domingo, marzo 29, 2026

Bájalo tú...

…porque a mí me da vergüenza, debió decirle Cristina Valido al malvado de Pedro Sánchez. Porque cuando CC firmó el pacto de gobierno en Canarias con el PP, se selló el acuerdo de bajar el tipo general del IGIC del 7 al 5%. Pero apenas a un año de la próxima convocatoria electoral, la promesa se la llevó el viento. Claro, con tanta borrasca. La coyuntura no lo ha permitido, es la excusa que sirve de comodín ante cualquier pregunta impertinente. Y como Madrid siempre es culpable de todo lo malo, debe ser el ejecutivo nacional el que tome la decisión. Por estos lares, mientras, gravamos los combustibles y pagamos céntimos forestales. Porque no queremos molestar a los dieciocho millones de turistas que nos visitan al año para imponer la tasa de pernoctación que sí pagamos los canarios cuando salimos de estos peñascos a darnos un garbeo por esos mundos no tan lejanos. Y la diputada nacional actúa de recadera de Clavijo y Domínguez para las sesiones mendicantes correspondientes. Al tiempo, el Partido Popular sigue oponiéndose a cualquier medida que suponga mejoras sociales para la población. Incluida la canaria, por supuesto. Tanto que Manolo no ha sido capaz de contener el precio de la cesta de la compra y todavía se está curando del susto que se llevó cuando se enteró de que la gasolina costaba tanto como los huevos camperos. Si llegase a escribir que el cargo le queda demasiado ancho, a buen seguro que me tildarán de vete tú a saber qué. Solo los que creen en pajaritos preñados (más o menos el 60 o 70% de los electores) entienden que aquí se gestiona de maravilla. Lo que hace la mercadotecnia barata.

Bien se ha dado tono Rosa Dávila con la dichosa guagua de dos pisos. Y menos mal que solo vino una, porque si llega a ser una docena… No sé si acudió en la susodicha a la reinauguración del Hotel Taoro. Establecimiento al que yo jamás podré entrar, salvo que Gustavo, su director, haga una excepción con un vecino del barrio que lo vio crecer, y me preste un traje adecuado para la ocasión. Pero a lo que íbamos. ¿Tendrán un rato libre estos gobernantes para dedicarse a cumplir con los trabajos encomendados? Porque la preparación de las sesiones fotográficas les debe ocupar casi las veinticuatro horas del día.  Y las teles, sobre todos las locales, se privan por elaborar reportajes (que deberán ser abonados con recursos públicos) para honor y gloria de, por ejemplo, doña Rosa, la de los noventa días. Pero ustedes tranquilos que en cuanto coloquemos la última pieza de la pasarela del Padre Anchieta, reubiquemos la estatua y pongamos en funcionamiento una veintena de las nuevas guaguas, se acabarán los problemas. Todos, no solo los de tráfico. Aunque con tanto enjambre (sísmico) lo mejor que nos podría ocurrir es que una erupción volcánica venga a poner un poco de orden. Necesitados estamos de un buen meneo. Y como los políticos tienen una tendencia innata a cogérselo todo para ellos… a ver si se chamuscan de una vez. Ay, rosa, rosae, rosam. Tenerife se mueve más alto.

Terminamos en Lanzarote. Ya saben que  Canal Gestión es la empresa encargada de la producción y distribución del agua. Pero es el Cabildo la institución que debe velar por el cumplimiento de lo estipulado en el pertinente contrato. Y como ya van unos buenos cuantos años en que las pérdidas se siguen incrementando hasta alcanzar, en estos momentos, el 55% de la que se desala, me dirán ustedes qué porvenir les espera a los conejeros. Porque si de “fábrica” salen 100 litros, habrá que facturar los costes totales a los 45 que llegan a su destino. Con lo que el encarecimiento del preciado líquido alcanza precios prohibitivos. Y más de la mitad volviendo a sus orígenes por el subsuelo. Como el presidente del Cabildo (antes fue alcalde de Teguise) simultanea su cargo con el de parlamentario en Teobaldo Power, no deberá tener un par de horas para dedicarse a estudiar esta problemática. Si tú te pones a pensar con cierta parsimonia, estarás conmigo en que ostentar un cargo público es un chollo en la actualidad. Cuando les debería causar dolor de cabeza diario ante unos hechos gravísimos, como el que comento, tienen el cuajo suficiente para pasar olímpicamente del tema. Si se pierde el 55%, que se jodan los ciudadanos que yo lo cobro bien, y limpito, cada final de mes. O antes. Sustituyan las tuberías por queso de Gruyère. No se va a notar la diferencia y al menos alimentamos el terreno, que ya de agua va servido. Falta está haciendo que una buena “cámbara de aire”, que me dijera tiempo atrás un paisano, bajara desde los riscos de Famara y se llevara por delante a tanto comemierda. De nada.

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