jueves, 1 de septiembre de 2011

Gordejuela (9)

 …El depósito anteriormente citado, que se sitúa en el Realejo alto, tiene cabida para 22.000 pipas de agua, y el acueducto que parte de él prolóngase en una extensión de 12 kilómetros, recorriendo las fincas más importantes del Valle.
La obra, como se ve, es de considerable magnitud y honra, además de á su autor y compañeros de empresa, al valle de la Orotava, que con ella recibe fama y renombre, á la vez que incalculables beneficios.
Pero hay algo más admirable todavía en Gordejuela: sus múltiples nacientes, alineados á lo largo del risco como grandes chorros de una fuente prodigiosa... El agua brota á raudales de entre negras y estrechas hendiduras revestidas de helechos en sus bordes.
Parecen fauces de la montaña, mostrando sus dientes de piedra y amenazando al mar que socava sus plantas y osa destruirle en el vértigo de su oleaje...
Estos nacientes caudalosos, como si los presidiera un espíritu de obediencia y disciplina, penetran á la vez, con movimiento acorde y sereno, en la ancha atarjea que ha de conducir el preciado líquido á las máquinas... El hombre ha atentado allí contra la libertad de las aguas, y éstas, avergonzadas de su cautiverio, parecen que corren á ocultarse cuando se las mira fijamente.
El panorama ofrece también singulares atractivos. Bajo los nacientes, á 50 metros sobre el mar, grandes hileras de cañaverales ocultan las profundidades del abismo. Oyese en el fondo el ruido tumultuoso y ronco de las olas, y se adivina, pero no se ve, el espectáculo, que desde aquellas alturas infundiría pavor. Más allá de los nacientes, en la anchurosa playa de Fajana, el mar se muestra tranquilo, á ratos juguetón como un niño travieso corriendo sobre las finas arenas, á ratos demostrando voluptuosidad, como un ardiente temperamento que se desmayara adormecido en las aguas, entre el suave perfume de las algas marinas...
He ahí el espectáculo de Gordejuela; espectáculo donde la ciencia se hermana con la poesía y donde la vida parece que siente el soplo de la tragedia...
El Progreso, 18 de agosto de 1909, página 2:
“De segunda convocatoria celebró sesión ayer tarde la Corporación municipal, bajo la presidencia del Alcalde accidental Sr. Marti.
Concurrieron los concejales señores Sicilia, Martín, Crosa, Fernández y Hernández, Feria, Mandillo, Hernández, Alvarez, Dugour, Díaz Llanos, Pernaud, Peraza, Rumeu, Gil Roldan, Siluto y Guigou.
Entre otros, adoptáronse los siguientes acuerdos:
Manifestaciones y ruegos
Terminado el despacho ordinario, el señor Alcalde manifestó que se le han hecho proposiciones por D. Benito Pérez Armas para disponer de un abundante alumbramiento de aguas en Candelaria, que puede proporcionar diez mil pipas; 2.500 para el abasto público, y 7.500 para los agricultores.
El importe de las obras para la traída de las aguas ascendería á 500 ó 600 mil pesetas, siendo muy ventajosas las condiciones de pago, por intervenir en ello una respetable casa inglesa, cuyo representante llegará en breve á esta Capital, que da toda clase de facilidades á los Ayuntamientos.
También los representantes de las aguas de Gordejuela le han hecho ofrecimientos análogos, por lo que acordó la Corporación autorizar al señor Alcalde para que continúe las negociaciones que con tanto entusiasmo ha iniciado para dotar á la capital de agua abundante que tanta falta hace”.
El Progreso, 25 de septiembre de 1909, página 1:
“De ‘El agua para Santa Cruz’:
Al mismo tiempo que se vencían estas dificultades de trámite y expedienteo, imprescindibles rémoras para todos los problemas de interés local, el Ayuntamiento recibía proposiciones de empresas particulares para proporcionar agua abundante destinada al riego de nuestros campos. Una de ellas es de la Empresa de Gordejuela, cuya proposición daremos á conocer á los lectores una vez que se nos faciliten los datos que hemos pedido, y otra del señor Pérez Armas, á nombre de una Compañía industrial que explota las aguas de Candelaria”.
Las Canarias, 15 de octubre de 1909, página 2: Santa Cruz de Tenerife. La falta de agua, de una información firmada por Mariano Villalonga extraemos:
“Nuestro Municipio dispone hoy de 1.300 á 1,500 metros cúbicos de agua, que apenas dan para lavarte la cara: por eso se han hecho endémicas aquí ciertas afecciones, y el pueblo, si no tiene hambre, se abrasa de sed.
Nuestra capital necesita para higienizarse, para embellecerse, para ocupar dignamente la posición que ha conquistado, para ser rica y espléndida, para atender amorosamente al bienestar de sus 50.000 hijos, por lo menos, de ?1.000 metros cúbicos cada veinticuatro horas. Y esto se puede tener cuando nuestro Municipio quiera sin empréstito y sin dinero. Basta para ello que el Ayuntamiento vuelva los ojos á Gordejuela, donde brota un manantial de 9.000 metros cúbicos cada veinticuatro horas.
Creemos que sí se hace á la poderosa empresa de Gordejuela una oferta en que se le garantice por diez años el consumo de agua que Santa Cruz necesite, incluyendo las fincas que tengan atargeas del Ayuntamiento, el agua de Gordejuela la tendríamos aquí en dieciocho ó veinte meses á la altura de la Laguna, trayendo la vida y la riqueza. Esto es perfectamente factible y de pronta y rápida ejecución: cuestión de colocar la tubería”.
(continuará)