lunes, 25 de abril de 2011

Realejos de ayer mismo (4)

Hoy vamos de deportes, algo raro en este blog. Mi amigo Basilio va a pensar si le estoy haciendo la competencia a su “Realejos Deportivo”, y nada más lejos de la realidad. Aparecerán nombres y ‘figuras’ del balompié de los que todavía restan ecos y comentarios por plazas y rincones. Corresponden todas las anotaciones al periódico deportivo Aire Libre. En la primera ilustración, la esquela por el fallecimiento del médico don José García Estrada. En las otras dos fotografías, ya reproducidas en otros medios, futbolistas de aquella época. Entre ellos, el varias veces aquí mentado Sedomir.
El 15 de septiembre de 1946, página 2. Sección Ecos del Valle, firmado por Bonifacio:
Sedomir, Sedomir / portero de la portería / hay quien te empuja hacia el Puerto / y quien a la Orotava te guía… / ¡¡y tú viviendo en el Realejo!!
Encontramos el 28 de abril de 1947, página 2, bajo el título ‘El fútbol en el Realejo’:
“Sigue en auge el fútbol en el Realejo Bajo. Hay verdadera afición en nuestra juventud. Los chicos, siguiendo el lema «la unión hace la fuerza», se han unido, pasando a formar parte del equipo del casco, que ha tomado, el nombre de «Tinerfe», los mejores del de San Agustín («Teide»). Ya tienen entrenador, el ex-jugador don Antonio Rodríguez González, y han formado su primera Junta Directiva. En el Estadio del Realejo Alto se jugaron el domingo dos partidos: Teide-Botánico (del Puerto de la Cruz) y Tinerfe, equipo de Educación y Descanso de Icod. El primero resultó un tanto aburrido y con poca calidad de juego, venciendo el Teide por 4-0. El otro resultó bien, en lo que cabe. El juego estuvo nivelado, aunque venció el Tinerfe por 4-2. El primer tiempo terminó con empate a 2, marcándose en el segundo tiempo los dos restantes, uno de penalty. Se alinearon así; Tinerfe: Gonzalo (Tomás); Manuel, Elías (Benigno); Foriano, Hernández, Alberto (Elías); Platero I, Ángel (González), Jorge, Vera (Julio) y Pancho. Los de paréntesis, en la segunda parte.
El de Icod: Martín; Conrado, Sabina; Zarza, Durante, Claudio; Fuente, M. Ángel, Tosco, Antonio, García. Arbitró excelentemente Sedomir. Los mejores fueron Pancho, Ángel y Hernández, de los locales, y M. Ángel y Tosco de los icodenses. La afición va respondiendo, pues un buen número de espectadores presenció los partidos. A. H”.
Y el 5 de mayo de 1947, página 4:  Título: ‘El fútbol en la zona norte’. Subtítulo: ‘Hagamos cantera y salvemos la crisis’.
“El principal obstáculo y causante de la crisis futbolística que sufrimos, a mi modo de pensar, es el siguiente: La organización de equipos con elementos fuera de la órbita local y superiores, en gastos, a los recursos de la Sociedad. Mal principal, del que derivan otros.
La afición, ciega y embriagada con su esfuerzo heroico, no atiende a razones y, fanáticamente, piensa en cosas raras, que al desvanecerse les irrita y les hace olvidar su amor al deporte. El traer jugadores forasteros –guiados por su nombre y no por su rendimiento–, posterga a los jugadores locales, y éstos, jóvenes y con bastante porvenir, se hastían y retiran, definitivamente de la vida deportiva. El olvidar su calidad de modestos, les hace funcionar como profesionales y aspiran, tontamente, a cosas que sólo se hallan a base de constancia y sacrificio, consiguiéndose solamente deudas y agobios.
Meditemos en el pasado, en los primeros años del fútbol. Antes se formaron buenos jugadores y se gozó de excelentes tardes de fútbol, en las cuales, hubo derroche de afición y momentos de gran alegría, porque todos eran los mismos –jugadores, directivos y aficionados– y a todos les interesaba su equipo.
Acabando con estos males, devolviendo a nuestro fútbol su categoría de amateur, la crisis quedará vencida y, en breve tiempo, volveremos a ver lo que vimos hace algunos años. Para ello hace falta que la afición joven –exenta de egoísmos– tome la dirección de los clubs y empiece la reorganización. Sólo hace falta actuar; no hay que reparar en la parte económica; por experiencia sabemos que un club de segunda o tercera categoría no tiene grandes gastos: reparación de material y un par de desplazamientos.
Hay que fabricar los viveros. Se debe seguir el ejemplo del Puerto de la Cruz, que, aunque la afición no corresponde, a base de sacrificios sostiene un equipo de segunda categoría y un Campeonato Juvenil, en el que intervienen seis clubs. Así, organizando en cada barrio un equipo, los pueblos crearán su cantera, y dejarán de argumentar lo que ahora: «No puede haber equipo, no tenemos jugadores».
Para que se cumpla esto, para que el fútbol prospere, la afición se debe mover y no mostrarse indiferente. La retirada y la censura de café no conducen a nada; la presencia en el campo, la ayuda material, es le que hace falta, lo que lleva a algo práctico. Esperamos que así ocurra y que esta modesta opinión sea acogida por los que ven el fútbol como nosotros. Lorenzo Abreu”.
Hago un pequeño inciso para preguntar: ¿debemos aplicarlo ahora también en algunos casos bien significativos, por ejemplo el CD Tenerife?
Pasamos al 9 de junio de 1947, página 2: ‘Fútbol en el Realejo’.
“En el Realejo Bajo, un grupo de aficionados encabezados por el ex jugador Antonio García González, han creado el club Tinerfe, que cuenta con promesas del fútbol, donde el C. D. Norte de Tenerife puede tener un vivero estimable.
Aunque faltos de entrenamiento todavía, los muchachos apuntan excelentes condiciones y es preciso no se desanimen y continúen su preparación con vistas al futuro. Amador es un buen meta, muy seguro; excelentes los defensas Benigno y Manuel; los medios Elías, Foriano y Manuel responden con eficacia, y la delantera Francisco, Jorge, Paco, Acosta y Ángel quizá admita algún cambio, pues los suplentes Alberto, Platero, Julio, Miguelito, Agustín, Toste y Vera, son también chicos que prometen.
La directiva de C. D. Tinerfe la componen: Presidente, don Agustín Hernández Hernández. Vicepresidente, don Rafael Siverio Díaz. Secretario, don Vicente García Hernández. Tesorero, don Manuel Pérez Siverio. Vocales, don Ángel Hernández Pérez, don José Siverio Hernández, don Francisco Hernández Hernández y don Ramiro Rosado Iglesias.
Los esfuerzos hechos hasta ahora es preciso continuarlos. ¡Ánimo y adelante! Un deportista”.
Y concluimos, por hoy, el 30 de junio de 1947, página 2, y en la misma sección titulada: ‘El fútbol en el Realejo’.
Debidamente encauzado sigue cultivándose progresivamente este deporte en el Realejo Bajo. Después de varios tanteos se ha llegado a un acuerdo por el cual se ha constituido la definitiva Junta Directiva, formada por elementos jóvenes. Es la siguiente; Presidente, D. Vicente Amador Hernández; vicepresidente, D. José Fregel R.; secretario, D. Vicente Siverio; vicesecretario, D. José H. Toste; tesorero, D. Vicente García Hernández; entrenador, D. Antonio Rodríguez González; vocales, D. Ángel Hernández Pérez, D. Cipriano Rodríguez, D. Manuel Hernández y D. Raúl Bethencourt. Asimismo se ha acordado el cambio de nombre para el «Tinerfe», tomando como el de Deportivo Español, del Realejo Bajo.
El pasado domingo, día 22, invitado por el equipo de Garachico, «Roque», se trasladó el «Español» a aquella villa, acompañado de numerosos coches de aficionados de este pueblo, para jugar un partido, en el cual nuestro equipo estrenó el uniforme (camisa blanca y pantalón azul), y en el que salió vencedor el conjunto de Garachico por 5-4, tanteo éste que no indica lo que fue el partido, pues por su mejor juego y acoplamiento el «Español» no mereció la derrota. El «Roque» alineó un conjunto muy superior en figuras, pero muy descohesionado: Gilberto; Eliseo, Juan; Antonio, Alfonso, Julián I; Feliciano, Carmelo, León, M. Ángel, Julián II. León (antiguo jugador del Portuense), Alfonso (del Viera y Orotava), Feliciano (del Price), M. Ángel (del Icod) y otros. El partido resultó muy movido por las alternativas de la goleada.
El «Español» se alineó así: Esteban; Manuel, Paco; Sinforiano, Toste, Alberto; Platero, Hernández, Jorge, Ángel, Pancho. En el segundo tiempo Miguelito sustituyó a Platero.
Alguno de los realejeros que tiene acceso a este blog seguro que reconocerá a más de uno de los citados. Ya sabe: hágaselo saber. Hasta la próxima.