domingo, marzo 01, 2026

Requisitos

Hace ya bastantes años se me ocurrió publicar en uno de mis artículos que no todos estábamos capacitados para ostentar un cargo. Bien sea el último concejal del pueblo más pequeño del país o representante de la soberanía popular en cualquiera de las dos cámaras parlamentarias: Congreso y Senado. Me saltaron al cogote porque un servidor pretendía, eso me espetaron, convertir la res publica en un coto privado y elitista. Y no, no es eso. No se necesita carrera universitaria para servir dignamente a los ciudadanos. Pero sí un mínimo de preparación para saber qué se cuece. O para algo mucho más simple: ser capaz de hilvanar cuatro palabras ante un público y no hacer el más espantoso de los ridículos leyendo una nota que te preparó el asesor de turno.

En ello estábamos cuando cae en mis manos una entrevista que le hicieron a Pedro Pacheco, presidente de la Audiencia de Cuentas de Canarias, que no aquel famoso alcalde jerezano que sentenció lo de “la justicia es un cachondeo”. Y de sus respuestas me llamaron poderosamente la atención tres aspectos, a saber:

“Falta regulación sobre los requisitos que deben cumplir quienes acceden a la política”. Menos mal que no soy yo solo, entonces. Ya saben que no hay examen de ingreso ni prueba de idoneidad. El único requisito es tener dieciocho años. Algo que bien han aprovechado ciertos advenedizos para subirse al carro y dejarse conducir por el jefe de la manada. ¡Ah!, propuse en aquel pasado que se les realizase, al menos, una evaluación de cultura general. Y un dictado, añado ahora, a la antigua usanza, como los que nos hacía doña Conchita en el colegio San Agustín.

“Planificación poco consistente”, leo en otro apartado de la precitada entrevista. Y añade cómo las instituciones se embarcan en la aventura de grandes proyectos sin contar, verbigracia, con los terrenos, sin estudio de evaluación ambiental, etc. Inevitablemente me acordé de la pérdida de DOS MILLONES DE EUROS por parte del grupo de gobierno en el ayuntamiento de Los Realejos y que se iban a destinar a la restauración de la Casa de La Gorvorana. Espina que llevaré clavada hasta que me muera y que Adolfo González, único responsable, salió indemne del trance porque me quedé más solo que la una protestando hasta semejantes barbarie e injusticia. Ya lo he repetido hasta la saciedad: no se planifica, no se mira más allá de la inmediatez del día siguiente, se vive al momento y solo se (mal) gestiona en función del voto fácil. Como la inmensa mayoría del electorado es dócil, acomodaticio y se alimenta de fotos, poses y arrumacos varios, excelente caldo de cultivo.

“Resulta un poco sorprendente que algunos currículums de altos cargos no se comprueben adecuadamente”. Lo mismo don Pedro Pacheco estaba sugiriendo al vicepresidente del Gobierno de Canarias que aclarara lo de la universidad de Wyoming. Si obtuvo la licenciatura de manera presencial o a través de cualquier academia privada de las que, previo el abono pertinente, expide títulos cual máquina de fabricar chorizos. Que conste en acta que lo de “fabricar chorizos” va sin dobles intenciones. Que te conozco y para saltar como un quíquere no hace falta encender la chispa.

Abundemos en la pregunta de Morgan en su viñeta y avancemos hacia esa posibilidad de que nos gobierne la IA. Con el auxilio de “San Google” como único asesor, bien podríamos ahorrarnos unos buenos fajos de billetes, porque ahora, con tantos enchufados, no observamos que se note mejoría alguna. Bueno, la de Forges tampoco tiene desperdicio. Y ya, de paso, hasta podríamos avanzar en el campo periodístico. Porque da cierta grima el escuchar a cualquier (in)digno representante de la derecha extrema, o extrema derecha, que pulula por el territorio patrio alegando que es menester un cambio en pos de la libertad, y no hay uno que use la alcachofa para algo más que mantenerla. Porque si en España no hay libertad, Figaredo (para esta me vales de ejemplo, porque para otra cosa…), ¿cómo es posible que sueltes esas burradas sin que este gobierno socialcomunista no te dé cuatro hostias y te mande a pensar al rincón oscuro como hicieron tus antepasados (políticos) con aquellos que pensaban diferente? ¿Por qué no pruebas a compartir espacio con Milei o Trump, ídolos de otros tantos resentidos como los de tu cuerda? ¡Malditos roedores!

No hay comentarios:

Publicar un comentario