domingo, 30 de octubre de 2016

Turismo y Folclore (XX)

(Y finalizamos la entrevista a Cándido López)
¿Pueden ser los CITs quienes se encarguen de llevar la voz cantante en las muestras folclóricas de promoción turística?
No lo sé. Hay muchísimos organismos: CIT, Patronato de Turismo, Ashotel. Agencias de viajes, Cabildo, Ayuntamientos, Gobierno autónomo. Son tantos que deberían unirse, porque la disgregación no es buena.
Me da lo mismo que lo haga quien lo haga, pero que sea uno el que asuma la responsabilidad. Y que ese haga una cosa seria. Hacerlo por separado llega a muy poca gente. Da la impresión que se desea tener un protagonismo tan grande que nadie quiere prescindir de él. Eso está perjudicando la necesaria unión que se requiere en toda promoción.
Aun siendo así, las ferias a las que ha acudido el Cabildo siempre han merecido el aplauso de toda la gente. Lo que ocurre es que el seguir actuando por separado conduce a lo que te indicaba anteriormente, que se suele botar fácilmente el dinero, con lo que bien poco se puede hacer en beneficio de los grupos folclóricos de nuestra tierra.
¿Hacen verdadero folclore los grupos en general?
Por la amistad que nos une, aun siendo empresario del mundo del espectáculo, y que muy pocas veces me he querido mojar en cuanto a lo que están haciendo los diferentes grupos folclóricos, lo voy a hacer en esta ocasión.
Falta la mano de alguien que desde Ayuntamientos, Cabildo, Gobierno, procure tratar que los grupos, ya que tenemos tantos, al menos tengan un conocimiento general de nuestro folclore. Que haya verdaderos profesores que puedan impartir clases de folclore.
Hay municipios con infinidad de grupos y yo me quedo con tres, porque los otros son solo una repetición. Y no es que realmente nos encontremos con que suenen mal –de repente con los años igual comienzan a sonar bien, aunque lo dudo–, sino que son innumerables los que no tienen el más mínimo conocimiento de lo que se tienen entre manos, ni de folclore, ni de trajes, ni de lo que interpretan. Siempre me he preguntado qué les habrá dicho el profesor a esa gente.
Lo más lamentable es que muchas veces son niños, que son gente pequeña, a la que fácilmente se le puede instruir, a los que se les puede hacer ver muchísimas cosas. Es positivo, muy positivo, que en todos los barrios, en todas las Asociaciones de Vecinos haya grupos, pero es necesario crear verdaderas Escuelas de Folclore, porque se están haciendo y viendo auténticas barbaridades.
No estoy con esto hablando en contra de los grupos, que me merecen todos los respetos. Pero hace falta inculcar el concepto de verdadero profesor. Hay que poner al frente de esos grupos a alguien que merezca tal título. Debe saber enseñar y transmitir.
¿Qué opinas acerca  de las influencias del "progreso" en el folclore?
Me gusta lo tradicional. Me encanta que el folclore sea puro. Pero si se intenta dar alguna variante, si se intenta progresar adecuadamente, si se incluyen cosas buenas, esas manifestaciones merecen todos mis respetos. Lo que no me gusta es el hecho de cambiar por cambiar, de hacer mezclas raras, que dejen nuestros aires típicos de ser folclore. Se podrá llamar de otra manera, pero sin mezclarlo con lo nuestro.
Hay variantes que se han realizado de aires tradicionales, que son dignas de aplauso. Otra cosa es cuando, sin tener grandes conocimientos y dominio del tema, se efectúan arreglos que nos llevan a matar el folclore.
En general, algunos grupos han tomado estas variaciones como una costumbre. Así hemos llegado a que priman más los arreglos que la pureza del contenido y de la propia interpretación. Si no hay gusto ni conocimientos, las variaciones deberían evitarse.
En líneas generales, ¿cómo ves el panorama? ¿Qué futuro nos espera?
Estamos en un momento importante. Hubo un movimiento fuerte que surgió en todas las islas del archipiélago, fundamentalmente en Tenerife, que sacó al folclore del profundo hoyo en el que estaba sumergido.
La preocupación de las Asociaciones de Vecinos, Colegios, Ayuntamientos... nos hace gozar de un gran número de grupos. Existe una enorme cantidad de gente que es capaz de coger un instrumento para interpretar música de nuestra tierra.
El futuro lo tenemos que escribir. Para que toda esta gente joven llegue a él, hace falta una dirección adecuada, que alguien –de arriba– se moje, que se aporten presupuestos dignos y que se creen Escuelas de Folclore. Ahí está la base de ese futuro. Desde esas Escuelas, a través de gente cualificada, con la preocupación y el asesoramiento de los Organismos, se podrán contar, a nivel de cada isla, con muestras dignísimas.
Todo depende de la buena voluntad de las gentes, con ideas precisas en cuanto al folclore, y, por supuesto, teniendo claro que nuestras costumbres, nuestras tradiciones están por arriba de siglas y de partidos. Porque a esas cosas le tengo verdadero pánico, a esas preocupaciones interesadas que quieren manejar al son que más les convenga.
La función es de todos. Y sería digno de aplauso que la gestión, la iniciara quien la iniciara, se llevara a efecto de la manera más adecuada.
Seguro que se me han pasado aspectos que te interesa poner de manifiesto y que podrían ser interesantes...
Como conocedor de esta realidad, te quisiera destacar la poca preocupación existente para con los denominados festivales folclóricos en las fiestas de los barrios y los pueblos. Se colocan donde quede un hueco y se paga a los grupos con las cuatro perras que sobran después de programar actos más "importantes".
Se contrata solo a un grupo. A lo sumo, dos, porque el otro me lo pone el Ayuntamiento de turno. Por estas razones, estos festivales se llevan a efecto en el horario más inadecuado, con lo que el respeto que se guarda  a quienes están sobre el escenario deja mucho que desear.
Es una pena que esto ocurra así. Desde mi faceta de empresario, te diré que he perdido contrataciones por insistir que estos actos tengan la suficiente dignidad y se coloquen en lugares preferentes dentro del programa de actos.
No sé cómo podrá cambiarse la mentalidad de estas gentes que organizan las fiestas para que el folclore tuviera un lugar digno. En fin, te da rabia, mucha rabia.
Se me ocurre, también, insistir en lo que te comentaba con anterioridad: hace falta intercambios entre los municipios. Asimismo, continuar con esa lucha, que para mí es fundamental, de crear Escuelas, de las que salgan verdaderos profesionales que se puedan dedicar dignamente a la enseñanza.
Si lográramos que se pudiera empezar en los colegios, sería ideal. Los niños deben aprender a valorar. Lo malo es que cuando estos proyectos se discuten, quedan eclipsados por otros que los Ayuntamientos, Comisiones de Fiestas, etc., consideran de mayor envergadura. Cada vez que se discuten en los estamentos oficiales, siempre pasan a un segundo plano, siempre hay cosas más importantes.
Hace falta también que la gente que está metida en este mundo apasionante haga levantar su voz. Son muchas las personas que aman el folclore, y todas esas voces juntas podrían hacer cambiar muchas mentalidades.
Si toda la gente que hay en los grupos folclóricos, no solo siguiera disfrutando del buen folclore que se hace por muchísimos rincones, sino que tuviera la idea, el deseo, las ganas, la lucha constante para conseguir estas metas, no creo que fuera muy difícil. Son muchos, somos muchos, muchísimos los que estamos metidos en este barco, y con muchas, muchas voces se pueden lograr también buenos objetivos.
Nada más se me ocurre. Mejor que en la soledad de una mesa y una grabadora, hubiera sido más fácil echándonos unos chicharritos y bebiéndonos un vaso de vino. Pero sabes el trabajo que tenemos.
Espero que te sirva de ayuda alguna de las reflexiones que he hecho.