jueves, abril 16, 2026

Piel fina

La que tiene el asesino de Netanyahu. Porque así hay que calificarlo. Sin ambages. Estos dirigentes, que se pasan lo derechos humanos por el forro de la desvergüenza, vienen a resultar muy sensibles cuando reciben una mínima dosis de las medicinas que ellos recetan a mansalva. Y sin consejo de galeno alguno. Se necesita haber perdido toda capacidad de raciocinio –aclaro, haberse convertido en el más abyecto animal depredador que haya podido pisar la faz de la tierra– para llegar a ofenderse porque en un remoto lugar del universo alguien haya hecho mofa con un muñeco de sus hazañas genocidas. Pues no pretenderá el susodicho que alabemos sus campañas bélicas y recemos fervorosamente a su protector divino (quien debe padecer ceguera total) para que continúe con esa maravillosa cruzada de exterminio del cacareado odio antisemita.

Lo mismo el próximo Rascayú nos sale con rasgos parecidos al del judío y desembarca su flota por la playa de Los Roques, el día siguiente de la quema, para exterminar no solo a Domingo, sino que, de paso, arrasar la Villa de Viera y convertirla en un erial, que anexionará, como Gaza, y El Burgo (Málaga). Pueblo andaluz donde se quema al Judas en un ambiente festivo y lúdico el domingo de Resurrección como símbolo de eliminación de aquellos aspectos negativos que en la sociedad actual hacen acto de presencia con mucha más frecuencia de la estrictamente necesaria.

Cada vez me surgen más dudas. Y me pregunto con harta reiteración si este mundo no se irá al carajo por culpa de los energúmenos que hemos puesto al frente de los designios nacionales en diferentes territorios de este planeta cada vez menos azul. No discuto los indudables avances que suponen las hazañas espaciales. Pero me da que antes deberíamos arreglar los múltiples entuertos que aún ‘disfrutamos’ aquí abajo, a nuestro alrededor. Porque en esta aldea global, cualquier estornudo nos resfría a todos. Y el moqueo que estoy padeciendo desde hace unos días me tiene profundamente preocupado. Dado que mi apéndice nasal es bastante notorio, creo disponer del olfato suficiente como para prever la catástrofe.

Pues sí, estimados lectores, Netanyahu se molestó sobremanera porque lo han tratado… como se merecía. Por sus andanzas podríamos colegir que Yahvé se le ha quedado corto. Es él el creador eterno, omnipotente y omnisciente del universo, y la fuente de la moralidad. Por ello tiene el poder de intervenir en el mundo. Y a fe que lo hace. Cuenta para ello con estrechos colaboradores que también realizan ejercicios espirituales o reflexiones en comandita.

Dicen que el eje terrestre, esa línea imaginaria sobre la cual giramos, se está desviando. ¿Te extraña el hecho? Puede que un día de estos, en una de las tantas vueltas, le dé por aparcarse y del frenazo salgamos todos despedidos hacia el espacio infinito. Ojalá el proceso pudiera ser selectivo. Me llevaría una tremenda alegría al ver flotando, sin traje protector, al ínclito mencionado. Que junto a Trump, Putin, Milei, Kim Jong-un… formarían un magnífico elenco de astronautas dignos acreedores a vivir en cualquier cara oculta de un lejano exoplaneta.

En fin, menos mal que muy de vez en cuando las lecturas diarias me sorprenden. No sé qué demonios estaba buscando cuando me tropiezo con un viejo conocido de todos los realejeros. Quien fuera personal enchufado de Manolo para temas de seguridad. Y elaboró un Plan de Emergencias que copió tan íntegramente del que ya disponía otro pueblo que se olvidó de omitir el origen. Y se trinca antes a un mentiroso que a un cojo. Luego lo elevaron al Gobierno de Canarias, pero también se lo cargaron al poco tiempo. Pero como el que vale, ya se sabe (y el que no pa´ maestro de escuela), viene a resultar que ahora mismo es el CEO (Chief Executive Officer) de los Casinos de Tenerife. Lo que viene a traducirse por Director Ejecutivo o Director General. ¿No es la política un auténtico juego? Pues ya está. Cuántos marrones en la vida.

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