sábado, 8 de octubre de 2016

Turismo y Folclore (XII)

¿Procura hacer la AFU un folclore con la suficiente base de investigación?
Nuestro folclore está basado en el conocimiento. Hace falta grandes dosis de responsabilidad y preparación. Que se sepa en todo momento qué es lo que se hace. Tenemos que luchar para no perder la memoria, para no dejar de ser nosotros, para no permitir que nuestra conciencia histórica se diluya. Ese conocimiento ancestral se enriquece musicalmente con arreglos y lo convertimos en un espectáculo folclórico. El folclore es del pueblo, a él le pertenece. Debemos permitir que sea éste el que marque las líneas evolutivas de sus tradiciones.
¿Qué opinas acerca de las influencias del "progreso" en el folclore?
Esta es una pregunta sencillamente compleja o complejamente sencilla. El progreso se lo ha cargado. El folclore no existe. El folclore era un "modus vivendi", eran formas de vida ligadas al campo, a la pesca... Ya quedan pocos elementos folk. Cualquier manifestación folclórica se desarrolla dentro de un contexto espacio-temporal. Si la extraemos del mismo, pierde su funcionalidad y significado. Debe darse por ciclos, en épocas y tiempos determinados. Los Buches de Lanzarote, por ejemplo, tienen su razón de ser en los carnavales; fuera de ese contexto, pasan al terreno del espectáculo.
Y esto es lo que ha ocurrido. El folclore se ha desnaturalizado. El mero hecho de subir a un escenario le ha supuesto perder su razón de ser. Lo que se daba en circuitos determinados, se ha comercializado. De ello se han aprovechado los cantos y danzas, condenando al ostracismo a otras manifestaciones de nuestro acervo cultural carentes de la espectacularidad de aquellos.
Una comunidad deberá tener los elementos suficientes para desarrollar y mantener sus tradiciones, y que estas no constituyan un estorbo para un progreso bien entendido.
¿Marcaron Los Sabandeños el inicio de una nueva etapa en el folclore canario o habría que "crucificarlos" como sostienen algunos por tanta adulteración?
En manera alguna. Son un grupo musical que aprovecha las posibilidades que ofrecen nuestros cantos, que emplean sus voces timbradas y que cuentan con el asesoramiento-dirección de un profundo conocedor de la música folclórica (Elfidio Alonso). Siempre es más positivo que la música ácida o salsa.
Es innegable que revolucionaron la forma de hacer folclore, y que, gracias a ellos, existen en la actualidad hasta los denominados grupos de rescate, que, a pesar de que los combaten ferozmente, deben su razón de ser al surgimiento de Los Sabandeños.
Puesto su quehacer en una balanza, es más importante lo que han hecho que si no se hubiera realizado. Los discos de oro y de platino, aun con lo poco que intervienen (Los Sabandeños) en la grabación –fina ironía del entrevistado–, son un estímulo y un acicate para todos: imitadores y detractores.
Han tenido el innegable valor del relanzamiento de "El Canario", utilización de la polka tradicional para muchos de sus temas, canto del boyero, canto de llamada a la morena, solos del Santo Domingo...
Otros grupos considerados más folclóricos, por sus muchos desafinados, –ejemplo del conejero "Ajey"–, han transformado más el folclore que Los Sabandeños, creando nuevos estilos, sin ruborizarse lo más mínimo por ello.
Algunos grupos, que se denominan folclóricos, están haciendo un flaco favor es mi opinión a lo que debe ser una verdadera difusión de "lo nuestro". ¿Qué crees sobre el particular?
Hay de todo. Y Tenerife es una gran cuna, para bien y para mal. Los apegos a determinadas circunstancias implican inconvenientes difíciles de soslayar. Pero son riesgos que deben correrse. Juega un papel importante el público y el entorno, que deben hacer la criba necesaria.
¿Actúa la AFU para el turismo?
No, sólo hemos actuado en determinados Congresos, siempre a petición de la propia Universidad. Pero siempre lo hacemos con exhaustivas explicaciones del trabajo que realizamos. El turista del bocadillo y cerveza, el que se atiborra de sol y playa, no acude a estos eventos. El  que    asiste,  estará preocupado por conocer algo más del lugar que ha visitado. Y nuestra obligación es suministrarle todo aquello cuanto pueda ser de su interés. No debemos deformar lo que se oferta, por el mero hecho de ser turista. Al contrario, más respetuosos debemos mostrarnos.
¿Qué opinión te merece el pago de las actuaciones de los grupos? ¿Se ayuda a fomentarlos desde las instituciones? ¿Se les tiende la mano para que no quede todo en el local de ensayo?
El caché siempre depende del contratante. Como nuestra misión es extender la cultura, si nos llaman de un festival de un pueblo, allá vamos sin cobrar un duro. Pero las propias Instituciones se han encargado de devaluar la cuestión.  Y con la ayuda de los propios grupos, que no han sido serios. Solo se han limitado a exigir. Y cuando esto se hace debe ser a cambio de algo, a cambio de algo más.  Pero no se ha hecho. Se ha exigido al otro sin haber comenzado por uno mismo. Ese planteamiento no es serio. Los perjudicados han sido, indudablemente, los propios grupos.
¿Estimas adecuada la muestra folclórica que se oferta al turista en muchos establecimientos? ¿Qué alegas de los grupos que "tocan en los hoteles"?
En la zona en la que me desenvuelvo no conozco casos significativos. Entre otras cosas, porque las zonas turísticas nos quedan lejos. En La Laguna, y este dato lo sé dada mi situación como personal del ayuntamiento, existen 36 grupos folclóricos. Son muchos, indudablemente, pero están cumpliendo una importantísima labor social
De lo que ocurre en Puerto de la Cruz, me lo quiero imaginar. Pero no porque se actúe para el turista debemos considerar que el hecho sea malo. El daño viene determinado por la imagen que se crea. Por esa  que se lleva el visitante creyendo a pie juntillas en que aquello es lo autóctono.
¿Tienes conocimiento de alguna institución, de cualquier índole, que esté realizando una buena labor para transmitir nuestras costumbres (en cualquier faceta) al visitante?
Hace 10 años llorábamos amargamente porque nadie nos atendía. Las Instituciones, qué duda cabe, han mejorado ostensiblemente. Los concejales de cultura, dentro de sus escasas partidas presupuestarias, dentro de sus limitados recursos económicos, hacen lo que pueden. Ya no es ni la sombra de lo que era. Hoy, al menos si no lo potencia, no lo desprecia. Y eso es un logro importantísimo.
Se han creado Escuelas o Aulas de Folclore, cuya misión –entiendo– es la de formar a la gente, iniciarla en este sugerente campo y, al mismo tiempo, asesorar a los grupos que quieran aprender algo más.
Lo malo es que muchas Escuelas se han convertido en grupos, sujetos a la dinámica del  mercado. Y  esta  no  creo  sea  su labor. En La Laguna, desde luego, nunca lo hemos creído así. No hace falta otro grupo más en el municipio, y mucho menos al amparo del ayuntamiento. Este debe preocuparse por potenciar la labor de los ya existentes. Y como te dije antes, son muchos.
¿Que opinión te merece los bailes de magos, las romerías, las ventas de productos típicos por magas con falda corta y rebeca de color añil?
Los bailes de magos son extensiones del carnaval con disfraz único. Las romerías son, simplemente, un desfile de carrozas, otro acto festivo-carnavalero trasladado en el tiempo.
La gente, en general; el turista, en particular, necesita información, información e información.
La AFU monta, desde hace un par de años, un baile de magos (taifas) solo con música folclórica. Y aquello que nació como una idea llena de temores para darle verdadero contenido a un espectáculo, que en los pueblos ha degenerado de forma aterradora, ha ido cuajando. Hasta tal punto que, gentes que han pasado por la Agrupación y retornan a su lugar de origen, han trasladado la idea y van surgiendo bastantes ejemplos significativos en otras islas, como Fuerteventura y Lanzarote (Baile de Romeros).
El Baile de Magos de Santa Cruz y las elecciones de Romera son otros dos eventos que se intentan mejorar. Ya las chicas desfilan con los diferentes trajes, frente al exclusivismo, determinante tiempo atrás, cuando solo se exhibía el mal denominado traje típico de Tenerife.
Con todo esto que he contado, ¿qué quieres que te diga de los trajes sui géneris que se han inventado las vendedoras?
(Continuará)