viernes, 25 de octubre de 2013

El problema socialista

Ayer tuvimos huelga general en el sector educativo. Y hoy llueve mucho. Ambas genialidades se las debemos a Rajoy. Que si Zapatero era un ingenuo, este es un caradura. Pues si uno duda, y mucho, de la capacidad de los que gobiernan en estas islas, cada vez estoy más desconfiado con las ocurrencias del gallego. Puede que lo haga para hacerse el gracioso, algo bastante difícil nada más echarle una visual a la cara, aunque me temo que hay algo más. Uno ha conocido mucho acomplejado que suple carencias intentando echarse aquello mayor que lo otro. Y como ni la universidad ni los premios fin de carrera constituyen, per se, garantías de éxito, entiendo, como ya también lo hacen bastantes componentes del elenco popular, que con improvisaciones y chuscadas no vamos a salir bien parados de este revoltillo en el que nos hallamos inmersos.
Escrito lo cual ya me quedo un fisco más relajado y dispuesto a enfrentarme con lo que tocaba hoy, con lo que estaba programado y que ha dado lugar o pie al titular con el que has comenzado esta lectura del viernes. Y que será, salvo imprevisto o fuerza mayor, el comentario para este fin de semana en el que volveremos a manipular el reloj. Al mío tuve que llevarlo al especialista pues le saltó la perilla de la cuerda (¿te acuerdas cuando la llamábamos así?) y me quedé con ella en la mano. Sí, con la ruedita. Vale.
José Miguel Pérez García, amén de vicepresidente del Gobierno y consejero de Educación, es el secretario general de los socialistas canarios. De los pocos que van quedando. Ya a Julio Cruz le sobra el noventa por ciento de la memoria del pendrive (de los antiguos, de apenas 250 MB) donde los tiene archivados. Dado que los enanos le siguen creciendo a pasos agigantados, cuando le salió el último sarpullido tacorontero manifestó con toda solemnidad y total rotundidad: “Cuesta creer que compañeros del PSOE se abracen a la derecha”. Él, por si no lo sabías, siempre abraza por y a la izquierda. La ve más chachi.
Tan necesitados están Paulino y él de agarrarse a esta tabla de salvación que es el pacto, que parece bien poco importarles lo que está ocurriendo en su entorno más inmediato. Que no es poco en ambas formaciones políticas. Pero a lo que iba.
Yo no creo que sea necesario recordarle al señor Pérez los disgustos que su pacto ha ocasionado en tantos lugares. Ni al señor Cruz, el que debe hacer cumplir los estatutos, las chapuzas habidas en otros tantos lugares. No las enumero, pero si persisten en la terquedad no me va a quedar más remedio que hacer un repaso, al tiempo que un recorrido desde El Hierro hasta Lanzarote. Donde, por cierto, la rebeldía de dos consejeros de CC en el Cabildo les habrá venido de perillas (segunda vez que sale en el post) para tener un asidero con el que disimular otro fisco (segunda vez también).
Como me siento generoso, voy  a darles la razón en lo de Tacoronte. Porque todos los argumentos que esgrimen los díscolos ya los pudieron haber puesto sobre la mesa en junio de 2011. Y asimismo las juventudes. No puedo englobar aquí a los de la corriente Bases 2020, pues lo mismo no existían en aquel momento. Y estaba Gustavo Matos más preocupado en buscar al puesto, tras el éxito lagunero, que en renovar nada.
Aprovecho para responder a unos amigos que me dijeron fuera más explícito en lo de la mala educación que insinué hace unos días. Muy simple: el señor Matos va a las tertulias radiofónicas y se comporta de muy malos modos. Algo que se llama respetar el turno de palabra se lo pasa por cierto sitio, lo que viene a ayudarle más bien poco en su intento renovador. A no ser que la renovación consista en ahora hablo yo y ustedes a callarse.
El miércoles compareció don José Miguel, en su condición de consejero, en rueda de prensa junto a sindicatos y asociaciones en el denominado Frente canario contra la Ley Wert. Pues muy mal. Eso se lo hubiera hecho el PP en un contexto diferente y ya estaría usted subiéndose por las paredes alegando falta de respeto  y otras lindezas. No se puede abogar en el tema educativo por otros procederes y actuar tan sectariamente como su contrincante (político). Usted se debe a la institución que representa y mantenerse al margen, que nadie le va a quitar su enfoque y manera de ver el asunto. Y no me venga con monsergas que con respecto a la enseñanza pública y su defensa nada me puede enseñar. Y creo hallarme en condiciones, aún, de darle unas cuantas lecciones.
Me imagino que por la mañana (de ayer) habrá llamado a su presidente para señalarle lo conveniente que sería que la tele de Willy dejara, por un día, en segundo plano los juicios, los accidentes, robos y demás elementos que justifican la presencia, y gasto, de ese portento de policía canaria, y dedicara especial atención al seguimiento de la huelga. Y si se podían inflar las cifras de participación (por esta vez y sin que sirviera de precedente), mejor que mejor.
Qué pena, José Miguel. Y mira que me pareciste una persona valiosa cuando accediste al cargo. Pero te queda ancho, muy ancho. Vuelve a tus quehaceres académicos y deja el timón antes de que el barco se destroce más. Pásale la receta a Rubalcaba. Y en Tenerife, qué quieres escuchar. Y en bastantes agrupaciones locales el gallinero está tan alborotado que algunos directores están a punto de partir la batuta en la cabeza de más de uno.
El PSOE, José Miguel, no tiene una, dos o tres vías de agua; se hunde sin remisión porque tiene bloqueado el puente de mando. En todos los niveles, como antes te señalé. ¿Te cuento un secreto? Aquellos que nos hemos ido quedando al margen por diferentes circunstancias, aquellos que volvimos a nuestros trabajos con menos de lo que teníamos, aquellos que apenas nos sentamos porque había que trabajar, estamos asqueados, avergonzados.
Ya sé que esto –que sí leerás– te entrará por una oreja y te saldrá vete tú a saber. Como has hecho, y han hecho, con decenas de artículos de opinión de los que vengo vertiendo en diferentes medios desde 1987. Y algo de razón me asiste cuando compruebo que el estropicio se incrementa notoriamente. Mi sensación, que coincide con la de millares de desencantados, no puede ser más deprimente: lo que es capaz de hacer una poltrona.
Y si no estuviéramos nosotros, imagínense a esos derechosos… Cuídate del extremo zurdo con el que juegas, pues lo mismo un día de estos van a adelantar –claro, por dónde si no– a todos los chiringuitos que se han ido desgajando y que ahora abogan por la unidad y tal y cual, bajo el asesoramiento del picapleitos más trafullero de estos lares.
Tengan todos un muy feliz fin de semana. Y no olviden el cambio horario. Esta vez para atrás. Parecemos la yenka. Avatar nada diferente del circo político.