sábado, 16 de enero de 2010

Castigos divinos

Como los tengo por debidamente informados, han sido ustedes testigos en días anteriores de las declaraciones del Obispo de San Sebastián, José Ignacio Munilla, acerca de que “existen males mayores que la tragedia de Haití”. Ese humanismo cristiano -porque él se defiende alegando que hablaba en un plano divino-, que destilan sus declaraciones, debe ser el mismo de aquel que se confiesa católico practicante, pero en sus ratos libres hace todo lo contrario de lo que tú y yo esperamos del que sigue la doctrina de Jesús (el ordenador me señala en este punto que pulse 'enter' para que él ponga mi nombre completo y le digo por lo bajini: ¡Tú estás loco!). Claro, esta España va derechita hacia el abismo (infierno), navega peligrosamente por mares procelosos (pecado) y esa deriva es mucho peor, infinitamente peor que los miles de cadáveres que se amontonan en las calles de Port-au-Prince. Donde el saqueo y la pillería han hecho acto de presencia como prueba inequívoca de que han entrado en un nuevo estadio de prosperidad.
Sí, amigos míos, debe ser ese dios que sigue en la inopia sin saber dónde queda África y su hambre, dónde están los verdaderos problemas de miseria en este mundo (verbigracia, Haití); ese dios que les ha prometido felicidad eterna y que los pone a prueba con estas señales. Me pregunto si no será cuestión de que cambie de táctica. Aunque sea por una vez. Y dirija sus embestidas contra los ricos y poderosos (incluido el clero). Porque a lo mejor tienen más fuerza de voluntad para soportar estos dardos envenenados. Haití es parte de La Española junto a la República Dominicana. Quizás El Vaticano (dentro de Italia) estaba más preparado. En todos los sentidos, espiritual y humano o físico. Tanto sus infraestructuras como la capacidad de sobrellevar con humildad y paciencia estos hechos inesperados.
Y en esto, para acabar de llenarme la talega, llega la señora Botella y nos espeta que “hubo intervención divina en el atentado fallido de ETA contra Aznar”. Porque ahora llegará el católico, apostólico y romano en su clásico acto de contrición me soltará que tú lo que querías es que se cargaran al ex-presidente… Es el cristianismo del o estás conmigo o estás contra mí. Mucho fariseo e hipócrita. ¿No leí yo una vez que Jesús había arrojado del templo a unos bergantes? Creo que está haciendo falta que se dé otra vueltita.
Si las noticias nos dejan (porque mira que hay perversión en las imágenes), descansemos el fin de semana.