miércoles, 17 de noviembre de 2010

Fiestas y veladas

La teníamos prevista para ayer, pero la actualidad era el premio concedido a Juanjo y a él le dejamos el hueco. Qué menos.
Alegan algunos que los periódicos son carne de basurero o, lo más, elementos susceptibles de pasar a formar parte de recipientes o contenedores para un futuro reciclaje. Pero el sumergirse en colecciones y hemerotecas supone el contrapunto a la historia de libros y enciclopedias. Sería –y es– otra manera de visiones retrospectivas…
El periódico independiente, de información general, noticias y telegramas de España y el Extranjero, Diario del Norte, editado en Puerto de la Cruz y dirigido por el maestro nacional Esteban Hernández Baños, titular de una de las dos escuelas de niños existentes en la vecina población, nos sorprendía el 21 de julio del año 1908 con el Programa de los festejos en honor a Nuestra Señora del Carmen del Realejo Bajo, conocidos también por la “fiesta de los marinos”, en una amplia reseña del corresponsal D. Gonzalo Siverio Hernández.
Día 25 de julio, sábado. 
A las 3 de la tarde, solemnes vísperas en el Santuario de Nuestra Señora, el cual para todos los actos religiosos estará regia y primorosamente ornamentado con sus mejores galas.
A las 8 de la noche, nombre a la Santísima Virgen, con exposición claustral.
Día 26 de julio, domingo.
A las 10 de la mañana, solemne tercia y misa con vestuarios, haciendo de Preste el celoso y digno Párroco D. Manuel Hernández Reyes, cantándose la misa del maestro Bordesse, por los Sres. Miranda (D. Vicente y D. Francisco) y ejecutada al armonium por el Sr. Díaz González (D. Sebastián).
A las 3 de la tarde, concierto musical en la plaza de San Agustín, por las notables bandas municipales de la Orotava y Puerto de la Cruz, que dirigen los Sres. D. Tomás Calamita y D. Luis Sánchez, respectivamente, en el elegante y artístico templete de nueva construcción, confeccionado por varios jóvenes de este Realejo Bajo, bajo la dirección del maestro carpintero D. Manuel Rodríguez Álvarez y del aventajado joven pintor D. Cándido Chaves Estrada.
Terminado este concierto, a las 5 y media de la tarde, vísperas y sermón del R.P. Superior del Colegio del Pilar, D. Cosme Lorente, y seguidamente saldrá en procesión la venerada y simpática imagen de su Santuario, en hombros de los marinos de Puerto de la Cruz, recorriendo el trayecto de costumbre, que se hallará artísticamente adornado con mástiles, gallardetes y banderolas, e infinidad de arcos triunfales, acompañada del Clero Parroquial, Comisión del Ilustre Ayuntamiento, hermandades del Santísimo y de Nuestra Señora, Guardia civil, las citadas bandas de música y de un gentío inmenso de estos Realejos, Puerto de la Cruz, Orotava, Rambla, Guancha y otros pueblos. Durante la procesión se quemarán multitud de cohetes voladores y tronadores, y piezas de fuego de artificio elaboradas por los afamados pirotécnicos de esta localidad.
A las 9 de la noche, concurrido paseo en la referida plaza de San Agustín, que estará, lo mismo que las calles adyacentes, perfectamente iluminada a la veneciana, amenizado por las mencionadas filarmónicas, quemándose en los intermedios vistosos y escogidos fuegos artificiales y elevándose globos aerostáticos.
Día 27, lunes.
A las 10 de la mañana, solemne misa del maestro Calahorra, cantada por varios aficionados de estos Realejos y acompañada al armonium por el referido Sr. Díaz González, con sermón de promesa, pronunciado por el mismo orador sagrado.
Terminado este acto religioso, y durante todo el día y parte de su noche, habrá, como fin de fiesta, los acostumbrados regocijos populares con aires del país y bailes en el Casino “El Recreo” y otras casas particulares.
Acaba la amplia información con la siguiente nota: ‘La suntuosidad de estos festejos se debe, principalmente, al activo y celoso Mayordomo D. Vicente Hernández García, que no ha perdonado ocasión ni medio alguno para que resulten lo más esplendorosos posible’.
Se habrá podido comprobar que primaba lo cultural, fundamentalmente la música. No es de extrañar que pueda aplicarse una vez más el viejo adagio que dice “de casta le viene al galgo”. Y ejemplos significativos hasta el día de hoy. Sólo una pincelada del ejemplo de varios jóvenes de Realejo bajo animados de los mejores deseos y dando gallarda prueba de sus sentimientos humanitarios, que organizan una velada, con objeto de allegar recursos para la fundación de un hospital en el que el desvalido pueda encontrar cariñoso refugio y eficaz asistencia. Al brindar sus columnas para todo lo que pudiera redundar en favor de tal propósito, El Liberal, periódico portuense de la tarde, incluía el 16 de agosto de 1913, el programa de dicha velada. Van unas pinceladas:
Pasodoble del episodio cómico-lírico “El chaleco blanco”, música del maestro Chueca, por varios niños y niñas de la localidad, acompañados al piano por la Srta. Dª. Ángeles Camacho de Melo.
El bonito cuadro de costumbres lugareñas, en un acto y en prosa, original de D. Ricardo Monasterio, titulado “El señor Gregorio”, desempeñado por las Srtas. Adela García Estrada, Margarita Chaves Estrada y Juana Espinosa y los señores D. Agustín y D. José Espinosa, D. José Albelo, D. Domingo y D. José Hernández y D. Manuel y D. Fernando Espinosa.
“Dúo de Anita y el Conde”, de “El príncipe casto”, cantado por los hermanos Srta. María y D. José García Estrada, acompañados al piano por la Srta. Juana Espinosa.
“Coro del abanico”, de la zarzuela “Cura de señoras”, del maestro Nieto, por las Srtas. Carmen y Concepción Pérez, María y Carmen Hernández, Carmen Albelo, Isabel González, María Rosado, Concepción y Nieves Hernández y Carmen González.
El sainete en un acto y en prosa titulado “La misma cara”, desempeñado por las Srtas. Adela García Estrada, Margarita Chaves Estrada, Juana, Carmen y Dolores Espinosa y los señores D. José y D. Agustín Espinosa y D. José Albelo.
Si alguno de ustedes conoce a los descendientes de los mentados, ya sabe. Sé de una tal Margarita Rodríguez Espinosa que quelque chose me ha comentado. ¡Ah!, algo de esto leí en cierta ocasión en la plaza de San Agustín, sí en esa de la foto.