jueves, 13 de octubre de 2016

Día del Libro (1)

En los años 1919-1920, los periódicos comenzaban a mostrar su preocupación por la importancia de la lectura. Francisco González Díaz se preguntaba en El Norte de Tenerife[1] quién fue Cervantes. Y se quejaba de la ignorancia del obrero canario que, sujeto a la dominación caciquil, hubiese votado por él si se lo pusieran de candidato en un proceso electoral.
Iniciada la década de los veinte, mediante Real Decreto del ministerio de Instrucción pública, se declara obligatoria la lectura en las escuelas nacionales de “El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha”, método adecuado para encauzar las inteligencias infantiles hacia el conocimiento ameno y sencillo de lo que ha de constituir el nervio de la educación[2].
El institucionalizado “Día del Libro” se celebraba el 7 de octubre, fecha que coincidía con la del nacimiento de Miguel de Cervantes. La Voz del Valle[3] nos trae el anuncio del acto a celebrar en las Casas Consistoriales de Realejo Alto, con el concurso de todas las escuelas nacionales de la jurisdicción y de valiosos elementos locales, quienes han prometido disertar acerca de la importancia del Libro español, de los grandes literatos nacionales, así como de otros asuntos de índole análoga.
Señala también la distribución de algunos libros adquiridos por el ayuntamiento entre los niños concurrentes.
En el mismo periódico orotavense[4], una detallada exposición editorial[5] acerca de “El día del Libro”. Era la fecha, 7 de octubre, como ya se dejó indicado, del nacimiento de aquel genio que asentó con su “Don Quijote de la Mancha” el sillar más fuerte y robusto del idioma castellano.
Tras breve inciso biográfico, señala la contraposición idealidad-materialidad: Al mismo tiempo que se mira al cielo, es preciso que se tenga en cuenta la tierra que se pisa, no sea que nos sorprenda algún guijarro o algún molino de viento que con sus enormes aspas derrumbe catastróficamente la armazón de nuestras ilusiones.
Felicitaciones al actual Gobierno por la iniciativa e interpretación del espíritu que vive y se manifiesta en la conjunción de Don Quijote y Sancho Panza, en la fusión de esas dos naturalezas dispares que mueve la humanidad.
Ha abierto una brecha espléndida en el recinto que guarda tantos defectos y resabios, descubriendo el nuevo y amplio horizonte de la verdadera actividad, de la actividad eficaz hacedera, ejecutoria y expansiva, no de esa otra actividad imperceptible que, como las células que se mueven en todo cuerpo, se constriñen a un círculo limitado, de privilegio, donde las ideas rebotan entre determinadas, especiales y escogidas inteligencias. ¡Gloria a Cervantes! ¡Gloria al libro!
Asimismo, en esta primera página[6], un suelto que informa de la celebración de “La Fiesta del Libro” en el ayuntamiento de Realejo Bajo, entre las 11 y las 12 del día de hoy, en la que se repartirán libros a los niños de las escuelas públicas y se explicará por las autoridades y maestros el motivo de la efeméride.
Al día siguiente, amparado en el titular “La Fiesta del Libro en el Valle”, vuelve a exaltar los valores de fiesta tan entrañable, prodigándose en parabienes a las autoridades por el celo demostrado. He aquí su contenido:
Nuestras escuelas, constantes en su labor civilizadora, han contribuido a solemnizar con ayuda de las autoridades locales, esta nobilísima fiesta, celebrando actos y festivales culturales e infundiendo y despertando entre los niños el amor al libro. Las noticias que de los diferentes pueblos del Valle hemos recibido, nos dan cuenta de los innumerables espectáculos verificados para honrar el memorable cumpleaños del glorioso e insigne escritor D. Miguel de Cervantes y Saavedra.
Las autoridades del Puerto de la Cruz, Realejo-bajo, Realejo-alto y esta Villa, cumpliendo las acertadas disposiciones de nuestro Gobierno, han repartido gran número de libros entre los alumnos matriculados en las escuelas nacionales; los centros docentes particulares han celebrado veladas enalteciendo nuestras glorias nacionales, todos en general han contribuido a darle mayor realce y brillantez a este día tan señalado. Nos congratulamos de la atención preferente y el apoyo prestado por las autoridades para la celebración de estos cultos espectáculos que tanto dignifican a los pueblos[7].
(Continuará)


[1]  El Norte de Tenerife, La Orotava, 29-junio-1919, año I, número 59, página 1.
[2]  El Norte de Tenerife, La Orotava, 24-marzo-1920, época II, número 106, página 2.
[3]  La Voz del Valle, La Orotava, 2-octubre-1926, año I, número 36, página 1.
[4]  La Voz del Valle, La Orotava, 7-octubre-1926, año I, número 40, página 1.
[5]  Se recoge por vez primera este término para encabezar esta modalidad de opinión periodística.
[6]  La Voz del Valle, La Orotava, 7-octubre-1926, año I, número 40, página 1.
[7]  La Voz del Valle, La Orotava, 8-octubre-1926, año I, número 41, página 1.