domingo, 1 de agosto de 2010

Ruegos y preguntas


Radio Arena me brindó la oportunidad de escuchar la grabación de la sesión plenaria (pasado jueves) del ayuntamiento realejero. Motivo por el que no hubo presencia de la Villa de Viera en el acto de presentación del libro sobre el Trofeo Teide, de José Manuel Martín, y que ayer comentamos en este blog. Pleno que acabó, por imperativo legal, a las doce de la noche, sin haber concluido el orden del día pertinente. Para que luego manifestemos alegremente que nuestros representantes no trabajan. Que somos unos lengüines. Si hasta le escriben carta a los Reyes Magos para llevar a cabo grandes proyectos. Por lo que observo, creo que se tensan demasiado. Ante preguntas normales, de las que los ciudadanos glosamos diariamente por la calle sin tirarnos a la yugular, hay respuestas subidas de tono –se atisban enfados, incluso–, para luego relajarse y darse besos de tornillo. Bueno, déjalos que se entretengan.
El Partido Socialista preguntó lo que días atrás inserté en otra entrada y que había hecho el Partido Popular en Comisión Informativa. Y te juro que primera y última. O yo no me sé explicar (cosa bastante probable debido a mi avanzada edad), o yo no sé escribir (algo que vengo sospechando desde que empezó esta crisis), o quien me tiene que contestar agarra el rábano por las hojas. Si ustedes me hacen el favor de releer la instancia que inserté el miércoles próximo pasado, convendrán conmigo que hago referencia al libro “Potajito de cuentos”, no a “Pepillo y Juanillo”, y que lleva fecha de 25 de mayo. Tomás, concejal de cultura, contestó que sí había dado respuesta, mediante correo electrónico, desde la Casa Municipal de la Cultura (Magda, lo dijo él, no yo). Y que también había hablado conmigo.
Vamos a ver, don Tomás. Y con esta le juro que más nunca. No hablamos desde que estaba en activo en el IES Mencey Bencomo. Se encontraba usted de visita con doña Luisa Salazar. Tras el saludo de rigor, le intenté transmitir (pasillo, por fuera de la biblioteca que lleva el nombre de mi queridísima amiga Margarita Rodríguez Espinosa) que como pensaba pasar a la situación de reserva al final de ese curso (2008-2009), iba a retomar la “manía escribidora”… No me dejó terminar: “no hay dinero”. Llevo jubilado un curso completito. Y fue la jubilación, y el disponer, obviamente, de más tiempo, la que hizo posible el contactar con Ediciones Idea para esta nueva aventura. Ese e-mail al que usted alude es de enero de 2010 (día 14, para ser exacto), respuesta a la solicitud de colaboración en “Pepillo y Juanillo” (que registré en el ayuntamiento el 8 de enero). Libro que se presentó el 23 de abril en la Sala Francisco Álvarez Abrante de La Perdoma, porque el ayuntamiento orotavense sí colaboró. En esa fecha, como es lógico deducir, no estaba aún embarcado en el siguiente proyecto: “Potajito de cuentos” (les adelanto una bella ilustración de Marianella Aguirre, ¿a que sí?). ¿Cómo me pudo contestar en enero de algo que le solicité en mayo? Ni que fuera usted adivino. El mezclar las cosas suele traer malas consecuencias. Y para un político, aunque usted lo niegue sistemáticamente, mucho más.
Respondió, además, que tiene encargado a la responsable de la Biblioteca Municipal (Pili, lo dijo usted, no yo) que adquiera ejemplares de los autores realejeros. No lo entiendo. ¿Los compra después de editados, a precio de librería, cuando le pueden salir a mitad de precio, y obtener, por lo tanto, el doble de volúmenes si se suma a la iniciativa de las entidades particulares? Se le explica, por activa y por pasiva, que el libro se va a editar. Las empresas colaboran con la cantidad que estiman conveniente y en función del montante económico, la editorial les suministra, a un precio bastante módico, equis libros. Si el ayuntamiento se sube al carro, echando mano a la partida presupuestaria con la que cuenta la biblioteca, a buen seguro que podrá conseguir, como mínimo, el doble de lo que a posteriori lograría. Es así de simple. Y con la ventaja añadida de que el escudo municipal aparecerá signado en la contraportada del libro. Siento enormemente que no lo vea. Más claro, el agua (menos cuando la cortan para arreglar algo).
La guinda: “Jesús Manuel no se puede quejar”. ¿He sido, pues, privilegiado? ¿Dónde, cuándo, cómo y por qué, please?
Con respecto a que se barajó mi nombre como posible pregonero de las pasadas fiestas, indicarles que estuve hablando días pasados con la Virgen del Carmen y me agradeció el detalle del bando, de haberla nombrado Alcaldesa aquella Corporación que me correspondió presidir y de haber sido Mantenedor años ha. Con ello voy debidamente servido. No pretendo ni aspiro a protagonismos. Me conformo con bien poco. Eso sí, persistiré en la escritura y presentando proyectos. Mientras la editorial no me los rechace, seguiré pensando que algo de utilidad tendrán. Y, a poder que yo pueda, como decía mi abuela, esgrimiré idéntico procedimiento, porque entiendo que saldremos todos beneficiados: editorial, colaboradores y un servidor. Adiós.