jueves, 14 de enero de 2010

Ofertas de trabajo

En estas últimas semanas he recibido varias ofertas de trabajo. Todas ellas relacionadas con los medios de comunicación. Desde comentarista en un programa televisivo de próxima aparición, hasta responsable del personal en una emisora radiofónica de titularidad municipal. Y pasando por colaborador en varios periódicos (unos digitales y otros en soporte tradicional), otro tanto en diversas revistas, tertuliano en otras emisoras…
Y como estoy seguro de que algún ejemplar faunístico, del gremio o no, piensa que voy de farol, van ejemplos con nombres y apellidos. Los buenos amigos Patricia y Juan Luis me han comentado en diversas ocasiones que sopese la posibilidad de acudir a Radio Arena, donde siempre voy a hallar las puertas abiertas (cuando quieras y para lo que quieras). Y les debo al menos una, porque ni siquiera aparecí con ‘La Pizarra’, periódico del IES Mencey Bencomo. Aunque lo hice llegar, eso sí.
En Gente Radio, Manolo Lorenzo me ha repetido idéntica oferta en multitud de oportunidades. Para hablar de folclore, de literatura, de educación o de política. El que vale, vale. Con Inma Donate, Reme Dévora, Pedro Rodríguez, Cipriano García, Estíbaliz Pérez, etc., en su actuales medios, (¡qué Radio Realejos aquel!), una excelente amistad.
En Canal 8 TV comenzará en breve una tertulia del y sobre el Norte. La va a moderar, si las cosas no han cambiado, una buena amiga realejera. Se pusieron en contacto con un servidor de ustedes, pero decliné la invitación. Como renuncié motu proprio, en su día, a continuar en la militancia política cuando era alcalde (no accidental, cuéntaselo tú Santiago) de Los Realejos. O tú, Agustín, que me entrevistaste hace veintitantos años (hemerotecas). Qué poca memoria la de algunos. ¿Complejo neuronal atrofiado?
Y en Radio Realejos, la de ahora mismo, qué contarte. Bien sabe José Manuel Martín el porqué abandoné voluntariamente mi colaboración semanal. Bien saben Isidro Pérez y Jesús Agomar las ocasiones en que he rechazado sus gentiles invitaciones para que vaya con más frecuencia por el Centro Comercial Realejos. Bien sabe Orlando Remón que el común amigo Pedro Fuentes me trae loco con tanta insistencia pero que acuda al programa que el uno dirige y el otro participa, junto a Jerónimo, Marcos, Juan Antonio y varios más. Bien saben Juanjo y Juan Diego… En fin. Vete haciendo cuentas, estimado e inteligente lector. Por cierto, cada vez son más. El contador no miente. Gracias.
Y mira por donde, también periodista, pésele a quien le pese. Y para general conocimiento, doctor en CC.II. (rama de periodismo), con tesis doctoral (Prensa y educación en el Norte de Tenerife entre la I y la II Repúblicas, 1873-1931) defendida y calificada con sobresaliente cum laude. Lo que me dio opción al acceso a la docencia de rango superior, con oferta para universidad mejicana, que gentilmente rehusé. Ves, Isidro, ya te estoy haciendo caso y estoy dando a conocer mi lado positivo. De la botella vacía ya se encargan tres advenedizos. Sí, tres, pero ladran… Cómo presumimos, Evaristo, con nuestra edad. Provectos que somos ambos dos.
Dejo algunas tonterías en el tintero por si más adelante se tercia. Pero mi única ilusión, por ahora, es jubilarme, disponer de tiempo, seguir escribiendo, y, sobre todo, crear un blog (la página web vendrá más adelante) en el que pueda manifestar mis opiniones con el único límite que me impone el artículo 20.4 de la Constitución y que se desarrolla en la Ley Orgánica 1/1982, de 5 de mayo, de Protección Civil del Derecho al Honor, a la Intimidad Personal y Familiar y a la Propia Imagen (chacho, parezco un picapleitos). Hay personajillos –los que hablan con su abogado, o el letrado mismo– que esta última cuestión les viene ancha. Qué digo, osado de mí, corta, muy corta. Son los que mi amigo mentaba ayer como ‘tontos del culo’. Y que no dan a conocer sentencias dictadas en su contra. Ni que yo fuera listo; qué digo, bobo.
Recomiendo, por último, consejo gratuito: si alguno se sintiera o sintiese retratado, aludido, ofendido, vilipendiado, ultrajado o vejado, será en todo caso mera coincidencia (como las novelas). No obstante, haga cada cual de su capa un sayo.
Posdata: me preguntaron, y no supe responder, si ya está emitiendo radiotelevisión El Penitente. No lo entendí. Le preguntaré a mi primo, ranillero como el que más. Claro, con tanta oferta de trabajo estoy medio sub júdice. Hasta mañana.