viernes, 13 de junio de 2014

Reforma constitucional

Ha comenzado el mundial de fútbol. Leyó Soria su pregón en recóndito lugar de Telde. Se acabaron los problemas. Ya no hay paro. ¿Monarquía o República? That´s the question. Una Ley (¿otra?) de muerte digna en Canarias para cuando nos alcance el petróleo. ¿Juan Fernando candidato? ¿Soraya más de lo mismo? El circo parlamentario en el Congreso de los diputados: leones por fuera y monos por dentro.
El panorama político es como el Facebook. Sí, tú escribes lo que te parece conveniente y comienzan tus amigos (más que serlo, dirían que son enemigos acérrimos) a escribir lo que les venga en gana. Tanto que si comparas el último comentario con lo que originalmente plasmaste en tu muro, ni semejanza.
Uno le presupone a los representantes públicos unos mínimos de cordura y sensatez. Dejo a un lado la preparación, pues me asaltan las dudas. Pues ni lo uno ni lo otro. Se establece un orden del día a debatir. Y se aprovecha que el Barranco de Godínez pasa justo al lado del colegio Agustín Espinosa para que el uno saque un cacho de trapo, el otro muestra una revista… Mientras, las dos terceras partes del hemiciclo se marcharon a mandarse el gin-tonic. Y los que aguardan, porque tienen encomendada la tarea de contarle la película al jefe, juegan con sus móviles, curiosean en sus tabletas y wasapean que es un disgusto.
Hoy me apetece sumarme a la corriente librepensadora del cambio. Porque la Carta Magna ya tiene muchos años y está obsoleta. Nació en el 78. Y yo tenía casi treinta años. Qué dejarán para los jubiletas.
Me subo al carro, pues, de la reforma constitucional y propongo plasmar por escrito el sentir de la mayoría. Porque si te fijaste bien, el pasado miércoles todos estaban de acuerdo. Diferían solo en los tiempos. Y me he percatado de otra curiosidad: El PSOE es el culpable de todo, el enemigo a batir. Pero eso toca otro día. Porque podemos. Me acecha mucho izquierdoso nervioso, qué gracioso.
Vamos con el artículo 1. El apartado 1 puede permanecer tal cual. Queda bonito eso de la libertad, justicia, igualdad y pluralismo. Aunque en demasiadas ocasiones la justicia no sea muy igual (para todos) y sí demasiado plural. El apartado 2, quedaría del tenor literal siguiente: "La soberanía nacional reside en el pueblo español, del que maman los poderes del Estado". Demos carta de naturaleza a las evidencias. Y el tercero estaría pendiente al resultado del referéndum. Que podría aprovecharse, por economía procedimental, el mismo de la propia aprobación del nuevo texto. Que, y sigo con los ahorros, nos valdría, asimismo, para los casos vasco y catalán, en el supuesto de que Barça, Athletic y Donosti (no procede, obviamente, lo de Real Sociedad) se decanten por jugar allende Los Pirineos. Canarias, al ser territorio ultraperiférico, quedaría englobada en varias disposiciones adicionales.
No ha lugar al artículo 2. Eliminado. Lo de indisoluble, indivisible, integridad y solidaridad son conceptos rancios y añosos, fuera de lugar. Aire libre, que circule el viento.
En consonancia con lo argumentado para el artículo precedente, suprimiremos los apartados 2 y 3 del artículo tercero. Y ya no sería menester aludir al castellano, sino que se denominaría, sin tapujos, español.
La capitalidad de la nación, artículo 5, parece conveniente ubicarla en Zaragoza. Primero, por cercanía al resto de naciones, y segundo, por reconocimiento al indudable apoyo de La Pilarica en los momentos claves y decisivos de nuestra historia.
Por lo que respecta a partidos políticos, sindicatos y organizaciones empresariales (artículos 6 y 7), no cabe la oración siguiente: “Su estructura interna y funcionamiento deberán ser democráticos”, por tratarse de una injerencia a todas luces reprobable.
Lo dejo en el artículo 8 para un próximo día. Para quien fue alférez de infantería es complicado asumir que la ONG de las Fuerzas Armadas vaya a garantizar la independencia nacional. ¿¡Ah!, que fuiste militar (de complemento)? ¿Y también de la OJE? ¿E hiciste un campamento cuando terminaste Magisterio para poder ejercer la carrera? Se lo diremos a Pepe. Y como ya no escuchas la emisora municipal, te pondremos…
Mañana comeremos juntos los de la promoción. Debemos estar todos jubilados, aunque puede que alguno se halle en activo. Ejerciendo, me refiero. Porque, por mis informaciones, nos movemos que da gusto. Arreglaremos el mundo en Casa Yeye (Las Mercedes). Y lo mismo me echan una mano para modificar la Constitución. O a lo peor no. La llevaré en el bolsillo, por si acaso.
Oye, y tú que acabas de leer este post, ¿tenías un ejemplar al lado? Anda, que te trinqué. Todos caemos en lo mismo, tropezamos con la misma piedra cientos de veces. Ignoramos casi todo, pero somos catedráticos del bla, bla, bla.
Hasta el lunes. Y sean felices.