suyas. Pero si te fijas bien en este tal Pepe Ignacio, ora en sus intervenciones parlamentarias, ora en sus declaraciones a los medios informativos, como no sea que Rajoy estuviera buscando el contrapunto a su tradicional seriedad y escasez de saber estar, te juro que no comprendo qué intenciones se ocultan tras estos nombramientos. Tiene este hombre una sonrisita que me saca de quicio. Que debería importárseme un pimiento si fuera capaz de estarse callado. Algo harto complicado para un tertuliano, que como su propio nombre indica se trata de tertuliar con el orificio en que remata el conducto digestivo y por el cual se expele el excremento, siendo este, obviamente, el cúmulo de excesos verbales (quién lo diría, hablando con aquello) a los que se concede titulares rimbombantes, pero cuya médula o contenido guarda proporción directa con la sustancia (no gris) que las personas normales evacuamos por la abertura arriba citada (pero abajo situada).
Y ya que estamos en ello, y basándonos en la anterior monada (acción impropia de persona cuerda y formal = acción propia de un mono), me imagino que se habrán enterado de que la Guardia Civil (Seprona) ha incautado cinco monos en un parque de ocio bien cercano de este Valle. Por lo visto los animales tenían los papeles en regla, pero no podían residir en tal lugar. Con tales antecedentes, y tras meditarlo durante unos días, he llegado a la lógica conclusión de que el cuerpo armado debe seguir actuando con la misma contundencia, porque existen otros ‘zoológicos’ con primates similares a los confiscados en espacios que, aunque no sean realmente parques, sí que se dedican, y lo practican a mansalva, al ocio, al solaz y al divertimento. Siendo aún estos casos mucho más flagrantes, puesto que los susodichos, por tales monerías, cobran a final de mes. Tiene su gracia, ¿no?
Por último, a ponerme de ejemplo. Qué ejemplo. Me correspondió hacer el mono comprando un billete para volar con Islas Airways, esa compañía que las malas lenguas relacionan con Paulino Rivero. Raro es que el presidente (gubernamental) no haya esperado medio segundo para culpar a Madrid, mientras que el otro (empresarial) se limitó a cargar las tintas a la competencia, Binter. A este tolete (yo mismo) lo trincaron en medio del fregado y a la espera estoy de que me devuelvan el importe.
Nadie soy para meterme en fregados ajenos. Si Concepción alega que Binter los ha denunciado sin base alguna, lo que ha provocado, parece, la paralización de los importes que el ministerio de Fomento había de abonarles por la compensación de los billetes de los residentes y desencadenado su quiebra económica, le corresponderá aportar las pruebas en su descargo. Lo cierto es que ahora mismo hemos vuelto a la época de un solo operador, lo que puede conllevar las tristes consecuencias de la falta de competencia. Lo de Rivero ya raya el ridículo. Malimpriado sueldo, que diría mi abuela. Parece el alumno que siempre recurre a la misma disculpa: es que me tiene rabia, la tiene cogida conmigo.
No nos quedamos atrás, en lo de las monerías, aquellos que utilizamos las redes sociales para cualquier tipo de menester. Volvemos a la época de los barcos, se puede leer, como si este medio de transporte no siguiera de rabiosa actualidad en el archipiélago, máxime ahora que si tenemos la oportunidad (y los euros) de darnos un salto, aprovechamos para llevar el coche y no tener que alquilar uno.
En fin, estimados, cada vez entiendo más el porqué siempre nos quedamos ante la jaula de los monos cuando vamos al zoo. Nuestra capacidad de imitación no posee límites.
Hasta mañana, si a bien lo disponen.

16/10/2012

Consejo Consultivo de Canarias

En el Boletín Oficial de Canarias del jueves pasado (11 de octubre), que se corresponde con el número 200 (http://sede.gobcan.es/boc/boc-a-2012-200-5029.pdf), apareció publicado el siguiente Decreto:
II. Autoridades y personal
Nombramientos, situaciones e incidencias
Presidencia del Gobierno
5029 DECRETO 103/2012, de 5 de octubre, del Presidente, por el que se nombra a los miembros del Consejo Consultivo de Canarias.
De conformidad con el artículo 4 de la Ley 5/2002, de 3 de junio, del Consejo Consultivo de Canarias.
Visto que el Parlamento de Canarias en sesión plenaria celebrada el día 11 de junio de 2012 ha propuesto como miembros del Consejo Consultivo de Canarias a D. Alfredo Belda Quintana, D. Augusto Lorenzo Tejera, D. Luis Fajardo Spínola y D. Óscar Bosch Benítez.
Visto que el Gobierno de Canarias en sesión celebrada el día 4 de octubre de 2012 ha propuesto como miembros del Consejo Consultivo de Canarias a D. Alejandro José Brito González, D. Carlos Millán Hernández y D. Antonio Lazcano Acedo.
D I S P O N G O:
Nombrar miembros del Consejo Consultivo de Canarias a:
- D. Alfredo Belda Quintana.
- D. Augusto Lorenzo Tejera.
- D. Luis Fajardo Spínola.
- D. Óscar Bosch Benítez.
- D. Alejandro José Brito González.
- D. Carlos Millán Hernández.
- D. Antonio Lazcano Acedo.
Una vez producida la toma de posesión de los miembros nombrados en el presente Decreto cesarán en el ejercicio de sus cargos los Consejeros D. Carlos Millán Hernández, D. Antonio Lazcano Acedo, D. Rafael Díaz Martínez, D. Óscar Bosch Benítez, D. Francisco Reyes Reyes, D. José Suay Rincón y D. Luis Fajardo Spínola, agradeciéndoles los servicios prestados.
Santa Cruz de Tenerife, a 5 de octubre de 2012. EL PRESIDENTE, Paulino Rivero Baute.
Es decir, muchos repiten. Son un calco de los políticos que los proponen. Deben vivir bien en la sede lagunera de la calle San Agustín (Casa Montañés, junto al Palacio de Lercaro). Que fue convenientemente restaurada, tras la adquisición por ese algo abstracto denominado Comunidad Autónoma, para que sus excelentísimas se hallaran cómodos (no vislumbro sino a hombres), algo primordial para emitir sus dictámenes, que, al no ser vinculantes, los gobernantes de turno se los pasan por el hueco de la Montaña de Tindaya. Pongo el ejemplo por si alguno de ellos pudiera guardar relación con el caso majorero.
Espiando por ahí me entero de que “El Consejo Consultivo de Canarias, supremo órgano consultivo de nuestra Comunidad Autónoma, se encuentra regulado por la Ley 5/2002, de 3 junio, a su vez desarrollada mediante el Reglamento de Organización y Funcionamiento, aprobado por Decreto 181/2005 de 26 de julio, debiéndose señalar que los aspectos más precisos de su funcionamiento están detallados en el Reglamento de Régimen interior.
La tarea del Consejo Consultivo viene determinada por el artículo 44 del Estatuto de Autonomía y consiste en velar por la adecuación a la Constitución y al Estatuto de los proyectos y proposiciones de Ley del Parlamento, fiscalizar la actuación administrativa y defender los derechos de los ciudadanos en determinados procesos administrativos.
La actividad del Consejo se lleva a cabo siempre a petición de una autoridad legitimada, ya sea de forma preceptiva o facultativa. El dictamen emitido es normalmente no vinculante.
El Consejo Consultivo de Canarias está integrado por siete Consejeros nombrados por el Presidente de la Comunidad Autónoma de Canarias; cuatro a propuesta del Parlamento de Canarias, por mayoría de dos tercios de sus miembros, y tres a propuesta del Gobierno, elegidos entre juristas de reconocida competencia y prestigio, con más de quince años de ejercicio profesional”.
La negrita es mía. ¿No te suena alguno de haber estado ejerciendo cargos políticos durante bastantes años? Si ello es así, ¿cómo demonios van a poseer ‘reconocida competencia’ si no han tenido tiempo sino de cobrar a fin de mes por estar cómodamente sentado en parlamentos? ¿Acaso es un órgano para que se refugien las viejas glorias (estilo Juan Carlos Alemán en la Audiencia de Cuentas)? Si cuando se ostenta un puesto en cualquier institución, en situación de servicios especiales, se mantiene la antigüedad, pudiera resultar que más de uno de los consejeros se haya pasado, es un mero ejemplo, dieciséis años de parlamentario y uno o dos en un bufete de abogados, con lo que cumple con los requisitos.
Y solo encuentran a funcionarios y pensionistas para aplicarles las tijeras. Sin osar inmiscuirme en sueldos, dietas, vehículos asignados, conductores, auxiliares, personal de limpieza…, lo mismo darle barniz a toda la madera de su aposento sale más caro que un centenar de comedores escolares, que una quincena de operaciones quirúrgicas…
Ya lo sé, lo mío es demagogia. Y, retomando el post de ayer, los concejales de cultura se las ven y se las desean para cumplir con sus programaciones. Por supuesto, los miembros del Consejo Consultivo tienen  todo el derecho a llamarme ignorante, y de paso emitir un informe negativo de mi comportamiento. Ruégoles que se lo hagan llegar a Paulino. Para que cualquier día que aterrice en El Sauzal se lo deje al común amigo Antonio, que, a buen seguro, me lo trasladará.

15/10/2012

Desde La Corona

Ha quedado aclarado el asunto de los helicópteros. Sí, esos vuelos que nos sorprendieron a los habitantes del Valle de Taoro unos días atrás, cuando en horario nocturno sobrevolaban nuestras cabezas con un ruido al que no estábamos acostumbrados. Y como bastantes somos los que solo disponemos de ese rato para echar una visual a la tele, al no poder escuchar absolutamente nada, salíamos disparados para la azotea a intentar descubrir el argumento de la película añadida.
Se barajaron innumerables posibilidades y en las redes sociales se pudo leer de todo. Pero los militares han puesto las cosas en su sitio. Se trataba de unas maniobras, a modo de ensayo y entrenamiento, para la inminente marcha hacia tierras afganas. Espero que las prácticas les hayan valido de mucho –aunque en aquellos lugares parece que estamos para algo relacionado con la paz, me lo expliquen– y que los aparatos lleven bien aprendida la lección. Me gustaría, no obstante, o mejor, soy partidario de que esos euros sean desviados hacia otros menesteres, verbigracia, el sector educativo. Pero me temo que el sinWertgüenza –si no quiere que lo califique de tal guisa, que se calle la boca y no crea que es aún tertuliano de Intereconomía– de ministro que se halla al frente del ramo no está por la labor. La de aportar más dinero, porque la otra (la disciplina militar, la fiesta nacional y la formación el espíritu) se da por hecho.
Vaya equipo que ha formado Rajoy a su alrededor. Oh, fíjate tú que este pasado fin de semana envió a Soria para que comunicara que las pensiones se revalorizarían en función del IPC de noviembre próximo. Pues conociendo al personaje, mejor será que los jubilados se vayan apretando otra vez el cinturón, o agarrándose mejor los tirantes. No mucho, para que no salte la dentadura. Debemos reconocer, sin embargo, que forman una piña. Están todos cortados por la misma tijera y si es necesario decir lo contrario de lo que se dijo un minuto antes, aquí no ha pasado nada, todos a una. Tienen un manual, a modo de Biblia, que lo repiten cada noche como si fueran los misterios de gozo (para ellos, de dolor para nosotros) del rezo del santo rosario (o lo mismo ya no se menta así). Y no sigo porque el resto ya no se vislumbra desde La Corona.
Aquí en el pueblo –esto sí que lo veo clarito– sigue la excelente oferta cultural. A uno, que vivió aquellos tiempos en que tal palabreja era vocablo prohibitivo y que fue testigo directo de los balbucientes primeros pasos, le alegra infinitamente que siga viva la llama que se prendiera de la mano de Álvaro García Domínguez (qué tiempos en los que un Seat Panda demostró ser el vehículo de mayor aguante jamás fabricado), lo continuó Vicente Quintero Yanes (también una ingente labor la suya al frente de esta área, aunque avatares políticos bien diferentes hayan relegado injustamente ese gran quehacer), la mantuvo Tomás Pérez Luis en los ocho años que estuvo al frente de la misma, y observo que Adolfo González Pérez-Siverio persiste en la apuesta. Mucha parte de la ‘culpa’ hay que cargarla sobre los hombros de un bloque humano que curra en la Casa Municipal de la Cultura y cuya batería o pila no le disminuye un electrón. Qué suerte. ¡Ah!, para aquellos agoreros que nos espetaban que a dónde íbamos con ese tremendo edificio, ahí tienen la prueba palpable de lo que desde allí se irradia. Es una circunstancia por la que me siento feliz de haber sido uno de esos que ‘metieron la pata’ en aquel entonces.
Acabo con una nueva felicitación. Esta semana la arranco, como es notorio, con renovados y optimistas bríos. Va para la Asociación de Mayores del barrio de La Montaña. Acaba de cumplir 16 años. Y de la mano de Manuel González Mesa (Manolo, el bigotes), compañero de muchas fatigas allá por los lejanos tiempos en los que había que dotar al pueblo de las infraestructuras adecuadas para que los movimientos vecinales se constituyeran en auténticos motores del desarrollo de Los Realejos. De la constancia de Manolo tuve la oportunidad de ser testigo bien directo. Debido a su tenacidad, pueden hoy los habitantes del núcleo poblacional aludido sentirse orgullosos de su magnífico centro sociocultural. Ahora se mantiene en la brecha y aporta experiencia en la gestión de las actividades encaminadas al disfrute de aquellos que, tras una vida de intenso dinamismo laboral, se encuadran en la etapa de ver cumplidos muchos objetivos que en su época de jóvenes no pudieron disfrutar. Mi más cordial enhorabuena y que los ánimos no decaigan.

13/10/2012

Culpables somos todos

Son innumerables los lectores que me llaman, o envían sus mensajes vía e-mail, para expresar su alarma ante lo mal que está ‘la cosa’. A todos los que se ponen en contacto conmigo, así como a quienes simplemente me leen, les recuerdo que los responsables de esta situación son los docentes en general, y de manera asaz significativa todos los que están trabajando (es un decir) en el sector educativo de enseñanzas medias y universitarias, con un horario de privilegio que ya bien quisiera el resto de la ciudadanía, y con un número de clases que bien podría ser multiplicado por tres o por cuatro. Y lo que es peor, aun contando con tales canonjías, el nivel de la enseñanza en este país aún llamado España, a pesar de Cataluña (y parte del archipiélago canario), es de lo más vergonzoso de la Unión Europea, flamante ganador (¿o ganadora?) del premio Nobel de la Paz. Ya me dirán que para tales resultados, qué demonios demanda el sector si habría que seguir recortándoles hasta que el índice de fracaso descienda hasta el -10%, como mínimo. Estimo que deben sobrar, solo en Canarias, unos tres mil maestros, alrededor de mil doscientos licenciados, quinientos catedráticos y no me meto con la rama de Formación Profesional porque no tengo tiempo para hacer un inventario de tornillos, electrodos, cepillos, papel de lija, tuercas…, amén de los denominados maestros de taller, que lo de maestros habría que estudiarlo con detenimiento; y talleres, con uno por comarca, va que chuta. Manirrotos, dispendiosos, desordenados, despilfarradores, que no se percatan de que la nación no puede. Y arriba, por si fuera poco, exigen que se les dote del mono correspondiente. Y un zoológico. Y chocolate con churros.
¿Viste cómo pegué hoy sábado? Tardé en darme cuenta, pero ahora –mes de octubre–, que he iniciado mi cuarto curso jubilado, por fin se me han abierto los ojos y me percato de que mi vida actual no es mucho mejor que la disfrutada unos años atrás cuando tenía que ir a lidiar (pugnar, bregar, domar) chicos cada mañana. Sí, las prerrogativas que siempre me señalaba el resto de la población y que yo no comprendía. Aquello era, aquello era, aquello era. Cómo te lo diría (escribiría) yo. Ya está: ¡Qué descansada vida la del que huye del mundanal ruido, y sigue la escondida senda, por donde han ido los pocos sabios que en el mundo han sido! Gracias, Fray Luis.
Ayer viernes fue festivo. Y como tal me lo tomé. De ahí que haya hecho esta excepción sabatina para que no pienses que estoy tirado a la bartola, o que trabajo menos que cuando era miembro activo y aportaba mi cuota a la hucha de las pensiones. Es decir, de acueducto, nada; un puentito (puentecillo, en otros lugares) y aquí estoy. Y antes de continuar, ya somos ocho los que no compramos. Pero lee. La lectura enriquece. Tanto que si te fijaste en cómo inicié hoy el relato, te habré sorprendido con mi dominio del Google Analytics. Solo me queda la pena, penita, pena de que ustedes (innumerables lectores visitantes) no me dejan comentarios. Ni que se incremente el apartado de seguidores (lleva estancado en 66 desde que era maestro de primaria).
Vamos con asuntos de mayor calado. No entiendo la concesión de ese premio Nobel de la Paz. El Comité noruego ha distinguido a esa Unión en la que decidieron no estar. Da la impresión de que ahora los hacen ir a Oslo para entregarles el cheque de 930.000 euros por haber acabado con una guerra continental y convertirla en una paz continental. Se fundamenta que se alude a la II Guerra Mundial. Pues un servidor no había nacido aún cuando se estaban dando esos tiros. Y los líderes han declarado hallarse muy satisfechos por el galardón (que no Gallardón). Se cuestiona ya acerca de quién recibirá el talón. A los griegos lo de la PAZ no les ha hecho mucha gracia. Por el otro extremo del Mediterráneo no nos quedamos a la zaga. Si por un casual fuese al portador, les rogaría que se lo entregaran a Rajoy, que lo mismo se lo gasta en Mogán, y falta que nos hace. Porque Canarias ha perdido influencia política en Madrid, dijo Paulino en Lanzarote, al tiempo que nos llama a la movilización, que somos unos aplatanados. Él, que tanto presumió de lo mucho que valía la representación de CC en el Congreso y en el Senado. Nos señala el camino, salgamos a la calle y chillemos la ineptitud (de los otros). Madrid, siempre Madrid el perro maldito. Por aquí, canes domesticados (los de la Plaza de Santa Ana, que ya no tenemos en el escudo).
Entre estos circos riverianos y los que se montan en las denominadas sesiones de control parlamentarias, manga por hombro y la casa sin barrer. Soraya (Rodríguez) –que se vaya con Rubalcaba– hace buena a Soraya (Sáez) –que se vaya con Rajoy–, y el ‘ustedes mucho más’ sigue insultando los oídos de aquellos que depositamos un voto para que nos representen (ya que todos no cabemos) estos mediocres.
No, yo no diré, ni jamás escribiré que me voy de este país. Los que deben emigrar son otros que maldita falta están haciendo. Anteayer, cuando me disponía a coger el coche tras cumplir con el encargo que mi mujer me había encomendado en un hipermercado ubicado en mi pueblo, un joven me preguntó si ya había dejado la política. Como no lo conocía de nada, estuvimos de palique un rato. Conclusión: la apatía está alcanzando cotas alarmantes. Y no se vislumbra una mísera luz en todo el espectro. Esta desgana yo no la había columbrado jamás. Lo preocupante es que ninguno de los que ocupan un cargo electo, orgánico o institucional, se da por aludido. Ello confirma que viven en otra dimensión. Levitan.
No, la culpa no es del sistema. Los yerros y los deslices son nuestros, simple y llanamente. Esos elementos que mentamos como indeseables y que copan los órganos y entidades, son meros reflejos de la sociedad de la que proceden. No vinieron de otro planeta. Nosotros seguimos emperrados en pretender romper el espejo para no ver esa imagen lamentable. Craso error.