domingo, 20 de noviembre de 2016

Turismo y Folclore (XXVII)

Y finalizamos la entrevista a Martín Álvarez.
El progreso mal entendido "machaca" todo lo que encuentre a su paso. ¿Ocurre lo mismo con el folclore?
Soy partidario del progreso. Ya te dije lo que opinaba respecto al baile, pero que no se pasen. Que no se recoja la falda y se ponga a hacer un can-can. Se ha machacado muchos los trajes. Ahora cada pueblo tiene el suyo. Raro me parece. Creo que estamos confundiendo a la gente.
Ahora bien, si ese progreso ha sido fruto de una investigación... Lo que no vale es que si la tela era de hilo, y teñida con colorantes naturales, ir ahora al Kilo y comprar lo más parecido.
En el traje que llevan las mujeres en el grupo de ustedes, ese amarillo desbordante no se conseguía  en aquella época. Se lograba tiñendo el hilo con azafrán de la tierra. Ir al Kilo y poner ese amarillo al pañuelo de una mujer, lo entiendo como carnaval, no como progreso.
Creo que los colores nunca fueron tan llamativos, que dañaran tanto la vista. Habrá que conseguir algo más atenuado mediante algún procedimiento. Deben ser colores pastel, más "light", más suaves. Una planta natural nunca da esos colores tan fuertes.
Dicen algunos críticos que en el folclore canario hay dos etapas: antes y después de Los Sabandeños. ¿Qué opinión te merece? ¿Hay ahora folclore o espectáculo?
Antes de Los Sabandeños no había una música tan compacta y tan grande como la que existe después de su aparición. Lo que han hecho, creo que es importante, sobre todo el sacar nuestra música fuera de las islas. Han dado un enfoque tan espectacular al folclore que en un comentario que leí en ABC, los han considerado como el símbolo del folclore nacional. Para los canarios eso es muy importante. Desde luego hay folclore y hay espectáculo.
De tu paso por un grupo folclórico, ¿tienes alguna experiencia relacionada con el turismo?
No, con la Sección Femenina actuábamos en barrios y pueblos. Pero se hacía un concurso para difundir el folclore, a nivel de la isla y de la provincia. Una vez quedamos finalistas con un grupo de La Palma. El concurso se realizaba en diferentes lugares (Teatro Guimerá, Los Gigantes [en un hotel, porque en el Sur no había otro sitio más  adecuado]...). Recuerdo la anécdota cuando nos descalificaron en Santa Cruz, porque se les trabaron las bolas de las faldas de las chicas bailando una isa, y ocurrió un verdadero desastre.
Tengo un diploma, encuadernado y todo, firmado por Pilar Primo de Rivera. Tiene un palo con las cintas canarias.  No solo hacíamos folclore de las islas, sino también de otras regiones españolas. Era interesante. Al menos, me lo parecía. Y me lo sigue pareciendo.
La experiencia más larga, y más desagradable, es de cuando participé en varias ocasiones con el grupo Aythami (Casa de Venezuela). Fuimos en dos ocasiones al programa de TVE "Gente joven". En una de ellas quedamos finalistas. Guardo recuerdos muy desagradables de estas actuaciones televisivas, porque te tenían tres días para grabar cinco minutos. Te trataban como verdaderos animales. Porque, aun reconociendo el proceso que se necesita para grabar, no estábamos acostumbrados a perder el tiempo de aquella manera.
No obstante, una vez que grabábamos en Málaga, fuimos invitados a actuar en Badajoz y nos pagaron el desplazamiento hasta allá.
Otra gira fue la efectuada a Galicia, invitados por la Xunta. La mayoría de grupos participantes en el Encuentro eran de Europa del Este. De España, Ronda, Extremadura y nosotros. Fueron 28 días tan mal vividos, que cuando llegué a Tenerife, nunca más me he vuelto a poner el traje de mago. De tanto llevar puestas las polainas, perdí "todos los pelos de las patas".
Llevábamos tres apartados: gastronomía, artesanía y folclore, y teníamos que turnarnos y distribuirnos en las tres facetas.
Nos daban unos tutes de mucho cuidado. Salir, por ejemplo, a las 8 de la mañana, de Coruña, ir al Alto Miño, en Portugal, y regresar a las 8 de la mañana del día posterior a la Escuela Hogar en la que nos alojábamos. Y a la semana siguiente nos hospedábamos en Orense, de donde era más cerca. En fin, muy mal organizado.
Fue, sin embargo, muy interesante, porque tuvimos la ocasión de compartir experiencias con grupos de otros países. Aunque muchas veces pasábamos de la amistad al desmadre con una facilidad pasmosa. Era lógico, se imponía la juventud, y todo lo que podía caer caía.
Cuando correspondía actuar a todos los grupos, "cágate" si te tocaba el último.
El único grato recuerdo fue del 25 de julio, que me tocó la gastronomía. Como era día del Patrón Santiago, vino hasta la tele y salí en directo en la primera edición de telediario para toda España, explicando en qué consistía el mojo canario.
Antes de cada actuación teníamos que ponernos firmes como velas, mientras se escuchaba el pasodoble "Islas Canarias", a forma de himno. Después de estarlo escuchando 28 noches seguidas, hasta manía le tengo.
Desde ese año de 1988, guardé el traje en mi "caja de cedro", y allí está. No sé ni cómo me queda.
Pero las chicas lo pasaron peor. Llevaron dos trajes. Y son esos de Luis Dávila, que tienen un montón de piezas. Después de cada una o dos actuaciones, a lavarlo. Y eso a las tres o cuatro de la mañana. Yo no sé cómo aguantaron.
Fue una permanente mala organización, mala comida. En más de una ocasión tuvimos que plantarnos, pero no mejoraba gran cosa.
Fue una experiencia bastante destacable, si hubiese estado el evento mejor organizado, hubiera sido más bonito, desde luego.
¿Tienes constancia de otras facetas de nuestras tradiciones que, sin ser música folclórica, se estén ofreciendo a los turistas?
Sí, Jeep-safari "jodiendo" los montes, los camellos allá por El Tanque... Y, en serio, Enrique Talg y las caminatas que organiza con Medio Ambiente.
No sé si tendrás alguna relación con el CIT. Pero, ¿realiza alguna labor de potenciación del folclore?
He sido socio del CIT. Pero este organismo no está representado por los que trabajan en y para el turismo, sino unos señores que se las dan de... En las reuniones, te da la impresión de que cuando vas a hablar, se van a reír de ti. Y tú sabes que yo no soy una persona acomplejada.
Pero tú analiza esas siglas. ¿Para qué sirve la I? ¿Dónde están las iniciativas cara al exterior? No hacen nada de nada. Un baile de carnaval en un hotel determinado, pero ¿tú crees que el turista va? Está programado para la alta sociedad, para la burguesía portuense, o los que se creen como tales.
En los años que estuve realizando trajes para las candidatas, y lo hacía para que el pueblo las viera, me obligaban a ir al Hotel Meliá. ¿Para qué? ¿Para el lucimiento de cuatro "come…"? En más  de una ocasión corrieron detrás de mí, para que llevara a las chicas. Incluso les amenacé con romper el traje.
Mi experiencia en el CIT fue nefasta. Así que me negué a pagar un duro más. ¿Para qué? ¿Para que vayan de comilonas por ahí? Ni hablar.
Acabo de estar unos días en Alemania y allí hay muchos lugares desaprovechados turísticamente hablando. Pero hay que llegar al pueblo. Las iniciativas no valen con cuchipandas, pagadas por el Cabildo, el Ayuntamiento o quien sea, a directores de Agencias de Viajes. Usted tiene que invitar al que está en el mostrador, que es el que vende. No hacer fiestas en FITUR para invitar a las autoridades con dinero del CIT y del Patronato de Turismo. No se puede tirar así el dinero. Invite al que da la cara, porque ese vende el sitio que le dé la gana. Ya se encargará él de convencer al cliente.
¿Qué opinas de la embajada del Carnaval a Düsseldorf? ¿Por qué siempre el mismo sitio? ¿No será bueno diversificar?
Eso es una "mama". Yo fui la primera vez. Las "niñas" no llevaban tocado ni nada. Se hizo a la prisa y corriendo, porque quienes estaban yendo eran los de Santa Cruz, y como el año anterior se les había quedado una chica en Alemania, no quisieron más problemas.
En este intercambio hay una serie de señores inmortales e intransferibles, que hacen una promoción que no sirve para nada. Será un intercambio, pero para el turismo no vale. Si en vez de arrojar claveles, se tiraran panfletos del Puerto, sería otra cosa. Que todos los componentes de la embajada se dediquen a repartir publicidad de la ciudad y de la isla. Pero, ¿qué pinta un clavel?
En líneas generales, ¿cómo ves el panorama? ¿Qué futuro nos espera?
¿Qué está dando resultado para que el turismo esté pasando una buena racha? Los conflictos en otros lugares del mundo, que hacen desviar hacia Canarias a mucha gente. Los alemanes, que el 90% veraneaba en Yugoslavia, como no quiere ir a EE.UU., porque es un viaje muy largo, aunque barato –y lo he podido constatar en este último viaje–, se viene aquí, porque carece  de otras ofertas mejores. En general, no es una consecuencia de las promociones que se han realizado.
Ya que aludes a que el turista alemán es muy exigente, ¿no se podría, a cargo del organismo que sea, ofertar más actividades en la calle, en la Plaza del Charco, etc., entre ellas el folclore?
Claro, pero mientras no haya responsables preparados, no se podrá. No están capacitados para llevarlo a la práctica. Son unos inútiles. Son personas que no saben lo que están haciendo. El ejemplo lo tienes en la decoración navideña que nos han colocado. El futuro con esta gente está negro.
¿Se te ocurre algo más, amigo Martín?
Las animaciones al turista deben tratarse con el máximo de los respetos. Aun con la excusa de que le pagan cuatro perras a esos grupitos, no les da derecho a hacer el indio o a tocar "Los pajaritos".