sábado, 31 de marzo de 2012

Suma y sigue

El gasto desmadrado de las autonomías es en gran parte el causante del elevado déficit público, que tan caro nos está costando. Los parlamentos regionales, que suman en total 1.228 diputados en España, costarán en 2012, casi 400 millones de euros. Lo alarmante de la cifra es la discrecionalidad que va desde los 165.152 que cuestan los de La Rioja, a los 429.167 los de Canarias, los más costosos de toda España. Los de Andalucía con 109 escaños –frente a los 60 de Canarias– cuestan 427.982. La media está muy por debajo del coste de los parlamentarios canarios: 319.210 euros. Entre todos los parlamentos autonómicos salen por el doble que el Congreso y el Senado juntos.
A la numerosa nómina de diputados regionales que hay en España hay que añadir las no menos extensas plantillas de funcionarios al servicio de las Cámaras legislativas y una nutrida nómina de “colocados” por los partidos políticos, que incluye al llamado personal de confianza, asesores de todo tipo y los servicios de comunicación de los grupos parlamentarios. Y si a esto se añaden los ostentosos gastos en decoración de despachos e instalaciones, los costes de mantenimiento de edificios, suministros, telefonía –la factura global entre todos los parlamentos regionales es de muchos millones de euros–, coches oficiales, gastos de representación, así como viajes, dietas… etc., se comprenderá que este desorbitado gasto no hay economía que pueda soportarlo.
Pero con ser todo esto muy grave, lo peor, porque atenta a los cimientos de la propia Democracia, es que los diputados canarios se niegan a que sus retribuciones se hagan públicas –a diferencia de lo que ocurre con diputados a Cortes y Senadores– dando como pretexto que de conocerse sus cuantías podría afectar a la seguridad de Sus Señorías, confesando así que las retribuciones son tan desmesuradas, y más en los tiempos que corremos, que los parlamentarios temen una reacción extrema de los ciudadanos que ponga en peligro su propia integridad física.
Me temo que hoy no brillo por mi originalidad. Observarán que la cursiva de los párrafos anteriores algo querrá significar. Efectivamente, aunque a buen seguro que lo suscribimos tú y yo, viene a resultar que lo escribió Alfonso Soriano (el viejo díscolo del PP, como me dijo un amigo hace unos días). Y puedes leer su artículo íntegramente en el enlace que te dejo señalado, a saber,  http://www.canariasahora.es/opinion/7909/.
El parlamento canario, lugar que Soriano describe muy bien, y en el que se trabaja hasta la extenuación, ha cogido la costumbre de dejarlo todo para más adelante, interpretando, muy a su manera, lo de no realices hoy lo que puedes hacer mañana. Ya habrá tiempo de publicar nuestro sueldos, de buscarle acomodo a Willy García… Pero es urgente implantar un medio de comunicación (otro) en el que podamos contar nuestros caprichos y con el que entretenernos un fisquito más, que estamos muy estresados.
Con la aprobación ayer de los Presupuestos Generales del Estado en la reunión del Consejo de Ministros, lo único que me quedó claro es que los comunes de los mortales (todos los que me leen y un servidor) pagaremos más por todo, cobraremos menos y, en definitiva, las seguiremos pasando canutas. Aquellos que no han declarado el dinero oculto (llámalo negro, si te apetece), verán facilitado el camino para ponerlo en circulación, porque Rajoy y Cospedal (que se negaban a ello ante una información publicada por El Mundo sospechando que lo iba a llevar a cabo Zapatero) han cambiado de opinión; qué raro. Claro, como este gobierno se destaca por sus incumplimientos, hay que premiar al que es maestro en tales lides con una amnistía total.
A la par, cierto concejal del mismo partido tuvo la feliz ocurrencia de ‘mangarle’ el móvil a una asesora y venderlo por cuatro perras, que se dice. Y es que lo pasan tan mal con esa miseria de sueldo que cobran, que se ven obligados a buscar alternativas a su precaria situación. Y son tantas las preocupaciones que rondan por su magín que deben, además, consolarse con otros entretenimientos, como la concejal lagunera (CC) que fue pillada in fraganti con tal intoxicación etílica que conducía en dirección prohibida por una avenida de la Ciudad de los Adelantados; vamos, que iba con una alegría en el cuerpo que no la podía disimular tras un intenso día de trabajo en el Consistorio.
Ahora bien, el mejor, sin duda, la de un diputado socialista que después de 25 años dedicado a la cosa pública ha dimitido de su cargo por considerar que no todos valemos para todo. Aplica lo de más vale tarde que nunca, nunca es tarde si la dicha es buena o lo que te parezca. Pero, qué raro, nadie se había dado cuenta, ni siquiera él mismo. Así nos va, qué podemos esperar de tales ejemplares; con estos bueyes tenemos que arar y no hay más cera que la que arde.
Descansen, que ya mañana es abril.