viernes, 7 de junio de 2013

Una batería bien dispar (1)

Para concluir esta primera semana de junio les propongo una batería de cuestiones. Algo así como un informativo desfasado, o a toro pasado. Pero con el matiz de que la opinión va adherida a cada elemento de la muestra, razón de ser de Pepillo y Juanillo. Al que ayer, y lo agradezco de manera sincera, se alongó una cantidad bastante significativa de lectores. Tiene un secreto este incremento: de vez en cuando, algún amigo reenvía el enlace a sus contactos y el efecto se multiplica. Saben que intento no defraudar.
Tras la salida de tono del portavoz popular (me temo que ya no tan ‘popular’) güimarero, que hizo enfadar al colectivo docente (él es un claro ejemplo de que siempre perpetramos algún desliz en nuestra tarea), y que no se constituye en espécimen de una juventud sobradamente preparada (puede que estos otros, la inmensa mayoría, comulguen con diferentes derroteros políticos de mayor compromiso y menor feligresía), vamos con la retahíla.
Marejada debe haber en San Juan de la Rambla. Y no en Las Aguas. Diríase más bien que por San José. Los matrimonios radiofónicos de conveniencia comienzan a hacer aguas. Los pimpollos de las AIS, en su pretensión de soltar amarras oxidadas, están sembrando con demasiados cadáveres el campo de batalla. Ignoro si esta carne se podrá aprovechar. El tiempo, inexorable cuentadante, pone a cada cual en su lugar.
Tristeza me produce el papel de la Fiscalía en determinados asuntos judiciales. Dudo de si lo de ministerio público se ha tornado en trueque fraudulento y los intereses del fisco que vienen implícitos en su propia definición, por arte de birlibirloque, han trastocado posiciones y pasan a proteger el erario menos público y más privado, como si también tuviesen intereses en el juego. Últimos acontecimientos parecen indicarnos que su nueva función es la de actuar de abogado defensor de los aferes de la Casa Real o los tejemanejes de los banqueros.
Se desgañita Rajoy en Bruselas, adonde transportó casi el avión completo, señalando que no va a modificar los impuestos, aunque reconoce, a renglón seguido, que lo están analizando. Presume, incluso, de llevar un medio acuerdo con los socialistas (ambos líderes intentan salvar los muebles) para que Europa piense que los españoles estamos muy bien avenidos. Pero surge ese portento canario que forma parte de su Ejecutivo, el señor Soria, el que ya olvidó todo lo que dijo cuando era responsable de la economía canaria, quien declara que ‘se tocará’ el IVA de algunos productos, pero que eso no es subir el impuesto. Dicho lo cual desapareció porque consideró que se merecía un buen descanso. Portentos.
El patrullero Meteoro se va al Índico a vigilar que no se cometan actos de piratería en aquellas latitudes. Y los mismos que pusieron el grito en el cielo por las posibles maniobras del ejército en Lobos, deciden hacerle entrega de una bandera de combate. No sé lo que es, pero así lo leí. Doña Águeda Montelongo, cual una Ángela Mena cualquiera, se coloca mantilla y peineta, besa la enseña y echa su alegato. Allí estaba también don Antonio Castro, el incombustible (y sin una cana). El presidente del Parlamento (cargo número treinta y cuatro que desempeña desde que se inventó esto de la Autonomía) responde a los periodistas que no era una bandera de combate sino de paz. El comandante de la nave en ese preciso instante miraba el noray que tenía enfrente. Resumo: bien les gusta un circo. ¡Ah!, y fueron otros tantos a la fiestita. Por ejemplo, don Manuel Fernández, que el próximo mes volverá a ser herreño de toda la vida; don Julio Cruz, el de los hidroaviones (dos, uno con base en Agando y el otro en La Fortaleza). Y no hay dinero, oiga.
Habrá que tomárselo en clave de risa, que no en clave de ja. Lo de Paulino parece no tener cura. Se empeñó en darle la razón a don José y ya no sabe bien qué ocurrencia es la más adecuada y conveniente. Tras los múltiples planes para acabar con el paro, nos deleita en la presente ocasión con equiparar a Canarias con Singapur o Miami. Y todo porque ha descubierto que estamos muy bien situados –estratégicamente– y tal ubicación –encrucijada de continentes– nos sacará, por fin, de la crisis. Son tan conscientes de lo que dicen y hacen que me pregunto cómo demonios no se había percatado, con lo que él viaja y estudia los mapas, que estas islas se hallan en el mismo lugar que lo han estado desde que asomaron un fisquito por encima de la marea. Fue en 2008, hace cinco años, cuando prometió el pleno empleo para este 2013. Y nos sigue (des)gobernando. Ora con populares, ora con socialistas. Y no nos fijamos sino en el tiempo de Isaac.
Como vislumbraste el número 1 en el titular, habrás sacado la conclusión de que esto da más de sí. Por consiguiente, queda hecha la excepción y… hasta mañana. No te olvides. No te vayas a quedar en la duda de con qué otros aspectos noticiables puedo sorprenderte este sábado 8 de junio. Nos vemos.