viernes, 30 de septiembre de 2016

Se terminó

Septiembre, no se asusten. Y hastiado del maremágnum informativo que me trasladaron los canales de rigor –ya te puedes imaginar el foco de atención–, eché mano a unas libretas en las que voy anotando pequeños detalles del diario acontecer, a modo de agenda. Y ya que las mento (agendas), también las usé el siglo pasado, pero en la última mudanza se quedaron en el contenedor de papel abajo en La Longuera. Recuerdos en la basura, diríase. Aunque a estas alturas se habrán reconvertido. Y quizás con mis memorias alguien se haya limpiado vete tú a saber qué. Hagamos, pues, un repaso.
Septiembre de 2001:
El día 9, domingo, etapa de la vuelta ciclista a la isla con meta y posterior salida desde Toscal-Longuera. Hecho significativo que tenía lugar desde finales de la década de los ochenta con motivo de las fiestas en el barrio. Aún vivía en la zona y seguíamos con el primer ciclo de secundaria en el colegio.
Colaboraba por ese entonces en Radio Realejos y en el periódico La Opinión. Al tiempo, formaba parte de la A.F. de Higa, que había actuado el día 7 en las citadas fiestas de la Virgen de Guadalupe. Por lo que el día 15 (sábado) me hacen entrega de un cheque de 100.000 pesetas, precio estipulado por la puesta en escena. Un servidor no subía aún al escenario porque había fallecido mi madre el 16 de agosto.
El día 19 (miércoles) se reunió en Tacoronte el jurado del concurso de coplas y romances Alhóndiga. Fui nombrado miembro del mismo por haber sido galardonado el año anterior con el premio al mejor conjunto de coplas: Pégaselo, compañero, una recreación poética del juego del envidio, o del envite. Y tuve el inmenso honor de acompañar a Eliseo Izquierdo, Arturo Maccanti, Antonio Abdo, Pilar Rey y Fernando Garciarramos
Septiembre de 2002:
Desde el día 2 (lunes), un grupo de maestros del colegio Toscal-Longuera comenzó una nueva etapa educativa en el IES Mencey Bencomo. Seguía colaborando en la radio y en prensa, continuaba en Higa, donaba sangre y decidí, tras un breve paréntesis, retomar los trabajos de la tesis doctoral. Y estuve a punto de irme a trabajar a la Dirección Territorial de Educación por recomendación de la Inspectora de zona, doña Ofelia Gómez (q.e.p.d.), pero, afortunadamente, no cuajó. La perspectiva temporal me ha conducido a tal reflexión.
El día 7 (sábado), y en la playa de El Socorro, I festival de Tigaray, con la participación del timplista José Antonio Ramos (q.e.p.d.).
El domingo (día 8), de nuevo la vuelta ciclista hace escala en el barrio y por la noche actúa Higa en Benijos. Era, según estas notas, la ocasión número 194 para quien estas líneas suscribe.
A partir del viernes 13, el carpintero (Manolo Febles) comienza a colocar las puertas en el que sería mi domicilio a partir de noviembre, bajo la atenta mirada de un peón de categoría, a saber, yo.
Como el coche los demandaba, el lunes 16 se le colocaron amortiguadores traseros nuevos. El 23 comenzaron las clases y el 30 me llamó la inspectora para nombrarme secretario por segunda vez en la incoación de un expediente disciplinario a otro docente.
Septiembre de 2003:
El día 1 (lunes), amén del inicio del curso escolar, empecé a imprimir la tesis, una vez concluida su redacción definitiva.
El miércoles (día 3) me inscribí en la Escuela Municipal de Pulso y Púa (¿de dónde sacaba yo el tiempo?). El día 7 (domingo) me fui hasta La Escalona (mi hija vivía y trabajaba allá) a ejercer de electricista.
En este año ya se habían fastidiado las fiestas en Toscal-Longuera (poco compromiso de un barrio con muchos habitantes) y los actos se limitaron a la procesión.
El arranque de las clases ( día 18, jueves) coincide con unos días de calor intenso, pegajoso y húmedo. Y seguía a piñón fijo imprimiendo capítulos. La impresora aguantaba y los paquetes de folios desaparecían en un santiamén. ¿Cuánto me gasté? Lo mismo hoy no lo repetiría. Al finalizar, páginas útiles: 1667. Luego, todo un año con copias, encuadernaciones… Quita, quita.
Septiembre de 2004:
Día 3 (viernes), 11 horas, Facultad de Ciencias de la Información; defensa (lectura) de la tesis, algunas observaciones a la ortodoxia y metodología por parte de un miembro del tribunal (los aspectos técnicos, al director, que ya yo estoy viejo para cambiar moldes), felicitaciones unánimes por el contenido y… sobresaliente cum laude. El presidente manifestó que si hay dosis y sobredosis, existen tesis y sobretesis.  Sería por los tres tomos. Brutos que somos en El Realejo.
Al día siguiente viajé al Sur a colocar estores y rieles. Polifacético que es uno. El resto de días, notas de situaciones docentes (IES), del grupo folclórico, de trabajos periodísticos…
El 18 (sábado) nos vamos a Gran Canaria para participar en la Fiesta de las Marías (Guía). Regresamos en la noche del domingo.
El lunes 20, tormentas con aguaceros. Y como en octubre presentaba Versos silbados, hubo entrevistas radiofónicas, entrega de invitaciones, reparto de libros, seguí colocando plafones, caminaba, tramitaba papeles de título en la Comisión de Doctorado, iba a los ensayos (Higa y Escuela de Pulso y Púa), trabajaba en lo mío…
Ahora no, porque estoy gandul, pero como me dé, espero que no, escribo mis memorias. Sobre todo de aquella etapa política que permitió a los actuales dirigentes gobernar (o intentarlo) con mejores recursos y condiciones.
Mañana y pasado, ya sabes, arrancamos octubre con Turismo y folclore. Sean felices.