domingo, 26 de septiembre de 2010

Una vez más, gracias

Ustedes lo hicieron posible una vez más. La sala Francisco Álvarez Abrante, con una muy notable asistencia de público, fue el escenario de la presentación de una nueva criatura literaria: Potajito de cuentos. Daba comienzo así el desarrollo de un amplísimo programa de actividades enmarcadas en las Fiestas de La Perdoma 2010. Una entusiasta comisión, bajo la dirección de Luis Melo, ha pretendido poner especial énfasis en la faceta cultural. Uno no solo se alegra de que así sea, sino que agradece infinitamente el que le hayan brindado la oportunidad de ser el punto de arranque. Gracias amigo por todas las facilidades recibidas y por ese ‘detalle’. Ten la completa seguridad de que los que fuimos parte activa del pistoletazo de salida lo guardaremos en lugar preferente.
Salvador García fue el encargado de la ceremonia de acogimiento civil, permítaseme el símil con la que se lleva a cabo en el ayuntamiento de Ingenio. Nos trasladó al ‘cuentisueño’, ese fiel de la balanza entre lo racional y lo irracional, entre lo deseado y lo experimentado, del que escribiera Mario Benedetti. Salvador incidió en una característica que previamente Elena Morales, responsable de prensa de Ediciones Idea, había destacado: la extracción de voces y términos, locuciones y canarismos, para introducirnos en la acción del cuento. Algo que, efectivamente, ha llamado la atención, pero que este ‘hombre del campo’ encuadra en lo cotidiano de su existencia.
Para reforzar su convencimiento, Salvador abunda: En efecto, Jesús Hernández García se alonga a este género después de novelear y estar de palique. Combatiendo la calufa o el pelete, según se tercie, con un pepito y una par de buches para no enyugarse después de un buen enyesque. Le gusta el boncho, aunque al cabo le entre la chaflija y quiera volver al chozo para saciar siquiera con una tacita de hierbahuerto y no amanecer jareado. Todavía usa un creyón para subrayar lo llamativo y frunce el ceño cuando se encuentra con alguien desempercutido. Se enroña, claro que sí, cuando algún locutor o político suelta un barbarismo en las ondas. Y como ya colecciona un fleje de entradas en su blog, sigue golifiando por esa red inacabable ahora que tiene tiempo y ve la vida privado.
En la sala se hallaban Pepe, el mecánico; Ángel, el maestro y Benito, el jardinero. ¿Y qué?, me dirás tú. Pues los tres son protagonistas de sendos cuentos. Pepe era el único que ya lo conocía de un tiempo atrás. Narración que bien pudo ser presentada, como lo fue Juan (el agricultor), a uno de los concursos de cuentos navideños que se convocan en el Valle. Porque algo de navideño tiene. Me apena que Pepe se haya quedado disgustado, pues cuando fue a adquirir tres libros (el suyo y el de sus hijos, según me señaló después), una vez concluido el acto (sus palabras fueron: no me iba a levantar a la mitad), se quedó con tres palmos de narices al comprobar que ya había hecho mutis por el foro el encargado de la venta de ejemplares. Y como le ocurrió a más personas, a uno solo le queda manifestar que hay cosas que no entiende. Después de firmar unos cincuenta ejemplares, amén de los “ya me lo firmarás otro día”, es triste que alguien se vaya para casa con la desilusión de no haber visto cumplido el objetivo por el que acudió a La Perdoma. Lo arreglaremos, Pepe, lo arreglaremos. De Ángel y Benito, de Benito y Ángel, algo se terciará en el futuro.
Se agradeció, obviamente, la generosidad del ayuntamiento villero, que contó con la presencia de su alcalde, primer teniente de alcalde y varios concejales (así como una amplísima representación del grupo socialista del ayuntamiento realejero), al poner a disposición la sala y el equipo de sonido para la posterior actuación de la escuela de la Agrupación Folclórica de Higa. A los responsables de esta última se le transmitió la voluntad para colaborar en todo aquello que consideren conveniente. Y a Marianella Aguirre, la ilustradora, la que da vida a los cuentos, la promesa de encontrarnos inmersos en nuevas aventuras.
Ahora corresponde ‘descansar’ para poner en orden los proyectos que puedan irse haciendo realidad a partir de 2011. Algunos de los cuales está simplemente a falta de pequeños detalles. Y recapacitar acerca de esas posibles publicaciones y la manera cómo deben ser enfocadas. Para perfilar, en la medida de nuestras humildes posibilidades, algunos deslices. Como el que Pepe, Antonio, Basilio… se hayan quedado sin el libro. Sí, ya lo sé, estará en la librería, pero ellos fueron a buscarlo en el acto de la presentación. Y querían tenerlo desde el viernes en la noche en casa.
Hoy le he “robado” la fotografía a ‘valletaoro.com’. Cuando me remitan otras, y así será, intentaremos ubicar alguna más.
A los que estuvieron presentes, muchas gracias nuevamente. ¿Y a los que no? Como decía alguien: el que fue, fue, y el que no fue, no fue. No le demos más vueltas.