viernes, abril 10, 2026

De un contento subido

Si el pasado lunes fue caótico el tráfico en la zona de Los Barros (por allí no pasó nadie del equipo de gobierno realejero para hacer un par de fotos), no se quedó atrás el martes con las lluvias a partir de mediodía. Por razones médicas –cosas de la edad– tuve que ir a Santa Cruz y al bajar por Los Cuartos me divertí tanto que me acordé de algo casi insignificante: desde 2011 gobierna el PP en mi pueblo. Y en tantos años nadie se ha percatado de que esa vía de entrada y salida del pueblo requiere algo más de atención. Porque las aguas pluviales no pueden seguir descendiendo por allí como si de un barranco se tratase. Serán cuatro mandatos los que se cumplirán el próximo 2027 sin que se acometa la canalización pertinente. Debe ser que Adolfo, y resto de la tropa, se conforma con la flamante rotonda del Aldi. Eso sí, pintada de azul, para que no desentone.

Más de uno me ha llamado la atención cada vez que escribo acerca de la evidente falta de planificación existente. Pero una vez desechado el hipódromo, cuestión sería que el responsable del urbanismo se pusiera las pilas. Aunque va a ser un imposible pues cada cuatro años cambia de gestor. Lo que viene a demostrar las altísimas capacidades de quienes han ostentado tamaña responsabilidad. Y luego se enfadan si los llamo directamente inútiles. Lo lógico sería que si no vales para un encargo, abrieras la boca y dijeras simplemente: paso. Así que nos mantienen de un contento subido con tantos cambios, que disimulan a la perfección con unas buenas dosis de eventos festivos en los que bailamos sobre una pata sola.

Cuando alcancé la TF-5 (¿autopista, autovía, carretera, ratonera…?), al igual que cuando caen cuatro gotas, empezaron las colas a la altura de San Pablo. Sí, esa zona está en La Orotava, donde el dueño de la finca de platanera de La Gorvorana, en la que me crie y cogí este fundamento de ahora, tenía un empaquetado (cerca al Barranco de la Arena, para situarnos). Cogí, a mis años, tanto ánimo para afrontar la travesía que me acordé de Rosa Dávila, Dámaso Arteaga, Lope Afonso, Efraín Medina, Francisco Linares…

¿Ya habrán pasado los noventa días, no? Explícame tú, por favor, ya que eres mucho más inteligente que yo, cómo es posible que el Cabildo de Tenerife hay dejado de ejecutar 192.799.731 euros del presupuesto de 2025. ¿Se han vuelto locos todos los cargos públicos para considerar las instituciones como empresas privadas que deben obtener beneficios a toda costa? Y lo verdaderamente importante es que de tal remanente van a conceder 500.000 euros al obispado para la organización de la visita papal en junio. Cuya estancia en territorio español (6 o 7 días) supondrá un gasto de unos 15 millones de euros. Chacho, con ese dinero doy yo cuatro vueltas al planeta y programo un viaje a Marte (porque la Luna me parece demasiado cerca). ¡Ah!, y para rematar la brillante jugada, ha realizado una modificación de créditos para comprar una acción (2500 euros) a Ineco (Ingeniería y Economía del Transporte, S.A.), empresa encargada de proyectos orientados a vertebrar y cohesionar el territorio, y así poder participar en el denominado Tren del Sur.

Llegué a San Juan de Dios con el tiempo justo para la consulta. Afortunadamente. Menos mal que el ser previsor te hace salir con bastante antelación. Pero compadezco a quienes deben soportar el calvario de lunes a viernes por imperiosa necesidad. Afortunadamente, tuve la precaución de tomar un cortado antes del regreso. Porque no fue este mucho más placentero. Al contrario, mucho peor. Sobre las cinco de la tarde, minuto arriba, minuto abajo, se hallaba la situación en peores condiciones que las que muestran estas imágenes de las cámaras del propio Cabildo tomadas una hora y pico antes. Insoportable. Tentadito estuve de llamar a la señora presidenta para que pusiera en funcionamiento inmediato la flota de guaguas de dos pisos. O la tercera línea del tranvía. O el tren del Norte. O la pasarela del Padre Anchieta. O la madre… del cordero.

Menos mal que le había puesto gasoil al fotingo la pasada semana en La Palma. En una low cost. A 1,39 €/l, que con el descuento de 20 céntimos… Haz la cuenta. Y me salió más barata que el repostar en cualquier gasolinera de Tenerife. Explíquenme lo de las quejas en las islas no capitalinas. Deben ser las cosas de Casimiro, con mando no solo en La Gomera sino allende los mares.

Así que, como podrás comprender, estoy de un contento subido. Menos mal que Hacienda me va a devolver lo que es mío y se lo anticipé para que fuera resolviendo asuntillos. Como el reparto de menores inmigrantes. Esos ‘seres indeseables’ a los que tanto adora el PP, ese partido político que gobierna en mi pueblo con una careta de falsedad rayana la desvergüenza. ¿No te acuerdas que estas pasadas navidades se cargó al rey negro? Ni disimulan.

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