miércoles, 6 de mayo de 2015

Trío

No es eso, no. Pero como me ha dado por titular con una sola palabra, no hallé otra más adecuada. Vamos a intentar explicarlo:
Como se prevé, eso dicen las encuestas, una gran dispersión del voto, ya se barrunta que las composiciones de las instituciones públicas después del 24 de mayo pueden ser variopintas, diversas, en definitiva, muy desparramadas. Tanto que don Román Rodríguez, de oficio recogedor, personaje que aspira –vaya que aspira– a reverdecer viejos laureles, se frota las manos ante la posibilidad de que los pactos encaminados a la gobernanza de Canarias no sean posibles con dos formaciones políticas como hasta ahora. Y deba entrar un tercero en liza. Él, por ejemplo. ¡Oh!, ya se ve de vicepresidente y consejero plenipotenciario de La Aldea.
Y a partir de la alegría no disimulada del otrora gallo tapado de Olarte, me surgen dudas a porrillo. Cuando aún no hemos salido de la crisis, aunque sí de la recesión (De Guindos), imaginemos cuánto nos va a costar la broma de que en un ayuntamiento, verbigracia, en vez de gobernar en pareja haya que recurrir a otra ayuda externa para el trío de rigor.
Vamos a unos ejemplos prácticos. San Juan de la Rambla, ahí al lado, 13 concejales, 5.200 habitantes (menos que la zona realejera de Toscal-Longuera), con un ayuntamiento regido por Tomás y sus circunstancias (6 concejales de CC), todos liberados y (bien) cobrando de las arcas municipales. No amplío la parafernalia anexa porque cuanto más incremente la nómina de allegados, menos valor añadido presupongo de los que dirigen el cotarro.
Puerto de la Cruz, alianza entre CC y PP. Me vale el añadido del caso anterior. O lo mismo me quedé corto.
Pactos CC-PSOE en ‘tropecientas’ muestras más: Gobierno de Canarias, Cabildo de Tenerife, ayuntamientos de Santa Cruz y La Laguna…
Con la mordida que estos acuerdos (¿o mejor componendas?) supone para el capítulo I de los presupuestos, ya podrás suponer o intuir lo que conllevaría subir a la guagua un tercer pasajero. Y como el último es el que desequilibra la balanza, se hallará en condiciones de exigir lo que se le ocurra. O más. Y se enchufarán los que salieron elegidos y se tenderá generosa mano a los que conformaron el resto de la candidatura. En suma, todos pa´dentro. Tiempo habrá para culpar a Madrid de la falta de dinero para cerrar el anillo insular o buscar una solución urgente para la calle Tegueste (Punta Brava).
Dicen los expertos que las mayorías absolutas no son buenas para el sistema democrático. A escala nacional, a la vista está que la posesión de más de la mitad de los diputados del Congreso ha supuesto la adopción de medidas manu militari que generan la desconfianza de al menos el cincuenta por ciento de la población. Con lo que nos pasamos legislaturas cambiando preceptos en un ejercicio bailongo estilo yenka que bien poco dice de la capacidad de diálogo y consenso.
Pero es que debemos añadir los parlamentos autonómicos (además de Ceuta y Melilla), amén de los respectivos gobiernos, las diputaciones, los cabildos, los consejos insulares de Baleares y 8.122 ayuntamientos. Y si en todo ese maremágnum la figura a destacar es la del pacto (de tres o más porque ya con dos no será suficiente), sabiendo que primero se trocea y reparte la tarta al más puro estilo goloso, me temo que ni siquiera vayan a quedar migajas.
Si el planteamiento fuera a la inversa (estudio de las necesidades de los pueblos y su acometida en función de los programas electorales de los firmantes, reducción drástica de acomodados –ya hemos olvidado que existen los funcionarios– y etiquetas adhesivas, programación cuatrienal detallada, salvo imprevistos…) y el pueblo captara que la intención del cargo público es la de servir y no la de servirse, nada que objetar, al contrario, a los pactos. Desgraciadamente, botones de muestra hay pocos que se rijan por criterios de racionalidad y economía. También procesal, pues se ido a la creación de ayuntamientos paralelos, con duplicidad de dependencias, con ediles en despachos que visten muy bien y sin la más remota idea de lo que tienen entre manos y…y…y… O etc., etc., etc… Y tú podrás, asimismo, confeccionar otra lista interminable.
Mientras a una concejal de barrio, que ni vive en él, no le falla el sueldo mensual, la parroquia, dirigida por un cura entusiasta que en pocos años ha comprobado cómo se acrecienta la problemática social y cómo las infraestructuras se caen a pedazos, se lamenta por los oídos sordos con que tropieza. Los devotos y religiosos gobernantes populares, al tiempo que se aprovechan de hombros ajenos en festejos populares, deberán estar, por lo bajini, espetándole que se meta en sus asuntos. Como si los problemas terrenales fueran coto privado y de exclusiva competencia de los bien pagados. Es que presumen de no prestar el más mínimo caso a lo que no haya salido de su escurrido coco. Así nos va.
En fin, amigos, cuánto lamento contenido. Me gustaría que alguien con tiempo echara una visual a la documentación de la Asociación de Madres, Padres y “Amigos” de la que fue Agrupación Escolar Mixta Toscal-Longuera. De sus orígenes y de sus quehaceres cuando no existía asociación de vecinos. Y de cómo mimó el poli… Sí, otros tiempos. Como para que nos vengan a dar lecciones ciertos politiquillos del tres a cuarto. Que viven de, por y para la foto. Hoy me apetece emular a su jefe supremo, al mismísimo Mariano: Lecciones, las justas.
Hasta mañana. ¡Ah!, iba a poner solo la foto de la calle Tegueste, pero con este final que me salió va esta otra composición de un trío famoso en la zona de la que procedo. A pesar de todo, intenten ser felices.