lunes, 8 de agosto de 2011

Ahora sí, ahora no

Estoy de un anonadado perdido. Desanimado, desmayado, derrotado, destruido, desalentado, abrumado, desvanecido, pegado, patidifuso, hundido, arruinado (chiquita novedad), demolido, derrumbado, arrasado, devastado, desmantelado, aplastado, desbaratado, deshecho, abatido, humillado, confundido, descorazonado, sorprendido, postrado, apocado, decaído, disminuido, apabullado, débil, lánguido, extenuado, azorado, aturdido, desorientado, atolondrado, descarriado, extraviado, fatigado, enflaquecido, laxo, aplanado, fláccido (por todas partes), macilento, mustio, exangüe, lívido, ajado, exánime , desfallecido, marchito… Y más. ¿Repetí alguno?
Una crisis sin parangón. No sabía yo –ignorantón perdido, aparte de todos los calificativos del párrafo anterior– que tenía una prima que entra en riesgo cada día. Tendré que advertirle que tenga mucho cuidado y que guarde la debida compostura. Que no se puede estar a cada momento transitando por el filo de la navaja. Vaya con la prima.
Y en esto llega Álvaro Arvelo, el director de la otrora CajaCanarias, se acerca a Candelaria y espeta: “Los canarios superan con ayuda de la Virgen y fe las adversidades”. Pues qué bien, estimado amigo. Buena fórmula para estos trances de inseguridad y peligro. Que se descarría la prima, excursión para el Sur, con parada obligatoria para saludar a la ‘morenita’ y tira pa´lante. Aumenta el número de turistas y, a la par, el número de parados. Lógico, cuando estás de vacaciones no trabajas y por consiguiente más quietos estamos. Es como cuando vamos a la playa y hacemos ‘el muerto’.
Cuando se aproximan otras elecciones (el PP tiene cada vez más prisa no sea que la prima coja fundamento) hallamos disparates por todos lados. Aparte de lo que te comenté del Senado, te diré que les ha entrado a todos una fe ciega (¿habrán escuchado el pregón candelariero) en las alianzas y coaliciones. El más, el ínclito Nacho, ese ejemplar que lo mismo come con una anciana medio desaliñada para sacarse la foto de rigor, que escribe casi tanto como Pepe Segura. El buen hombre se ha propuesto volver a sus orígenes (¿cuáles?) y lanza un órdago a cuanto bicho viviente circule por la derecha (en España, todos) para alcanzar un megaarrejuntamiento de tal calibre que saldremos del colapso en otro santiamén. Sí, porque el junior González Santiago, si lo dejaran, es capaz de darse un garbeo por los Estados Unidos y acabar con la incertidumbre de Obama. Nos sorprendió hace unos días con una proclama de cómo se debe afrontar estos vaivenes financieros, que bien podría tomar de ejemplo cuanto advenedizo económico se asoma a cualquier medio de comunicación. Que concluyó con una frase genial: “Y nosotros hablando de boberías”. ¿Quién mejor que tú para sentencia tan espectacular? Te faltó añadir que, tras el agotamiento mental, nada mejor que un baño en Las Teresitas. ¡Ay, mamotreto!
Mientras el gobierno canario sigue con los repartos (sin necesidad de emitir más deuda), y emulando al singular Ignacio, los escindidos izquierdosos hacen también un llamamiento a la unidad, porque se han percatado de que solos tienen menos porvenir que el famoso chupete (no el de González Pons) a la puerta del colegio. Cuando se aproximan las generales parece que tocan arrebato y corresponde juntarse para entrar en calor. Nada importa lo que dije hace dos meses escasos cuando era Canarias lo que estaba en juego. Porque de una diversión se trata. Ahora me junto porque me diste una chupadita (la de González Pons, Esteban) y ya me pondré morrúo cuando me toques la oreja. Váyanse todos a freír chuchangas. Este sí, este no. Con mariquita (la de la foto) incluida.
Pensaba seguir un fisco, pero… Adiós.