sábado, 16 de octubre de 2010

Tres eran tres

La primera. Cuando redacto estas líneas aún no se ha fallado El Planeta. Pero acabo de leer en cierto periódico: Todo ya está listo para conocer esta noche quién es el ganador del Premio Planeta de Novela 2010, expectación que en Tenerife se ha visto acrecentada tras conocerse que entre los diez textos finalistas se haya uno escrito por el alcalde de Güímar, Rafael Yanes. Si te llamó la atención ese “haya”, te diré que a mí también. Y si el que escribió ese portento se “haya” bien “hayado”, indicarle con todos mis respetos que me ‘hallo’ confundido, patidifuso y estupefacto. Compruebo que la lucha en los centros docentes para hacer comprender al alumnado que hay verbos y verbos, no ha surtido mucho efecto, pues si en las redacciones de los periódicos ocurren estos desaguisados, ¿qué dejaremos para otros círculos (y cuadrados)?
Ya hoy sábado (para ustedes) estaremos al tanto de lo acontecido en Barcelona. No obstante, y me adelanto al posible resultado, el amigo Rafa se “haya” entre los grandes. Y, a buen seguro, te “hayarás” como un chico de nuestra época con zapatos nuevos. Ojalá me haya quedado corto en esta alabanza y mañana (domingo para ustedes) deba rescatar el tema.
La segunda. Pretende la Consejería de Educación que el índice de participación de madres y padres en las próximas elecciones para la renovación parcial de los consejos escolares alcance un porcentaje digno. Dicen los representantes gubernamentales que en el pasado proceso electoral apenas se obtuvo un 10%. Y yo juraría que menos aún, pero he de fiarme del dato. Pero como el censo está formado por ambos cónyuges, viene a resultar que ese guarismo no señala que al menos la décima parte de las familias hayan ejercido su derecho al voto. Lo que es, a todas luces, más que insuficiente, triste y lamentable. Es síntoma evidente del escaso papel protagonista de las Ampas en los centros, de la casi nula participación en la vida de la comunidad educativa. Y digo más: el elevado porcentaje del alumnado viene dado por tratarse de una novelería y de un escaqueo de clase durante al menos media hora, para ir a depositar una papeleta que contiene el nombre de unos candidatos a los que ni siquiera conocen. Únanle el escaso interés de muchos equipos directivos por la potenciación de este proceso y queda signada la figura de unos consejos escolares venidos a menos. La normativa que regula el procedimiento es puenteada en infinidad de ocasiones porque hay que llenar muchos papeles, incluso venir por las tardes. En indeterminados casos ni votación se realiza. Lastimoso.
La tercera. Persisten los socialistas en dirimir sus diferencias en los medios de comunicación. Creo que se lleva la palma Radio San Borondón, lugar en el que Pedro Anatael Meneses tiene acomodo fijo. Pero no se quedan atrás las denominadas redes sociales, verbigracia, Facebook. Donde los apoyos a Eligio Hernández proliferan. Porque a nuestro abogado se le ocurrió manifestar que no hay democracia interna en los partidos. Y al peculiar ejemplo se agarran los seguidores de Santiago Pérez (ahora callado como un tuso, pero jugando sus cartas en la sombra). Y me da pena el observar cómo un buen chico de La Guancha, por muchas diferencias que tenga con Fidela y Grillo (tampoco fue este último santo de mi devoción), está meando por fuera de la bacinilla. Cuando uno está ‘apuntado’ en un partido político, o estás (con todas las consecuencias) o no estás. Yo he elegido no estar y por eso puedo escribir y hablar con toda libertad. Pero si estás y no compartes tal o cual proceder, existen dos opciones: discutirlas en los foros adecuados o hacer lo que yo. Pero en misa y repicando, no. Y este torpe, pero algo experimentado (cuestión de años), está cansado de machacar en hierro duro. No obstante, ustedes, los militantes, el espejo en que la ciudadanía debe contemplarse, continúan disparándose para general regocijo de un PP que, insisto, van a ganar sin necesidad de salir de casa. Ahí está Cristina Tavío con la boca “desvarada” y los ¿socialistas? haciéndole el juego. Cojan un fisco de vergüenza, carajo.
Eligio no es ejemplo de nada y mejor estaría calladito. Que ha sido el mayor trepa habido y por haber. Lo reto a que publique aquella carta que dirigió al entonces secretario general de la agrupación socialista realejera cuando esta (reunida en asamblea) le reprochó su nefasta actuación durante el triste incendio forestal de 1983.  Sigan con los espectáculos y me van a obligar a escribir mis memorias. Pónganse a trabajar codo con codo y dejen la escopeta en casa. De lo contrario tendremos CC y PP para rato. Y para más inri, estos últimos no solo se han erigido en significados valedores de la clase obrera ante la opinión pública, sino que, además, se lo restriegan en sus narices cada dos por tres. Denigrante. ¿Jugamos un ratito al todos iguales?
PD. Cuando tenía cerrado el ‘negocio’, me llega la buena nueva de que unos militantes históricos del PSC (entre ellos el Pollo del Pinar) también se suman a las comparecencias públicas (con el ventilador de los medios de comunicación en funcionamiento). Antonio Martinón está acostumbrado. En una anterior ocasión hasta yo me aproveché de un almuerzo en Playa Jardín. Eso sí, asistí como simpatizante, aunque no conté ni un chiste. Tétrico y sus sinónimos: sombrío, lúgubre, fúnebre, funesto, luctuoso, trágico, macabro, lastimero… Tan rica la lengua como pobre el espectáculo de un partido de lo más partido (otro sinónimo: fragmentado).