07/05/2015

Muestras

Hoy te propongo un ejercicio de suma concentración. Como aquellas lecturas que se ponían en las evaluaciones para luego hacerte preguntas (comprensión lectora). Son frases extraídas de la prensa de ayer. Todas guardan relación con la campaña electoral. Que aún no ha comenzado, pero cuando se dé mañana el pistoletazo de salida ni nos vamos a enterar porque casi todo se ha dicho ya. Lo más, unas repeticiones.
Este extracto tiene la ventaja de que puede valer para cualquier partido que se presente en la convocatoria del 24 de mayo. Si vislumbras algunos puntos suspensivos, tranquilo, basta con imaginar al primer político o institución que se te pase por el magín.
Como ya me manifesté públicamente hace unos días acerca de mi intención de voto, y anteayer en una charla de amigos lo comentamos, lo plasmo en el blog. Se trata de reiterar un consejo a la candidata socialista, Patricia Hernández, a la presidencia del Gobierno de Canarias. Como no sé si tiene algún tic nervioso o se debe a un consejo de cualquier asesor de imagen, le ruego que sea mucho más comedida con su amplia sonrisa, puesto que incluso palicando de temas serios (verbigracia, crisis, paro, recortes…) nos sorprende con una abertura bucal que ni viene a cuento ni pega con poxipol. Eso de forzar las situaciones, a mi modo de entender, pues no. Y vamos con las muestras de las que, para compensar el rato ‘perdido’, comento: ¡Vaya novedad! A tu consideración dejo el resto de valoraciones.
- Convertir el ayuntamiento en una institución con vocación de servicio público, cercana a los vecinos y abierta al diálogo.
- Potenciar la concejalía de barrio.
- La carrera para que Canarias se afiance como una plataforma comercial requiere una implicación colectiva.
- Las canarias necesitamos un gobierno que se ponga en nuestra piel.
- Es el momento de bajar los impuestos.
- El ayuntamiento de… apoya la dinamización comercial y el desarrollo empresarial del municipio.
- Aunque tendrá nuestro apoyo para ponerlas en marcha y mantenerlas [Casas de la Juventud], serán los propios jóvenes quienes gestionarán el funcionamiento.
- Estableceremos un plan de choque contra las listas de espera.
- A los corruptos no se les puede votar y hay que apartarlos de la vida pública.
- Canarias recibirá dos mil millones menos de los que necesita.
- Prometo abrir las puertas y ventanas.
- Necesitamos un gobierno en Madrid consciente de lo que representa Canarias.
- Proyectamos un plan para conseguir una isla bilingüe.
- … es antidemocrático y ha traicionado al pueblo canario.
- Hablar ahora de pactos es una tomadura de pelo a los vecinos.
- … no descarta a ningún partido porque el entendimiento será fundamental.
- Aplicaremos un plan de rescate ciudadano.
- Mejorar la formación de los jóvenes, una prioridad.
- Las obras podrán comenzar en…
- Será difícil transformar la sociedad si se anteponen los egos a la unidad popular.
- Hay margen para rebajar los precios.
- Compromiso de hacer un PGO al servicio de la mayoría y que respete los valores agrícolas.
- Solicitar un debate político en la radio municipal.
- El … merece un castigo electoral por la nefasta herencia dejada.
- El … pide el voto para los partidos que se opongan a los recortes.
- … dinamizará el turismo y creará un museo.
- Aboga por reflotar el municipio.
- … aspira a conseguir el cambio político que necesitan las islas.
- … promete terminar el hospital inmediatamente.
- … quiere que todo el mundo pueda compartir con los suyos los pilares del cambio.
- …
¡Ah!, se me olvidaba. Lo que un grupo en la oposición (PP en Candelaria) propone allá, nada tiene que ver con lo que un grupo de gobierno (PP en Los Realejos) sostiene aquí. La Casona de la Gorvorana (propiedad municipal) se cae a cachitos. Nuestro alcalde, que no ha movido un dedo, promete restaurar la del corsario Amaro Pargo en El Rosario. Sigan sin hacerme caso, pero la enfermedad se agrava y de no poner remedio cualquier día de estos el estampido va a ser peor que el de esa carcasa de 48 pulgadas que inventaron los chinos.
Hasta mañana. Ya estaremos en campaña. Con los pueblos llenos de carteles. Y no hay dinero. Y ya está.

06/05/2015

Trío

No es eso, no. Pero como me ha dado por titular con una sola palabra, no hallé otra más adecuada. Vamos a intentar explicarlo:
Como se prevé, eso dicen las encuestas, una gran dispersión del voto, ya se barrunta que las composiciones de las instituciones públicas después del 24 de mayo pueden ser variopintas, diversas, en definitiva, muy desparramadas. Tanto que don Román Rodríguez, de oficio recogedor, personaje que aspira –vaya que aspira– a reverdecer viejos laureles, se frota las manos ante la posibilidad de que los pactos encaminados a la gobernanza de Canarias no sean posibles con dos formaciones políticas como hasta ahora. Y deba entrar un tercero en liza. Él, por ejemplo. ¡Oh!, ya se ve de vicepresidente y consejero plenipotenciario de La Aldea.
Y a partir de la alegría no disimulada del otrora gallo tapado de Olarte, me surgen dudas a porrillo. Cuando aún no hemos salido de la crisis, aunque sí de la recesión (De Guindos), imaginemos cuánto nos va a costar la broma de que en un ayuntamiento, verbigracia, en vez de gobernar en pareja haya que recurrir a otra ayuda externa para el trío de rigor.
Vamos a unos ejemplos prácticos. San Juan de la Rambla, ahí al lado, 13 concejales, 5.200 habitantes (menos que la zona realejera de Toscal-Longuera), con un ayuntamiento regido por Tomás y sus circunstancias (6 concejales de CC), todos liberados y (bien) cobrando de las arcas municipales. No amplío la parafernalia anexa porque cuanto más incremente la nómina de allegados, menos valor añadido presupongo de los que dirigen el cotarro.
Puerto de la Cruz, alianza entre CC y PP. Me vale el añadido del caso anterior. O lo mismo me quedé corto.
Pactos CC-PSOE en ‘tropecientas’ muestras más: Gobierno de Canarias, Cabildo de Tenerife, ayuntamientos de Santa Cruz y La Laguna…
Con la mordida que estos acuerdos (¿o mejor componendas?) supone para el capítulo I de los presupuestos, ya podrás suponer o intuir lo que conllevaría subir a la guagua un tercer pasajero. Y como el último es el que desequilibra la balanza, se hallará en condiciones de exigir lo que se le ocurra. O más. Y se enchufarán los que salieron elegidos y se tenderá generosa mano a los que conformaron el resto de la candidatura. En suma, todos pa´dentro. Tiempo habrá para culpar a Madrid de la falta de dinero para cerrar el anillo insular o buscar una solución urgente para la calle Tegueste (Punta Brava).
Dicen los expertos que las mayorías absolutas no son buenas para el sistema democrático. A escala nacional, a la vista está que la posesión de más de la mitad de los diputados del Congreso ha supuesto la adopción de medidas manu militari que generan la desconfianza de al menos el cincuenta por ciento de la población. Con lo que nos pasamos legislaturas cambiando preceptos en un ejercicio bailongo estilo yenka que bien poco dice de la capacidad de diálogo y consenso.
Pero es que debemos añadir los parlamentos autonómicos (además de Ceuta y Melilla), amén de los respectivos gobiernos, las diputaciones, los cabildos, los consejos insulares de Baleares y 8.122 ayuntamientos. Y si en todo ese maremágnum la figura a destacar es la del pacto (de tres o más porque ya con dos no será suficiente), sabiendo que primero se trocea y reparte la tarta al más puro estilo goloso, me temo que ni siquiera vayan a quedar migajas.
Si el planteamiento fuera a la inversa (estudio de las necesidades de los pueblos y su acometida en función de los programas electorales de los firmantes, reducción drástica de acomodados –ya hemos olvidado que existen los funcionarios– y etiquetas adhesivas, programación cuatrienal detallada, salvo imprevistos…) y el pueblo captara que la intención del cargo público es la de servir y no la de servirse, nada que objetar, al contrario, a los pactos. Desgraciadamente, botones de muestra hay pocos que se rijan por criterios de racionalidad y economía. También procesal, pues se ido a la creación de ayuntamientos paralelos, con duplicidad de dependencias, con ediles en despachos que visten muy bien y sin la más remota idea de lo que tienen entre manos y…y…y… O etc., etc., etc… Y tú podrás, asimismo, confeccionar otra lista interminable.
Mientras a una concejal de barrio, que ni vive en él, no le falla el sueldo mensual, la parroquia, dirigida por un cura entusiasta que en pocos años ha comprobado cómo se acrecienta la problemática social y cómo las infraestructuras se caen a pedazos, se lamenta por los oídos sordos con que tropieza. Los devotos y religiosos gobernantes populares, al tiempo que se aprovechan de hombros ajenos en festejos populares, deberán estar, por lo bajini, espetándole que se meta en sus asuntos. Como si los problemas terrenales fueran coto privado y de exclusiva competencia de los bien pagados. Es que presumen de no prestar el más mínimo caso a lo que no haya salido de su escurrido coco. Así nos va.
En fin, amigos, cuánto lamento contenido. Me gustaría que alguien con tiempo echara una visual a la documentación de la Asociación de Madres, Padres y “Amigos” de la que fue Agrupación Escolar Mixta Toscal-Longuera. De sus orígenes y de sus quehaceres cuando no existía asociación de vecinos. Y de cómo mimó el poli… Sí, otros tiempos. Como para que nos vengan a dar lecciones ciertos politiquillos del tres a cuarto. Que viven de, por y para la foto. Hoy me apetece emular a su jefe supremo, al mismísimo Mariano: Lecciones, las justas.
Hasta mañana. ¡Ah!, iba a poner solo la foto de la calle Tegueste, pero con este final que me salió va esta otra composición de un trío famoso en la zona de la que procedo. A pesar de todo, intenten ser felices.

05/05/2015

Dolor

Me duele La Gomera. Enormemente. Porque esa isla, ya lo he contado, significó mi primer viaje allá por el verano de 1962 y marcó huella indeleble en el carácter de un muchacho al que se le abrían horizontes más lejanos que aquellos que conformaban sus ‘dominios’ en una enorme finca de platanera en La Gorvorana realejera. No eran cuatro paredes, pero sí cuatro muros delimitados por los cedros (cupressus) que protegían de aquellos terribles vendavales.
En ese año se inauguró el viejo campamento de El Cedro. Muy cerca de Las Mimbreras actuales. Con piscina incluida. A modo de balsa artificial en el cauce del riachuelo. Y el correíllo La Palma fue el encargado de trasladarnos en uno de aquellos largos trayectos desde la capital tinerfeña, del que recuerdo el singular mareo (no eché más porque ya no quedaba en aquel estómago sino bilis asquerosa que me tuvo varios días sonado como unas maracas) provocado por aquellos zarandeos, justo al lado de varios sacos que contenían el gofio que luego debía ser ingerido en los días de estancia cuasi cuartelera.
Después, ni te cuento la cantidad de ocasiones en que he recorrido sus caminos y senderos. Fue La Villa, y en concreto los Apartamentos San Sebastián, del amigo Manolo (alguna conversa tenemos pendiente), mi lugar de hospedaje durante muchísimos años. Ahora, en estas últimas visitas, me dedico a alojarme en diferentes establecimientos. Se nota que el espíritu rebelde y aventurero aún no me ha abandonado. Si en febrero pasado estuve en Las Hayas hablando con Efigenia, ve tú a saber dónde recalaré en la próxima. Que siempre está a la vuelta de la esquina.
Pero hoy no tocaba hablar (escribir) de mí. Ni de mi libro. Sino de la convulsa situación preelectoral que se vive entre lomas y quebradas, entre roques y barrancos, donde los ayes y lamentos de avatares de un pasado histórico cargado de aconteceres trágicos se silban entre la bruma que preña de humedad un monte que es orgullo de la Humanidad. Y que se retuerce de rabia e impotencia ante espectáculos de tanta enjundia.
Nadie soy, ni motivos me asisten, para dar o quitar razones. Pero una llamada a la cordura se me antoja justa y necesaria. Porque uno que ha escuchado opiniones surgidas en charlas más o menos sosegadas, provenientes de todos los sectores del amplísimo espectro político, se siente legitimado para expresar pareceres a base de obtener la media aritmética de todo lo percibido. Bien consciente de que la verdad absoluta no se halla en el fiel de esta o aquella balanza.
Es hora de que nuestros ciudadanos intervengan, guiados del mejor espíritu, en las actividades políticas para llevar a sus centros superiores y directivos aquellas personas capacitadas, honradas, libres e independientes que sepan administrar con toda justicia y toda verdad, en nombre del pueblo, único legal mandante, los bienes colectivos, derrumbándose en este instante, por su propia insuficiencia e ilegitimidad, el imperio caciquil, legendario en esta isla. Fragmento de un artículo periodístico que vio la luz en agosto de 1930. Se titulaba “La juventud gomera y su programa”. En ello estoy sumergido y ya daré a conocer algún que otro aspecto del particular.
De las prácticas caciquiles mucho he oído. Aunque también la elocuencia de muchos silencios me ha proporcionado bastantes elementos de juicio y algún que otro escozor. Insisto, ni doy ni quito razones. Pero lo manifestado este pasado primero de mayo por algunos mandamases (amos, cabecillas, jefes, dueños…, qué rico nuestro léxico) constituye un ataque frontal a la más común de las inteligencias. Y como no hay peor ciego que el que no quiere ver, me extraña (me molesta, me duele) que no se despierten conciencias aletargadas, cuando no narcotizadas.
Una fiesta del trabajo secuestrada por políticos profesionales para reivindicar, qué digo, reivindicarse. Y disparar a mansalva contra el enemigo, que no adversario. Al que otrora comía en idéntico pesebre y que por un quítame allá ese afrecho ha pasado a formar parte de otro corral, como si el ácido desoxirribonucleico fuera adhesivo de quita y pon.
Debe ser que la precariedad laboral se combate con arengas que aplauden estómagos agradecidos, vasallos serviles que siguen a pie juntillas dictados del que fríe las papas (burda manera de expresar lo del mango de la sartén), reparte gorras, inaugura locales y ubica los peones en su tablero. Cuánta generosidad, cuánto capital desperdiciado.
“Frente a la política del puesto y el salario, nosotros ofrecemos un proyecto de futuro, un proyecto ilusionante, de un grupo comprometido y serio, de trabajo riguroso y de políticas claras y transparentes, porque nada tenemos que ocultar. Cumplimos lo que prometemos, otros no pueden decir lo mismo”.
Los otros son los que hasta ayer navegaban en la misma línea interior. Los que siguen en el barco –o los que desembarcaron, que ya es tal el lío que no se sabe el que va o el que viene– sostienen que nada más llegar abrirán las ventanas de la transparencia. Y denuncian usos propagandísticos utilizando medios institucionales. Eso, el camarote de los hermanos Marx.
Ojalá de tanto cerrar y abrir se produzca una corriente de aire del suficiente calibre como para dar más que quebraderos de cabeza (es imposible que se incrementen) sacudidas que sitúen en el hueco conveniente las neuronas descarriadas.
Lo mismo sería menester nombrar una gestora que ponga orden y concierto en una isla que aún es silencio amordazado. Que ejecute una campaña para desintoxicar espíritus. Que haga posible este fragmento de Ojos que no ven (Pedro García Cabrera):
Ni somos descendientes
de una lengua cortada
ni queremos sudar hiel y vinagre
ni seguir siendo súbditas
de una feria de olvidos.
No deseamos otras pertenencias
que no sean las alas de los vuelos.
Porque me duele La Gomera siento hondísimo penar. A pesar de todo, y de ellos, seguiré vagabundeando por tus lares. Hasta mañana.

04/05/2015

Conejos

El lamentable estado de las retamas en Las Cañadas sigue suscitando comentarios y opiniones dispares. Algunos biólogos estiman que la abundancia de conejos (silvestres o salvajes) en aquellos lugares causa tales estragos en la flora autóctona que las plantas no tienen tiempo de regenerarse, lo que conduce a la progresiva desaparición de las especies. La historia nos recuerda pasajes de antaño cuando las cabras transitaban por las cumbres de la isla. Ahora se comen las plantas de los jardines que trincan a su paso. Pero la culpa es del Cabildo.
Uno, lego en esta como en otras tantas materias, cree que algún conocimiento de causa tendrán los que han estudiado para eso, como decían mis antepasados. Y que sus conclusiones no se habrán obtenido en una rifa de la tómbola de la fiesta. Que no debe significar que les asista la verdad absoluta en el controvertido tema. Pero como a todos nos encanta la belleza de la floración, y de ser cierto que la vegetación no medra, soluciones habrá que buscar para que no llegue el triste momento de los lamentos sin marcha atrás. A los que somos tan dados los españoles. Puede que los canarios más.
De otro lado nos tropezamos con los cazadores. Entre los que viene a significarse la figura del alcalde de Los Realejos. Quien se ha creído tanto la máxima de su capacidad superior que se erige en defensor a ultranza no ya de la existencia de los roedores sino de que se incremente la existencia de los mismos. Sabía este aprendiz que Domínguez, amén de notable empresario por vocación y político de muchos tentáculos por afición (o lo mismo vale también al revés), no había dejado muy acreditado su nivel de estudios en la declaración presentada en el Congreso de los Diputados. Pero su repentina formación académica en asuntos medioambientales nos tiene que llenar de orgullo a todos los realejeros. Aprendan los ecologistas. No solo reparte consejos sino también conejos. Y dada su condición de doble aspirante electoral, se prodiga en lecciones magistrales. No les extrañe que proponga antes del 24 de mayo que hagamos prospecciones petrolíferas en el Llano de Ucanca, dado que los posibles vertidos formarían una piscina de indudable atractivo para las oportunas fotos al Padre Teide.
Defendamos los conejos
que hay sueltos por Las Cañadas
en auténticas manadas
y no seamos pendejos.
Manolo, el de Los Realejos,
que también es cazador,
¿cuándo duerme este señor?,
no se anda por las ramas:
A joderse las retamas,
el salmorejo es mejor.
Tenía pensado sacar el carné de pescador para entretenerme un rato este próximo verano, pero lo mismo me compro una escopeta. Y me iré a matar conejos a dos mil y pico metros de altura. Lo que no saben los biólogos es que son más resistentes a las enfermedades (el frío los conserva) y al soportar menor presión atmosférica su carne está más blandita, casi flota. Como las ideas de los políticos que se hinchan de alegar para convencernos de que van a hacer lo que no han sido capaces durante largos años de mandato. Qué poco pueden transformar los ilusionados magos, como mi amigo Paulino, ante estas eminencias dotadas de ciencia infusa.
Si hasta aquí he logrado que leas, te recuerdo que hoy es 4 de mayo. En Los Realejos el día después. Ganaron las dos calles. Una quemó más cantidad pero la otra lo suplió en calidad. Fueron mejor lanzados. Se nota la diferencia. La experiencia es un grado.
Unos buenos amigos me recuerdan que han sido muchos los que han dado el callo para conseguir estos galardones concedidos. Me refiero a lo del Mérito o Interés Turístico. Y se hallan mosqueados porque ciertos advenedizos pretenden arrogarse todos los valores. Les he respondido, ya que me he confesado no seguidor del evento, que vayan a reclamar a la Avenida de Canarias. Allí, de fotos del bien quedar son verdaderos maestros. Además, les encanta apropiarse de todo lo que pueda significar publicidad gratuita.
Y termino con el mal estado del piche en la carretera que atraviesa La Montaña. Del que ahora casi todos alegan algo. Con el dinero de los semáforos habría habido para asfaltar todo el tramo, desde los susodichos hasta la salida de Los Afligidos. Ven cómo se puede sacar un conejo de la chistera. Dinero hay. Lo malo es que se reparte en función de amistades y no de necesidades.
Hasta mañana. Y felicidades en su cumpleaños a una seguidora incondicional de este blog: mi hermana.

30/04/2015

Cansado

Estoy molido como un zurrón. Es terminología antigua. No trato con ello de sugerir que no exista hoy expresión parecida o similar al respecto. Pero no solo la desconozco sino que intuyo que en la actualidad ya no se muele nadie. La evolución nos ha vuelto cómodos. Se nace cansado, aunque no molido. Así, me temo, que esta lectura solo esté recomendada para los que ya transitamos por la segunda mitad de la primera centuria.
Aquellos que funcionamos con esquemas de antaño, y seguimos siendo pobres a pesar de habernos incursionado en el mundo de la política, hemos de echar mano de todo el ingenio posible. Algo así a como cuando jugábamos con una garapa y disponíamos de la mejor lancha del mundo. O como cuando hacíamos un molino con una penca y marchaba a las mil maravillas. De los carros de verga o de latas de sardinas mejor hablamos (escribimos) en una futura ocasión, no sea que se traumatice cualquier posible lector de los que transitan por la primera mitad de la primera centuria.
Tengo unas rejas de hierro en mi casa (de las oxidables) que estaban hechas un asquito. O más. Y tuve que armarme de paciencia para proceder a pintarlas. Porque si hubiese tenido dinero en abundancia, podría haber adoptado dos posturas. Primera: sustituirlas por otro material o, en su defecto, cambiarlas por cualquier artilugio automatizado; por ejemplo, una persiana dotada de motor y, a ser posible, de autolavado. Segunda: llamar a un pintor y pagarle lo estipulado. Como ningún alcalde ha estudiado la posibilidad de pagarme cualquier liquidación por los magníficos servicios prestados en la ya lejana década de los ochenta del pasado siglo, así me va. El que nace barrigón…
Redacto estas líneas el miércoles por la tarde –bien tarde– y me duelen todas las articulaciones. Si es que me queda alguna, porque lo mismo se derrengaron en conjunto. Eso de lijar, subir y bajar la escalera, limpiar el polvo, pasar un trapo húmedo, ir a comprar pintura y brochas, quitar las ventanas para que no se manchen, colocar algún protector en el suelo por lo que pueda salpicar… Y cuando comienzas el pintado propiamente dicho, parece que los centímetros del metal aumentan considerablemente. Como quisiste –bobo redomado– que tuviese unos adornos curvilíneos… Deja volar la imaginación y antes de pasar al siguiente párrafo, ubica en este todo aquello que tú también has sufrido. ¿O no?
Quienes parecen no cansarse son dos personajes de pro: Elfidio Alonso y Rosa Díez. El de la pandereta lleva unos dos años de adelanto y se ha empeñado en celebrar el 50º aniversario de Los Sabandeños a pesar de todas las voces en contra. Donde manda capitán y derechos de autor, quítense otras menudencias. La mandamás de UPyD, generala en jefe (o jefa) de la exigua tropa, va a ver cumplido su principal objetivo en unas semanas más: ser la única militanta y ostentar todos los cargos a repartir. Dos perfiles bastante unipersonales a la usanza de tiempos pretéritos.
Ayer fue Rajoy, como todos los miércoles, a someterse a la sesión de control. Cansado está de repetir que no va a hablar de la herencia recibida. Y ha permanecido fiel a la promesa, por lo que no acepta lecciones de nadie. No confunde la gimnasia con la magnesia y está en lo que hay que estar, de lo que hablará cuando toque, y por eso ha hecho lo que había que hacer. De no haberte quedado claro, la semana que viene habrá ración semejante.
Los gobernantes, en cualquier institución, que se vuelven a presentar a las elecciones, no cansados de las promesas incumplidas, vuelven a repetir idénticas canciones. Creen, ilusos, que los votantes estamos agotados de pintar rejas de ventanas y ventanillos, y nos bombardean: el puerto del Puerto, el anillo insular, el hipódromo, el campo de golf… Aunque la mejor: disminuir el número de parados a base de potenciar el cierre (perdón, mil excusas), la apertura de pequeñas y medianas empresas, a las que dotaremos de atrayentes incentivos fiscales que permitirán la creación de millones de puestos de trabajo…
El que no se cansa (esto no es trabajo físico) de recalcar hasta la saciedad que el verbo adolecer no es sinónimo de carecer, soy yo. Y las recomendaciones a visitar el diccionario siguen cayendo en saco roto. Debo vaciar la papelera de reciclaje unas diez veces a la semana, lo que demuestra bien a las claras el caso que me prestan. Un candidato en determinado pueblo de La Gomera ha sentenciado: “El gobierno municipal adolece de democracia”. Debería ser obligación del periodista que cuelga la información en cualquier digital advertirle del error. Y el equipo de gobierno actual en el consistorio de marras, amén de saltar de contento, agradecerle el cumplido. Como no lo llevan a efecto ni los unos ni los otros, uno colige que esta sociedad adolece de muchísima incultura. La falta de ignorancia, Cantinflas dixit. Además, si el autor de la frase es alguien que viene prometiendo un cambio radical del pueblo y es conocido por tres personas de toda la isla, mejor haría en comprarse un buen  libro de lecturas e irse a La Caleta para relajarse un fisco.
Amigos, vienen unos días de fiesta que conformarán el acueducto de principios de mayo. Antes solía participar en la Manifestación del día primero, pero desistí cuando contemplé a más de un vago que no dio dos palos al agua, y no porque estuviera en el paro, enarbolando un cacho de trapo con unos logos dibujados. También el 3 habrá fuegos en mi pueblo y el fervor religioso inundará todas las esquinas de Realejo Alto. Esa misma llama de solidaridad que…
Hasta la próxima.