domingo, 24 de abril de 2011

De candidaturas

Ya son oficiales las candidaturas a las diferentes instituciones públicas en estas próximas elecciones del mes de mayo. Las respectivas publicaciones en los boletines oficiales (BOP para Cabildos y Ayuntamientos y BOC para el Parlamento) han marcado nuevo hito en esta calendario. Por las cercanías hallamos que en La Orotava y Puerto de la Cruz se presentan 7; en Los Realejos (PP, PSOE, ANC, IU y CC-PNC-CCN) y San Juan de la Rambla lo hacen 5 y en Santa Úrsula 4 (Partido Judicial de La Orotava). Como existe el tope del 5%, puede que alguna de ellas no alcance tal porcentaje y deberá quedarse fuera del reparto y sabrán de la Ley D´Hont por lo que dice la Wikipedia.
Los Realejos, con algo más de cuarenta mil habitantes, tiene casi el doble de habitantes que La Gomera. Y en esta isla, con seis municipios, encontramos la siguiente propuesta electoral para que la ciudadanía elija: Agulo y Alajeró: 4 candidaturas, Hermigua y Vallehermoso: 4 y Valle Gran Rey y San Sebastián: 5. Si nos situamos en Valle Gran Rey, pueblo con unos cinco mil habitantes (calculo un censo electoral de unos tres mil quinientos), observamos que se presentan esas cinco candidaturas aludidas. En cada una de ellas, 13 candidatos más los correspondientes suplentes, pongamos unos ochenta. Eso supone que a cada pretendiente al puesto de concejal le corresponde convencer a unos 44 electores. Y como el 5%, tope a alcanzar para poder optar a la división, lo sitúo en unos 175 votantes, la formación del futuro ayuntamiento se presenta bastante entretenida.
Dicen que “pueblo chico, infierno grande”. Y como asiduo visitante de los rincones por los que debió transitar Hautacuperche, creo que esta excesiva radicalización de los asuntos más triviales no conduce a nada positivo. Estas peleas y luchas intestinas, que muchas veces trascienden de lo meramente político para derivar en, incluso, enemistades familiares (algo normal en un territorio tan reducido y de tan escasa población), que luego se trasladarán, inevitablemente, a la gestión en los respectivos ayuntamientos, constituyen espectáculos poco gratificantes. Y lo manifiesto desde la óptica de un pueblo tinerfeño en el que cualquier barrio o núcleo (Realejo Alto, Realejo Bajo, Toscal-Longuera, La Cruz Santa, Icod el Alto…) puede ser uno de esos municipios colombinos. Y no es que por aquí seamos más santos que los que hemos tenido esta semana procesionando por nuestras calles, pero se nos hace realmente difícil comprender este tipo de comportamientos. No atisbo que con los mismos podamos alcanzar ese grado de credibilidad que se requiere en estos momentos en que la política no está demasiado bien vista. Dando, además, la impresión de que estamos moviéndonos en el sentido contrario. Luego son los primeros en poner el grito en el cielo cuando comprueban que los índices de abstención alcanzan cotas elevadísimas. Dejémoslos estar.
Y unas pinceladas de otros asuntillos:
Tanto jaleo con el muro del parque que rodea el drago de Icod y viene a resultar que el Tribunal Supremo avala toda la ejecución de la obra. Armar bulla para esto.
Consejo a los colegas para que titulares de informaciones periodísticas no den más crédito a los derrotados que a los vencedores. No parece lógico reforzar este tipo de tesis, porque puede dar la impresión de que perder es más rentable que ganar.
“Mi reto como futuro alcalde de Yaiza es generar empleo estable”. Lo manifestó el candidato de Coalición Canaria a la alcaldía de ese municipio conejero. Mientras, el del Partido Popular a la de Arrecife decía: “El empleo no lo genera directamente el ayuntamiento, sino las sinergias que se crean y contribuyen a que la economía vaya mejor”. Después que inventamos palabrejas supuestamente bellas (sinergias, implementar, compeler, empatía y otras allegadas), nos han entrado unas terribles ganas de fardar e iterar tanto que no somos capaces de arrostrar y al no morigerar absolutamente nada, caemos en la estulticia de pensar que los ayuntamientos pueden ser capaces de acabar con el paro. ¿A qué han estado esperando? Máxime, lo decíamos hace unos días, si la mayoría repite. Cuando corresponde cargar responsabilidades, solo conozco un culpable. Tú lo has pensado.
Hasta después.