domingo, 25 de octubre de 2009

Con ánimo constructivo

Escuché en días pasados a un representante del Partido Popular en Los Realejos que su grupo iba a proponer la supresión, mientras dure la crisis, del boletín informativo ‘La Voz de Los Realejos’. O que se reduzca, en todo caso, la partida presupuestaria destinada a tal fin. Ni entro ni salgo, en principio, hasta no disponer de información más completa al respecto, porque estos descubrimientos conducen al ciudadano de a pie –tú y yo– al escepticismo más radical, ya que no entendemos cómo la óptica puede variar de manera tan rotunda según se esté en el gobierno o en la oposición; nos da la impresión de que el político pierde por completo sus señas de identidad al quedar sumergido en eso llamado “partido”.
Aprovechando la coyuntura, y con el ánimo más constructivo, como aficionado a esto del periodismo, y como realejero, sí me gustaría hacer unas puntualizaciones que, con todo el cariño del mundo, quiero dirigirlas a los coordinadores de la precitada publicación, porque me temo se esté adocenando, y es menester corregir ciertos aspectos. La experiencia de 19 años y 69 números debe darnos pie para mejorar en todo lo que sea posible. Y si mi humilde aportación puede ser tomada en consideración, o contrastada con cabezas mejor amuebladas que la de este docente jubilado, me consideraré servido en grado sumo. Como dicen los comentaristas deportivos, el equipo “tal y cual” jugó demasiado previsible, a saber, el contrario se percataba siempre de por dónde vendrían. ‘La Voz de Los Realejos’, también. Número tras número es demasiado igual, en su diseño, al menos. Y comenzamos:
Me dijo un viejo profesor universitario que el primer párrafo de cualquier información no debe llevar sangrado. No lo he visto como obligación en manual de estilo alguno (tampoco me he esforzado demasiado en la búsqueda), pero estéticamente, al menos, tengo que darle la razón. Máxime si la composición es a cinco columnas, como es nuestro caso. ‘El País’ constituye un ejemplo de lo que sostengo. Personalmente, debo confesar, que nunca lo pongo. Y la sangría de los párrafos siguientes, para mí –insisto, para mí–, más pequeña. Ya sé que ejemplares atrás era aún mayor, pero la sigo viendo demasiado grande (apreciación personal).
La líneas viudas y huérfanas son pecados mortales. Y en algunos casos, de excomunión. Por ejemplo, dejar sólo la sílaba ‘llo’, última de la palabra ‘desarrollo’, allá arriba, al inicio de una columna, más sola que la una.
Se habla, y se escribe, con demasiada alegría de estudios de audiencia, sin dar a conocer ficha técnica alguna de los mismos. Sin ese juicio previo, el decir que Radio Realejos tienen una audiencia de 30.000 oyentes, ofrece tanta credibilidad como manifestar que este blog es visitado por la mitad de la población realejera.
Soy consciente de que una publicación trimestral o cuatrimestral implica inconvenientes como el redactar informaciones tan dispares en el tiempo. Por ello, téngase especial cuidado en: El alcalde de Los Realejos informó al pleno… Y, a continuación, tras el primer punto y seguido: La sesión plenaria, de carácter ordinario, dará comienzo a las… Y en el siguiente párrafo: Oswaldo Amaro dio cuenta en la sesión plenaria…
O este otro ejemplo: La carretera de Toscal-Longuera […] se convirtió el pasado 12 de septiembre en un mercado… Unos párrafos después, dentro del mismo contexto informativo, por supuesto: La jornada se verá complementada con diferentes actividades…
Dice mi diccionario –cuánto acudo a él– que la expresión primer edil para designar al alcalde es incorrecto, aunque está muy extendido. Y yo le hago caso, sin más.
El. Ayuntamiento de Los Realejos, ha decidido implantar… Entiendo que el punto se coló (un fallo es un fallo y lo cometemos sin darnos cuenta), pero entre el sujeto y el verbo no puede haber coma.
Si el periódico tuviese una fecha de publicación fija, podríamos expresar que el concejal de agricultura se reunió esta semana…; pero como no es este el caso, el concretar puede conducir a error.
En general, cuando hay varios sujetos, aunque esté cada uno en singular, la concordancia debe hacerse con el verbo en plural. Pescado salado, pelotas de gofio, papas arrugadas, piñas de millo asadas, tomates, huevos duros y vino formó parte de las viandas… El subrayado es mío. Debería decir ‘formaron’.
Cuando se celebró el Festival de la Zarzuela, acto que se enmarca en el programa de las Fiestas del Carmen, Alejandro Herrera era concejal del área. Aunque la publicación vea la luz en octubre, una vez ya roto el pacto, no podemos expresar que el ex-concejal de Fiestas indicó que estamos de enhorabuena…, porque lo habrá dicho en julio. De lo contrario no tendría ningún sentido.
Para no alargar demasiado este comentario, y recordando que el uso de la coma es harto complicado, pero que aconsejo repasar su norma en los vocativos y aposiciones, concluyo con estos párrafos, y el ruego de que no se tomen estas notas a vuelapluma como un reproche, sino como una simple aportación que pretende mejorar este vehículo de comunicación (menos mal que este blog tienen menos éxito que El Fary en un concierto ‘heavy metal’):
Por todo ello, desde el Grupo Municipal de Coalición Canaria, se a presentado esta solicitud, que será debatida en el próximo pleno a celebrar a finales del mes de octubre para su debate y aprobación.
Desde el Grupo de Coalición Canaria se a instado al Alcalde a realizar las gestiones oportunas…
No se podrán quejar: yo lo leo. Hasta más ver, que son señas de estar mañana aquí.