viernes, 2 de octubre de 2009

Puedo prometer y prometo

Eso, prometo por mi conciencia y honor -a mis años-, que me voy a tomar más en serio este asunto. La jubilación, las ganas enormes de no hacer nada que me han entrado y algún que otro viaje han hecho posible el abandono más absoluto de este nuevo entretenimiento. Pero a partir del próximo lunes -siempre se hacen los propósitos para el inicio de la semana- intentaré que todo se normalice. Como ya sabremos la sede de los juegos olímpicos de 2016, deberé soportar menos presión y podré dedicarle unos minutillos a estos otros quehaceres. Hasta entonces.