lunes, 23 de julio de 2012

Propongo un cambio

Como ustedes habrán leído, visto y escuchado, se ha celebrado este pasado fin de semana el congreso insular tinerfeño del Partido Popular. Que tuvo que cambiar de escenario, a la prisa y corriendo, porque la policía estimaba no poder preservar la seguridad de los compromisarios y autoridades en el Paraninfo universitario lagunero. Y se fueron al Víctor santacrucero, en cuyos exteriores protestó un grupo de personas contra los brutales recortes del gobierno nacional y a los que, siguiendo los últimos dictados al respecto, se repartió la pertinente dosis de ‘educación para la ciudadanía’ en forma de porrazos sin mayor importancia. Eso dicen los que dan, pero no los que reciben. Con todos los efectivos policiales que contemplé en las fotografías de Diario de Avisos, poca o nula credibilidad doy a la justificación para el cambio de sede. Más bien atisbo una coartada para la leña premeditada. Detenciones incluidas. Pero ópticas habrá para todos los gustos. Me llamó la atención la vestimenta de doña Australia Navarro –yo creo que se equivocó y pensaba ir a un enlace matrimonial a celebrar en Casa Juanito, de La Esperanza–, a la que debo, no obstante, felicitar porque ni se le arrugó –el traje–, ya que por la tarde lucía su porte en El Tecina, allá en La Gomera, donde el reconvertido Javier Trujillo Bernal (personaje que me ha concedido el inmenso honor de ostentar el récord de lecturas a un artículo que le dediqué en el digital Gomera Noticias) era elegido presidente de la formación política en aquella isla. ¿Quién les habrá pagado los viajes? ¿Y las cuchipandas? Y alguno habrá pernoctado. Y…
Las casi unanimidades dan lugar a múltiples felicitaciones y parabienes. Lo que no me parece mal. Meridianamente claro está el que el PP presenta en estos momentos, en Canarias, una imagen de mayor unidad que la que nos ofrecen CC y PSOE. Lo que está a la vista, decía mi abuela, no requiere espejuelos. Algo bien diferente será lo que se cuece por dentro. Y de igual manera que aquella marea azul hizo posible una victoria incontestable, estos pobres testimonios (para argumentar la política nacional de recortes a mansalva) de la herencia recibida, que se escuchó hasta la saciedad en el precitado congreso, flaco favor le hará a Manolo Domínguez, flamante nuevo presidente. Puesto que si tan bien gestiona este hombre, que es mi alcalde, y no cesan (el feisbuc es fiel testigo de lo que comento) los plácemes ante esta nueva etapa que emprende, creo que mi propuesta –esbozada en el titular y en la composición que ilustra este post– está más que razonada.
Jesús, es decir, yo, cree, no obstante, más por viejo que por cualquier otra consideración, que a más de uno de los que se suben al carro cuando este transita placentero se les ve el plumero. Cierto individuo ya le reclamaba (a Manolo) que hiciera más por el Norte, modo espurio de entender la gestión pública siguiendo la teoría del ande yo caliente, quien a buen árbol se arrima, y algunos otros refranes y dichos populares (sin dobles) más. Si funcionara tal teoría, Realejo Bajo (patria chica del alcalde realejero) estaría como un palmito, algo que no deber corresponderse con la realidad a tenor de los comentarios de otro Domínguez (Esteban), también conocido por su reiteradas campañas para ponerle nombres a las calles.
La que no se ha recatado lo más mínimo es la antecesora, a saber, Cristina Tavío. Ayer nos sorprende con su artículo dominical en el rotativo independentista (qué incongruencia), en el que se da un baño de loas floreadas por el éxito de ‘su’ gestión en la década que estuvo al frente de la organización en Nivaria. Sin un mínimo gesto de humildad para reconocer que los logros de las últimas confrontaciones electorales han sido debidos más a la inercia y deméritos de los adversarios que a virtudes propias. Pero, insisto, son ópticas.
Aquellos que no nos conformamos con quedarnos en lo superfluo, con la cáscara, nos atrevemos a indicarles a los que ahora parecen navegar en la cresta de la ola que intenten ser consecuentes. Soy consciente de que es un consejo de los tantos a tirar a la basura. Porque no parece muy lógico lanzarle guiños al PSC-PSOE en el propio Cine Víctor cuando son corresponsables (también lo dicen ustedes, así que pónganse de acuerdo) del desaguisado nacional y del erial que dejaron a guisa de testamento. Con todos estos cambalaches van a tener graves dificultades en cumplir el encargo soriano de explicar el porqué de los recortes. Máxime cuando en nuestro pueblo (para no ir más lejos, Manolo) el número de parados, por esa política temeraria de ajuste del dichoso déficit, no deja de incrementarse y ya superamos con creces los seis mil. Es por ello que no comprendo cómo casar la bonanza de la travesía canaria con las galernas peninsulares. A no ser que Rajoy esté cumpliendo al pie de la letra el imitar el modelo de gestión del singular Francisco Camps, que, por lo visto y comprobado, no ha sido demasiado valorado por el sucesor Alberto Fabra. Y si ello fuera así, algo que ya no dudo y los indicadores económicos no me señalan lo contrario, más convencido estoy de que el cambio (vocablo electoral por excelencia) que lanzo desde este humilde blog, será beneficioso a todas luces. Incluso en imagen, que cuenta, y mucho, asimismo.
Buen titular, y concluyo, el de ”la cacería le pasa factura”. La organización WWF (World Wide Fund for Nature) le ha dicho al rey de España que puede seguir con sus actividades extraescolares. Porque ya no hay artículo 6º que se lo impida. A tal señor, tal honor.