miércoles, 19 de marzo de 2014

Voluntarios

He escuchado estos días, también leído, que se buscan voluntarios para formar parte del Servicio de Protección Civil en diferentes municipios tinerfeños. Entre ellos, el mío, Los Realejos. Y en el anuncio podemos observar, entre otros aspectos, lo siguiente: “Si eres mayor de edad, tienes nociones básicas de primeros auxilios, te gusta el mundo de la emergencia y tienes tiempo libre, únete a nosotros. Te aportaremos compañerismo, entrarás a forma parte de nuestra gran familia, aprenderás los conocimientos necesarios para que te puedas desenvolver en cualquier situación de emergencia (Redactar Planes de Emergencia, Prestar Primeros Auxilios, Coordinar distintos Servicios de Emergencias, etc.)”.
Nada que objetar, obviamente, salvo que se antojan cometidos de indudable trascendencia como para ser desarrollados por personal voluntario. Y como nadie se atreve a escribirlo, y dado que más de uno no se recata en manifestarlo públicamente, sostengo que alguno de ellos movido por el único interés de lucir uniforme y quedar guapo en la foto que colgará en todas las redes sociales para general deleite. Aunque, y justo es reconocerlo, la inmensa mayoría se mueve por un afán generoso de colaboración. Y hay que valorarlo en sus justos términos. Podría ser conveniente que entre los requisitos exigidos se estipule el que el comedimiento en las manifestaciones y declaraciones de todo tipo, incluso en círculos más privados, sea norma de obligado cumplimiento. Pero no vean en ello más allá de la constatación de un hecho que en nada debe empañar la ingente labor de estos abnegados ciudadanos.
Voluntarios son, también, los miembros de Cruz Roja. Y existen Bomberos Voluntarios. Y centenares de organizaciones no gubernamentales están formadas por voluntarios. Que cuando los contemplo realizando labores que entiendo se exceden de sus funciones, pienso si no se estarán aprovechando las instituciones públicas para delegar quehaceres y ahorrar costes. Porque, y nada debe extrañarnos si así ocurriese, cuando un conductor haga caso omiso a sus indicaciones, al no reconocerlo como autoridad competente, y ocurra cualquier desgracia, vamos a ver cómo se arregla el posterior desaguisado. En Icod el Alto fui testigo, durante el trayecto de la cabalgata de Reyes, de un hecho en que no acabaron a la piña limpia de puro milagro. Puede que Melchor haya intercedido.
Cuando cada día, casi sin excepción, se publican en el Boletín Oficial órdenes por la que se convocan, por el procedimiento de libre designación, la provisión de puestos de trabajo en las diferentes Consejerías, uno está en su pleno derecho de pensar si los repartos dinerarios se llevan a cabo de una manera lógica y racional. O dicho de otra manera, si el voluntariado es capaz, por ejemplo, de redactar un plan de emergencias, queda muy en entredicho la contratación de un “especialista” para tal menester. Bien retribuido y mejor considerado. Con amplio despliegue informativo, dotación acorde con el sueldo y larguísimas temporadas para aplicar el copia o corta y pega. Es que todo está en la Internet.
Mientras, la policía continúa con las carencias de siempre. Puede que el ayuntamiento (equipo de gobierno) haya considerado, con superior criterio, que más rentable que contratar nuevos efectivos e incrementar una plantilla escasa e insuficiente sea el recurrir a otras vías alternativas.
Si los políticos entienden que estas sustituciones son válidas, nada me impide lanzar esta otra proposición que les permitirá seguir ahorrando. Y mucho. Como todo el personal, funcionario o no, sabe a la perfección cuál es la labor que debe desarrollar en el organigrama municipal, bastaría con unos cuantos voluntarios que de vez en cuando les señalaran las directrices a seguir. De tal suerte, imagínense ustedes, la cantidad de concejales (voy a ser generoso y dejo al alcalde como encargado general), asesores, secretarios particulares y allegados de todo tipo (¿enchufados?, también) que sobrarían. Bueno, o podrían reconvertirse en voluntarios a tiempo parcial. ¿Que no tienen trabajo? ¿Que no saben hacer otra cosa? ¿Ni siquiera prestar primeros auxilios? Entonces, ¿cómo osaron formar parte de una candidatura cuando no serían admitidos…? No sigas. Ellos no podrían. Los voluntarios no perciben salario a cambio de sus servicios.
Finiquito. Siguen proliferando fotografías de baños en fuentes públicas. Muchísimas, en plan si no te gusta un plato, toma una buena ración. Son buenas prácticas. Cuando los desmadres vayan a más, recurran a los miembros de Protección Civil para que solucionen el marrón. Y cuando las instalaciones se deterioren, suban los impuestos. Y a los que confunden enseñanza con educación, que dejen la gimnasia y se dediquen a la magnesia.
Coincido plenamente con el comentario de un amigo ante una nota al respecto publicada en Facebook. La Ley de Protección Civil habla claramente de la obligación de todos en caso de emergencias o graves catástrofes y la potestad de las Administraciones para organizar grupos de Protección Civil en esos casos. Pero uniformarte de naranja y cortar una calle por cualquier motivo… Porque, en muchos casos, podrían estar conculcando la propia legislación.
Y todo esto guarda relación con la enésima conversación, ayer mismo, acerca de la existencia o no de los dineros. Mi parecer es que sí hay, pero muy mal repartido. De tal manera que en más ocasiones de las normales entra en bolsillos que no se lo merecen, mientras los verdaderos acreedores se quedan a dos velas. O dos linternas, ya que mentamos los servicios que presta el voluntariado.
Hasta mañana.