miércoles, 25 de noviembre de 2015

Decretos y delegaciones

Doña Luisa Castro (no me refiero a la actual directora del Instituto Cervantes en Nápoles), alcaldesa de Güímar, 37 años (20 en política), célebre por su raya azul y por rellenar el socavón de los áridos con un parque temático, no conforme con su popularidad actual, ha organizado un viaje con destino a Sálvame. A las puertas de Telecinco será recibida por Jorge Javier Vázquez y Paz Padilla y obsequiada con el éxito editorial de Belén Esteban. Ella, en justa compensación, entregará a la cadena una maqueta de las Pirámides y varios ejemplares de la novela Chacayca.
La gira se enmarca en la campaña diseñada desde la presidencia insular del Partido Popular (se estudia la posibilidad de que María Dolores de Cospedal se traslade al plató del programa aludido) y que culminará el día anterior al inicio de la campaña electoral del 20-D con otra salida masiva de realejeros hacia un afamado coto de caza (mayor) peninsular. Obvia manifestar que al frente de la expedición estará el señor Domínguez, experto tirador de larga distancia, quien ya acudió en estos días pasados, acompañado de un concejal de su grupo y dos vecinos de la zona alta, para ultimar los detalles del armamento a utilizar, vestimenta apropiada y refugios o garitas ante la previsible avalancha de cornúpetas incontrolados.
Pues sí, Manuel Domínguez, alcalde Los Realejos (para cobrar), cargo que suele ostentar en sus ratos libres o cuando hay que sacarse la foto, se marchó a tierras peninsulares a cazar. Él alega en su descargo que son días que le pertenecen de vacaciones. Y como se les llena la boca –se jactan, mejor– de que trabajan lo indecible por el pueblo de sus amores, te juro que un servidor creía ciegamente que su generoso sueldo llevaba implícito el capítulo de ocio. O dicho de otra manera, laboran tanto que yo los hacía sin derecho a holganzas, festejos y recreos. Que tales menesteres eran meras etiquetas del cargo. Y como nuestro pueblo es como es, bastantes fiestas (descansos) tenemos.
Pero estaba equivocado, errado. Y a este paso, no me extrañaría que herrado. Mi alcalde –el que no le haya votado no resta un ápice a esta cruzada reivindicativa por su propio bien– no acudió a una reunión en La Orotava en la que se trató el controvertido tema de las colas en la TF-5. Manolo olvidó que también él se vio sumergido en la vorágine y clamó a los cielos a través de las redes sociales. Y se hinchó de aportar soluciones y, de paso, criticar las de sus adversarios políticos. Que yo sepa, de mi ayuntamiento no fue nadie. La primera autoridad municipal se olvidó de delegar para ese cometido. Porque los realejeros tenemos el camino expedito cada mañana cuando nos dirigimos a la Universidad, al trabajo o a una consulta hospitalaria. Somos casi tan privilegiados como el equipo que nos gobierna y toda su pléyade de allegados.
Como la campaña de ninguneo, rayana la prepotencia, que se ejerce en el Consistorio contra los concejales de la oposición, a quienes no se les concede la más mínima oportunidad para demostrar que sus votos son tan válidos como los de quienes conforman el actual equipo de gobierno, me gustaría que los amables lectores de este blog –algunos hay, más que le pese al rodillo establecido– transmitieran por cualquier cauce que tengan a mano, los datos que a continuación se indicarán. Y que vienen a ratificar que son demasiadas las ausencias de la persona que los realejeros estimaron idónea para ocupar el sillón de la alcaldía. Asiento que debe tener algún muelle flojo que repercute de manera directa en las posaderas…
Alguno que tenga más tiempo que yo debería indagar cuánto vale un anuncio en el Boletín Oficial de la Provincia. Porque si mi ayuntamiento publica el pliego de condiciones que deberá regir la concesión administrativa del bar del Parque de la Higuerita, por ejemplo, lógico es que se lleve a cabo con cargo a los presupuestos municipales o del adjudicatario, según proceda. Pero los reiterativos para delegar la alcaldía en el contramaestre, dado que no son por motivos que atañen a la gestión ordinaria municipal, sino por excursiones partidarias y de relajo, que las pague el señor Domínguez de su peculio. O que le pida un préstamo a su formación política (a la que ya se debe más) o a cualquier militante (valdría Marrón, que lo cobra bien).
Después de constituidos los ayuntamientos tras las elecciones del pasado mayo (apenas cinco meses), y sin contar esta última tan tristemente famosa de la cacería (suelen aparecer en el BOP con varios días de retraso), Manolo ha delegado el cargo en otras ocho ocasiones. No podemos contabilizar el número de días que han durado las ausencias porque el anuncio en cuestión solo hace alusión al inicio de la delegación, pero no existe otro para cuando el titular se reincorpora.
Son estos: 22 de julio (BOP nº 94), 2 de septiembre (BOP nº 112), 28 de septiembre (BOP nº 123), 9 de octubre (BOP nº 128), 12 de octubre (BOP nº 129), 28 de octubre (BOP nº 136), 6 de noviembre (BOP nº 140), 13 de noviembre (BOP nº 143). A este ramillete habremos de añadirles aquellos por los que delegó su firma en determinadas áreas del organigrama, bien de manera directa (María Noelia González Daza), bien de forma genérica (Hacienda, Bienestar Social y Servicios a la Ciudadanía, Servicios Generales).
Si agosto se considera medio inhábil a todos lo efectos y la máquina administrativa funciona bajo mínimos, ya me dirán si los realejeros nos merecemos un alcalde a tiempo muy parcial. Y luego se cubre de gloria en sus respuestas (Ver chat de La Opinión en este enlace: http://comunidad.laopinion.es/.../manuel.../entrevista.html.) con la vana excusa de justificar presencias que no son tales. Y si has dispuesto del tiempo necesario para leer todas las cuestiones que se le plantearon, raro es que no te hayas quedado con la sensación de que se va de sobrado. Pero esas cuestiones las dejo a tu consideración.
Pueblo, despierta, que no es oro todo lo que reluce. Y te están vendiendo gato por liebre. No me importa que me hagas famoso (que uno también tiene su ilusión; a mis años, qué chachi) y comparte este post de hoy en Pepillo y Juanillo. Y si tienes familiares y/o amigos sin móvil, sin ordenador y sin artilugios modernos con acceso a Internet, a qué esperas para leerlo en voz alta. Sano y recomendable ejercicio. Un colectivo debidamente informado, sin tapujos, componendas y poses del bien quedar, podrá decidir en entera libertad. Está el dicho de que en los pueblos nos conocemos todos. Mentira cochina mientras algunos no se quiten la careta. Bueno, ellos no, se la tendremos que arrancar.
Para ser miércoles y estar aún a mitad de semana, creo que no está nada mal. Hasta mañana, si a los chicos que dan nombre a este blog no me los secuestran. Y no se te ocurra volver a espetarme qué necesidad tengo. Pues sí, la tengo, y me siento satisfecho, con el deber cumplido. Sean felices.