viernes, 26 de junio de 2015

Viejas glorias

Asombrado estoy del resultado obtenido con las visitas de los estimados seguidores de este blog al post del pasado miércoles: Profesionalización. Cuando uno creía que a nadie le importaba la asignación de sueldos y otras prebendas que los grupos de gobierno recién constituidos en las instituciones públicas han estimado conveniente asignarse, viene a resultar que sí. Y mucho.
A pesar de que la ley regula los topes máximos que cada ayuntamiento, en función del número de habitantes del municipio, puede fijarse, siempre existe –y para tal menester los españolitos somos unos maestros– un agarradero para contentar a todos. No es que uno esté obsesionado con lo que va a cobrar mi alcalde, pero sí me preocupa el que se inventen ‘chiringuitos’ a porrillo para que todos den al menos un par de chupaditas en las tetas de las arcas oficiales.
Como a Manolo le pareció demasiado exagerado liberar a los trece que le acompañan (legalmente no puede), se sacó de la manga (a este paso ni el amigo Paulino le va a hacer sombra en el sugerente campo de la prestidigitación) diez reuniones mensuales con los cuatro ‘afortunados’, a razón de 94 euros cada una, a lo que debemos sumarle las asistencias a plenos y comisiones, más alguna que otra dieta, y por no tener competencia alguna se llevan a casa mil y pico euros. Lo que cualquier trabajador, currando como un petudo (y cállate por si acaso), a lo peor no alcanza ni de lejos. Y a estos trapicheos y componendas me niego rotundamente, porque ese dinero sale de mi bolsillo. Como maestro jubilado, me duele aún más. A ver si la economía se recupera y nos permite… Vete por ahí, Mariano.
Por eso, en el comentario antes citado (Profesionalización), ponía el grito en el cielo ante la cada vez más descarada manera de actuar (o de jugar) con muchos cientos de miles de euros. Ayer mismo leía que se había celebrado una reunión con cierto investigador vasco por las connotaciones realejeras con el apellido Gordejuela. Y presentes se hallaban el concejal de Promoción Cultural y la concejala de Cultura. Como no sea para viajar los dos cuando hagan el hermanamiento con Gordexola, me lo expliquen. Del PATRIMONIO escribiremos otro día. Oye, ¿habrán fijado la duración de las diez reuniones mensuales? Caraduras.
Harto sabido es que el cumplimiento del manual de instrucciones que el Partido Popular dicta a sus militantes, afiliados y cargos públicos se lleva a rajatabla. En estos días habrás escuchado hasta límites de cansancio lo de la radicalización (palabra que no existe, ni hecho que lo ratifique) del PSOE. Parecen clones. Desde el primero al último. No se apartan del guion ni bajo la amenaza de una buena tunda de palos.
Por contornos más cercanos parece estar ocurriendo tres cuartos de lo mismo. Ayer fue la segunda ocasión en que un votante popular se molestó con mis pareceres. Olvidamos con pasmosa facilidad el contenido del artículo 20 de la Constitución. No quisiera pensar que en su foro interno subyace el pensamiento de suprimirlo. Y recurrió a idéntica expresión a la que había utilizado unas semanas atrás otro disconforme: Habría que recordar lo que hicieron viejas glorias y el dinero que se ‘mamaron’ y repartieron entre sus amigotes.
Como no podemos contar al actual (joven, guapo y besitos para todas; quita, que no me he afeitado), tendremos que pensar en Santiago, José Vicente, Oswaldo y un servidor. Del primero y el último (ver fotos de los presidiarios) puedo responder con perfecto conocimiento de causa. En los mandatos de los restantes, andaba yo retirado a mis cuarteles de invierno, a saber, haciendo kilómetros en las aulas del colegio de La Longuera. Ños, me llevé hace unas horas tremenda alegría cuando me llamó un exalumno para intercambiar opiniones. Muchas gracias, Moisés.
Como me han incluido en el Libro Guinness por ser el que menos tiempo estuve (desde rebenque a darme dos patadas en el culo, me han dicho de todo), debo enorgullecerme por haber sido capaz en tan corto periodo de tiempo de hacerme rico con un patrimonio que ya bien quisiera el mismísimo Bárcenas, dejar colocada (sin dobles) a toda mi familia y amigos más cercanos… Listo que es uno.
Viejo, sí, para qué disimularlo. Pero todavía con cierta prestancia. ¿Gloria?, según se mire. Y ópticas, la tira. Todavía sigue en la plantilla del Consistorio quien ejerció de Secretario en los dos primeros mandatos de la etapa democrática. Los que disienten, y están en su derecho, harían bien en solicitarle al mencionado funcionario una comparativa. También en cobros, coches… y déjalo estar.
Feliz fin de semana. Estaré por La Rambla en el cumpleaños del segundo nieto. Él va por cuatro. Y yo, ni te cuento.