martes, 12 de junio de 2012

Al leer la prensa

Al escuchar en el día de ayer unas declaraciones de Marcos Brito, alcalde portuense, en las que insistía en la importancia de la adecuada administración de los fondos públicos y la responsabilidad que tal menester suponía para los políticos, me supuso tremenda jaqueca que solo se me alivió muy por la tarde cuando me di el pateo de rigor y pude sacudir la cabeza sin que nadie me observase raro. Porque arremeter contra los cooperativistas de Cosmar para que abonen sus deudas con el consistorio –correcto me parece si no han sido capaces de cumplir con lo que el contrato estipulaba– mientras se vuelve a obviar el gasto de telefonía móvil, no creo sea de recibo (por utilizar una expresión tan en boca de ellos mismos). Puede que el alcalde siga empeñado en justificar el ‘despiste’ de Luis Miguel, que, como lo hizo sin querer, cree no tener obligación alguna de restituir esos capitales. Y cuando se le echa en cara tal proceder, amenaza con querellas por estimar que se le equipara con un vulgar ladrón. Deben ser las ópticas de cada cual y el cristal con que se mire. A un servidor no le pica nada y por ello no me rasco.
No pensaba volver a tocar el tema anterior, al menos por el momento, pero, insisto, el ir en coche y escuchando la radio te provoca estos inconvenientes. Porque la lectura previa de una crónica de las sesiones plenarias en el ayuntamiento mencionado, me encaminaba al comentario pertinente. Pero hete aquí que durante el transcurso de la entrevista (si es que podemos seguir denominando así a tal género periodístico ante el paripé sesgado del entrevistador), el señor Brito no estaba de acuerdo con lo escrito en un periódico que se destaca por su acendrado amor al presidente autonómico (que lo hace extensivo a su estimada esposa). No solo consideraba que las maratonianas reuniones eran un digno ejemplo de la ‘concordia’ que existe en El Penitente, sino que no estaba de acuerdo con su compañero de viaje Isaac Valencia, alcalde villero, cuando le reprocha su exceso oratorio y le aconseja sea comedido en sus intervenciones. Me supongo que este particular –el velado oscurantismo de sus correligionarios orotavenses– no será remitido a La Villa, como sí se hizo en anterior ocasión por idéntico conducto hacia otro destino más ‘interesado’.
Del ojeo –y hojeo– de los titulares de prensa en la mañana del lunes me quedo con la propuesta que lanza la Unión General de Trabajadores. Ante la caótica situación que atraviesa el país, y que este fin de semana próximo pasado tuvo su culminación en el rescate bancario, un dirigente de la UGT ha reclamado la convocatoria de elecciones generales anticipadas. ¿Y por qué no un gobierno de concentración? Total, ya puestos. Que yo sepa el PP dispone de una cómoda mayoría absoluta y las perspectivas del PSOE se reflejan (la cara es el espejo del alma) en la fotografía que acompaña este comentario. ¿Creen ustedes que con estos mimbres puede el partido socialista llegar al poder en estos próximos trescientos años? Que sí, aparte de las evidentes connotaciones con ese pasado más o menos inmediato, es asimismo cuestión de imagen, independientemente de que yo también considere a Rubalcaba mucho mejor preparado que Rajoy. Pero, chico, amor no quita conocimiento. ¿Guapos al poder? Pues claro que sí. ¿O es que acaso las burradas que dicen las aspirantes a misses son más peligrosas que las necedades propagadas por esos portentos de parlamentarios?
Cuando hace días escuché a Paulino señalar que no pasaba por su cabeza el aspirar a la presidencia de su formación política, me dije que ya estaba abonando el terreno para que alguien lo propusiera. Y así es. Comienzan a elevarse voces en tal sentido. Rivero es un hombre de pulsos. Ahora tiene entablado uno bastante gordo contra don Pepe Rodríguez. Al que quiere demostrarle la valía de un hombre de acción. Por mucho que aquel se apoye, como Jesucristo, en dos orondos sostenes. Si el de El Sauzal amaga, quítense barraganes y castros, pues no hay comparación posible. Esa es mi primera impresión, la de a bote pronto (sobre la marcha), que se menta. Pero en el fondo, muy en el fondo, yo no pienso eso. Creo que Paulino está preparando su retirada definitiva. En unos pocos años ha envejecido de manera considerable. Me lo dice hasta la gente de su pueblo, los que le conocen de toda la vida. No sé si tiene algo que ver con aquellas hemorragias nasales o con la considerable pérdida de rendimiento en las medio maratones. El hecho es que se le nota espeso, falto de aquella frescura y del regate en corto. Su amigo Willy hace lo que puede, le publicita el blog, le prepara los cortes de sus intervenciones públicas y machaca al personal con la cantinela favorable del no a las prospecciones (un día de estos tengo que tener una charla periodística con mi amigo Salvador, al que le encargo que vea cuando le venga bien un par de telediarios autonómicos). Al carro ‘diario’ de las descalificaciones se ha subido Manolito Artiles, el oportunista mayor de esta comunidad atlántica. Ángela capea el temporal y hace lo que buenamente puede. Pero su influencia no alcanza, ni por asomo, la de su homónima alemana (aunque menos esdrújula), por lo que atisbo cambios importantes en un futuro a medio plazo y no relacionados con la disminución del número de parados, sino más bien con el aumento.
Me voy, esto de los análisis no me sienta muy bien. Ayer me indicaron en el banco que pasara esta mañana. Hoy me van a confirmar si lo mío es un rescate, una intervención o un apoyo financiero. Luego tengo una cita en la Avenida de Canarias. Creo que me van a proponer la dirección del ente público Radio Realejos. Y voy a aceptar, claro, pues me encanta la única condición que se me ha exigido: optimizar recursos (no tanto materiales como humanos) para posibilitar lo de hacer más con menos. Los retos me encantan. Mas como siempre existe un pero, me temo que el mío vaya a ser insoslayable: la jubilación. Entiendo que mi acendrado agnosticismo (más bien tirando al ateísmo) se podría compatibilizar con la ideología imperante (recuerden que hay populares divorciados, separados, rejuntados, parejas de hecho, convivencias de difícil encaje… con lo que ello implica en el seno de la iglesia católica, pero que se hace la vista gorda con tal de mantener privilegios). Así que, estimados y estimadas, la utilización del ‘creo’, unas líneas más arriba, puede salvar los muebles. Y un consejo a los amigos de feisbuc (Chema lo bordó: intrigas; seguro que ha leído algún asuntillo más del menda e intuye ironías y otros recursos estilísticos): no sean lanzados y lean despacito, porque hay estrategias “periodísticas” (válidas en un medio privado –este– y no en uno público –el que antes mentamos–, y esta, la de sacar unas frases de su contexto, no es ni siquiera original) que nos pueden inducir al error. Sean comedidos, no se me disparen; sean dueños de sus silencios y no prisioneros de sus palabras. Dejen las osadías para quien ya nada tiene que perder: yo mismo. Recuerden que aquí, aunque Paulino esté muy vigilante, solo se rescatan entidades bancarias. Sean felices.