23/04/2015

Villerías (1)

La Prensa (diario republicano), 11 de marzo de 1915 (jueves), es decir algo más de cien años. Era su gerente Leoncio Rodríguez. Costaba el ejemplar la friolera de 5 céntimos (de peseta, que no de euro). En sus páginas 1, 2 y 3, un amplísimo despliegue informativo de la Villa de La Orotava. Que me he permitido transcribir. Para que no te esfuerces la vista con las ilustraciones adjuntas. Aquí tienes, pues, el reportaje, crónica o como te apetezca denominarlo. Las valoraciones y comparaciones con el periodismo actual quedan a merced del lector, a la consideración de cada cual. He respetado, obviamente, la ortografía original. No te extrañe, por lo tanto, observar determinadas preposiciones con acento.
NUESTRAS INFORMACIONES
La famosa Villa de la Orotava
La Orotava moderna
Penosa y larga tarea sería enumerar las reformas y variaciones que ha sufrido la hermosa Villa. Su aspecto urbano ha variado mucho en estos últimos tiempos; se ha transformado, se ha modernizado, perdiendo el sello de vetustez que la caracterizaba y hacía evocar épocas históricas de corregidores y alguaciles, de alcaldes mayores y jueces de causas, que en sus empinadas calles y antiguos caserones daban pábulo á la leyenda popular y proporcionaban comidilla á las comadres y mozas de barrio.
Su atrayente situación topográfica en anfiteatro no podrá jamás alterarla el transcurso de los años: pero sus hijos patriotas y sus autoridades dignas y honradas, celosas por la buena administración, que han figurado al frente de la cosa pública, han hecho cambiar los medios de vida, han influido notoriamente en el desenvolvimiento local, llevando á la práctica hermosos proyectos que han encauzado el espíritu popular hacia horizontes de progreso y cultura.
Las plazas y calles, los templos y ermitas, las casas de propiedad particular, los edificios públicos, las fincas rústicas, los caminos vecinales, casi todos los rincones de la Orotava han recibido grandes reformas y transformaciones que la han embellecido y han hecho de esta población una de las más amenas y gratas de Canarias, de vida plácida y tranquila.
Ante los atractivos de su suelo, halagadores y espléndidos, dijo el ilustre viajero Andrés Pedro Ledru: «Si me fuera preciso abandonar la tierra en que he nacido y buscar otra patria sería en las islas Afortunadas, sería en la Orotava á donde iría á terminar mi carrera».
Y nuestro inolvidable paisano don Nicolás Estévanez decía: «EL Valle es un paraíso digno de ser más visitado. Los ingleses, á la verdad, lo visitan, y acabarán por llevárselo á Inglaterra pero hay en España, y aún en Tenerife, quien no se toma el trabajo de ir á verlo».
De la vieja Orotava
Las parrandas
El viejo manuscrito, trazado por un sacerdote, en que se consigna la anécdota que voy á referir, no precisa el año del suceso. Sólo se sabe que fué en el siglo XVIII, en la última época de los alcaldes corregidores.
Era entonces la Villa de la Orotava la segunda población de Tenerife y compartía con La Laguna el honor de ser asiento y residencia de las familias más aristocráticas y afinadas del Archipiélago. Hubo allí siempre una sociedad escogida, ecuánime, temerosa de Dios, solícita del espíritu de clase y como en el presente muy unida y emparentada.
Abajo hallábase el estado llano, las gentes de oficio, los aparceros, «cachorra» en mano, diciendo su merced, siempre que pasara el hidalgo, el caballero, la dama ó  el sacerdote...
Debe manifestarse, por fueros de justicia, que á pesar de las distancias y las cercas, los de arriba y los de abajo se estimaban y convivían en un ambiente de paz porque los unos eran buenos, generalmente, y los otros no carecían de lo necesario para matar el hambre y espantar las penas, entre tragos de vino, cantando y bailando tajarastes, folias y saltonas...
La pintoresca villa, tendida en el regazo del Valle, en anfiteatro, como si cada habitante se hubiese preocupado de que el vecino no le quitara la vista del fastuoso panorama; la de los jardines perpetuamente florecidos; la de las vías blasonadas por que cruza el agua recién surgida de los abismos del volcán, ebria de libertad; la que arriba, en la cumbre, tiene el espectáculo de la nieve á las veces con reflejos de bronce florentino, y abajo el mar, la rompiente, la espuma, una velero, un trasatlántico... la silueta entre nubes de la isla de la Palma donde nació Tanausú y duerme la leyenda de una raza....
La egregia villa, decimos, debe ser la cuna de las folias, de nuestro canto popular, mitad suspiro, mitad beso, donde añora errante el genio del pueblo aborigen y trova amores, transida de emoción, el alma isleña...
Sea de ello lo que fuere –y perdónesenos la digresión– lo cierto es que al decir del cura, la gente joven de la Orotava sentía antes, como ahora, vivísima pasión por las folias. ¡Ah, las parrandas, sobre todo los sábados por la noche, con guitarra y acompañamiento de «tiple» después que terminaban los bailes y dormía el vecindario!..
Por les tiempos á que me vengo refiriendo era alcalde corregidor de la Orotava un aristócrata ordenancista, severo, de quien se decía que ni en la cama dejara el bastón de mando y el espadín. Era pequeño, mal encarado, bizco, muy pulcro en el vestir, solterón y fanáticamente religioso. Un domingo, á la salida de misa, los alguaciles pregonaron un bando, á tambor batiente, prohibiendo las parrandas nocturnas; De las 8 de la noche en adelante, ni días de labor ni feriados, era lícito turbar la paz del vecindario con músicas ó cantos, sin especial permiso del señor alcalde corregidor...
Ni que decir tiene que la juventud de Orotava quedó consternada. Durante aquel día y la semana siguiente no se habló de otra cosa, pero nadie se atrevió) ¡pobre del que tal osara!, á contravenir el bando. Silenciosas, tristes, las calles de la villa tuvieron que conformarse con el canto del agua de las acequias y el grito sostenido de los serenos anunciando las horas y el estado del tiempo...
En la Villa-arriba, en determinado figón que el manuscrito no precisa, se reunieron una noche con grandes misterios los más afamados parrandistas decididos á trazar un plan para concluir con el bando. ¡No faltaba más! Si era menester, ahí estaba América; la expatriación, cualquier cosa, antes que renunciar á las parrandas...
Y fué así.
En cierta calleja más empinada que la Cuesta de la Amargura, donde solo había un farolejo de aceite alumbrando al Cristo del Gran Poder, aledaña al muro de un jardín, había una casita de dos pisos. Vivía allí una señora cuarentona, de exuberantes formas, que había sido guapa y ahora era pretensiosa, á quien el corregidor hacía frecuentes visitas por razones de parentesco.
Los parrandistas estaban en la historia y más de una vez le habían cogido «el güiro» al corregidor, cuando á las altas horas de la noche, después de retirar toda vigilancia de aquellos contornos, penetraba envuelto en la capa, sin el sombrero de picos, ni la hevilla en los zapatos, previas tres toses, por la puerta de la casita aledaña á los muros del jardín...
El corregidor, en amores, como en todo, era metódico. Así, pues, el plan pudo precisarse, fijando día y hora...
Pausadamente sonaron las 12 y apareció el cuerpo menudillo y ágil del señor corregidor. Cuatro de los parrandistas estaban en la azotea: dos en la tapia, casi laminados ocultos en una sinuosidad de la pared; los demás guardando las bocacalles...
A la primera tos el corregidor fué levantado en vilo con un lazo escurridizo, sujeto por la mitad del cuerpo y mientras tanto le arrebataban el pito que usara para avisar á los alguaciles. Un tirón más y quedó á mitad del frontis, como un pelele, echando ternos y fulminando amenazas.
–Nada te salvará, le gritaron, nos perteneces y si gritas te estrellaremos, hipócrita. Ríndete, capitula y nada te pasará.
Súbitamente se abrió una ventana baja y la voz de la cuarentona intentó gritar ¡so...! Una mano irreverente, brutal, la quitó el carmín de los labios.
La irreverencia se convirtió en escarnio.
Al fin el corregidor, el hombre inflexible, dijo:
–¿Qué queréis; qué gentes sois; qué justifica esta rufianería?
–Que derogues el bando de las parrandas; que permitas cantar y tocar las folias. Porque de lo contrario muerto ahora, si insistes en la orden; ó difamados y vilipendiados públicamente mañana tú y tu parienta, si la reproduces... Elije, á elegir...
–Otorgado. Derogo el bando.
–¿Palabra de caballero ó de corregidor?
–De caballero.
–Bien –dijo una voz– pues advierte que caballeros y algunos parientes tuyos somos nosotros también. Nada se sabrá si cumples. ¡Libertad de amor para todos!...
Desde entonces no han tenido más interrupción las parrandas y las folías recobraron su definitivo imperio en todas las poblaciones isleñas.
B. Pérez Armas. Marzo 10-1915
Datos informativos
Censo de población
La Villa de la Orotava cuenta en la actualidad con una población de 11 mil 242 habitantes, según el censo oficial de 1910, habiendo aumentado 2.041 con relación al de 1900.
Se halla distribuida en los 2.025 edificios con que cuenta el término municipal, que ha sufrido también un aumento de 264 en ese mismo lapso de diez años.
Igualmente debemos hacer constar la notoria disminución de los analfabetos, que cada día irá siendo mayor, debido al interés que las autoridades se toman por el fomento de la enseñanza, en primer lugar, en el Colegio de San Isidro, que con su clase nocturna para adultos va redimiendo á muchos trabajadores de la ignorancia.
Lo que ha progresado la Villa
En los últimos 30 años la Orotava ha progresado notablemente. Recordamos entre otras las siguientes mejoras:
La construcción de la plaza de Franchy Alfaro, en el terreno sinuoso y escarpado, que se llamaba llano de San Sebastián.
La del palacio municipal, en el derruido exconvento de monjas Claras.
La de la Hijuela del Jardín botánico, en el extenso vertedero de basuras en que se había convertido una parte de dicho exconvento.
La instalación del alumbrado eléctrico.
Las reformas hechas en el teatro.
La formación de la plaza de «Casañas», en un sitio que ocupaban las ruinas de un antiguo edificio incendiado, frente á la parroquia matriz.
La construcción de aceras en muchas calles que carecían de ellas.
Las reformas de los empedrados de las calles Verde (en su nueva prolongación), Calvario, Carrera, Pescote, Nicolás de Ponte y otras.
La nueva carretera del «Pinito» donde se encuentra el paseo de «Domínguez Alfonso», bordeado de numerosas araucarias y otros árboles.
La reforma de la plaza de la Constitución.
La construcción de la nueva plaza de Alfonso XIII.
Además se ha desarrollado mucho su comercio, antes muy limitado; se ha dado impulso á la agricultura; se hizo la Exposición provincial de horticultura, que se celebró el año 1888.
Industrias
Las principales son: la de fabricación de harinas para la cual existen diez molinos movidos por fuerza hidráulica; las de pan de D. Ubaldo Martínez Pimienta y Sres. Dorta y González; las de vinos de D. Estanislao Lugo García y Sres. de Zárate; la de bebidas gaseosas de D. Domingo Padrón Morales; la de chocolates de D. Antonio Armas Suárez, El Teide, de reciente instalación y montada con maquinaria moderna y de productos exquisitos; la de cal de don Miguel S. Betancor; las de carpintería y ebanistería de don Diego Alvarez Casanova, D. Juan Hernández Bethencourt y D. José Martín; las de imprenta de D. Antonio Lugo y Massieu, D. Antonio Herreros González, don Juan Dorta y J. del Castillo; la de sastrería de don Miguel Herreros González; las de calzado de don Santiago Díaz é hijo, y don Isidoro Díaz; y las empresas de automóviles y coches de alquiler de don Rosendo Villavicencio y doña María Buenafuente.
Comercio
Los principales comercios son: los de tejidos de don Casiano García Feo, don Carlos González Carrillo, don Antonio Pérez, señora viuda de don Antonio B. Perera, don Antonio Herreros González y don Francisco Peña Santos; los de comestibles de don José Gutiérrez Bartlet, don Domingo Padrón Morales, don Domingo Pérez Estévez, don Angel Reyes Pérez, don Claudio Rodríguez Luis, don Clemente Méndez Machado, don Balbino Pérez Estévez y doña Agustina Pérez viuda de Brito; los de quincalla y bisutería de don Fernando Stauffer y don Ismael X. de la Guardia; los de papel y objetos de escritorio de, don Adolfo Herreros González, don Francisco Miranda Perdigón y don Manuel Vivas Rodríguez; los de sombreros de don Adolfo López, don Juan Rivero y don Salvador Oliva; y el de obras de ferretería y cerrajería de don Félix Reyes Martín.
Sociedad eléctrica de Orotava
En estos últimos meses, debido á la actividad é inteligencia del nuevo director-gerente, don Rafael Ballesteros, han recibido notable impulso los trabajos de esta importante compañía, y en la actualidad tiene en curso varios proyectos que mejorarán grandemente los servicios que suministra.
Entre estos proyectos, y como más dignos de notarse, mencionaremos la reforma general de la red que tiene establecida en el Puerto de la Cruz, para alumbrado á particulares, sometido ya, hace algunos meses, á la aprobación del Ayuntamiento de aquel pueblo; reforma, también general, de la red de esta Villa, que será reconstruida para suministro de corriente destinada á industrias y para suministro de fluido diurno; ampliación de la red general hasta los inmediatos pueblos del Realejo Alto y Bajo, Pagos de La Perdoma y Cruz Santa y caseríos próximos, y por último de la potencia de la Central generadora hasta 300 caballos para lo cual se adquirirán dos modernos grupos hidro-eléctricos de los tipos más perfeccionados.
La labor realizada por esta empresa en 1914 es verdaderamente plausible. Se han verificado importantes trabajos de aislamiento y seguridad en la línea de alta tensión, y se han mejorado todos los servicios, habiéndose inaugurado una nueva línea que alumbra el importante barrio de «El Rincón». En el mismo año 1914 se ha llevado á cabo una nueva contratación entre la entidad de que venimos ocupándonos y el «Heredamiento de aguas de la Orotava», que asegura á aquella, durante 20 años más, el uso del salto de agua de que es propietario el Heredamiento.
Es de hacer notar que la eléctrica está constituida exclusivamente por capitales del país.
Dicha sociedad es la que desde el año de 1894, y por iniciativa de don Ricardo Ruiz Aguilar, ha venido suministrando el alumbrado público y privado de la Orotava, segunda población de Canarias que estableció ese adelanto, por haber sido la primera Santa Cruz de la Palma.
Hoteles
El «Suizo», de doña Enriqueta Humberset; el «Victoria», de don Eulogio Méndez; el del «Norte», de don Francisco Alvarez y Alvarez, y el restaurant «El Ciprés», de don Adolfo Stichle.
Cafés
El «Victoria», de don Rafael Pí; «La Tertulia», de don Nazario García; el «Central», de don José Santos, y el «Automóvil», de don Rosendo Villavicencio.
(Continuaremos mañana)

22/04/2015

Machismo

En tierras de Maxorata se ha celebrado Feaga. En el recinto ferial habilitado en la Granja Agrícola Experimental de Pozo Negro. Se trata de una de las ferias de ganado más importantes de las que tienen lugar en Canarias. Yo creo que la más. La edición vigésimo novena. Un acontecimiento de primer orden en el que se dan cita muchísimos políticos, máxime cuando la proximidad de las elecciones del 24 de mayo aconseja la presencia masiva en todo tipo de congregaciones.
Leo en un digital: “Los aspectos más destacados de Feaga son el Concurso Nacional de Quesos de Leche de Cabra (Premios Tabefe Fuerteventura), único en su género a nivel del estado, la exposición de casi un millar de cabezas de ganado, la celebración de los concursos de ganado (morfológicos, de rendimiento lechero, etc.) que sirven a los ganaderos como punto de encuentro y para medir la calidad de sus cabañas, la tradicional subasta de machos cabríos, y diferentes eventos relacionados con la recuperación y puesta en valor de las razas autóctonas canarias”.
Ceñiré el presente comentario a la subasta mentada. Los ganaderos pujan por los ejemplares… Que no, por esos que estás pensando no, por los otros, por aquellos que son la razón de ser de la exposición. Chacho, no se te puede insinuar nada, porque enseguida te vas por el atajo. Los machos políticos son autóctonos, pero de otro linaje o casta.
En la foto con que ilustro el artículo puedes observar un macho joven de capa puipana, longilíneo, bien aplomado y con disposición a mayor desarrollo. Fue el ejemplar que alcanzó una puja más alta: 1200 euros. Todo lo anterior me lo copié.
Pero este aprendiz de casi todo, que poco ganado caprino conoce desde aquellos lejanos tiempos que dejó atrás la Casa de La Gorvorana, ha quedado más sorprendido por la segunda adquisición, otro semental puipano (en el DRAE no lo encuentro, pero me señala Marcial Morera que hace referencia a la cabra –o macho– blanca con manchas canelas o bermejas. Y añade que podría tratarse de una voz de procedencia guanche, pero no se atisba paralelismo en las lenguas bereberes), “con buen carácter lechero”, y adquirido por 1050 euros.
Te habrás percatado del entrecomillado. Ya sabes que significa transcripción literal, para que luego no digas que me invento las cosas. Me ha llamado poderosamente la atención la frase. No sé si se refiere al macho propiamente dicho o a la posible herencia a transmitir después de llevar a cabo la función para la que fue adquirido. Ocupación de gran deleite, sin lugar a dudas, para… el ganadero que adivina un mayor negocio lácteo. No, yo no juego con los sentimientos de los animales.
A saber, puede que el perfil del susodicho individuo se deba a que en el momento culminante de la acción acometida con las inquilinas de la cabaña donde ha fijado su nueva residencia, se exceda en el volumen de sustancia emitida. Con lo que el gozo no se le deberá quedar, de ninguna manera, en el pozo de las lamentaciones, sino más bien todo lo contrario.
O quizás, otra versión bastante verosímil, que la producción lechera (esta vez sin ambages) de las cabras destinadas al ordeño, y previamente sometidas al tratamiento que ya ustedes se imaginan por el contenido de la compra en la subasta, se incremente hasta límites mucho más rentables de los que se alcanzaban antes de la adquisición del semental.
Diccionario al canto, por si acaso. Semental: Dicho de un animal macho: Que se destina a padrear. Y padrear: Dicho de un animal macho, y, por extensión, de un mozo de vida licenciosa: Ejercer las funciones de la generación. Todo claro, ¿no?
En lenguaje coloquial se argumenta que tener leche significa estar dotado de una cualidad especial para que la suerte te sonría. Honradamente pienso que al cronista le sobró lo de buen carácter lechero. Porque todo animal destinado a tan gratos trabajos, tiene la leche (suerte) asegurada. Y estos de Fuerteventura deberán ir a la feria más contentos que unas pascuas. Porque intuyen que su destino es vivir a cuerpo de rey. Hombre, habrá momentos más agotadores por el exceso de horas extras. Pero los esfuerzos son debidamente compensados. Me refiero a que forraje (con rr) no le va a faltar.
En fin, amigos, sean felices. Y no se esfuercen mucho. Dejen eso para los que se sienten con más ánimos. Hasta mañana.

21/04/2015

Silencios

Si no fuera porque todavía hay algún atrevido que me anima a seguir con esta manía de garabatear cuatro párrafos cada día en Pepillo y Juanillo, ya hubiese mandado a tomar viento fresco este blog. Porque es un compromiso, y grande, el buscar motivos sobre los que emitir opiniones de lunes a viernes (los fines de semana descanso). Y lo que es mucho más importante, que aquello que escribas pueda dar lugar a comentarios posteriores y que se suscite el intercambio de pareceres oportuno. Es decir, que haya un mínimo de interés en las líneas plasmadas en el soporte digital. Hemos, pues, de recurrir, cada vez que uno se sienta ante el teclado para tiznar una pantalla inmaculada, al consabido mensaje de que si no tienes nada de cierta enjundia y trascendencia, mejor permanecer en la cómoda posición de en boca cerrada no entran moscas. O que la elocuencia de un silencio no sea perturbada por inoportunas aperturas bucales.
El que no aprende es el popular González Pons. Reconozco que lo escuchaba años atrás en sus intervenciones en La Ventana (Cadena Ser). Cuando el programa era conducido por Gemma Nierga y coincidía la programación de tarde con mis caminatas. Y dista bastante de sus lindezas actuales. De las que el manual de su partido le señala, pero que él interpreta en cada vez más sesgadas apariciones ante los medios de comunicación.
La última guinda, con motivo del espinoso afer de su correligionario Rodrigo Rato, ahora más conocido por ese señor. A este paso van a tener que inventar otras coletillas porque la diferenciación va a ser imposible. Ya no es solo Bárcenas. Pues bien, nos deleitó el señor González Pons: "Algún crédito tiene que tener el PP por no haber puesto obstáculos a la detención".
Entonces, estimado popular, ¿significa eso que si el partido hubiese querido a Rato ni lo molestan? ¿Nos insinúa, acaso, que su partido, el que rige los destinos gubernamentales de este país, dispone de los mecanismos adecuados para paralizar la Justicia a su conveniencia pasándose la separación de poderes por el forro de la caja B? ¿Les interesaba, quizás, otro chivo expiatorio que les ayudara a tapar más vergüenzas ante el previsible bajón electoral?
Don Esteban se ha venido destacando por sus gloriosas manifestaciones. Desde muchos miles puestos de trabajo hasta el último desatino de hace un RATO. Seguirá prisionero de sus palabras mientras no sea capaz de quitarse la etiqueta que tan merecidamente lleva adherida: Bocazas.
No solo son políticos. También hay gente del gremio periodista. De los que, como yo, suelen comentar mucho. Sobre todo en las redes sociales. Aunque no descartan paseos televisivos. Hasta que les cogen la matrícula.
Ignoro la procedencia de una información que asegura que los docentes canarios son de los que más cobran del todo territorio patrio. Tengo amigos del ámbito peninsular que me confirman que no. Pero no lo voy a discutir ahora.
Hay algo que no me cuadra. Somos la segunda comunidad en la que más cobran nuestros profes, pero somos la primera en fracaso escolar. Que alguien me lo explique...
Ahhh, ya entiendo la poca conflictividad del sector, les han untado los bolsillos, ya, ya ...
Copiado tal cual. Lo mismo requiere una nueva y prolongada estancia en un recinto escolar (educativo). Está bueno el periodismo actual para ir impartiendo lecciones. Por lo visto no ha tenido acceso el autor del texto en cursiva a los continuos recortes, cuando no congelaciones y supresiones de pagas extras, que han sufrido los funcionarios públicos. Pero, claro, como todos son iguales (los somos, aunque ya transite por el gremio jubilado), al mismo saco. Gandules, oportunistas, peseteros, chaqueteros, arrimados al sol que más calienta, que vegetan en las aulas, que piden bajas injustificadas…
Como maestro de escuela me entristecen estas situaciones. Es como si yo afirmara en estos mismos instantes que todos los periodistas son unos vendidos. Que actúan a la voz de su amo y al dictado de intereses económicos bien definidos. Mas no todos somos iguales.
Silenciar, no, jamás. Pero ecuanimidad, siempre. Si quieres informar, infórmate. Si quieres opinar, también. Ligerezas, las justas. Jamás he visto en encuesta alguna (y qué poco amigo y seguidor soy de las mismas) que maestros y profesores hayamos aparecido sumergidos en valoraciones negativas, con muy escasa consideración en la valoración ciudadana. Del periodismo no puedo decir lo mismo. Y me salió el pareado de marras.
Hasta mañana. Y cuando me trinquen en cualquier renuncio, duro y a la cabeza. Por atrevido. Ojalá el nivel de exigencia que me impongo para este círculo de amigos lo pudiera vislumbrar en medios de superior porte.

20/04/2015

Hundimiento

Fue un pesquero. Una insignificancia para la inmensidad oceánica. Pero peces, tortugas, aves, cetáceos y demás fauna marina no saben de dimensiones. Ni entienden de derrames. Ni discriminan gasoil del resto de combustibles con los que envenenamos el medio ambiente que nos queda. El otro ya lo damos por perdido. Al menos yo. Y si me apuran, alcanzaremos los tres cuartos en un abrir y cerrar de ojos.
Ni escarmentamos, ni aprendemos. La corriente y el viento nos favorecen. Que se fastidien los que puedan sufrir las consecuencias en latitudes más al sur. Porque si la contaminación alcanza las costas africanas, ya ellos están tiznados y podrán seguir bañándose en las aguas atlánticas. Saldrán más resbaladizos, pero lo mismo les vale de repelente para los mosquitos.
Nos felicitamos y hacemos números cuando los conflictos en el Norte de África bailan a favor del número de turistas que serán desviados a Canarias. Ojalá ese viento, que ahora sopla favorablemente, no le dé por cambiar el rumbo y rolar al norte.
Una tortuga se ha impregnado de líquido viscoso, pegajoso. Boba tendría que ser. Que no se preocupe. Doña Ana coordina. Nos ha venido a decir que se trataba de fuel. Poca cosa, unas toneladas apenas. Si cuando el Prestige salieron hilillos, en nuestro caso ni siquiera el diccionario ha definido el vocablo que pueda transmitirnos la idea del chorrito minúsculo que sale de los tanques.
Hilillos de plastilina
signan columnas de muerte,
son trazas de mala suerte
en un mundo que no atina.
Aunque la historia conmina
a definir nuevos planes,
son muchos los charlatanes
que dirigen el cotarro,
ni saben tirar del carro,
ni previenen los desmanes.
No, no seas exagerado. No hay comparación posible. ¿Qué son 46 kilómetros? ¿Tú sabes cuántos hay desde estas islas al mismísimo Polo Sur? Nada, una nimiedad. Lo que ocurre es que los biólogos son unos alarmistas. Y de los ecologistas no hablemos. Exageran a su conveniencia. Y de qué manera. Las ballenas, cachalotes, delfines y familiares varios seguirán disfrutando del corredor migratorio sin inconveniente alguno. Lo único que deben hacer es echarse un fisco más allá. O más acá, como las orcas avistadas en los mares tinerfeños. Y así dispondremos de un reclamo turístico añadido. Soria está en ello. Y si debe congregar a todos los militantes populares en los alrededores del Faro de Maspalomas para soplar, se hace y punto. Así pasan allí un buen RATO.
Los pescadores de Arguineguín están preocupados. Ellos saben de movimientos de la mar y conocen los caladeros. De ello comen y mantienen a sus familias. Como no poseen la facilidad para ir a pescar salmón por Noruega ni tampoco se cultiva el bicho en las presas de Chira o Soria, deben conformarse con giras más cercanas. Y mucho más duras. Manifestaba un señor, curtido en mil faenas, que si el viento se daba la vuelta en apenas dos días tendríamos mierda en el sur de Gran Canaria o Tenerife. Una pena, piensa uno, que no se concentre en tal caso todo el piche en un apartamento de esos contornos. En Amadores, creo. Pero somos olvidadizos en grado superlativo. Hasta los gallegos, después de todo el chapapote tragado, les siguen dando mayorías.
Con tanto petrolero que transita por este pasillo en ambos sentidos, de punta se me ponen los cuatro pelos. Porque esos navíos sí llevan en sus entrañas sus buenas toneladas. Pero somos felices por naturaleza y aquí nunca pasa nada. ¿Por qué tendría que ocurrir a nuestra altura si la costa africana dispone de miles de kilómetros? Sigamos jugando. Sigamos improvisando. Se nos da bien. Con los lamentos y crujir de dientes habremos solventado la papeleta cuando estemos hasta el cogote de potingue. Bastaría con arrimarnos un fósforo. Y en un RATO, muerto el perro…
Hasta mañana, si lo estiman conveniente.
¡Ah!, la mancha, porque los hados son así, ya navega a más de 60 kilómetros. Nuestra inmensa alegría supondrá lamentos para otros. Sigamos soplando.

17/04/2015

Desdoblamiento

Es muy fuerte o supercomplicado, que se diría en terminología moderna. Alguno se lo podrá tomar a mal, pero como es la segunda o tercera vez que incido en el particular, sugiero que se adopten medidas urgentes no vaya a ocurrir un cataclismo paranoico de muy difícil reparación. Ojito al parche, el que avisa no es traidor.
Dado que el propio interesado persiste en no querer ver la cruda realidad, los realejeros haríamos bien en adelantarnos a los acontecimientos. Es mucho lo que nos jugamos en el envite y no están los bolsillos ni las economías para dispendios tales.
Me dediqué a husmear tratados y creí conveniente insertar en el presente comentario este pequeño resumen:
“La doble personalidad consiste en un trastorno disociativo de la identidad del yo por el cual una persona posee dos personalidades distintas; es decir, tiene dos formas de ser diferentes, con sus respectivas estructuras, pautas de conducta, criterios y formas de reacción que condicionan su forma de actuar. Dependiendo de diversas circunstancias, generalmente debido a situaciones de tensión psíquica, se pasa de una personalidad a otra, por lo que también se le ha denominado a este trastorno personalidad alternante.
En la mayoría de los casos las diversas personalidades tienen características opuestas entre sí, tal como el Dr. Jekyll y Mr. Hyde de la famosa novela de Stevenson. El paso de una personalidad a otra suele suceder de un modo brusco. Una vez producida la transformación, lo más común es que se produzca una amnesia por la cual se olvida, total o parcialmente, lo sucedido mientras dominaba la personalidad anterior. También es habitual que cada personalidad no tenga conocimiento de las otras. Se han descrito casos en los que personas con este trastorno mantenían diálogos internos en los que participaban simultáneamente sus diversas personalidades.
Las personas con un trastorno de identidad disociativo frecuentemente oyen hablar a otros de lo que ellas han hecho pero que no recuerdan. Otras pueden mencionar cambios en su comportamiento que ellas tampoco recuerdan”.
Creo que es suficiente. Y puede que no fuera necesario haberte ubicado la ilustración al inicio de este artículo de opinión. Ya fuimos bastantes los que nos percatamos de los triples saltos mortales con los que nos deleitaba nuestro alcalde cuando se enfundaba el traje de faena popular, el de máximo responsable en Tenerife y vocero mayor del cada vez más mentiroso Soria.
La enfermedad se ha agravado con su doble candidatura institucional. Presenta la del pueblo y nos vende como valor añadido primordial la experiencia de su equipo para justificar el que sea un calco de la de 2011, con las excepciones icolalteras.
Se va a Santa Cruz, acompañado de su jefe de seguridad, y se compromete a trabajar por el progreso, el futuro y el empleo. Has leído perfectamente, no te hagas el loco. El empleo es prioridad. Vaya novedad a no ser que en cuatro años de mandato municipal hay más parados y un reguero de empresas han echado el cierre. Porque no toca ahora escribir de promesas incumplidas, que si no.
Lo dicho, el candidato de los populares al Gobierno insular, Manuel Domínguez, presenta su lista electoral, a la que calificó de diferente al apostar por la renovación. A saber, pasó de La Higuerita (la nuestra, la de La Carajita) y volvió a armarla. Ahora lo bueno, el no va más, es la renovación. Idéntico lema, por cierto, al de Coalición Canaria. Basta con echar una visual a sus candidaturas del Valle para estallarte de risa.
Que yo chochee, a mis años, podría ser muestra inequívoca de unos cuantos años cumplidos. Pero que lo haga alguien nacido en la década de los setenta (van por la cuarentena, aunque llevan la mitad de su vida en la cosa pública) es asunto a debatir. Y muy seriamente. Por su propia seguridad (consejo gratuito que doy a sus compañeros de viaje antes de que explote) sería conveniente que lo viera un especialista. Porque no es normal que en La Gorvorana estime que la veteranía es un grado y en La Vera trastoque su parecer hasta el punto de repudiar a Meca, Oñate y otros basándose en idéntico criterio que le valió para sostener lo contrario. Es de locos. Y a lo peor no viene a ser un simple desdoble de personalidad, como pensamos por estos lares, sino algo mucho más grave que demanda la intervención inmediata de un buen equipo psiquiátrico. Qué quieres que te diga, a las enfermedades de tal rango les tengo el debido respeto. Hube de visitar, por motivos familiares, el entorno del Febles Campos santacrucero y es cosa que no le deseo a nadie.
Espero que hoy me tomen más en serio. Tanto, al menos, como lo que he pretendido con mi modesta opinión acerca de un tema que considero de especial trascendencia. No entiendan como una broma o glosa jocosa el trasfondo del mensaje. Me preocupa seriamente esta situación. No es normal que en gente tan joven ya aparezcan estos síntomas. Puede que la política esté revertiendo la situación y devolviendo con creces a sus administradores lo que los administrados hemos venido sufriendo desde ha bastante. Lo malo es que no se trata de un simple dolor de cabeza.
Cuídense y tengan un muy feliz fin de semana. Nos volvemos a ver el lunes en Pepillo y Juanillo. En las redes sociales, cuando se tercie.