viernes, 22 de enero de 2016

Ciudadano

Bien haría Alberto Garzón en preocuparse por la crisis de identidad tan profunda que existe en Izquierda Unida. Desde que Julio Anguita –y ya ha llovido desde aquel entonces– decidiera que con el PSOE no se podía pactar por haber traicionado los ideales de la izquierda, son demasiados los vaivenes habidos en el seno de la formación política. El acentuado retroceso electoral que se viene produciendo en cada convocatoria con las urnas no surte efecto alguno. Más bien al contrario. Si las fugas (de votos) persisten, algo, o mucho, se debe estar haciendo rematadamente mal.
En Canarias no han sido ajenos a las revueltas (remontémonos  a los tiempos de ICU, ICAN y el posterior nacimiento de CC, aunque del condenado Mauricio ya no se quiere saber nada). Pero esa es otra historia que ya se cuenta en los nuevos libros en formato digital. El papel impreso parece no estar de moda.
Como portavoz y cabeza visible del penúltimo invento, Unidad Popular, fue recibido en La Zarzuela, donde vive el rey Felipe. Yo, que de monárquico tengo únicamente la dirección de mi correo electrónico (desdelacorona), y que los Borbones ni fu ni fa, entiendo que el estado español se ha dotado de un sistema político con el que podremos o no estar de acuerdo, contra el que tenemos el legítimo derecho a discrepar y de luchar democráticamente para cambiarlo. Pero la boutade de ‘ciudadano Felipe de Borbón’ me parece que flaco favor, salvo la notoriedad del momento, juega en el objetivo prioritario, que no debe ser otro que relanzar el proyecto político. Pues de no ser así, de no conseguirse, creo que no va a hacer falta un meteorito para la extinción total.
Muchos militantes de Izquierda Unida creyeron buena táctica el ataque desaforado al Partido Socialista. No es menester irse demasiado lejos. En vez de analizar las posibles líneas comunes, se enzarzaron en airear diferencias. Y en el yo soy más que tú y represento mejor que nadie la clase obrera, perdieron los tiempos de las confluencias. Los entendimientos no fueron jamás posibles. Puede que Izquierda Unida haya pensando que no quería acabar en el seno de la formación socialista. Y se obcecaron de tal manera que vinieron otros lobos (metáfora pura y dura) y solo escaparon unos pocos.
Se han pasado así años, décadas. Sin percatarse de que el edificio se hundía. Parecía más importante buscar enemigos en las aceras de enfrente. Aunque lo peor es que siguen sin hallar las teclas adecuadas. Menos mal que los comentarios de este blog pueblerino no trascienden fronteras lejanas. Que si no podría ser tachado, señalado, marcado con una cruz roja. Por haber sido algo en un pasado. O a lo peor aún no estoy a salvo. Deja ver.
Con todos mis respetos, ciudadano Garzón, deje que le traslade mi modesta opinión: Con boberías de tal porte no va a resolver nada. Mañana, cuando se dirija al presidente de la nación, ¿va a llamarlo ciudadano primer ministro? ¿Cree usted que un servidor cuando vaya al ayuntamiento para pedirle una cita a Manolo debo mentarlo como ciudadano alcalde? O, sin romperme el coco con otros ejemplos, cuando vea a Jonás en cualquier rincón del pueblo, ¿le parecería lógico que lo interpelara como ciudadano concejal de la noble oposición de la Villa Histórica de Los Realejos?
Ciudadano Kane se lo debemos a Orson Welles. Ciudadanos, con Rivera, va que chuta. No se complique más la vida que por etiquetar a Felipe como rey no le va a restar un ápice de su republicanismo. Ni a usted ni a nadie. Esas son las solemnes tonterías con las que los chicos de Podemos intentan destacarse cada día. Aunque en su favor está la convicción de una ideología a prueba de bombas. Los otros fluctúan como la Bolsa y el Ibex 35. No la estropee con salidas de tono. Lo tengo en buena estima, serio, competente, responsable, con un discurso bien armado. Pero se le fue la pinza. Y lo malo es que le surjan imitadores. Ya alguno del Realejo está en ello.
¿El inciso? Allá va: Ayer leí una información del eterno proyecto de la estación de guaguas en El Puerto. Y no entendí nada. Una infraestructura tan necesaria, tan vital para una ciudad que brinda ahora mismo una imagen tercermundista con las guaguas en la calle, y que los políticos sigan pasándose la pelota. Ni Lope ni Carlos, ni Chano ni Sandra. Ineptos, gandules, cojan un fisco de vergüenza. Malimpriados sueldos que les estamos pagando. A sachar papas yo los pondría más que sea tres o cuatro meses. Se salvan porque no hay terreno para tanto, que si no… Y luego sale Linares presumiendo de las inversiones en el Norte. Vétete por ahí.
Hasta la próxima. Y ánimo, que yo solo queda otro empujoncito y salvamos la cuesta.