jueves, 18 de agosto de 2016

La fiesta nacional

No me refiero a la del 12 de octubre. Que tantas ampollas levanta cada vez que se mentan a Colón (don Cristóbal) y a todos lo excursionistas posteriores por tierras americanas. Ni a la otra, a la de los toros, que más polémicas crea entre defensores y enemigos acérrimos. No, esta es otra fiesta mucho más importante, a la par que vergonzosa. La del ínclito Mariano y su solemne tomadura de pelo a todos cuantos presumimos de tener dos dedos de frente. Y bien poco se me importa a estas alturas que a los votantes del PP les encante que aquel sujeto en el que depositaron su confianza, les devuelva la moneda a manera de mofa y escarnio. Si a ellos les gusta, con todo respeto les indico que a mí no. Y no es que esté molesto, no, estoy cabreado. Mucho. Porque también es mi presidente. Como Manolo es mi alcalde. Y sus acciones, cuando no omisiones, son motivo de gracietas en todos los foros mundiales. A este paso, no tardará demasiado en que volvamos a ser ‘eso’ que está al sur de Los Pirineos. Y él, el muy machango (lo siento, pero ya me llenó la cachimba), sostiene que España hará el ridículo si vamos a otra convocatoria electoral. Menuda jeta se gasta.
Se nos marchó el individuo a Pontevedra a reflexionar (ver post de ayer). E hizo acopio de los que muchos tildan de ironía. Puede que en un pasado tuviera ciertas dosis de puntas, incluso con ligeros tintes de humor. Pero ahora ya se ríe miserablemente de todos los españoles. Y aquel que entienda que no debo incluirlo en ese genérico todos, que se baje del burro. Allá él. Porque ayer Rajoy, con su pantomima de Comité Nacional, solo vino a confirmar que son más ineptos de lo que uno presuponía. Puede que el desaparecido Iglesias se haya escondido por remordimientos de lo que pudo haber sido y no fue. Parece conformarse con haber engullido a IU. Cuántos despertares son precisos a diestro y siniestro.
Muy por la tarde –otros quehaceres me tuvieron entretenido– eché la consabida visual a los digitales. Y entresaqué los siguientes titulares:
“Rajoy ignora la petición de Rivera y sigue sin poner fecha de investidura”. (20minutos.es)
“Rajoy preguntará a Sánchez cuándo cree que debe ser la investidura”. (ABC)
“El PP autoriza a Rajoy a negociar con Ciudadanos. Rajoy se niega a aclarar si la 'carta blanca' es para negociar las condiciones innegociables de Ciudadanos o su investidura. Rajoy dice que la fecha de investidura la debe decidir Sánchez”. (El Huffington Post)
“Rajoy acepta negociar con Rivera pero advierte: ‘El PP no ha venido a hablar de condiciones’. El PP no aborda las condiciones de C's en la Ejecutiva que convocó para ello”. (El Mundo)
“Rajoy ignora el ultimátum de Rivera para negociar la investidura. Podemos aceptar muchas cosas, o no”. (El País)
“Ciudadanos muestra su perplejidad ante las ‘no noticias’ de Rajoy”. (El Periódico)
“Rajoy se ríe de todos los españoles. Un tuit de él mismo desvela las razones por las que nos ha tenido esperando una semana y la tomadura de pelo de hoy”. (El plural.com)
“Rajoy ningunea a Ciudadanos y se niega a poner fecha a la investidura. La Ejecutiva del PP autoriza a Rajoy a ‘negociar’ con Ciudadanos. El presidente en funciones dice que en la reunión de este miércoles ni siquiera se habló de las condiciones que planteó Rivera”. (Infolibre.es)
“El PP consultará con Sánchez su criterio sobre la fecha de investidura”. (La Razón)
“Pregunta: ¿Qué le ha dicho su Comité sobre las condiciones que exige el señor Rivera para negociar desde la abstención hasta el sí en una posible investidura?
Respuesta: La verdad, de eso no hemos hablado”. (Objetivodigital.com)
“Rajoy en el alambre: ni dice que acepta las exigencias de C's ni fija fecha para la investidura”. (Público)
Demasiadas coincidencias. Lo de este hombre ya preocupa. El sarcasmo ya es historia. Los psiquiatras del país tienen un campo abonado para investigar. Y si el valor de esta nación debe medirse por palmeros (de palmas) y votantes, alguna pila nos debe estar fallando y requerimos una recarga total. Y Sánchez, siempre Sánchez.
Ayer también fui al traumatólogo. La rehabilitación llevará meses. El calcáneo es jodido, me dijo. ¡Ah!, leí asimismo que los populares de Candelaria, sin encomendarse a la Patrona o a San Blas, colgaron en Facebook: “Esperamos que este grupo de gobierno empiece a dejar a un lado el orgullo de una vez y acepte las propuestas de la oposición”. A lo peor lo consultaron con Domínguez, que lucía palmito en los fastos religiosos. Porque el realejero sabe la tira a la hora de marginar. Hasta de aprovecharse cuando la situación lo requiere.
Miren, haré caso a otro comentario en la red social precitada: En el supuesto de terceras elecciones, voy a votar por mi lavadora, tiene los programas más claros y más limpios. Cuánta razón.