Tras la confusión –lógica por la tensión habida en estos
últimos días con tanto colilargo
suelto–, y mientras el Hondius debió ser atracado porque los embates del viento
ponían en serio peligro el desembarco de los últimos pasajeros, nuestro
Fernando Clavijo se quejaba amargamente por los memes sufridos y ponía el grito
en su cielo ante el vacile al que estaba siendo sometido. El mismo, angelito,
ni más ni menos, en el que tú solito te metes. Y me vas a permitir que te
conceda el beneficio de la duda. Porque cuando he visto tus apariciones ante
los medios de comunicación durante este triste episodio, te observé
desencajado, como si estuvieses expresando algo con lo que, quizás, ni tú mismo
estabas de acuerdo. Y me surgía la inevitable pregunta: ¿te tiene cogido por
algún sitio aquel del que sí espero estas salidas estrafalarias y esperpénticas
porque… el que nace barrigón ni aunque lo fajen chiquito? ¿Tanto le debes?
¿Y por qué el pasado lunes se levantó viento en el puerto de
Granadilla? Porque el malvado de Pedro Sánchez conminó a la Aemet para que
actuara en tal sentido. ¿Y por qué llovió en esa misma tarde en mi pueblo? ¿Te
lo digo o ya te lo imaginas? Y ya que
estoy en plan preguntón, continúo: ¿Por qué no se dejó que fueran las
autoridades canarias las que organizaran todo este operativo? Estoy convencido
de que se hubiese culminado en media hora. ¿No acabó Rosa Dávila con las colas
en la autopista del norte en apenas 90 días? Bastaba con bajarlos a todos de
golpe, meterlos en una guagua de dos pisos y llevarlos al aeropuerto donde con
un avión era más que suficiente. ¿Para qué más despliegue? ¿Para qué tanto
despilfarro? Ya lo hizo José Manuel Soria con los negros que deambulaban por el
Parque de Santa Catalina y no por ello perdieron el moreno que les caracteriza.
Que nos quejamos de todo. Y si no, la propuesta de Vox (con quienes han pactado
CC y PP): plomo, plomo y plomo.
Llevo desde el pasado día 10 con mis crónicas marítimas.
Espero fervientemente que esta sea la última de este lamentable incidente. Que
ha venido a demostrar la solidaridad de un pueblo que no se merece, ni por
asomo, unos dirigentes de pacotilla. Que ni han sabido estar a la altura de las
circunstancias ni han guardado la debida compostura. Mezclando todo lo
inimaginable ¿en aras de unos miserables votos? Con unos voceros en el medio de
comunicación de cabecera (radiotelevisión canaria) que rayaban la indecencia
más procaz. Incluso cuando el barco no había abandonado la dársena y las
guaguas apenas se aparcaban justo al lado de las escalerillas de los aviones,
ya echaban en cara la ausencia del ministro Óscar Puente. ¿Para qué? ¿Debía
comprobar el nivel de combustible de los medios de transporte o revisar el
desgaste de sus neumáticos? ¡Ay!, Pepe Moreno, eres solo un ejemplo, y muy representativo
a pesar de tu larga trayectoria en el mundo periodístico, de la podredumbre
¿informativa? que rodea a un medio, sostenido con fondos públicos (procedentes
de los impuestos de contribuyentes de todas las ideologías de un amplísimo
espectro) y que tú, entre otros muchos, pone a la altura del betún por los
sesgos mas que evidentes hacia el dornajo gubernamental. Una verdadera lástima.
Hoy es lunes, 18 de mayo. Como Jesús no se debe, puede hacer
incursiones a diestra y siniestra. Con los pies en la tierra y con las
limitaciones pertinentes. Que sin tener necesidad alguna, como me indican unos
cuantos, se siente en la obligación de compartir reflexiones. Porque con
granitos de aquí y de allá conformamos opiniones y nos decantamos por aquello
que pueda obrar en beneficio de una sociedad con notoria falta de valores. Y
siempre agradecido a los incondicionales seguidores que hacen posible estas
apariciones cada dos días. Continuamos.

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