viernes, 16 de noviembre de 2012

Y nos va a dar

Qué esperpento, señora consejera del ramo. ¿Recuerda lo de aunque cueste cien veces más? Ahora, cuando anuncia –sin ponerse colorada– que la unidad de Cirugía Infantil del Hospital Insular de las Palmas no va a cerrar, lo remata con otras guindas: si hay que llevar los niños a Barcelona, si hay que quitar o traer a un cirujano… Usted no tiene un mínimo de vergüenza. Porque si la tuviera ya tendría la cara a ras del suelo; caída, vamos, para que me entienda. Y el gobierno de estas ínsulas cada vez más baratarias, ni siquiera saca a ese portento de portavoz para intentar colarnos otra de las suyas, aunque sea para disimular un fisco (o pizco, para acompañar las penas con un ronito).
Leí en un periódico, con motivo de su nombramiento, que en 1999, aquella joven profesional se desplazó hasta Francia y allí ayudó a organizar mejor el servicio de urgencias y formó a un grupo de profesionales. Pues qué quiere que le diga, menos lo entiendo, pues no ha sido usted un dechado de virtudes en sus últimas declaraciones e intervenciones parlamentarias. Y si lo que predomina –también venía en la misma reseña– es su perfil técnico, a seguir los doctos consejos del refranero español: zapatero a tus zapatos. No le discuto sus valías, pero un servidor está cansado de tanta ineptitud política. Que comienza por el que ahora mismo se halla al frente del ejecutivo –cargo que cada vez le queda más ancho y alto– y concluye en los sostenes socialistas (estacones, utilizando un  vocablo platanero).
Sí, también se están luciendo estos últimos mencionados. Fíjense en estos dos titulares de ayer mismo. El primero hace alusión al intento (fallido) de remediar, a nivel nacional, el controvertido asunto de los desahucios. El segundo guarda relación con nuestra comunidad autónoma. Estos son: El PP acusa al PSOE de tener vértigo al acuerdo sobre desahucios; CC se impone al PSC y no habrá subida de impuestos.
La impresión que yo colijo es que el partido popular –aprovechando la ceremonia de la confusión y tomándole el pelo (es un decir) a Rubalcaba en un ejercicio de cinismo absoluto– adelanta a los socialistas por la izquierda, pretendiendo abarcar el amplio espacio que las desangeladas y abatidas huestes seudoizquierdosas han dejado para pastos de nuevos ganados.
Y la segunda, la canaria, es para estallarse de risa. ¿Cómo se tragan los consejeros José Miguel Pérez, Francisco Hernández Spínola y Margarita Ramos que sea Coalición Canaria la que señale que subir impuestos no casa con el discurso que ambas fuerzas sostienen en Madrid? No, al final resulta que no nos va a quedar el consuelo de conformarnos con una socialdemocracia adulterada. Se suben al carro de los despropósitos y se les cae el carné en la papelera del cuarto de baño. Menos mal que se han plastificado.
De ahí el titular, nos va a dar el yeyo (que no Abreu). Y ya no estamos en edad de ser atendidos en el Materno. Aunque cuando se entere doña Brígida de quién es el afectado –en el imaginario supuesto de que sea un servidor–, se retractará –no le va a costar demasiado– de cueste lo que cueste, y me mandará a echarme un queso de flor en Montaña Alta de su Guía natal de Gran Canaria.
Otras dos pinceladas apenas. El Cabildo herreño demanda que se acometa ya el falso túnel  a la salida de Los Roquillos por la boca de La Frontera. Zona que ha causado más de un disgusto en las épocas de lluvias intensas, como las que cogió el que suscribe unas semanas atrás. Menos mal que allí estaba la Guardia Civil para escoltarme. Chacho, yo más currito que el carajo.
Me han soplado, desde visitas anteriores, que en el proyecto original esa medida estaba contemplada y que el dinero pudo haber sido desviado para otra isla porque el consejero en aquel entonces de las obras no privadas era de allí. ¿Estarían construyendo algún puente en esa época? Por eso cuando escucho la palabreja politicastro, ya no me asusto. Y ahí siguen, tú. Cuarenta años en la fácil cosa pública. Y los escuchas hablar y te da la impresión de que no han roto un plato. Mándense una quesadilla.
La otra: Pedro e Iniesta brillan en el amistoso ante Panamá. Con semejantes petardos brillo hasta yo con mis más de sesenta tacos. Chiquito gasto para semejante beneficio. ¿A cuánto ascendió el importe de la factura, señor Villar? ¿Usted debe ser del PP, no? Como la Botella (la alcaldesa). Y yo debo trabajar y no manifestarme. Y sufrir los recortes. Y si no me interesa, como sostiene mi amigo Pancho, a la calle sin derecho a cantar pío porque el despido siempre será procedente. Mientras, a pagar los viajes futboleros, los billetes en primera clase de sus señorías, y me cago… en la mierda del perro cuyo dueño dejó el regalo en la acera por la que suelo transitar.
Perdón por el final tan escatológico, pero creo tener la obligación de seguir revelando mis opiniones. He notado un ligero descontento en mis seguidores políticos. No responden a mis amables requerimientos. Sostienen que bastante sacrificio tienen con ir a cobrar a final de mes (ya por el 25 con la nómina ingresada). En contadas ocasiones pienso si merece la pena dedicar tanto tiempo en la pretensión de que los comentarios sean bien fundados y, a ser posible, mejor redactados. Menos mal que se me pasa enseguida. Con descansar el fin de semana, va que chuta (como Ibrahimovic).
Lo dicho, pues, feliz fin de semana. Vayan viendo las fotos de El Hierro. Y peguen un salto cuando puedan. Aprovechen la paga navideña (no, coño, suelta, que me asfixias; ¿tú no aguantas una broma?; chacho, pareces un político).