viernes, 15 de octubre de 2010

¿Solo Milagros?

El pasado miércoles (anteayer) fui al Hospital Universitario de Canarias. Tardé algo más de hora y media. Pero llegué. Milagros Luis Brito debía viajar a La Palma para presidir el acto oficial de inauguración del curso en el IES José María Pérez Pulido (Los Llanos de Aridane), pero no consiguió acceder a Los Rodeos por “atasco en la carretera del Norte”, según su gabinete de prensa. Mentira cochina. Cola (atasco) sí había, pero soluciones también. Hasta en cuatro ocasiones los pacientes sufridores tuvimos que dejar paso a dos ambulancias y dos coches-patrulla de la Guardia Civil que con sus señales luminosas y acústicas… (ya me entienden), demandaban la oportuna urgencia (porque es una autopista y no carretera). Esa era una primera opción para toda una consejera del Gobierno. La cantidad de motos que circulan entre las dos filas de coches es impresionante. Segunda opción para doña Milagros (quién la iba a conocer con el casco enfundado). Y resta una tercera –salvo que a ustedes, estimados fisgoneadores, se les ocurra alguna más–: el helicóptero de Paulino. Así que disculpas tontas, no. Si se temía el abucheo y el contemplar pancartas, camisetas con ciertas alusiones y crespones negros, una simple diarrea (la mental ya la tiene permanentemente) hubiese arreglado el entuerto.
He recibido varios cientos de ‘emilios’ que hacen referencia al caótico inicio del curso. Desde todos los sectores y desde todos los ángulos posibles. Pero recuerdo asimismo la sentida defensa de un comienzo de curso ejemplar que escuché en unas declaraciones de la presidenta de Fitapa en Radio Club. Por las que, me imagino, el mismísimo presidente (Paulino Rivero Baute) tuvo que felicitarla (o premiarla con una reunión del Consejo Escolar de Canarias en… pon tú el sitio).
Están convocadas unas manifestaciones en contra de los brutales recortes habidos y de un plan de sustituciones de dudosa legalidad. Y los correos aludidos en el párrafo anterior siempre inciden en la necesidad de hacerlo saber a padres y alumnos. Miren, no sólo los padres están acomodados, sino que el vaciado de competencias a que están sometidos los consejos escolares hace posible que el éxito de la política de este conglomerado de intereses personales, más conocido como pacto CC-PP en estas ínsulas cada vez más baratarias y sanchopanceras, esté más que garantizado. Máxime cuando cuentan con la terrible ventaja de poder callar con cualquier prebenda las voces lastimeras de quienes dicen representar un fundamental sector de la comunidad educativa como son madres y padres de los alumnos.
La Federación de AMPAs Benahoare critica con dureza la postura de Milagros y pide la intermediación de Paulino. Eso, salir de Guatemala para meterse en ‘Guatepeor’. Esta Federación (leo en la prensa), que en los últimos dos años ha recibido algunas críticas por lo que muchos entendían como "pasividad" frente a los problemas en Educación, habla abiertamente de "un caldo de cultivo adecuado para que se produzca una revuelta social", del que dicen "en nada ayudará a nuestro sistema educativo". Si eso lo dice esta organización palmera, tildada de pasiva, me pregunto qué calificativo habremos de asignar a su prima hermana tinerfeña (Fitapa), a la que le surgen “competidores” –y con fundada razón– desde amplios sectores de madres-padres que no se sienten, en manera alguna, representados por aquélla. Y mucho menos identificados con sus cómodos planteamientos. Y es normal. Y lo vengo criticando desde aquellos lejanos años (yo también estuve en esos mundos) en que Grette Mollo dejó de tener hijos en edad escolar. Y siguió, siguió y siguió. De qué nos vale el que ahora la actual presidenta haga acto de presencia por fuera del CEIP Agustín Espinosa (Los Realejos) y prestarse a declaraciones del bien quedar, si luego no se da el callo donde debe darse. Pero mientras padres y madres, con hijos en colegios e institutos, sigan con esta permisividad y pasotismo (pensando que en la guardería están debidamente recogidos; si es posible, mándenmelos a casa al atardecer cenados y con el pijama puesto), la consejería seguirá bailando sobre una pata sola. Y para ese meneíto, Milagros y Paulino, Paulino y Milagros, que tanto monta, se prestan una barbaridad.
Es de manual a tomar de modelo el texto que transcribo: La normativa de organización de los centros, que nadie denunció en su momento por "no leer la letra pequeña" consigue, aseguran sindicatos y asociaciones de padres de alumnos, que "la atención a los padres y madres por parte del profesorado, las tutorías del alumnado y la propia participación que deseamos realizar en los centros desde las AMPAs se vea reducida o limitada". ¿Y de quién es la culpa? ¿Qué papel juegan los sindicatos en este potaje? ¿No conocen sus dirigentes los borradores antes que nadie? ¿No está entre sus cometidos el negociar?
Pero me queda otra duda: ¿no se presupone que los equipos directivos (en los que al director se le han ‘concedido’ todas –y más– las atribuciones en la organización y marcha de sus centros) han debido “leer” esta normativa antes del 1 de septiembre? ¿O es que seguían de placenteras vacaciones en la Playa de San Marcos, mero ejemplo? ¿O pensaron pasar del tema y si había sublevación del populacho, se nombraba una comisión que estudiara el particular? ¿Por qué no se plantan en bloque (deben ser unos cuantos centenares en Canarias) y presentan la dimisión con carácter irrevocable? ¿O quiero pensar que la golosina del complemento en el sueldo, junto a las muchas horas de despacho, es motivo más que suficiente para convivir con estos pequeños inconvenientes, con estas piedritas en el zapato? Por supuesto que hay excepciones. Y muy honrosas. Conozco varias decenas. También estoy al tanto del otro grupo. Por ello escribo (que no digo), para que quede constancia.
Entiendo que debemos aprender a no estar barriendo siempre para arriba porque algún día nos va a caer la mierda encima y nos va a matar de asco. El mismo que me da tanto político fantasma, tanto sindicato falso (UGT olvida Fundescan; el STEC corre tupido velo de cuando ellos gobernaron…), tanta asociación para mendigar subvenciones que acaban siendo mal utilizadas, y tanto equipo directivo ‘figurín’ que termina más acomodado que el propio gobernante al que ponen en solfa (para general regocijo de los estudiantes poco dados a ejercer de tales).
Añaden ustedes lo que estimen pertinente. Yo estoy ya jubilado. Pero lo que está a la vista… Hasta mañana.