Domingo, 23-02-25
En un viaje del Imserso / hasta Málaga me fui, / del rebote
que cogí / no salió un maldito verso. / El grupo fue un universo / difícil de
conciliar, / pues se tuvo que aguantar / a gente muy chabacana, / de neurona
tan liviana / que trastocó mi pensar.
Embarcó un ayuntamiento / veintiséis de una tacada, / que
actuaron cual manada / en un espantoso cuento. / Te juro que no te miento, /
mas no fue nada agradable / tan dispar conglomerado, / del todo necesitado / de
proceder más estable.
¿Fueron ellos informados / de los viajes culturales / o
fueron sin saber cuáles / son los actos programados? / Por los hechos
observados / de pasotismo patente, / me da que no va esta gente / con ánimos
predispuestos; / los delataban sus gestos / y el tonillo impertinente.
Siempre poniendo en un brete / a la guía acompañante, /
quien debe mostrar talante / por culpa de algún tolete. / A quien los fleta
compete / la debida información / y no brindar la ocasión / de un ridículo
espantoso, / pues ir a hacerte el gracioso / desentona mogollón.
Hay perfiles y perfiles, / como gustos y colores, / por
tanto ruego, señores, / ─sobre
todo a los ediles─ / que no
sean tan serviles / y actúen con más razón, / pues la nefasta actuación / de
aquellos que desentonan, / las gestiones desmoronan / por no haber
programación.
Se paga una mezquindad / por un montón de servicios, / pero
afloran los perjuicios / con mucha facilidad. / Se piensa que con la edad / se
tiene derecho pleno / sin que nadie ponga freno / a caprichos y desmanes; / no
confundamos afanes / con el pito del sereno.
Lunes, 24-02-25
Ya bastante coticé / y merezco mucho más, / hagan todo en un
pispás, / que todo a mi alcance esté. / Al baño toallas tiré, / que las cambien
cada día, / no quiero comida fría / y veinte platos es poco, / no se me hagan
el loco / porque este viejo la lía.
En la guagua gritaré / porque soy un campeón / y destacar un
montón / con placer disfrutaré. / Muchos chistes contaré / bien subiditos de
tono, / bien me place hacer el mono / con gestos y aspavientos; / ocupo varios
asientos / que pa´ eso tengo bono.
Si me indican que sentado, / de pie continúo yo, / a mí
nadie me ordenó / aunque venga estipulado. / De lo contrario me enfado / y
despotrico con ganas, / que no me salieron canas / por ser tolete y sumiso, /
no soy ser de un solo guiso / ni de comer dos manzanas.
Yo vengo a cuerpo de rey / y que lo pague el Estado, /
porque así está regulado / en la mismísima ley. / Cuando se junta la grey / con
derechos adquiridos, / tan fuertes son los berridos / que no afloran las
razones; / pueden más unos cojones / que argumentos esgrimidos.
No pretendo cerrar puertas / en este tipo de viajes, / mas
son menester encajes / y otras mentes más abiertas. / Y cuando los grupos
conciertas / pon cuidado al elegir, / pues se debe conseguir / que el dinero
fructifique, / que el viajero multiplique / aquello que va a adquirir.
Si la cultura te pesa / existen alternativas: / trabajar en
las sorribas / por si la mente se estresa. / Si la playa te interesa / también
puedes acudir, / hay mil sitios donde ir / y buscar el acomodo / comiéndote el
bufé todo… / ¡que lo vuelvan a surtir!
A modo de conclusión:
Creo que cumplí mi ciclo. Si queda algo, y mientras pueda,
mejor solo que (mal) acompañado. Con los de [entre La Orotava y La Victoria] se
me llenó la cachimba.
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