martes, 13 de marzo de 2012

El blog de Paulino Rivero

Escandaloso, ignominioso, vergonzoso, pernicioso, provocador, inmoral, pervertido, licencioso, deshonroso, abyecto, indecente, indigno, inmoral, indecoroso, ruin, incalificable, humillante…
Sus buenos treinta minutos estuve pensando en cómo titular el presente. No sé si el que he ubicado viene a ser el más llamativo, el que más famoso me haga. Me temo que no. Y no es que vaya yo a sumarme a cierta línea editorial que la ‘tiene cogida’ con nuestro presidente autonómico. Por la que le llueven sentencias condenatorias, por cierto. Espero no caer tan bajo. Pero Paulino está haciendo méritos para meterle una buena cadera y llevarlo al suelo de mandoble. Y cada adjetivo de la relación expuesta en el primer párrafo hubiese valido perfectamente para tal menester. Intentaré explicarme:
Posee nuestro hombre un blog. Y tiene al día el muro de ese invento de las redes sociales. Pero tú y yo –y por lo visto nadie más–, sabemos que él no tiene tiempo –capacidad se la presupongo, faltaría más– para mantenerlo en tan perfectas condiciones de actualidad. Los ‘negros’ también tienen su campo abonado en estas facetas tecnológicas. ¿Cómo? No te adelantes. Claro que tiene derecho –y el izquierdo– a entretenerse en estas boberías. ¿Puedo yo y no va a poder él? Faltaría más (por segunda vez). Lo que no le consiento es que se reía de mí de manera tan burda. O a lo peor piensa –si de ello aún le deja un resquicio su muy apretada agenda– que no nos damos (de) cuenta.
Y es que Rivero –¿o ya no te acuerdas?– nos espetó no ha mucho que los funcionarios éramos unos privilegiados en ‘los tiempos que corren’ por el mero hecho de disponer de un trabajo aparentemente seguro (vete tú a saber cómo queda esto de la reforma laboral). Y no conforme con tener un gabinete bloguero (¿se dirá así?) a su entera disposición, por si le parecía poco, ahora se publicita en los informativos de La Nuestra (como su propio nombre indica).
Un servidor, que estaba de un contento subido por estos portentos de telediarios y que se ‘tripiten’ (como ménimo) en las más de las ocasiones, ha observado últimamente que se han convertido, además, en un trampolín desde el que se cantan las excelencias del blog ya mentado. Es la desfachatez elevada a la enésima. Puede que sea obra y gracia de su íntimo amigo Willy (nueva denominación: Guillermo) para que no lo descabalguen de tan notable, y bien retribuida, posición. Y como los socialistas canarios, cual niños con chupete, se lo están pasando de maravilla, aquí ocurre de todo y no pasa nada; oiga, que no pasa nada. ¿No iba a nombrar uno el parlamento ese que está en Teobaldo Power? Minúsculo, por supuesto.
Según escribe el presidente en su blog (imágenes al canto), la Comunidad espera una definición, rotunda y tajante, de Mariano Rajoy… Y así, aunque sea el minutito de rigor, se incrementarán las visitas, aumentarán los amigos… Me apuesto 50 céntimos a que de este post no se van a hacer eco. Ni me dedicarán dos líneas en El Presidente responde. Por cierto, demanda un esclarecimiento de Mariano. Aguanta sentado, Paulino, que de pie te vas a cansar. Y cuídate, que este no miente. Como Zapatero. ¿Oh!, fíjate tú que ahora vende la reforma como arma para evitar otros tres millones de despidos. Habrase visto. Esa cantidad más, con o sin reforma, no hay cuerpo (país) que lo resista, porque pegamos un estampido y nos vamos TODOS a freír chuchangas.
Yo no sé a dónde demonios vamos a parar, pero esto va de mal en peor. Mientras, nos resta el lamento y la desesperación, porque hasta los propios sindicatos navegan entre dos aguas: defensa del trabajador o custodia de las subvenciones gubernamentales. El fin de semana pasado ya se atrevieron a dar el paso y convocaron una huelga general para el 29 de este mes. Y por una vez, y sin que sirva de precedente, me adhiero con plenitud y rotundidad.
Y como Gaspar Llamazares ha fundado dentro de IU un nuevo chiringuito llamado IA (Izquierda Abierta), el menda propone, ya que me dejó tres vocales, crear la UEO (Unión de Obreros Esquilmados). En potenciales afiliados no me gana ni los mayoritarios.
Acabo con dos boberías al margen del meollo de la cuestión. Me pareció ejemplar la postura del ayuntamiento tacorontero en la aprobación de sus presupuestos y voy a invitar a Bravo de Laguna a darse un  garbeo por La Gomera; le enseñaré las playas de Tapahúga (yo creo que debe llevar tilde), Enmedio y Chinguarime porque su insularismo barato lo está dejando en el ridículo más espantoso (por lo pronto le marqué la tarea de que se leyera la Iballa de Juan del Río Ayala). De nada.