07/10/2013

Conciliación

Después de un fin de semana bastante entretenido, iniciamos la andadura por la segunda de este mes de octubre con renovados bríos. Los que parecen faltarle, a tenor del último sondeo de El País, a los dos principales partidos políticos españoles. Uno, con bastantes años a las espaldas, sigue demasiado confuso y no comprende cómo con la que está cayendo sigamos con este pasotismo. Parece que se nos importa muy poco el que existan algo más que sospechas en la gestión de los escasos recursos. Y que la mayoría de los encuestados crea que el Partido Socialista haría lo mismo, o peor, es muestra inequívoca de cómo está la situación.
Con ser esta desafección un tema preocupante, comprobar que más de la mitad de los miembros del comité regional de los socialistas canarios no hacen acto de presencia en el momento de votar la gestión de la ejecutiva, a pesar del refuerzo y apoyo que Rubalcaba vino a mostrar a José Miguel Pérez, es de juzgado de guardia. Lo mismo se marcharon a echarse un cortado porque les pudo el estrés. Y si recordamos que la mayor parte de ellos son cargos públicos, échale guindas al pavo. Esta táctica del avestruz del PSOE solo tiene la explicación de que todos los que forman parte del chiringuito temen ver sus sillas en peligro y rezan lo de Virgencita que me quede como estoy. Y los escasos afiliados, pagando cuotas al tiempo que meten la mano en el agua por lo de la esperanza. En fin, voy con cosas más serias.
En unas cuantas ocasiones he escrito que si dispusiera del suficiente dinero montaría un colegio-guardería. Recogería los alumnos desde las seis de la mañana (acogida tempranísima) y en el centro harían todas las comidas del día. A las once de la noche, debidamente bañados y con el pijama puesto, serían devueltos a sus padres para que durante el trayecto de vuelta al hogar tuvieran tiempo de contarse sus cuitas y hacer posible la tan ansiada conciliación de la vida laboral y familiar.
Y he sacado a colación este particular porque leí que algunos centros infantiles van a permanecer abiertos hasta la hora que he señalado en el párrafo anterior: las once, o las doce en la península (salvo que cambien la hora). Como la Consejería de Educación canaria está en manos del máximo dirigente socialista (no se enfaden los otros socialistas, los que están más a la izquierda y luchan con denuedo diariamente para que el espectro siga disgregado para general regocijo de los populares), coincido con aquellos que esgrimen que las actuaciones de gestión de los unos y de los otros son idénticas, calcos, copiaderas. De ahí que, y va el inciso, cuando me informan de que el Plan de Seguridad de mi pueblo, razón de ser de uno de los mejores sueldos de los contornos, estará listo antes de finalizar este año, aconsejo que lo comparen con otros ya aprobados por esa geografía patria, porque me apuesto otros cincuenta céntimos a que aflorarán dudosas concomitancias.
¿Cómo se puede entender lo de la conciliación de la vida familiar separándose del crío con las primeras luces del alba (oscuro total en invierno), después del ‘asesinato’ de levantarlo de la cama y llevarlo semidormido, y retirarlo cuando las tinieblas de la noche ya hicieron acto de presencia y el infante vuelve a estar en los brazos de Morfeo sin que padre o madre haya atinado a abrir la puerta de su casa? Con estas medidas que se vienen adoptando, ¿no será aún más grave el desarraigo?
Nos quejábamos años atrás de que los padres se habían distanciado de los centros docentes, que habían hecho dejadez de sus funciones y habían convertido a los maestros en hermanitas de la caridad. Observo, unos cursos después de haber abandonado la docencia directa, que a peor la mejoría. Puede este proceso finiquitar en la paradoja de que los críos, al finalizar el periodo lectivo y comenzar el vacacional, pregunten a la ’seño’ quién es aquel, o aquella, con quien se debe ir durante una temporada.
Y es en este punto donde echo en falta políticas de partidos de izquierda. Que se lancen de forma decidida y presta a arbitrar soluciones más prácticas y rentables. Con las que se vuelvan a posibilitar cuestiones tan simples como que padre o madre pase con su hijo una cantidad de horas adecuada al papel que la familia debe jugar en el proceso educativo. En vez de recluir al infante, libérese una parte de la jornada laboral a cualquiera de los cónyuges para que el crío crezca en armonía con quien debe hacerlo. Lo otro es un remiendo que separa en vez de unir, que causa el efecto contrario del loable objetivo definido. Apréndase a evaluar y que el contribuyente sepa si los resultados son los previstos o todo se queda en meras campañas de imagen. Porque me temo que aún existen salideros en las alcancías de las administraciones. Y ocurre lo que en los jardines: sembramos pero luego abandonamos las plantas a la suerte de las lluvias esporádicas. O como se le preguntaba a un concejal portuense sobre el número de trabajadores en determinado servicio y contestó que entre 80 y 90. Si esa es la concreción que asunto tal requiere, que se dedique a defender a voceros lenguaraces.
Mañana volvemos. Hasta entonces.

04/10/2013

Inmersión

Acción de introducir o introducirse (plenamente) algo en un fluido o alguien en un ambiente determinado. Y me dio por ahí porque hay mucha economía sumergida en Canarias (ya la había manifestado tiempo ha Gloria Gutiérrez, Directora General de Trabajo, y a los números me remito), porque se encontraron un extraño objeto en Melenara (Telde) que bien pudo ser seccionado por el tridente de Neptuno, por el recuerdo del baño de Fraga en las costas almerienses… En fin, comencemos.
“Una mujer que nadaba este miércoles en la playa de Melenara (Telde) salió desalada del agua ante una visión inesperada. Lo que parecía un pene, de entre diez y quince centímetros de longitud, flotaba en las apacibles aguas, lo que podía equivaler a que un hombre lo podía haber perdido de manera violenta”. Yo me asusté tras esta lectura. Mejor, a medida que iba leyendo. Y cuando vi la foto, más. Después de un tiempo, que se supone largo (con dobles, que no dobleces), en remojo en las aguas marinas, todavía medía el extraño objeto unos quince centímetros. Y recordé el chiste de Manolo Vieira: ¿Y a ti no se te encoge? Y concluye con la macabra idea de que lo hayan arrancado de cuajo. Chacho, lo piensas y duele. Lo que menos comprendo es por qué la mujer salió presurosa. Qué necesidad había. Será otra cosa, seguro. Que se lo pregunten a Los Buches de Arrecife.
Ayer me enteré de la existencia de un Instituto Español de Analistas Financieros. Una prueba más de que sobran estudiosos y dirigentes y falta mano de obra. Demasiados timoneles y pocos que boguen. Y este comité ha sentenciado que la economía sumergida esconde en Canarias unos 800 millones de euros. O traducido: hay unos 60.000 trabajadores ocultos por los que no se cotiza cantidad alguna. Concluyen con la coletilla que todo ello hablando de forma conservadora. Me imagino que en consonancia con los que gobiernan. Y dan fe, o le ponen el cuño, al comentario generalizado de que algo tiene que estar ocurriendo para que no haya una crisis pública o una revuelta popular.
Como te señalé antes que también le he escuchado algo parecido a Gloria Gutiérrez, me reafirmo en que en este país, o nacionalidad, sigue habiendo mucho enchufado. De qué nos valen estos cargos políticos que alegan saber que el problema existe, y estos peritos que lo ratifican, si nadie es capaz de afrontarlo y buscarle una solución. Parece que vivimos felices en permanente inmersión. El margullar es lo nuestro. Metemos la cabeza debajo del agua y aguantamos la respiración con más técnica que cualquier practicante de apnea o buceo libre (freediving).
Recordaba el baño de Manuel Fraga, cuando quiso demostrar al mundo que las bombas nucleares norteamericanas no causaban el más mínimo escozor, por la valentía demostrada por nuestro presidente del gobierno nacional (aprende, Paulino, para que luego lo llames timorato) al acudir a la mismísima Fukushima a manifestar que el temor es completamente infundado, que allí no se desprende ni una brizna de radiación y “sirva mi presencia aquí para disipar todo recelo”. Toma ya, y con la bendición del Apóstol Santiago. No puedo poner de la Virgen del Pilar, pues aún se recupera en sus aposentos del susto de la bomba (la casera, la de la guerra, no; a esta mujer la persigue la mala suerte).
Oye, ¿te acuerdas cuando Mariano criticaba a Zapatero por irse a hacer declaraciones en el extranjero? No, no, por nada, pero como las lecciones no han surtido el efecto deseado, ha estimado el gallego que debe aprovechar la inmersión lingüística allende los mares. Ya se percatará de que los nipones hablan mejor español que nosotros y nos tienen divinamente fotografiados.
Se hallan inmersos, igualmente, en un mar de dudas en Icod de los Vinos por la instalación de un tanatorio. No lo ven adecuado algunos que se ubique junto a un centro de mayores. Pues yo, que ya lo soy, lo entiendo correctísimo. ¿Dónde lo van a poner, frente a un colegio de infantil? Las probabilidades de éxito serán mucho menores, pienso. Tampoco parece conveniente situarlo en las cercanías del drago, no vaya a pensar la gente que se encuentra en las últimas.
En lo que no estoy muy puesto, o inmerso, es en la denominada fiesta del humo. Preguntaré en San Juan de la Rambla de qué se trata. Y es que existe tanto invento moderno en esto del entretenimiento, que ya a mis años me pierdo. De todas maneras, no la entiendo demasiado original, porque fiestas de esas (incluso lo llegan a vender) hay en todas los ayuntamientos de las islas. Basta repasar los comunicados de sus gabinetes de prensa o asistir a cualquier sesión plenaria. Venden como un logro hasta los incumplimientos de los programas electorales.
Y acabo. No debí ir muy descarriado ayer en el comentario de los socialistas realejeros porque no me llegaron ruidos extraños. Es buen síntoma. Deben estar inmersos en la búsqueda de una solución. Espabílense que ya queda menos.

03/10/2013

Cinco punchas

“El mejor septiembre de la crisis deja 25.572 desempleados más”. Es titular de ABC. ¿Qué pasa? Ya lo sé que es monárquico. También hablo de vez en cuando con populares de toda la vida. Es más, me confiesan que votaron a Mariano Rajoy. Y mientras no discutamos de política, me entiendo mejor que con los supuestamente situados más à gauche. Pero vamos con lo serio. Mira que hay que darle vueltas al magín para disimular que el paro aumentó. Y lo va a seguir haciendo en los meses siguientes porque la temporada veraniega tocó su fin. Y en otoño, invierno y primavera solo viajamos los viejitos del Imserso. Bastante que me alegro. No, de que se incremente la fatídica lista de los que no tienen trabajo, no, sino de que los principales sostenedores del consumo podamos aún gastarnos unos euros por otras tierras. Los periodistas se deben demasiado a las líneas editoriales de los medios en los que trabajan, o para los que colaboran. Lo vengo notando en esta última etapa del 24 horas, que ya me trinca en la cama echándole la consabida lectura a cualquier libro que halle a mano (para eso soy medio desordenado). Demasiado tertuliano que enseña la patita. Y casi, debe ser simple casualidad, escorado a cantar las excelencias gubernamentales. Aun así, es preferible al cambio a la sintonía de cualquier emisora televisiva local, con las contadas excepciones de rigor.
“El paro sube en septiembre un 62% menos que el año pasado”. Se consagró Paco Marhuenda. Aunque no deja de tener razón, hay que echarle de comer aparte a La Razón. Con estos mimbres, el millón de parados largos que ha incrementado el gobierno del PP la nómina maldita, más los cientos de miles que hicieron las maletas, viene a ser un falso llano, que diría Perico, en el descenso de ese puerto de primera categoría. Entre la imparcialidad del ‘amigo’ y la independencia de los ‘conocidos’ magistrados del Constitucional, tranquilo presidente, aunque te equivoques mil veces hasta para mentar el nombre de ese país tan raro en el que estuviste hace unos días.
Para eso te fuiste a Japón. Con el encargo de Botella para que espiaras cómo se pudo llevar Tokio la organización de los Juegos de 2020. Y de camino para que estudiaras la posibilidad de vender a los nipones algunas de las instalaciones que ya teníamos lista para usar. Y allí dijiste: “El buen dato del desempleo no es suficiente”. Te pregunto: ¿El buen dato? ¿Por qué no te sacas otra foto en una de las colas mientras repites la gracia? Y le espetas en su cara a los allí presentes que no se preocupen porque los 25.572 es simplemente una cantidad simbólica, sin la mayor trascendencia. ¿El buen dato?
Contento y alegre estaba Paulino porque sus políticas de lucha y ataque directo estaban dando los resultados previstos, de tal suerte que en 2150, antepenúltimo año de su penúltimo mandato, allá por el mes de noviembre, se habrá conseguido que en Canarias queden apenas unos cien mil desocupados. Y sacando pecho ante el descenso de dos mil personas (muchas más en Tenerife que en Las Palmas), subió (corriendo, claro) al Roque de los Muchachos y exclamó: “Jamás ha habido un gobierno tan torpe como el del PP con las islas”. El cuervo, en primera instancia, no les prestó la más mínima atención y siguió en su labor de mendigar unas migajas a aquella pareja de alemanes que habían aparcado su vehículo para fotografiar La Caldera. Visto el éxito, Rivero repitió la frasecita de marras y… el ave voló, voló, voló… Dicen las malas lenguas, que en todas partes las hay, que lo han columbrado junto a sus familiares más directos en La Cumbrecita y que ya se ha habituado a robar los embellecedores de los coches. Otro que se suma a la economía sumergida. Apúntalo, Gloria.
“Antes que los intereses del PSOE o el Cabildo, defendemos los de los realejeros”, Miguel Ángel Regalado, concejal socialista. Por lo del asfaltado de Puerto Franco a San Vicente. Repasen hemerotecas y comparen con el éxito ante el mismo organismo insular cuando lo de La Cruz Santa. A veces, cuando escribo boberías –casi siempre, pero hoy no–, si son cortas, si es un flash, va a feisbuc. Donde es mucho más fácil que haya una respuesta rápida que un comentario más concienzudo en este blog. Y recuerdo que ante la duda de quién encabezaría la candidatura, me aseguraron que pronto habría una sorpresa. Pues ante estas declaraciones me da la impresión de que se ha iniciado el proceso. Y me temo que con pie cambiado. No olvidemos que la agrupación realejera se adelantó, y bastante, a las directrices del partido en la anteriores municipales de 2011. Antes de que rodara alguna silla. Así les salió. Mi parecer ha quedado plasmado en diferentes ocasiones y en diversos medios. A día de hoy sigo sin vislumbrar ese mirlo blanco que saque al partido del pozo. Aunque también es público y notorio que un servidor prefiere una mirla. Creo que ya toca. No sé quién tendrá la última palabra. Y el santoral me indica que el día de San Miguel ya pasó. ¿Te acuerdas de lo de un otoño calentito? Lo mismo este puede serlo. Como más de una docena de afiliados me han señalado la conveniencia, como a nivel nacional y ¿regional?, de caras nuevas, no contaminadas, les devuelvo la pelota con una interrogación: ¿Le pedirán a mi amigo y ‘mago’ Paulino que lo saque de la chistera en abril de 2015?
Anoche nos mojamos un fisco. Menos mal.

02/10/2013

Dialelo

El tema estrella de estas últimas horas ha sido la visita de Cristóbal Montoro (ministro de Hacienda) a Jesús Posadas (presidente del Congreso de los diputados) para presentarle los presupuestos generales del Estado del ejercicio económico de 2014. Y como de sus aspectos principales te supongo enterado por todos los medios de comunicación, va mi comentario en aquellas otras facetas más domésticas. Las que con casi total seguridad vemos todos menos los que ostentan el poder decisorio en cuestiones tales. Pero convendrás conmigo que tú y yo no pintamos nada. Es más, no sabemos nada, no sentimos nada, no escuchamos nada. Lo que se traduce en analfabetos perdidos.
Sentado, pues, el precedente que nos inhabilita en procederes (modo, forma y orden de portarse y gobernar alguien sus acciones bien o mal) tan enjundiosos, y dado que son demasiados (nos quitamos tú y yo, que nos echamos a un lado) los que creen que esta senda del recorte solo ha conducido, hasta ahora, al retraimiento de la economía de andar por casa, pensé en lo de la pescadilla que se muerde la cola. Y en ello estaba cuando me tropecé con la palabreja que da título al presente. No recoge el DRAE tal vocablo, pero parece que allá en la Grecia clásica venía a significar recíproco, o lo que hoy denominaríamos círculo vicioso. Vale, o callejón sin salida. O como te dé la realísima.
Para que no me llamen pesado, no me interesa reproducir líneas de comentarios anteriores. En las que aludía a mi condición de funcionario (ahora jubilado) y de cómo fuimos al hazmerreír de todos los que, como la palmera, subieron a barrer más alto. Ahora, amén de privilegiados, somos envidiados. También por la dirigencia política que ha visto en el colectivo la causa de todos los males, por lo que se precisa seguir cercenándole hasta la ilusión. Hay que reducir al menos el 30% más, pues ni siquiera van a trabajar, alega el que fuera portavoz aznarista (MAR) y ahora tertuliano. Como si él, y toda la pléyade de ignorantes que pulula por teles y radios, pudiera considerarse paradigma de nada. Y arriba comprados, porque ni uno es capaz de proponer buena sajada a tanto liberado, asesor, secretarias y resto de culichiches.
Rescatamos bancos para que saneen sus cuentas. Creen –ellos– que así fluirá el crédito. Seguimos donando euros a confesiones religiosas para que monten colegios privados. El Banco Vaticano multiplica por cuatro sus ganancias en 2012. El Papa persiste en sus discursos aperturistas, pero sin concretar acciones. Montoro reitera que fue necesario destruir 300.000 empleos públicos. Manuel Domínguez nos encandila con la brillante idea de privatizar el alumbrado público…
Y todo este capítulo de supuestas buenas intenciones, ¿para qué ha servido? No, no señales que para nada porque no es verdad. Los ricos lo son cada vez más. El dinero solicitado a Europa para que las entidades bancarias se mantuvieran a flote, será religiosamente abonado por los que fuimos engañados en promociones fraudulentas. Léete cualquier Boletín Oficial y observarás que siguen aumentando las convocatorias de puestos de libre designación. Echa una visual al organigrama ‘político’ de cualquier ayuntamiento y comprobarás la cantidad de enchufados existentes. Y tú te preguntas que para qué es necesario liberar un concejal que lleve la delegación de servicios si son gestionados por empresas externas. Nada me extrañaría que en mi pueblo el alcalde sostuviera al de alumbrado público en nómina sin cometido alguno. “Ahora más que nunca es necesario el mayor número posible de concejales libreados”, ya se atrevió a soltar cierta individua (persona cuyo nombre y condición se ignoran o no se quieren decir).
Nos hemos acostumbrado a callar. O, en todo caso, a levantar la voz en los lugares más inapropiados y ayudados por la copa (ponlo en plural si lo crees oportuno) que nos valió de sostén. Sabemos que no tenemos dinero para que el consumo siga activo y la cadena pueda continuar tirando, pero agachamos la cabeza cuando los ataques se dirigen al mismo flanco. Esta política de contención conduce a la ralentización total, con lo que el número de parados no bajará, al contrario, salvo que un cataclismo haga el trabajo por nosotros.
Dicen que son los presupuestos de la recuperación al tiempo que se reconoce que podemos alcanzar otro medio millón más de desempleados. ¿Cómo se puede casar en el mismo discurso ambos conceptos contradictorios? ¿Cómo puede sostenerse una opinión y la contraria en el mismo mensaje?
Solo existe la línea que trazan las tijeras para combatir el déficit. Aparatejo que, por cierto, solo corta en el mismo trozo de la tela. Por lo que hallamos una parte impoluta (la zona de los recortadores) y otro trozo mucho mayor al que no le cabe una cortada más (la de los recortados). Y desde todas las administraciones, las miradas se dirigen al mismo sector, sin que haya uno, solo uno, que eleve la voz para indicar que ya no queda margen, no resta ni una gota para exprimir.
Cuando concluya 2013, le habremos dado tal mordisco a la hucha de las pensiones, al Fondo de Reserva, que será la excusa perfecta para que los pensionistas pasemos a ser conejillos de Indias en todas las probaturas de medicamentos. Receta que –de funcionar, y no habría razón para que fallara– aplicaremos a los parados de larga duración. Muerto el perro se acabó la rabia. Y ya está. Los que cotizan, bastante tienen con mantener más de ocho mil alcaldes, centenares de miles de concejalías…
Por aquí, todo bien,  a Dios gracias. Es el Estado el que sigue dando la espalda a los parados de las islas, los terrenos siguen valutos, el turismo se ha incrementado, los rusos compran, Melchior (que ya no es nada) se va a New York con todo incluido, los gabinetes de prensa venden humo, Manolo Artiles no paga pero sigue contratando, los periodistas se limitan a copiar al dictado, los juicios rápidos tardan un año, en Teno se caen las piedras, antes que los intereses del PSOE defendemos el de los realejeros (¿idéntica guerra preelectoral que en 2011?)…
Temas hay, la tira. Y como a nadie me debo, puedo. Yo convocaría un concurso de ideas para dinamizar el tejido productivo. Soluciones hay, pero no interesa ponerlas en práctica. Este chollo actual es demasiado bonito para dejarlo escapar. Si mis padres me hubieran educado de otra manera, lo mismo estuviera yo también en eso de la cosa pública. Con dos premisas tendría suficiente: no hay dinero y tú más.

01/10/2013

De cuernos y otros atributos

Están haciendo todo lo posible para que cambie de opinión. Siempre he sostenido que en política, como en cualquier otra ‘profesión’, los malos son la excepción. Pero como nos adentramos en el tercer año del período electoral 2011-2015, se suceden declaraciones que acaban por sacarme de quicio. Cuando se adoptan posiciones para no quedar demasiado descolocados en la línea de salida, sus eminencias comienzan a soltar por su boquita tal sarta de lindezas, que ni se percatan de las reiteradas metidas de pata en los muchos párrafos de sus peroratas.
A las excelencias de doña Sandra Rodríguez, eminente y laureada (por el veleta vocinglero) economista portuense, y de las que di cuenta en el post de ayer, se sucedieron este pasado domingo las de doña Ana Oramas, personaje público desde antes de cumplir los veinte años (de sus 54 actuales, una treintena de ellos aupada –ahora sin dobles– al machito) y que nos sorprende con un atractivo “no debemos perpetuarnos en los cargos”. Frase que contiene un grado de cinismo tal que puede considerarse inversamente proporcional a su estatura física, que no política, en la cual no me meto. Y tómalo como te apetezca. Pretende ser el relevo de Paulino y lleva tantos años como él en las poltronas.
No solo debemos cuidarnos de estos ejemplares sucintamente descritos, sino que sería menester montar guardia ante la avalancha de rusos que acuden a estas islas en busca de chollos inmobiliarios y –agárrate, que vienen curvas– a comprarnos el clima. Que sí, así lo, leí. Lo manifiestan los responsables de las inmobiliarias que tratan con los susodichos para el cambio de escrituras. Y me surge la duda de que si se adueñan del principal recurso turístico, lo mismo tendremos en el futuro un problema que añadir al petróleo soriano. Como me lo intercambien por el frío siberiano, por lo menos yo hablaré con Revilla y pido asilo político en Sopeña, cuna de Manuel Llano.
¿Y los cuernos del titular? Vamos allá:
Hay un tal Juan Manuel Albendea, cordobés él (de Cabra), que también pudo haber nacido en Toro (Zamora), diputado por Sevilla desde la VI Legislatura –creo que vamos por la X–, cuyos méritos bancarios en el BBVA le han llevado a la presidencia de la Comisión de Cultura. Nuestro hombre es, amén de amigo íntimo del sector masculino del ganado vacuno, vocal de la delegación española en el grupo de amistad con Brasil, que, por cierto, no tengo ni la más remota idea de lo que es, pero me permite deducir que a este taurino convicto y confeso le encanta la samba, y el carnaval de Río, y los movimientos sensuales.
Tiene, además, el honor de haber sido el único diputado que se abstuvo en la votación para admitir a trámite la Iniciativa Legislativa Popular para la Vivienda Digna. Y, al igual que su jefe gallego, afirmó en 2011 que el PP iba a sacar a España de la crisis sin recorte alguno y manteniendo intactas pensiones, sanidad y educación. Pero como nosotros, los electores, somos gilipollas, ya nos hemos olvidado. Lo más, algún dibujito en Facebook que dice “Tengo las conciencia tranquila, yo no voté a Rajoy”, en el que solemos pinchar en ‘Me gusta’ por aquello del que dirán. Va a resultar que los muchos millones de votos que alcanzaron salieron de debajo de las piedras. O de cierta parte de la anatomía taurina. Cornudos y apaleados.
Pues sí, el Manolete este (por lo de Manuel, que no por otra cosa) ha soltado esta lindeza: “Los toros, como el flamenco, tienen unos valores intangibles”. Me da que las valías del animalito (el de cuatro patas) son bastante perceptibles. Hombre, no alcanzan los 500 kilos  –cada uno– de los de la ballena (¿o balleno?), ni esa enorme proporción con respecto a la masa corporal del ratón marsupial pardo o el saltamontes costero, pero si tú vislumbras a lo lejos uno de esos carteles que aún restan en algunas carreteras peninsulares, ahí están colgando de manera notoria y meridiana.
Fue mucho más lejos en su osadía el defensor de este bien cultural como es el pinchar a un pobre animal al que si tiene la desfachatez de defenderse le ponemos la etiqueta de instinto asesino. Y aclaró: “Los toros sienten placer cuando los matan en la plaza”. ¿Lo insulto directamente o me guardo lo que estoy pensando? ¡Ah!, ¿yo debo ser recatado y a él le está permitido exabruptos de tal calibre? ¿Sabes lo que te digo? Y una mierda espichada en un palo. A este tipo –y mira que soy pacífico– hay que amarrarlo a un palo, tal y como su santa madre lo trajo al mundo –eso, en pelota picada– e irle arrancando, uno a uno, los pelos de los cataplines hasta que se muera de gusto. Y si de camino tuviéramos la suerte de que un mosquito se los picara (ya nos aclaró Jaimito en uno de sus chistes que es el animal que los pone más grandes)… Yo soy lóbrego, soez y vulgar. Y él es un angelito al que arriba le pagamos por depositarlos en uno de los sillones de San Jerónimo. Una lástima que no se  rompa un muelle del tapizado y…
Tan valientes para esto y tan cobardes cuando se ven sometidos a un escrache. Para lo que les interesa, aforados. Para lo que no, que le den la puntilla. ¿Y nosotros? Sentiremos enorme deleite cuando en 2015 volvamos a las urnas con otro lavado de cerebro. Energúmenos que somos.